Capítulo
76
Moving On
Rei empujó un poco la puerta, sólo por probar, pero
como Kamio decía, la misma estaba firmemente cerrada. Miró
al rubio, sonriendo irónicamente a pesar de su preocupación.
–No estés tan seguro, capaz y nos cae encima en cualquier
momento. – tomó el pomo, empujando con su hombro a
la fuerza, pero nada, ni siquiera un pequeño movimiento de
la misma. Luego de varios intentos inútiles, tanto por parte
de Kamio como de Rei, ya el moreno no lo sopsrtaba más. Comenzó
a darle puñetazos desepsperados a la puerta, una y otra vez.
– Maldición! Ábrete de una buena vez, maldita
puerta de mierda! – pero más era el daño que
se hacía en los nudillos que en la fachada de la puerta,
que permanecía como si nada.
Yoshi se tapó la nariz, intentando no respirar aquello.
Incluso se comenzaba a sentir mareado. ¿De veras tenían
que cruzar aquello? No sólo era el olor, sino que las aguas
estaban tan contaminadas que no se podía ver absolutamente
nada a través de ellas. A Yoshi no le hacía mucha
gracia sumerjirse hasta la cintura sin saber si había algo
debajo de ellas.
Akira miró a Yoshi -Tenemos que cruzarlas, no hay otro modo-
le insistió -pero tranquilo, cuidaré de tí
como prometí- lo cogió sobre el hombro, si se metía
en aquellas aguas infestadas de podredumbre con las heridas que
tenía, seguramente se le infectarían -Qué asco…-
hundió el pie en el lodo y resbaló un poco yéndose
hacia atrás. Apoyó la mano contra la pared cubierta
de limo oscuro y pegajoso -Yoshi…- dijo sintiendo náuseas,
era vomitivo, se hundió por fin en las aguas -Noto algo…rozándome
las piernas- dijo dándose toda la prisa posible por cruzar
aquella laguna -Cuidado…- dejó caer al moreno al otro
lado sintiendo que se hundía demasiado -Ayúdame…-
dijo extendiendo la mano hacia él - Me estoy hundiendo.
El rubio miró hacia abajo –Rei, no hay otro camino,
es esa puerta o nosotros, no hay otro modo- tiró de una barra
de hierro que salía del cemento en el que estaban apoyados
tratando de sacarla de allí -No puedo, ayúdame…la
usaremos para hacer palanca en la puerta.
Yoshi le sujetó la mano, a Akira, halando todo lo fuerte
que podía. Era como si hubiesen arenas movedizas bajo esa
agua, pero aquello no tenía sentido. Logró sacar algo
más de la mitad del cuerpo del moreno, cayendo sentado hacia
atrás, y se arrastró sobre su trasero, lastimándose
un poco, y apretando los dientes para halar más aún.
– Akira! – girtó cuando el moreno se le resbaló
un poco, hundiéndose algo, de nuevo. Pero logró sujetarlo
a tiempo.
- Por supuesto. No vamos a quedarnos aquí. – colocó
las manos alrededor de la barra halando junto con Kamio.
El rubio consigió sacarla al fin con ayuda de Rei y los
dos hicieron palanca el puerta escuchando el sonido de los goznes
rebentándose, el rubio cogió aire apretando las mandibulas
y haciendo toda la fuerza que podía -Mierda Rei, empuja otra
vez- le pidió, haciendo palanca de nuevo.
Akira se agarró a la mano del moreno como pudo halandolo
hasta el hombro y tratando de salir de alli pero las piernas se
le apresaban cada vez mas en el barro -Algo tira de mí hacia
abajo Yoshi, joder…- gritó furioso tratando de mover
las piernas y defenderse sintiendo algo viscoso rozándolas
-Mierda ¡! Aquí hay algo!!
- ¿Qué crees que hago?! – casi le gritó
el moreno, no pudiendo reprimir su mala hostia ni un segundo más.
Empujó con todas sus fuerzas, a la vez que Kamio y la puerta
se abrió de un sólo golpe, rebelando lo que había
adentro. Nada, absolutamente nada. Del otro lado, ni siquiera había
un piso en donde poder pararse. El moreno se quedó en el
marco, sin saber qué hacer. – Mierda, Kamio, estamos
perdidos.
- No!!! – Yoshi se lanzó hacia adelante arrodillándose
frente al lago, y halando con todas las fuerzas de las que era capaz,
casi en un estadode pánico. – Akira…..!!!!! –
el peso del moreno sobre su hombro lo halaba a él hacia abajo,
casi colocándolo de cara a las aguas negras. – Su…..be…..
