Capítulo
71
Un Buen Momento para Callarte
Kamio levantó la cara al ver a Rei entrar en la habitación
-¿Qué harás?- le preguntó un tanto inquieto
-Puedes dormir con él allí, puedo ir contigo- aunque
estaba claro que queria pasar a solas con el aunque fuera la noche.
- ¿Sabes qué momento es ahora? – el moreno
cerró la puerta tras de sí, y se acercó con
una mirada un tanto amenazadora, aunque en realida se sentía
más nervioso que otra cosa, pero no se aguantaba más.
Colocó una pierna sobre la cama, halando a Kamio de la camiseta.
– Un buen momento para callarte. – introdujo su lengua
en la boca del rubio, sin más ceremonia.
El rubio lo miró a los ojos sin entender aquel ataque repentino,
aunque ya comenzaba a acostumbrarse a los ataques salvajes de Rei
y lo cierto es que le excitaban, apoyó las manos en las nalgas
del moreno bajando las manos por sus piernas y subiendolas de nuevo,
deslizando los dedos entre ellas ajustandole el pantalón
contra la piel -No…ya llevo mucho rato callado- se quitó
la camiseta e hizo lo mismo con la de Rei tirando de él,
acostándolo sobre su cuerpo mientras se recostaba en el colchón
y metía las manos bajo el pantalón del chico acariciando
sus nalgas. Le pasó la lengua por el cuello y la mandíbula,
arrastrando el deseo de hacer aquello desde que habían estado
jugando.
Rei gimió con suavidad. Moviéndose sobre el rubio.
Llevaba demasiado tiempo deseándolo, aunque no lo dijera.
Deslizó su mano entre sus cuerpos, acariciando el sexo de
Kamio.
El rubio apretó la mandibula para despues entreabrir los
labios respirando agitado contra los del moreno. Le desabrochó
el pantalón bajandolo junto con la ropa interior, deslizo
las manos por su espalda hasta sus nalgas apretandolas con fuerza
y pegándolo a el, sintió como el calor se agolpaba
en su sexo.
Le metió los dedos entre los labios mientras lo besaba y
se apartó un poco aun rozando sus labios húmedos.
Rei lo miró a los ojos, jadeando un poco, y dejó
deslizar su mano dentro del pantalón del rubio, acariciando
el sexo directamente. Dejó salir su lengua sólo un
poco, lamiendo los dedos que aún estaban a su alcance.
El rubio mantuvo su mirada y entrecerró un poco los ojos
a causa del placer al sentir la mano de Rei acariciandolo, se bajo
un poco los pantalones para liberar su sexo y empujó los
dedos dentro de la boca del moreno, para despues bajarlos hasta
sus nalgas y acariciar su entrada humedeciéndola. Lo miró
fijamente mientras empujaba uno de ellos dentro de él, lo
apartó de nuevo entrando lentamente pero esta vez con dos.
Su mirada se clavaba en los ojos del moreno mientras observaba sus
reacciones y sentía su sexo pulsando con fuerza contra la
mano del chico.
Rei apretó el sexo de Kamio entre sus dedos, deslizando
la mano de arriba a abajo y de vuelta. Arqueó la espalda,
gimiendo sobre el rubio al sentir sus dedos penetrándolo.
Ya no sentía dolor ante aquello, más bien, le gustaba.
Echó la cabeza hacia adelante de nuevo, sin dejar de acariciar,
acercando su rostro tanto ald el rubio, que el flequillo cayó
alrededor de sus mejillas, hasta tocar las de Kamio. Simplemente
permaneció allí, sin llegar a besarlo, mirándolo
a los ojos, y alternando jadeos y gemidos suaves sobre sus labios.
Kamio se apoyó en uno de sus codos irguiéndose un
poco y rozando sus labios contra los del moreno. Lo miró
a los ojos y entreabrió la boca lamiendo sus labios de arriba
abajo, respirando entrecortado sobre ellos. Bajó la mano
por sus caderas sujetando su sexo y se dejó caer en el colchon
mientras le penetraba con la otra, sintio como su mano rozaba contra
la de Rei en los mismos movimientos y echo la cabeza un poco hacia
atrás tensando los musculos sin dejar de mirarlo
El moreno se agachó un poco, aún mirándolo
con deseo, hasta que su lengua se encontró con su cuello.
