Capítulo
82
The Way Out is Through
- Mierda, ¿donde está? – Rei miraba a todos
lados buscando la puerta. Sólo tenía sus recuerdos
del sueño para guiarse, pero todos los lugares en ese bosque
parecían ser iguales. Sintió un escalofrío
recorrerle la espalda. Para ser un bosque, aquel lugar estaba demasiado
silencioso. Aparte de ellos, no parecía haber nada con vida.
Kamio se metió las manos en los bolsillos bostezando -Al
menos no hay cosas raras aquí, sólo estamos nosotros…-
apuntó viendo el nerviosismo de Rei y cogiéndole de
los hombros sin decir nada para no herir su orgullo -No sé
si os habeis fijado que hay luz…pero no hay sol- dijo notándolo
cuando habia alzado la vista para tratar de buscarlo y orientarse
mediante su ayuda.
Akira levantó la mirada -Parece algun tipo de maquinaria,
de hecho…en el otro monumento yo atravesé unas salas
de maquinaria para salir sano y salvo al otro lado, bueno…exceptuando
esto- dijo refiriéndose a su pecho -pero no recuerdo que
me pasase nada al respecto, sin embargo cuando me duermo…puedo
recordar algunas cosas…de todos modos, creo que esto…juega
con nosotros.
- Yo también…..tengo sueños. –Yoshi desvió
la mirada un poco. –Pero cuando despierto, sólo tengo
la sensación. De todos modos, no me gusta. Prefiero no pensar
en ello. –le dirigió una breve mirada a su hermano.
- Juega con nosotros….¿De veras? No lo notaba- el
moreno sonrió cínicamente, aunque por una vez, su
cinismo no iba con Akira. Más bien, miraba su mano aún
manchada de sangre seca. – La luz……es necesaria
para que haya sombra. Y se debe atravesar la sombra para llegar
a la luz. – murmuró, repitiendo las palbras que había
escuchado de la pequeña en sueños. Levantó
la mirada, observando sobre todo a Kamio. – Miren, no sé
por qué tuve ese sueño, ni siquiera si es real. Pero
esa niña…..Me muestra la salida, pero…..viniendo
de este lugar, no puedo asegurar que diga la verdad o que no tenga
otro propósito. Comprenden eso, ¿verdad?
Kamio asintió -Ya…lo normal vamos. Pero da igual,
tampoco podemos hacer ninguna otra cosa. pateó una piedra
con fuerza, que rebotó hacia ellos de nuevo y Akira lo miró.
-Es por allí, donde tiraste esa piedra, rebotó contra
la puerta!- sujetó a Yoshi de la mano, corriendo hacia allí,
aunque ya estaba más que agotado. Lanzó una piedra
con la mano que rebotó un poco más lejos, y se acercó,
ya caminando a donde creía que estaba la puerta que desde
ese lado no era visible.
El rubio apoyó las manos en el vacío hasta que por
fin tocó algo y caminó con la mano pegada a ella,
hasta dar la vuelta para ver una puerta blanca y dorada -Es la puerta…que
aparecía dibujada en el manga…¿tú la
viste Rei?
El moreno asintió asombrado. Lo cierto era que la había
olvidado. – Esto es una puerta….. – repitió,
riendo un poco, a la vez que pasaba los dedos por la superficie
de la misma. Era una estupidez. Lo había pensado entonces
y lo pensaba ahora. – Y ahora, viene la parte en la que saltamos
con los ojos cerrados.
-Eso ya se nota- Akira sonrió ante lo obvio.
-¿Qué quieres decir con saltar con los ojos cerrados?-
el rubio lo miró sin comprender muy bien.
- No es literal, baka. – el moreno le sonrió un poco,
aunque tenía los nervios encrespados. – Sólo
me refiero a que ahora tenemos que confiar, y….arriesgarnos.
– le dirigió una mirada a Yoshi, como haciéndole
entender que no iba a permitir que le pasara nada más, y
luego volvió a mirar al rubio. -¿Listo?
-Siempre- el rubio lo miró sonriendo aunque aún no
comprendía listos para qué tenían que estar.
No se le daba bien eso de las metáforas.
El moreno de gafas se agachó en el suelo -Se supone que
tengamos que levantar esto ¿no?- dijo tocando lo que sólo
parecia la sombra reflejada en la hierba -A mí me parece
hierba simplemente- dijo alzando la mirada.