– más dominado por la desesperación que por
el temor, metió la mano bajo el agua, para sujetarlo desde
más abajo, intentando no respirar aquello.
Akira se amarró al borde pero no podía soportar la
fuerza que hacia aquello -Suéltame!- le ordenó al
pequeño -o nos iremos los dos para el fondo. Clavó
los dedos en la tierra desesperado por salir. Sintió cómo
la mano de Yoshi aún lo agarraba y tuvo que cerrar la boca
sintiendo como el agua se metia en sus fosas nasales y le crubía
los ojos rápidamente, llevándoselos a ambos al fondo
de la ciénaga.
-Me cago en la puta que parió!!- Kamio lanzó una
patada contra el marco de la puerta y miró debajo de nuevo
-Mierda ¿Qué cojones haremos ahora Rei? Tenemos dos
opciones, tirarnos y matarnos o quedarnos y morirnos aquí…
Yoshi se movió frenéticamente, sintiendo cómo
se le llenaba la boca de agua antes de que pudiese cerrarla. Se
sujetó al moreno, intentando volver a la superficie deseperadamente,
y pudo sentir claramente como algo los rozaba, rodeándolos.
Casi le pareció escuchar una risa, pero no era posible escuchar
nada debajo del agua, ¿cierto?
- No, me niego! Me niego, coño! – Rei golpeó
el marco de la puerta también, desesperado. ¿Cuanta
mala suerte podían tener? Esto era el colmo. Volvió
a golpear con fuerza, y se agachó moviendo la mano sobre
el vacío. Tenía que haber alguna manera. Un poquito
de sangre resbaló de uno de sus nudillos lastimados
cayendo sobre la aprente nada, e inmediatamente en el área
alrededor de la misma, se formó una sección de mosaico
como por arte de magia.
Akira sujetó al chico de la mano, pero parecía imposible,
como si estuviesen en el interior de un remolino que los empujaba
hacia el interior succionándolos. Comenzaba a sentirse mareado,
como si fuese a perder la consciencia, por mucho que luchase por
mantenerse despierto. Notó cómo sus cuerpos caían
hacía el fondo, saliendo del agua pero apenas podía
abrir los ojos en aquel estado de semi inconsciencia, pero estaban
sobre el agua…Entreabrió los ojos lentamente, había
perdido sus gafas pero todo parecía diferente, el agua de
aquel lugar estaba limpia y caía como de una enorme cascada
en medio de la roca que los rodeaba.
Kamio se acercó a Rei observando como el suelo se iba formando
a medida que la sangre lo tocaba -Genial ¿tenemos que desangrarnos
para atravesar esto?
La misma fuerza que los había sacado del agua, los dejó
caer nuevamente, pero esta vez, sólo cayeron en un lago normal,
sin otra cosecuencia, más que la de verse mojados de nuevo.
Yoshi salió arrastrándose junto con Akira que seguro
estaba tan atontado como él. Se puso a cuatro patas, como
mejor pudo, escupiendo el gaua negra que había tragado antes,
y apenas si pudo ver alrededor, sin comprender en dónde se
encontrbana o qué había sucedido. ¿Acaso ya
habían cruzado? Se dejó caer boca a bajo sobre la
roca, recuperando la respiración.
El moreno levantó su vista hacia el rubio, preguntándose
lo mismo por unos segundos. ¿Por qué aquel lugar parecía
tan empeñado en matarlos? –Pues no veo otra manera.
– se raspó la mano casi con furia, contra una esquina
del marco de la puerta, haciendo una mueca de dolor al cortarse,
y se puso en pie, extendiendo la mano hacia adelante. No había
llegado hasta allí para darse por vencido. - ¿Vienes?
– le dirigió una mirada de reojo a Kamio.
Akira se volteó empapado en la hierba tosiendo y golpeándose
el pecho mientras escupia el agua enlodada. Se metió agua
en la boca escupiéndola de nuevo y tragó un poco,
tratando de limpiarse la garganta de lodo -¿Estás
bien?- dijo mirando al chico y acercándose a él un
tanto mareado y tambaleante. Se sentó en la roca a su lado
y tomó las gafas que habían caído a un lado
de la piedra. Uno de los cristales se había resquebrajado
pero no le dificultaba gravemente la visión -Esto no era
así en nuestro mundo…estoy perdido, esto ni siquiera
existía, jamás pase por aquí Yoshi…-
Él sólo quería volver a su mundo y llevarse
al chico con él, pero ahora estaban allí los dos perdidos
y Rei y Kamio podían encontrarlos, tenían que darse
prisa y salir de allí -No podemos quedarnos aquí ¿puedes
levantarte?
