Capítulo
86
The Right Path
Rei se echó hacia atrás, aterrado, pero a la vez
como hipnotizado por aquellos ojos. Lo que deseaba era ir a ayudar
a Kamio, lo escuchaba luchar cerca de él, pero si se levantaba,
de seguro que lo atacaban. – Maldición- murmuró
por lo bajo, intentado alejarse de todas maneras para ir junto a
Kamio. Pero algo como unas garras lo sujetó por los hombros,
y una lengua larga y viscosa, le pasó por la garganta, asqueándolo.
Levantó una rodilla, más que aterrorizado, pero sólo
consiguió remover el aire. Súbitamente se vio libre,
como si todo hubiese sido parte de su imaginación. Se puso
en pie de un salto, y dio un paso hacia adelante para ir a ayudar
a Kamio, pero algo filoso como una espada le atravesó el
hombro, clavándolo a la pared, y haciéndolo gritar
a todo pulmón.
Yoshi se aferraba al moreno con todas sus fuerzas, deseando una
vez más que pudiesen escapar. Una especie de viento helado,
le rozó el brazo, haciéndolo levantar el rostro, pero
no logró ver nada. Estaba a punto de advertirle a Akira,
cuando el grito de su hermano irrumpió a través de
la oscuridad. – Es la voz de Rei….!
El rubio apretó con todas las fuerzas que podía,
horrorizado al escuchar el grito de Rei. Sintió cómo
sus dedos se hundían en la carne, rozando los huesos de lo
que fuera aquello y apretó aún más, sintiendo
cómo de pronto resbalaba sobre su cuerpo como si fuera cera
derretida. Se cayó al suelo de rodillas, tosiendo de forma
descontrolada y tratando de respirar -Rei…- dijo con la voz
desgarrada y lo más alto que podía buscándolo
a tientas en la oscuridad. Sintió cómo algo metálico
le golpeaba la cara lanzándolo contra la pared contraria.
Akira tomó la mano de Yoshi haciéndolo bajarse, para
tratar de provocar el menor peso posible sobre el suelo -Corre…-
le susurró saltando con él de la mano por donde veía
el agujero y corriendo en la oscuridad hacia donde habían
oído aquel grito y no porque tuviera ninguna intención
o ánimo de salvar al chico, sino porque no sabía a
dónde más podía ir. Escuchó tras él
como si fuera el sonido de las piezas de un gigante domino cayendo
tras ellos y se giró un segundo para ver cómo el suelo
se iba desplomando a su paso.
- Ka…- Rei respiraba con dificultad, el dolor le era insoportable,
peor al menos escuchaba la voz del rubio. Intentaba llamarlo con
las pocas fuerzas que tenía, pero le flataba el aliento.
–Ka…Kamio….Ahhhhhhhh!!!!! –apenas había
logrado decir su nombra, cuando recibía un nuevo ataque.
No lograba ver nada, pero lo que fuera que lo mantenía clavado
a la pared, se removió, causándole aún más
daño en la herida.
- Akira! – Yoshi haló de la mano del moreno, corriendo
todo lo que podía, tanto por evitar que los alcanzara aquel
vacío que se iba formando tras sus pasos, como por la desesperación
que sentía de escuchar a su hermano gritar así. Apretó
la mano del moreno, sacando fuerzas de donde no tenía, e
intentando correr aún más rápido.
El rubio se levantó enfurecido, aunque aún atontado
por el golpe y sintió cómo algo se movía cerca
de su cara. Se echó para atrás, escuchando un cuerpo
caer al suelo -Rei!!- dijo justo cuando notaba algo como el filo
de una espada pasar rozando frente a su cara. Se quedó congelado
unos instantes hasta agacharse buscando al moreno. Tomó la
mano del chico, arrastréndolo a gatas por el suelo. Ni siquiera
sabía si estaba vivo o muerto. Sintió el corazón
en la boca e incluso se mareaba.
Akira respiró agotado sujetando la mano de Yoshi con fuerza.
No sabía cuánto más podrían soportar
a ese ritmo, pero tampoco parecía que el suelo fuera a detenerse.
El rubio escuchó el sonido de los pasos hacia ellos y sujetó
a Rei refugiándolo con su cuerpo desesperado sin saber qué
más podía hacer.
Rei se aferró con una mano al rubio, apenas consciente ya
y sin fuerzas para hablar. Incluso ese movimiento le costó
trabajo, pero quería hacerle saber que estaba vivo. El hombro
le dolía demasiado. De pornto, escuchaba un sonido como de
derrumbe. Cada vez más cerca.
