Capítulo
75
Estancados
Akira detuvo a Yoshi con la mano delante de su pecho -shh, silencio-
dijo al escuchar las voces afuera y la puerta cerrarse -mierda,
no tenemos tiempo, simplemente vayámonos- dijo arrastrándolo
por el laberinto.
Rei ya estaba adentro, observando a su alrededor. Un escalofrío
le recorrió el cuerpo al recoirdar la primera vez que estuvieron
allí, pero no había teimpo para reminiscencias. Comenzó
a palpar todos los espejos a lo loco, esperando dar con la puerta.
No recordaba por cual habían pasado la vez anterior. Todo
había sido demasiado confuso.
Yoshi miró hacia atrás sorprendido. ¿Acaso
su hermano había ido a buscarlo? Miró hacia adelante
al rostro decidido de Akira, mientras lo arrastraba por todas esas
habitaciones. Pero a esa velocidad, no iban a encontrar nada.
Akira tiró de Yoshi -Deprisa, ya no hay tiempo de encontrar
el libro, nos iremos de aquí y el libro quedará en
este mundo- dijo empujando varios espejos sin recordar agobiado
cual era el adecuado, por fin uno se giro dejando paso al moreno
que se interno con el chico de la mano cerrandolo de nuevo. Dentro
parecia ser una enorme sala de máquinas con enormes engranajes
un tanto oxidados de color dorado.
Kamio miró a Rei buscando una respuesta que sabía
no iba a obtener -Rei…¿Cómo podemos encontrarlos…?-dijo
mirando hacia el laberinto de espejos que se extendia frente a ellos
-pensábamos que Akira habia muerto la primera vez…pero
simplemente desapareció en el laberinto…
- ….Y encontró la forma de salir de nuevo…….-
finalizó el moreno, dándole a entender que pensaba
que Akira sabía mucho más de ese laberinto que ellos.
Miró al rubio, preocupado. – No lo sé, pero
debe haber una manera. –pateó uno de los espejos, que
finalmente se abrió dando paso a otra de aquellas salas interminables.
– Tendremos que arriesgarnos.
-Pero…..dijiste que necesitábamos el libro para regresar.
¿Cómo vamos a irnos sin él? – Yoshi miró
a su alrededor examinando el lugar asombrado. ¿Podía
ser que todo fuese una ilusión creada por aquellas máquinas?
Pero entonces, ¿quien las manejaba? ¿Había
sido Akira? ¿Por qué? Su mente se llenaba de incógnitas
cada vez más. Pero aún así, no podía
creer que lo que fuera que lo hubiese atacado tuviese algo que ver
con máquinas. No se había sentido de esa manera.
Kamio siguió a Rei por aquel nuevo lugar mirando a su alrededor
-Aquí no estuvimos la otra vez Rei…-dijo mirando las
paredes metalicas y tachonadas completamente oxidadas -¿Qué
es esto?...esta mierda es muy rara, joder- agarró la mano
del moreno -Vamos por allá- dijo señalando usan escaleras
metálicas sujetas unicamente por un cuerdas, Kamio apoyó
el pie en ellas y estas se balancearon crujiendo y rechinando -Jooo…der.
-Podemos regresar sin él, Yoshi. Esto- dijo mirando a su
alrededor -es un paso de un mundo al otro, lo unico indispensable
es que ese libro este aquí, en el monumento y está…El
libro, cuando está aquí, está en los dos mundos
a la vez…- explicó -a no ser que alguien lo saque de
aquí, entonces pasará sólo a estar en ese mundo-
siguió narrando -Debemos llegar antes al otro lado y coger
el libro antes de que ellos lo hagan.
El chico asintió, aunque en realidad esperaba que nunca
llegasen a encontrar ese libro. A pesar de todo, y de que la decisión
ya estaba tomada, no deseaba que todas las alternativas desaparecieran
de esa manera tan rotunda. – Akira….cuando estuvimos
aquí antes……¿fuiste tú quien nos
dirigió o…? – lo miró a los ojos brevemente,
desviando la mirada enseguida. No quería enfadarlo, pero
necesitaba saber.
Rei apoyó una mano en el hombro del rubio, aún sujetado
a la otra, aunque él también estaba cada vez más
nervioso. – Vamos – sentenció de manera seria.
La escalera se tambaleaba con cada paso, no parecía muy segura
precisamente. Cuando ya se encontraban por mitad de la misma, súbitamente,
empezó a agitarse de un lado a otro, como si tuviese vida
propia y estuviese intentando tumbarlos. Rei lanzó un grito
de sorpresa aferrándose a Kamio con todas sus fuerzas.
-Tranquilo…- Kamio se agarró con una mano a la barra
metalica del pasamanos mientras con la otra rodeaba la espadalda
de Rei. Le predia tranquilidad pero el estaba bastante asustado
tambien -Caminemos despacio- dijo arrastrandolo a su paso por el
borde de la escalera, el pie se le hundio a través de un
agujero que se formó en cuestion de segundos en el suelo
oxidado -Joder!!- sintió como se le cortaba un poco la piel
de la pierna y se sujetó al moreno como pudo mientras con
la otra mano sujetaba el borde metálico -No te muevas…-
dijo agarrándose y sacando la pierna lentamente, se había
cortado bastante pero no era nada grave.
Akira se detuvo y miró a Yoshi a los ojos -¿Qué
quieres decir?- preguntó ajustandose las gafas totalmente
serio y siguió caminando entre los engranajes que pendian
sobre su cabeza -Tenemos que bajar por aquí- dijo comenzando
a bajar escaleras abajo por una escala pegada a la pared húmeda.
Al fondo solo se podía ver la oscuridad del tunel.