Comenzó a lamer con movimientos lentos y suaves, saboreando
la piel, masajeando el sexod e Kamio con más fuerza., mientras
sentía el suyo propio crecer an la mano del rubio. Apretó
un poco las nalgas, ante la penetración, y mordió
con suavidad la piel del cuello.
El rubio se estiró para que pudiera lamerlo y empujó
sus dedos dentro de él, con fuerza sintiendo el calor de
su cuerpo quemarle, retiró la mano de su sexo y sujetó
con ella las nalgas del chico moviéndolo sobre él,
como si estuviera penetrandolo con el sexo y rozandose contra él
-Rei…- lo llamó para que lo mirase y besarlo, aunque
más bien apretó su lengua entre los dientes.
Rei inclinó su torso hacia el rubio, aunque sin separa las
caderas, gimiendo, sin poder ignorar el placer, a pesar de que su
mente se ponía en alerta. Separó su lengua de entre
los dientes de Kamio como pudo, mirándolo a los ojos un tanto
preocupado. –Kamio…..
-¿Qué?...- el rubio lo miro sintiendo su pecho subir
y bajar con fuerza -…¿Qué? ¿te duele?-
dijo apartando la mano de alli y sujetandolo por la cintura sin
entender el motivo de la alarma del moreno, le besó el cuello
suavemente acariciandole el pelo, si aun le dolia tanto con eso…
- No, no es eso. Sólo que por un momento….. –
Rei escondió el rosto rojo, en las sábanas. –
Son tonterías. No me hagas caso….
-No…- el rubio se sento como pudo arrastrandolo con el sobre
sus piernas y acabando de quitarse el pantalón -dime…¿Qué
paso? Por un momento ¿Qué?- lo miro a los ojos sin
comprender.
Rei lo observó, más avergonzado aún de que
lo veira así, y de lo que había pensado. Desvió
la mirada. –Que no es nada. Sólo…recordé……pensé
que…….
El rubio lo miro frunciendo un poco el ceño, suspiró
echandose el flequillo hacia atrás -no quiero hacerte daño…creía
que era obvio, a mi no me gusta eso, lo hice porque asi lo deseaba
él, me lo pidio, no voy a hacerte nada, creeme.
- Lo siento – masculló entre dientes – sujetándose
a los hombros del rubio. – Me pongo nervioso ¿está
bien? Ya sé que es estúpido,, pero nunca he hecho
esto antes. No sé lo que vas a hacer en ningún momento.
Mierda! – cerró los ojos, sintiéndose como un
niño. Odiaba sentirse como un niño.
Kamio le paso la mano por los brazos y lo acostó en la cama
con suavidad acostandose a su lado y acariciando su pecho -Está
bien…es normal- bajó la mano por su vientre y pego
su nariz a la cara del moreno rozandola -yo tambien estoy nervioso,
tampoco sé lo que vas a hacer ni como vas a reaccionar, pero
ahí va parte de la diversión- apoyo la mano sobre
sus testículos masajeandolos y subio por su sexo apretandolo
con fuerza -piensa que no te hare daño…nunca te lo
he hecho ¿no? al menos no adrede- deslizo la lengua por su
cuello.
-No……nunca…… - respondió el moreno
entrecerando los ojos, dejándose llevar por el placer una
vez más. – Soy un idiota…..
-No, solo estas nervioso, es normal- le sonrio y se subio sobre
el lamiendo sus labios y bajando sobre su cuello lamiendolo y arrastrando
su pelo por el pecho del chico mientras bajaba por su cuerpo, sujetó
su sexo con una mano metiendoselo en la boca profundamente y bajo
las manos por sus nalgas para levantarle las caderas y moverlo dentro
de él.