- Rei! Rei, ¿dónde estás? – Yoshi lo
llamó, ya a sabiendas de que no iban a aencontrar nada con
la vista en esa oscuridad. De pronto sintió como un bulto
a sus pies y cayó al suelo, llevándose a Akira con
él.
Kamio respiró aliviado aunque sólo fuera por aquel
leve movimiento, cuando escuchó la voz de Yoshi y cómo
caían aplastándole las piernas -Yoshi…- el rubio
cogió a Rei en brazos y vio cómo se iluminaba todo
tras ellos cada vez más. Al primer momento, se sintio aliviado
hasta que vio cual era el motivo.
Akira se levantó arrastrando a Yoshi de la mano –Arriba,
no podemos detenernos, vamos!!- le dijo al rubio
-No!! espera- el moreno se volvió para ver lo que Kamio
le advertía delante de él y la visión en la
oscuridad de unos ojos fue lo único que le advirtió
de que algo se abalanzaba sobre él y clavaba su espada totalmente
negra en su muslo atravesándolo. Akira se dobló con
el dolor y tomó la espada por el filo, sacándosela
a pesar de cortarse la palma de las manos. Ya estaba acostumbrado
a ese dolor, la tomó blandiendola contra la oscuridad y sintiendo
el dolor en su pierna atravesarle hasta el cerebro.
- Tenemos que irnos, Akira…. – Yoshi se quedó
atrás del moreno, nervioso, ahora no sólo por lo del
piso, sino por el estado de su hermano, y ahora Akira también
estaba herido. Pero al menos,e ra mejor que tuviese él el
arma.
- La habi…..tación…- Rei entreabrió los
ojos, de nuevo, aunque le molestaba la brillantez súbita.
– Regresemos….
El rubio lo upó un poco, sintiendo el líquido cálido
en su mano. Estaba sangrando demasiado y ni siquiera sabía
dónde estaba cortado entre aquella maraña de ropa
y sangre. Sin decir nada más, echó a correr hacia
delante sin importarle otra cosa. Akira corrió tras él,
con la espada en la mano.
-Espera imbécil, déjame ir a mí delante- el
rubio lo miró con cara de querer matarlo y sin embargo le
hizo caso. Estaba demasiado preocupado por Rei como para pensar
con claridad, el moreno se paró cuando choco contra una pared
-¿Es esta puerta?- preguntó antes de abrirla.
-¿Es que hay otra imbécil?- el rubio lo apremió
golpeándole la pierna con el pie y Akira abrió la
puerta cerrándola a sus espaldas, una vez todos estaban de
nuevo en aquella habitación llena de puertas.
Rei luchaba por mantener los ojos abiertos. Empezaba a perder el
conocimiento de nuevo, y no quería. Detestaba eso de perder
el conocimiento. – Yoshi…..tú…. –
le murmuró a Kamio, sin explicarse demasiado bien.
El morenito se dejó caer nuevamente de rodillas, cansado.
Ya no sabía ni qué hacer. Por una parte, estaba contento
de haber encontrado a su hermano nuevamente, pero se lo veía
muy mal. Dirigió su vista hacia Akira, pensando en su pierna
lastimada. – Deberías sentarte, tú también.
Akira se dejó caer en el suelo desgarrándose la camisa
con la mano y atándose el trozo alrededor de la herida de
su pierna. Rompió otro trozo y se lo ató a la palma
de la mano, mirando a Rei de soslayo. El rubio lo estaba mirando
desesperado sin saber qué hacer y mucho menos sin comprender
lo que le acababa de pedir, aunque imaginaba que sería que
cuidase de Yoshi. De todos modos pensaba hacerlo igualmente.
El chico de gafas, se levantó subiéndole la camiseta
a Rei y limpiándole el hombro con ella. Miró a Kamio
que lo miraba muy serio, sin fiarse de él -Si quieres, dejamos
que se desangre. No lo hago ni por ti ni por él- contestó
mirándolo a los ojos -Es en el hombro- dijo una vez había
limpiado más o menos la sangre - y en el brazo…- la
verdad es que estaba muy mal y un dolor asi podría hacer
desmayarse a cualquiera. Lo vistió de nuevo y miró
a Kamio –Vamos, quítate la camiseta.- el rubio lo hizo,
aunque molesto de estar recibiendo sus órdenes y el moreno
la partió, vendándole el hombro y el brazo a Rei.
-Tenemos que salir de aquí. De todos modos sigue perdiendo
sangre- se levantó apenas Akira acababa de atar la tela.