-Pero no lo es, o…. – (“o no debería serlo”)
–finalizó el moreno para sí. Se agachó,
algo incómodo por estar tan cerca de Akira, y empezó
a mover sus dedos por el borde de la sombra, intentando encontrar
alguna diferencia entre esa hierba y la que la rodeaba. Sus dedos
se hundieron un poco en una esquina y haló, sintiendo claramente
una separación. – Eso es! Aquí está!
– colocó la otra mano, halando aún más.
– Kamio! ¿Que no se te ocurre ayudarme?! – gritó
mientras continuaba halando.
Yoshi se arrodilló al lado de Akira, para ayudar a halar
también.
El rubio lo miró, bajando las cejas -Ya va…joder aun
no me enteraba de que hacíais- explico levantando lo que
en el aire era como una puerta casi invisible a no ser por una sombra
algo mas oscura y porque sentia el peso cargado en sus manos, la
empujo con ayuda de los demas hacia atrás y se escucharon
como unos engranajes y el metal invisible chocando contra la hierba
-listo…
Akira miró hacia el interior, pero en un primer momento
la fuerte luz lo deslumbró.
Yoshi se acercó por detrás, tampoco podía
ver nada. –Rei…..¿estás seguro? –
no sentía muchos deseos de meterse en un hoyo sin siquiera
saber lo que había adentro.
- Joder….- contestó el moreno. A fin de cuentas no
iba a ser cierto lo de saltar con los ojos cerrados, ¿o sí?
No había sido así en su sueño. Estaba empezando
a dudar de seguir las indicaciones de la niña esa. Pero justo
cuando estaba pensando en aquello, una fuerte brisa le alborotó
los cabellos, levantando polvo alrededor de los cuatro chicos, y
envolviéndolos en oscuridad. Súbitamente, era de noche,
aunque aún podían ver gracias a la luz que emanaba
desde la puerta en la hierba. – Kamio……- el moreno
se empezó a poner nervioso, presentía que nada bueno
podía salir de eso. – Creo no tenemos otra opción,
¿no? Agarrémonos de las manos, para estar seguros.
–miró a su alrededor, sintiendo como si los observaran.
– Mejor nos apresuramos….
El rubio se colocó entre Akira y Rei y le tendió
la mano al que parecía su gemelo, sonriéndole de medio
lado -No vayas a hacer manitas mientras- Akira resoplo un poco y
tomó la de Yoshi.
- Tú solo cuidate de no ser tan tonto como para soltarte,
con eso ya te va a ir llegando- El moreno no espero más y
dio el primer paso adentrandose en aquella luz y cerrando los ojos
inmediatamente deslumbrado.
Yoshi entró con los ojos ya cerrados, aferándose
temeroso a las manos que lo guiaban. Lo mismo Rei y Kamio. Tan pronto
estuvieron todos adentro, la puerta se cerró a sus espaldas
con un golpe seco, y la brillante luz se extinguió para dar
paso a la más absoluta oscuridad. - ¿A……Akira?
¿Rei?….. – la voz de Yoshi se alzó sumamente
alterada.
- Shhh….tranquilo, estamos aquí – le respondió
Rei, aunque él no es encontraba mucho más calmado.
– Sólo…no se suelten, por nada. – apretó
la mano de Kamio, sólo para asegurarse de que seguía
allí.
-Tranquilo Yoshi- Akira le oprimió la mano suavemente -Creo
que lo mejor sería que decidamos una dirección y vayamos
todo recto hacia allí hasta que encontremos una pared o algo
así- el moreno se colocó las gafas en la oscuridad,
notando que se resbalaban por el puente de su nariz.
El rubio se quedó parado y pensativo ¿Por qué
tenia que tener buenas ideas y él no? Se veía que
igual que él, se había quedado con todo el sexyness,
Akira se había quedado con toda la parte "smart"
Sonrió en la oscuridad con su propia estupidez, pero aquello
era mejor que estarse taladrando con la de cosas que podría
haber donde estaban, se agachó sin mediar aviso arrastrando
a Akira y a Rei y tocó el suelo con la mano que sujetaba
a Akira sin soltarla -¿Es piedra?