Rei lanzó un gemido fuerte, arqueando la espalda y cubriéndose
el rostro con una mano. – Va….vale…….Tú
eres el idiota… - dejó escapar una risita jadeante,
seguida por otro gemido.
OK…- el rubio se aparto de su sexo y lo rozo con los labios
arrastrando la cara por el -esta bien…si me dejas que te toque…llamame
lo que te de la gana- envolvio su sexo con la lengua internandolo
en su boca de nuevo.
El chico echó la cabeza hacia atrás perdido entre
gemidos, una corriente cálida traspasándolo. Enterró
sus dedos entre el rubio cabello.
Kamio deslizo su lengua a lo largo del sexo del chico y lo alzo
un poco mas para lamer sus testículos mientras lo alzaba
aún más y lamia entre sus nalgas apretando su lengua
contra la entrada del chico, la voz de Rei entre gemidos lo encendia,
respiró sobre su piel con el corazón acelerado en
su pecho.
- no puedo…..ah…no puedo…. – Rei se movió
de un lado a otro, casi desesperado por las sensaciones que le provocaba
la lengua de Kamio en su entrada. Estaba demasiado lleno de deseo.
Se llevó la mano a su propia cabeza, sujetando un mechón
de cabello.
Kamio tembló un poco al ecucharlo, o mas bien su cuerpo
se sacudio con una corriente de placer -Rei…- acaricio con
su lengua de nuevo el sexo del chico mientras sus dedos jugaban
de nuevo en su ano -…tranquilo…me encanta tu voz cuando
gimes- dijo sin poder evitarlo aunque mas bien había tratado
de solo pensarlo.
-Ahhh….ca…calla…..- el moreno sonrió,
de nuevo tapándose el rostro, con todo el cabello revuelto
alrededor. Alzó un poco sus nalgas, el movimiento le era
deliciosa ahora.- Eres un Furby…..
Kamio sonrio y subio sobre el apartandole las manos para verle
la cara y entrelazando sus dedos con los del chico apoyando sus
manos a los lados de la cabeza del moreno -¿Quieres probar
Rei? Si te duele lo dejamos…- lo miro serio y nervioso temiendo
que le molestarse que insistiera una vez más.
Rei respiró agitado, sin dejar de mirarlo a los ojos. A
veces podía ser tan atento. Le sonrió un poco. –
No puedo……no quiero parar. – levantó un
poco el rostro, aún entrelazados sus dedos con los del rubio,
para besarlo.
-…de acuerdo…pero si te duele, dimelo…es normal
¿vale? No tienes que asustarte ni avergonzarte- lo besó
una vez mas sin soltar una de sus manos y separando un poco mas
sus piernas con la otra, deslizo un dedo entre sus nalgas y acaricio
su ano penetrándolo levemente para despues colocar su sexo
contra ella sin meterlo, lo miro a los ojos "mierda…te
va a doler" penso de forma irremediable apretando las mandibulas,
rozó su sexo contra la entrada del chico aun sin entrar en
el y sintiendo el calor de su piel envolviéndolo, sujetó
su otra mano tambien entrelazando sus dedos.
Rei lo miró a los ojos, apretando la mano que lo sujetaba
nervioso, aunque hasta el momento todo estaba bien. Pero tenía
que pasar por esto, era necesario. Se mordió el labio inferior
a la espera.
El rubio lo miró fijamente y le apreto la mano en respuesta,
empujó sus caderas sintiendo como entraba en el calor del
moreno apenas un poco, pero aun y con ello su cuerpo entero se estremecio
y separo los labios respirando agitado.
Rei gimió, tensando las nalgas como respuesta instantánea.
Miró a los ojos miel del rubio, respirando cada vez más
rápido., y mordiéndose aún más el labio.
-Ah..no hagas eso…- dijo aunque sintiendo un estremecimiento
por todo el cuerpo con la presion de su cuerpo -relajate…o
te dolera- bajó sobre sus labios besándolo y se aparto
un poco empujando dentro de el suavemente sintiendo como su sexo
entraba casi totalmente dentro del moreno, dejo escapar un gemido
contenido entre sus dientes sin dejar de mirarlo -…ah…duele?.
