Capítulo
85
What You Can't See....
- Vamos – sentenció Rei, ya bastante más nervioso.
Si aquella no era la misma habitación y escogían la
puerta equivocada, no sabía qué podía pasar.
Perod e todas maneras, en ese lugar, jamás sabía lo
que iba a suceder. Se dirigió hacia la puerta contraria a
la que habían abierto, empujando un poco. – Kamio……
-le hizo un gesto para que se acercara, no quería que fuese
a suceder algo extraño y quedasen separados nuevamente.
Yoshi corría, dando traspiés aunque sin detenerse,
pero ya no podía más. Estaba agotado, y no lograba
recuperar del todo la respiración. Suspiró aliviado,
al ver que al finald e aquel pasadizo se veía una puerta.
Era la primera vez que se alegraba por ver una puerta en aquel lugar,
pero realmente necesitaba salir de aquella cueva.
El rubio se acercó sujetandolo por la cintura del pantalón
y espero a que abriese la puerta, al otro lado solo se veía
un largísimo pasillo de baldosas negras y blancas como si
formase un extraño ajedrez inacabable, antes de que le diera
tiempo a decir que aquello no le parecia un buen camino la puerta
de nuevo se cerró empujandolos al interior -joder…-
se levantó al lado del moreno y miró las paredes pintadas
de negro de las que colgaban antorchas plateadas -Esto es …una
puta mierda- finalizó la descripción.
Akira abrió la puerta sin esperar un segundo más
y sin mirar lo que había frente a él, la cerro a sus
espaldas, fuese lo que fuese no iba a ser peor que lo que tenían
tras ellos, frente a ellos se extendía un infinito pasillo
de baldosas negras y blancas…
- Tan elocuente como siempre, Kamio- le contestó Rei, mirando
a su alrededor. – Pero…..tienes razón. –le
tomó la mano, enrojeciendo un poco por tener un gesto tan
infantil, pero no sentía deseos de andar vagando sólo
por ahí. -Apresúrate…-añadió,
echando a caminar, antes de que el rubio pudiese decir nada.
Yoshi cayó al suelo de rodillas, jadeando extenuado. –
A…….Akira, necesito descansar…. – miró
hacia arriba, su voz un tanto ronca por las lastimaduras de su garganta.
-Sí, seguro que cuando llegamos al final, si es que tiene
uno, descubrimos otra puerta que nos lleva a la misma habitación
una vez más!! Qué divertido, de veras, es lo más
divertido que me ha sucedido jamás- dijo denotando claramente
con su tono que estaba totalmente opinando lo contrario -Y ¿sabes
qué más? Esto parece un castillo del Castlevania con
tanta antorcha y las paredes negras ¿y para que las antorchas
si hay luz?- de pronto las luces se apagaron y un viento fuerte
comenzó a soplar en direccion contraria a ellos golpeándoles
la cara y apagando las antorchas a su paso, el rubio tomó
una rapidamente girandose y tapándola con su cuerpo -bien…ya
sabemos para que son las antorchas…
El moreno se dejó caer de rodillas al lado de Yoshi mirando
hacia el final del pasillo, no, en realidad no parecía tener
fin, era como una autentica pesadilla, una que jamás se acababa.
Lo cogió en brazos sentándolo en sus piernas de lado
y apretándolo contra él, acariciando su brazo -Yo
también estoy agotado Yoshi… descansa…de todos
modos no tiene sentido apresurarnos, no vamos a salir antes por
ello.
- Y tenías que preguntas, ¿no? – contestó
el moreno cabreado, girándose también. – Mierda,
si es como si nos estuvieran escuchando. – no le sorprendería
nada que hubiese alguna cosa sobrenatural riéndose de ellos
en ese pereciso instante.
- Akira…..¿crees que logremos salir de aquí?
– el chico cerró los ojos suspirando. Ya lo habían
logrado una vez, y casi de manera milagrosa. No estaba tan segurod
e poder lograrlo de nuevo, y menos por el hecho de que esta vez
era peor. Parecían empeñados en matarlos.
-Sí, tienes razon Rei, tenia que preguntar y como lo hice,
me escuchó el hombre del saco y apagó las luces …-
le apretó la mano con fuerza y sintió cómo
de pronto el viento se calmaba, se volvio con la antorcha alzada
por encima de su cabeza tratando de iluminar lo máximo posible
-Total tampoco hay mucho que ver, solo un pasillo todo el rato igual
¿no?- se encogió de hombros tratando de tomarse eso
lo mejor que podía.
-Sí, claro que vamos a salir de aquí- no podía
decir que se arrepintiese de haberlo forzado a ir con él
pero desde luego si hubiera sabido que iban a sufrir todas aquellas
cosas jamas habría entrado. No podía negarlo, agradecía
a cada segundo que Yoshi estuviera con él y no estar pasando
por aquello él sólo- Le había parecido tan
sencillo después de lo ocurrido en el otro monumento...-Cuando
salgamos, quememos el libro para que no vuelva a pasar esto jamás
a nadie…
- Pues a mí no me parece tan sencillo. – Rei le apretó
la mano de nuevo, sintiéndose incómodo en aquella
oscuridad, y tratando de examinar cada pequeño rincón
que la luz alumbraba. De pornto, le pareció ver una figura
que pasaba corriendo cerca de ellos. – Kamio. – contuvo
la respiración, congelándose.