Kamio lo siguió -Joder, eres un bestia…- protestó
cortándose la palma mano con el metal que habían usado
para hacer palanca -Coño..esto duele mucho chalado- se apretó
la mano caminando a su lado y viendo como a su paso la sangre les
iba revelando el camino que debían seguir -Ya queda poco-
anunció mirando hacia delante -y más nos vale o llegaremos
al otro lado despues de desangrarnos…- rompió el trozo
de camiseta que había llevado en la pierna en dos y le lanzó
un trozo a Rei -Toma, véndate la mano- dijo haciendo lo mismo
con la suya y mirando a su alrededor -hay dos pasadizos …-
dijo observando la pared de metal brillante con espejos, había
un agujero por el que tenían que agacharse para entrar y
otro arriba -¿Cuál?
- Sí….. – Yoshi se levantó poco a poco.
Aún estaba algo mareado y débil pero empezaba a respirar
mejor. Miró al moreno asustado. - ¿Qué vamos
a hacer, Akira? – sólo había entrado allí
con la condición de que Akira sabía por donde tenían
que pasar, pero ahora, él mismo estaba perdido.
Rei tomó el trozo de tela envolviéndose la mano con
él. – No tenías que hacerlo tú también,
¿sabes? Sólo me hubieras seguido, bobo. – miró
los dos agujeros. No había forma de saber por cual pasar.
A excepción de su ubicación, eran idénticos.
Se agachó, examinando el de abajo primero, ya que le quedaba
más cerca, y además, estaba segurod e que iba a ser
ese. Aunque sólo por el hecho de que se veía más
claustrofóbico, y al parecer, la opción más
inquietante siempre resultaba ser la correcta en ese lugar. Metió
la mano, tocando el borde, y asomándose, un poco, cuando
sintió como si algo lo sujetara. No tuvo tiempo no de gritar,
minetras era halado hacia adentro del agujero, cayendo a gran velocidad,
con los brazos adelante, intentando cubrirse el rostro.
Akira lo miró, echándose el pelo empapado hacia atrás
-Buscar la salida. No importa donde esté, vamos a encontrarla.
No me doy por vencido fácilmente, creo que ya lo habrás
notado- lo agarró de la mano, ayudándolo a levantarse
y mirando hacia lo lejos, pero la roca era lo único que se
extendía a lo lejos -Es imposible que esto esté dentro
del monumento, totalmente imposible, Yoshi…Tiene que ser nuestra
imaginación o … tal vez otra dimensión. Ya no
sé en qué pensar, creo que estoy volviéndome
loco o todo esto es una locura. Lo siento…por arrastrarte
conmigo- dijo sintiendo como aquellas palabras se atragantaban en
su garganta, como si pedir disculpas estuviera fuera de su vocabulario.
-Rei!!!- el rubio se agarró a los bordes del agujero tratando
de ver en su interior. ¿Y si algo se lo había llevado
al igual que a Yoshi? Tenía que encontrarlo antes de que
le pasase algo, si es que no era demasiado tarde ya para aquello.
Se dejó caer por aquel agujero, tras él, apoyando
las manos en los bordes del metal, pero bajaba demasiado rápido
y las apartó sintiendo que se quemaba y esperando al menos
no aterrizar en el vacío -Rei!!- volvió a llamarlo
desesperado. No tendría sentido que el chico no estuviera
bajando delante de él, pero todo era oscuridad y nada tenía
sentido alli dentro.
Yoshi se giró mirándolo a los ojos. No era difícil
darse cuenta de lo mucho que le costaba al moreno pronunciar esas
palabras. El chico adelantó una mano, para tocarle la mejilla.
– Está bien, Akira. No me hubieses traído si
hubieras sabido que iba a resultar así, ¿no es cierto?
No podías saberlo. –le sonrió un poco y dio
un paso atrás, mirándolo ahora con la más absoluta
seriedad. . –Yo me comprometí a seguirte……por
mi propia voluntad. Confío en tí, Akira. Encontraremos
la salida. - Seguía teniendo miedo de aquel lugar pero no
mentía. Akira lo había protegido hasta ahora, no había
faltado a su palabra en ningún momento, así que no
tenía por qué dudar de él. Pero aún
lo inquietaban Kamio y Rei. Sólo esperaba que estuviesen
bien.
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