- ¿Qué haces? ! ¿Por qué te agachas
en el medio de la nada?! ¿Estás loco?! - Rei protestó,
más nervioso que cabreado. Pero de veras que le daban ganas
de meterle una colleja al rubio en esos momentos. El chico haló
un poco la mano de Kamio, para intentar ponerlo en pie, pero justo
entonces, el suelo pareció desaparecer bajo sus pies, dejando
caer a los cuatro chicos a la vez.
El rubio agarró la mano de Rei con fuerza, tampoco pensaba
soltar a Akira pero su pareja le preocupaba obviamente más.
Akira soltó la mano de Yoshi para agarrarlo rápidamente
por la cintura y atraerlo contra él, no soportaba las alturas,
se sentía terriblemente mareado con aquella sensación
de caída.
Sintió como Akira soltaba su mano como si estuviera dormido
y trató de agarrarla al tiempo que los cuatro caían
hundiéndose en el agua profundamente, a causa de la inercia
haciendo que soltarla se volviese inevitable.
Rei sintió cómo pasaban a través del agua,
aguantándose la respiración. Sorprendentenebte, cayeron
del otro lado, como si el líquido fuese sólo una cortina,
aunque igual estaban empapados nuevamente. Abrió los ojos,
sentándose, y mirando a su alrededor, aún sujeto a
la mano de Kamio. Se encontraban en otor salón redondeado,
que parecía estar repleto de puertas, aunque en realidad,
la mayoría eran espejos. El chico se levantó emocionado,
aunque algo adolorido por el golpe. – Conozco este lugar!
Lo ví en le sueño! Sé cómo…..
¿Eh? ¿Dónde están? – de pronto
se daba cuenta de que allí sólo estaban Kamio y él.
El rubio lo miró sin saber muy bien como explicarse -Es
que Akira me soltó, traté de agarrarlo pero no pude,
me fue imposible, lo siento…- apretó la mano con la
que había soltado al moreno y se la guardó en el bolsillo
-Ahora hemos vuelto a perder a Yoshi de nuevo - miró a su
alrededor hacia las puertas -¿Sabes cómo salir de
aquí? ¿Sabes lo que hay tras las puertas? Tal vez
nos sirva para encontrarlos.
El moreno bajó la cabeza, dejando que el flequillo resbalara
sobre sus ojos. – Mierda…….Nunca saldremos de
aquí. – levantó la mirada para ver al rubio
de nuevo. – Entre todos estos espejos, hay dos puertas. Una
te lleva hacia adelante, el camino para salir. La otra te lleva
hacia atrás, te interna un poco más en este lugar.
¿Sabes lo que tenemos que hacer ahora, verdad?
-Aja…me voy haciendo a la idea que nos toca lo de internarnos
¿no? Pero Rei…¿y si ellos están saliendo
ya?- el rubio se metió las manos en los bolsillos -¿Acaso
crees que si Akira estuviera saliendo se pararía a esperarnos?
Porque lo dudo mucho y tal vez hagamos el imbécil volviendo
atrás- dijo un tanto molesto -Pero ya sé…Yoshi
esta con él y tenemos que asegurarnos, sólo espero
que no la palmemos en el intento…a ver ¿Cuál
es la dichosa puerta de suicidarse?- preguntó resignado.
- ¿Quieres dejar de protestar? No fui yo quien soltó
al gemelo del infierno ese. – el moreno lo miró, algo
cabreado ante su actitud. Tras que estaba intentando no enfadarse
con él. - Vinimos por Yoshi. No me voy a ir y abandonarklo
como si nada. O ¿es que acaso piensas que me conformo con
nuestras maravillosas aventuras? – se dispuso a tocar los
esepjos con cuidado. – No jodas y ayúdame. Sólo
necesitamos encontrar alguna puerta que no sea un espejo. Y no vayas
a abrirla! – le advirtió, antes de seguir con su tarea.
Yoshi abrió los ojos, confundido. Se encontraba en su habitación,
en la casa de Rei nuevamente, y Akira estaba en la cama junto a
él. Pero aquello no tenía sentido. No recordaba haber
salido de aquel lugar. ¿Cuando habían llegado allí?
-No jodo, borde de mierda- el rubio le ayudó, revisando
las puertas hasta que al fin encontró la dichosa puerta que
no era espejo. Apoyó la mano, empujando un poco para asegurarse
-Decías que no la abriera ¿no?- preguntó disimulando
el hecho de que se le había entreabierto, pero de todos modos
nada más que un poco y ni siquiera se veía el interior.
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