- Sí, hagamos eso. – afirmó Yoshi, sin pensar
en las otras consecuencias que aquello pudiese acarrear. Se sentó
un poco sorpresivamente, y le dio un leve beso a Akira en los labios,
volviendo a dejarse caer sobre su pecho.
-Ya…- el rubio le agarró de la cintura para sentirlo
más próximo a él y sintió un sudor frío
correrle por la espalda, estar allí sumidos en aquella oscuridad
y haber visto aquella sombra correr cerca de ellos…no podía
estar mas atemorizado -Hagamos una cosa ¿sí?- lo arrastró
con él apoyando la espalda contra la pared -Cuantos menos
puntos ciegos tengamos mejor…eso ya lo he aprendido aquí…
Akira se llevó la mano a los labios sorprendido por aquel
beso tan voluntario y se ajustó las gafas mirando al final
del pasillo y deslizando sus dedos por los labios de Yoshi acariciándolos
y presionándolos levemente -Yoshi…- detuvo sus dedos
sobre los labios del moreno fijando su vista al fondo del pasillo
-Las antorchas se están apagando, la oscuridad se está
aproximando…mira…
-Tienes razón, Kamio… - aunque el moreno podía
escuchar cómo su propia respiración salía agitada
por entre sus labios. – Pero no podemos quedarnos aquí,
tampoco. – se pegó a la pared, él también,
y comenzóa arrastrase de lado, aún sujetando la mano
de Kamio. Suponía que se vería rarísimo, pero
era mejor verse raro que morirse, de todas maneras.
Yoshi dirigió su vista hacia el frente, sintiendo cómo
su corazón se aceleraba nuevamente. – Tenemos que ponernos
de pie, Akira. ¿escuchas? – le parecía oír
un sonido como de algo que se acercaba junto con la oscuridad. Lo
mejor era que no los fuera a encontrar en desventaja. – No
me gusta la oscuridad. –susurró.
Akira se levantó lo mas rápido que pudo pese al cansancio
que lo acompañaba y tomó a Yoshi en sus brazos -No
sé cuánto pueda aguantar asi que aprovecha el rato
que puedas para recuperarte…no te preocupes por la oscuridad
yo no voy a soltarte- dijo agarrando una de las antorchas que colgaban
de la pared y comenzando a sentir el viento que se acercaba conforme
la oscuridad avanzaba hacia ellos -Sí…puedo oírlo-
acomodó uno de los brazos del chico alrededor de su cuello,
subiéndolo un poco más. Pegó la espalda contra
la pared -Sólo podemos avanzar en una direccion y eso significa
internarnos en la oscuridad…- giró la cabeza, la única
otra salida que podía ver desde allí, era volver a
la cueva.
Kamio bajó un poco la antorcha, tratando de alumbrar el
suelo. De nuevo le había parecido ver una sombra. Giró
el rostro a la derecha, junto con la antorcha para iluminar esa
zona -Rei…- el rubio iluminaba el espacio que había
frente a él, pero sin embargo permanecía completamente
negro.
El chico se abrazó a Akira, intentando sostenerse de manera
que le fuera lo menos pesado posible al moreno. Los pasos se hicieron
más cercanos, y antes de que pudiesen empezar a avanzar,
la oscuridad llegó a ellos, envolviéndolo todo.
Rei observó lo que le señalaba Kamio, aterrorizado.
¿Cómo era posible aquello? De pronto, unos brazos
salieron de aquella oscuridad sujetando al rubio por el cuello,
y haciendo que la antorcha cayese al piso, apagándose. –
No! – Rei prácticamente saltó sobre Kamio, sujetando
aquellos brazos y tratando de que soltasen al rubio, desesperado.
Pero algo lo golpeó con fuerza en el rostro, lanzándolo
hacia atrás.
Akira tiró la antorcha que se había apagado repentinamente
y agarró fuertemente a Yoshi, corriendo hacia aquellos pasos,
hacia donde fuera. De todos modos no había otra salida. Apoyó
el pie y se detuvo, al oír un crujido. Se echó para
atrás, justo cuando sintió que una de las baldosas
cedía bajo su pie, cayendo al vacio. El moreno miró
hacia abajo observando la luz que entraba en aquellas tinieblas.
Entonces escuchó el sonido de la baldosa tocar fondo. Si
se caían estaban muertos y si se detenían, fuera lo
que fuera lo que los seguía, iba a alcanzarlos.
El rubio trataba de desasirse del agarre de aquellas manos, pero
aquello parecía totalmente imposible -Rei…- el rubio
lo llamó medio ahogado y golpeó con la pierna hacia
atrás tratando de golpear lo que fuera que lo agarraba pero
sólo pateó el vacío. Clavó los dedos
con fuerza en la piel fría de aquellas manos, apretando los
tendones, tratando de dañarlo de la forma que fuese. Comenzaba
a ahogarse demasiado, unos ojos se abrieron sobre la cara de Rei
que yacía en el suelo, acercándose a él sin
que pudiera distinguir nada más que aquello en la oscuridad.
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