.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 79
Persecución y Cansancio


Rei se miró las manos teñidas de la sangre del chico, ¿o era la suya? Ya no lo sabía. Estaba temblando. Alzó la mirada para ver los ojos del rubio, aquella música lo desesperaba. Se abrazó a Kamio sin decir nada, deseando que todo se detuviera, que terminara de una vez.

Akira levantó la vista sin creerse aquello -Esto es…imposible- logró decir al fin, levantándose y tendiéndole la mano a Yoshi. No tenía ningún sentido, mas allí estaba aquel bosque frondoso y el aroma de la vegetación y aquella enorme puerta al fondo, en mitad de la hierba, sin estar sujeta por nada como si se tratase de un extraño decorado de obra teatral -Vayamos hacia esa puerta, no hay otra salida- apretó su mano un poco y caminó, todo lo rápidamente que pudo hacia alló, empujando la pesada madera -Empuja Yoshi…- le dijo tratando de abrirla, pero era demasiado grande, no podía con ella, apenas si lograba moverla.

El rubio lo abrazó durante minutos, que le parecieron horas, sin dejar de escuchara aquella música que súbitamente se detuvo y la habitación de techo redondeado comenzó a abrirse como si se tratase de una flor al amanecer -Rei…- Kamio lo llamó mirando a su alrededor cómo las paredes se desplegaban doblando sus engranajes metálicos formando un extraño nenúfar -podemos salir de aquí.

Yoshi empujó junto con el moreno, usando todas las fuerzas que tenía, pero la puerta seguía tan inmovible, como si ellos fuesen unas hormigas. Finalmente, lograron moverla apenas un centímetro. Yoshi alzó la mirada esperanzado, hacia Akira. –Mira…! – pero justo en ese momento, la puerta volvió a cerrarse con violencia, frente a ellos.

Rei observó a su alrededor, el extraño espectáculo. Se puso en pie con expresión ausente, casi vacía. Estaba demasiado cansado. Se encaminó hacia afuera a paso lento, sin fijarse siquiera en qué dirección tomaba.

Akira se echó hacia atrás con brusquedad cuidando de que la puerta no le golpease, y recorrió la puerta girándose a ver qué había por detrás, pero por más loco que aquello pareciese, de aquel lado, la puerta no se veía. Simplemente el bosque y Yoshi de pie frente a la puerta observándola fijamente -Yoshi, ven aquí- lo llamo yendo a buscarlo igualmente -Mira…- trató de atravesar con la mano donde se suponía la puerta debía hallarse, pero era como si el aire fuese sólido, como si aquella puerta estuviese del otro lado aunque no pudiesen verla. Se giró al escuchar los extraños sonidos metálicos en el suelo, que se movía, dando paso a los extremos de espejo que comenzaban a asomarse. -¿Qué es esto…?- el moreno se ajustó las gafas apartando a Yoshi hacia atrás y colocándose ante él .

Del suelo emergio una extraña pirámide de cristal, que se abrió para dar salida al lugar donde se encontraban el rubio y Rei -Mierda…tenemos que salir de aquí de prisa!!- Akira sujetó la mano de Yoshi echando a correr por el bosque sin saber qué dirección tomar, pues todo parecía igual como si los árboles hubiesen sido plantados de manera estudiada.

-Yoshi!!- Kamio lo llamó saliendo tras Rei y corriendo tras ellos sin pararse a fijarse en que iba corriendo por un frondoso bosque.

- Espera! – Yoshi miró hacia atrás, alegrándose de al menos ver que estaban vivos. – No puedes correr así………¿Qué hay de la puerta?

- Yoshi!!! – Rei salió corriendo también a toda velocidad, aunque por un momento se había quedado paralizado por la sorpresa. Había sido totalmente inesperado, pero aquello le devolvía la esperanza. – Yoshi, vuelve acá!

Akira sujetó la mano del chico con fuerza, tirando de él -Tenemos que correr- le ordenó levantando la voz -Volveremos, cuando ellos no esten allí. Si nos quedamos me mataran ¿es que quieres quedarte con ellos? Recuerda lo que me prometiste, me dijiste que eres mío ¿pretendes abandonarme ahora? - sintió cómo el chico caía al suelo, tirando de su mano y se agachó para ayudarlo a levantarse -Largaros!!, todo esto es vuestra culpa!!- gritó mirando a los chicos que corrían tras ellos.

-Espera Akira!! Espera!! No sabes lo que pasa aquí dentro!! Estais en peligro!- el rubio corría tras ellos pero les llevaban demasiada ventaja y no podía seguirles bien la pista entre la frondosa arboleda. Por supuesto que Akira sabía el peligro que corrían, los cortes en su cuerpo no le habían pasado desapercibidos.

- No…. Yoshi se puso en pie, con el corazón latiéndole a mil por la corredera. – No voy a abandonarte. Pero……Akira, ellos no van a matarte. No es así. – no le era extraño que el moreno pensase eso. En su mundo, era perfectamente natural que sucediese algo así. Pero lo importante era salir de aquel lugar, ya luego podrían resolver sus diferencias con calma.

A Rei tampoco le pasaba desapercibido el estado en el que se encontraban ambos, pero al menos los habían hallado. Llegó jadeando junto al rubio, haciéndole coro. – Akira! ¿Que no te importa lo que le suceda a Yoshi? ¿Así es como lo quieres? Lo vas a matar! Mierda…… - jadeó, mientras sentía cómo se le iba la voz.

Akira tomó al chico en brazos corriendo-Yo lo he protegido todo este tiempo!! ¿Hiciste tu lo mismo Rei?- ya se encontraba sumamente agotado, se volvió hacia la derecha metiéndose entre los árboles y escondiéndose bajo la maleza con el chico bajo su cuerpo -No puedo Yoshi. Tú crees que ellos pueden comprendernos, pero no es así- susurró cogiendo el cuchillo y apretándolo en su mano -Me matarán para separarnos y después te abandonarán de nuevo…- jamás habia pensado que se tomaría tantas molestias con aquel chico, pero ahora se percataba de que realmente no había dejado de cuidarlo en todo aquel tiempo.
Kamio fruncio el entrecejo deteniéndose -Espera…no corras- dijo pensando que tal vez se había escondido para atacarlos y por otro lado, no estaba muy equivocado. Miró a su alrededor -Akira, no vamos a hacerte nada, sal, sólo queremos salir de aquí, vamos!!

Yoshi lo miró como pudo, desesperado. Colocó con cuidado su mano sobre la de Akira, intentando traquilizarlo. – No…por favor, Akira. Ellos no te harán daño. Es distinto aquí, ¿comprendes? Ni Rei ni Kamio son capaces de matar a nadie. – suspiró, pensando que lo mejor tal vez era quedarse allí, y que ninguno de los otros dos chicos los encontraran.

Rei se agachó, apoyándose en sus piernas y respirando cansado. Se secó algo de sudor que bajaba por su frente, sintiéndose mareado. – Yoshi….Akira……salgan. No podemos……- sentía que todo le daba vueltas. – No podemos….quedarnos….. – todo se le fue haciendo más pequeño, más oscuro a su visión, sin que pudiese evitarlo. Sus ojos se cerraron y cayó al suelo con un sonido pesado.


 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back