- Kamio, ¿estás bien? – el moreno miró
preocupado la cortada, aferrándose del borde metálico
él también. – Tenemos que apresurarnos, esta
escalera…… - antes de que siquiera terminara la frase,
al escalera empezó a moverse de nuevo. Rei dirigió
la mirada hacia el trecho que acababan de recorrer, sólo
para ver como la misma empezaba a derrumbarse desde la base hacia
donde estaban ellos. – Kamio! – haló el brazo
del rubio, incitándolo a correr hacia arriba, antes de que
fuera demasiado tarde.
- Quiero decir…..que esta sala, parece ser lo que controla
todo esto. No sé, estuviste aquí anteriormente, la
conoces. Pensé que a lo mejor…. – Yoshi se abrazó
a sí mismo, sintiendo el frío de la humedad, pero
también por su propio nerviosismo.
-Pues no pienses cosas innecesarias-Akira lo miró por encima
del marco dorado de sus gafas -¿Crees que yo había
venido aquí antes? Simplemente lo conocía porque había
leído sobre él en algunos libros, ni más ni
menos- dijo un tanto molesto -Pero…- sonrio de manera un tanto
extraña -si no crees en mí, mejor quédate aquí
sólo y espera a que ellos vengan a buscarte -dijo soltándole
los hombros que rodeaba en la oscuridad -te abandonaran una segunda
vez…
Kamio echó a correr sujetando la mano del moreno y escuchando
como el techo tremía sobre ellos y las escaleras se agrietaban,
vió como algunas cuerdas metálicas se partian oxidadas
y la escalera se tambaleó derrumbándose hacia un lado
a una velocidad impresionante que solo les permitió llegar
al otro lado de milagro. Miró hacia abajo el corazon retumbándole
en el pecho y sintiendo los latidos en su boca, la escalera de metal
al fin calló al suelo provocando un gran estruendo.
- Eso….no es cierto. – el morenito desvió la
mirada hacia un lado. Ellos habían regresado por él,
no le habían abandonado pero decirle eso a Akira, sólo
lo enfurecería. De pronto entró en estado de pánico,
al sentir que el moreno deba algunos pasos alejándose de
él . – Akira! – se apresuró en alcanzarlo.
–No….¿no vas a dejarme aquí, verdad? Dijiste
que cuidarías de mí, que me querías. No….no
dudo de tí, sólo……quería saber
la verdad. – súbitamente se oyó un inmenso ruido
en algún lugar no muy lejano de allí. - ¿Qué…..qué
fue eso?!
Rei observó hacia abajo también,aún sujeto
a Kamio. – Mierda! –respiraba con dificultad, agitado.
Y ¿si esta vez no lograban salir de allí? Miró
al rubio. – Déjame ver tu pierna.
El rubio se sentó un momento en el borde de cemento, en
el que estaban apoyados y miró hacia la unica salida que
había. Era una puerta metálica, pero tal y como estaba
aquel lugar, no parecía que fuese a ser muy difícil
tirarla abajo, algo era algo. Estiró por fin la pierna subiéndose
la pierna del pantalón negro, tenía cortadas hasta
la mitad del gemelo pero no se veían muy profundas a pesar
de la sangre -No duele mucho- confesó.
Akira sonrió al ver que se acercaba a él, pero de
pronto frunció el ceño sorprendido por aquel sonido
-No lo sé…- y realmente no lo sabía, pero había
sido un gran estruendo -No importa, tenemos que irnos- dijo imaginando
que fuese como fuese, el ruido lo habían provocado Rei y
Kamio y ellos no eran su problema -Claro que no te voy a dejar solo
¿te fui a buscar allí a pesar de lo que me hicieron
y me detuve cuando me lo pediste sin tomar represalias…pero
sinceramente tu desconfianza…comienza a incomodarme…-
tiró de su mano para hacer que lo siguiera, no tenia ninguna
intención de ir a ayudar a los otros.
Rei se arrancó una manga de la camiseta, atándola
alrededor de la pierna de Kamio para vencarle las heridas. Algunas
se quedaban por fuera, pero no podía vendarle la pierna entera,
y además tampoco era un experto. Lo miró nervioso.
– Así supongo que al menos no se te infectan, no sé….
– se puso de pie mirando a todos lados. Aquella puerta lo
incomodaba, pero daba igual. Todo en ese lugar lo incomodaba.
- Lo siento…….no quise molestarte, Akira. Tienes razón.
– Yoshi bajó la cabeza siguiéndolo, aunque no
podía evitar preocuparse por Kamio y Rei. Ojalá pudiesen
salir de allí de nuevo, sin más inconvenientes.
Kamio se levantó, tapándose la pierna de nuevo y
le besó los labios suavemente -Pues yo tampoco sé,
esperemos que no ocurra nada…Como mucho me tendrán
que poner la antitetánica - dijo sonriendo mientras trataba
de abrir la puerta que, como era de esperar, estaba cerrada. Se
cargó con el hombro contra ella y la empujó con fuerza
-Mierda…no se abre, será la unica puta mierda de este
lugar que no se cae a trozos… mierda- la aporreó con
los puños y le dió una patada -no hay manera.
Akira le tendió la mano de nuevo sujetándolo -Cuidado…-
dijo separando unas cuantas hierbas enredaderas de telarañas
que colgaban del techo, dando paso a un extraño lago lleno
de limo y suciedad, el agua hedía terriblemente -Qué
asco- Akira se tapó la cara con el brazo que tenía
libre -pues tenemos que cruzarlo hasta el otro lado- le dijo señalando
el tunel oscuro al otro lado -no hay otro modo…Dios…que
hedor- dijo entornando los ojos, en su mundo el agua estaba perfectamente
limpia.
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