-Creo que …debería de ser esta…si esa es la que
entramos pensado que era…
Yoshi se acercó a Akira, tomándolo una vez más
de la mano, y lanzándole una mirada de agradecimiento por
ayudar a su hermano, a pesar de todo. Luego le dirigió una
mirada a Rei, que respiraba agitado aún intentando recobrar
la conciencia. Deseaba acercarse a él, pero no estaba segurod
e si aquello ocasiona´ria más problemas.
Rei abrió los ojos, milagrosamente recuperado del dolor.
Su hombro ya no sangraba. Se puso de pie buscando a los demás
con la mirada, pero allí no había nadie. – Kamio……
- no era posible, no era posible que los hubiese perdido de nuevo.
De pronto, escuchó una voz a sus espaldas.
- No los perdiste. Se fueron. – se dio la vuelta de un giro,
pero no logró ver a nadie. Ni siquiera podía distinguir
si la voz era femenina o masculina. – Te abandonaron, porque
te convertiste en un lastre.
- No….claro que no. – dejó escapar una risa cínica,
aunque estaba cagado del miedo. – No te voy a creer. No le
creeré a nada que venga de este lugar. ¿Crees que
soy estúpido?
- Pero es cierto. – continuó la voz. - ¿Acaso
los ves aquí? Tarde o temprano todos se separan. Lo único
que les importa es su propia supervivencia.
El rubio le pasó la mano por el pelo a Yoshi -Rei se va
a poner bien, sólo tenemos que sacarlo de aquí…eso
y que yo recuerde por donde demonios deberiamos salir…
-Eso se ve mucho más difícil- Akira lo miró
esceptico levantandose para observar las puertas, cruzandose de
brazos -¿Es que no eres capaz de recordar algo tan vital?
-Puede que no lo sea- el rubio tomó a Rei en brazos levantándose.
Recuerdo que había una puerta que no era de espejo y esa
era la que teniamos que tomar para salir, despues llegamos a una
caverna y después a lo que se suponia era la misma habitación
de nuevo. O sea donde estamos ahora…pero tomamos la otra puerta
en vez de la que no era de espejo porque queriamos encontrar a Yoshi…
Yoshi sonrió un poco para sí mismo. No le habían
abandonado después de todo. Dejó escapar un suspiro,
trtando de tranquilizarse y pensar lógicamente. – Tal
vez no sea tan difícil. Si la puerta que tomaron fue la misma
por la que acabamos de entrar, entonces la correcta, debería
ser la otra, ¿no? – parecía bastante obvio,
pero nada era lo que parecía, en ese lugar.
- No es cierto. Kamio nunca me abandonaría. – Rei
giró de nuevo, y nuevamente se encontró sólo
con el aire. Sin embargo, la voz seguía respondiéndole
en aquel tono monótono, como si la conversación no
fuera de su interés.
- Es tu decisión creerlo o no. Yo sólo digo lo que
sé.
- Fuiste tú, ¿no es cierto? – el chico giró
una vez más gritando al vacío. – Tú fuiste
quien me guió por ese camino. Me mentiste!
- ¿Lo hice?
- Claro que lo hiciste! Deja de jugar conmigo, maldición!
Dime cómo salir de aquí. – el moreno estaba
tan cabreado, que hasta el miedo quedaba opacado.
- Puedo decirte muchas maneras de salir de aquí. Pero como
dije antes, es tu decisión creer o no.
Kamio se encogio de hombros -Vamos por la contraria entonces, pero
esperad, agarradme- dijo ya que él no podia soltar a Rei
-Cuando antes abrimos una de las puertas nos succiono hacia el interior
y despues se cerro, no quiero volver a recorrer los mismos caminos
una y otra vez.
El chico de gafas agarró de Yoshi para que este sujetara
al rubio y abrió la puerta sin esperar más. Efectivamente,
fueron succionados al interior tal y como el rubio habia previsto
y la puerta se cerró a sus espaldas -Parece una cueva….y
sinceramente me gustaba mas donde estábamos antes.
-No, por aquí ya pasamos Rei y yo antes dijo mirando el
símbolo en la parte superior de esta -al final tiene que
estar de nuevo la habitación en la que tomamos el camino
erróneo.
- Creo…….que deberíamos tomar esta. –
el morenito señaló a la que le parecía más
ancha, pensando más que nada en la claustrofobia de Akira,
y en qué no quería volver a quedarse atrapado en una
cueva nunca más en su vida. – O….¿sabes
cual debemos tomar, Kamio?
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