Rei apretó aún más la mano que sostenía
en la suya, y estiró la otra mano para agarrarse del hombro
del moreno, casi clavándole las uñas incoscientemente.
Algunas lágrimas asomaron a sus ojos, y se mordió
el labio aún más fuerte para que no se le escurrieran.
Por supuesto que le dolía, le dolía como nada, pero
ya era bastante avergonzante tener que decirlo, como para ponerse
a llorar, así que ni siquiera lo dijo. Era bastante obvio.
Dejó escapar un gemido de dolor a través de los labios,
sin poder controlarlo.
Kamio se apartó estirandose a su lado y tomándolo
por la nuca para que se abrazase contra él, sabía
que si seguía seguramente se le pasase aunque despues quedase
adolorido, lo había echo otras veces, pero Rei no era "otros",
era Rei, le lamió una lágrima que bajaba por su mejilla
-lo siento…- le dijo sin poder evitarlo -aun no…no pasa
nada.
Rei suspiró fijando sus ojos negros en el rostro del rubio,
hablando bajito, aún agitado. –Eres un bobo. ¿Para
qué….te detuviste?
-Callate…estabas llorando y ademas no me contestaste- se
volteo de frente -paso…no quiero hacerte daño- declaró
muy serio.
- No estoy llorando! – le contestó apartando el rostro,
para que no lo mirase. Decir que estaba llorando era una exageración
de todas maneras. A ver si a él no se le salía alguna
lágrima con ese dolor. – para qué te voy a responder
si ya lo sabes, pero igual tiene que pasar, ¿no? –
bajó un poco la voz. –No me harás daño.
-Cállate …- el rubio lo empujo un poco volviendolo
de lado y le beso la nuca apretando la espalda del moreno contra
su pecho -te quiero…no quiero hacerte daño…eso
es todo- le dijo ahora que le era mas facil sin verle a la cara,
le paso la mano por su cintura sujetando su sexo y moviendolo rapidamente
para devolverle el calor al chico, apoyó su sexo de nuevo
contra su entrada -Rei…lo haré de nuevo ¿quieres?
El moreno se mordió el labio inferior, nuevamente excitado
y nervioso a la vez. Cerró los ojos, sonriendo un poco. Aunque
no se lo dijera, realmente era agradable saber que Kamio se preocupaba
así por él. Arqueó un poco la espalada y acarició
el brazo que lo masajeaba. – Ha….hazlo……
Kamio pasó la lengua por el cuello del moreno y empujó
entre sus nalgas sintiendo el calor de su interior. Apretó
un poco los dientes, conteniendo un gemido al sentir como entraba
en él totalmente. Rodeó el sexo de Rei con fuerza,
sintiendo un estremecimiento recorrerle por completo, no pudo contener
más un gemido y apoyó la frente contra el hombro del
moreno respirando agitado, esperó unos segundos sin moverse
tratando de asimilar la intensa sensación.
Rei resopló con fuerza a través de sus dientes, y
apretó el brazo de Kamio con su mano, sintiendo el dolor
intenso una vez más. Pero no quería que se detuviera,
sabía que poco a poco ese dolor iría disminuyendo,
y que sería reemplazado por el placer, así que cerró
los párpados con fuerza, intentando concentrasre en las oleadas
de calor que despedía su sexo.
El rubio le pasó su mano libre por la frente y echó
su cabeza hacia atrás, penetrándolo profundamente
y alzándose un poco para apoyar la cabeza del moreno contra
su pecho y besarlo. Empujó su lengua dentro del moreno con
fuerza mientras se movía dentro de él y acariciaba
su sexo tratando de que el placer cubriese el dolor del chico, le
lamió los labios entrando en su boca de nuevo.
Rei movió su lengua con desespero dentro de la boca del
rubio, gimiendo un poco, aunque aún le dolía, el dolor
parecía iba bajando, con cada nueva penetración. Abrió
los ojos, apenas un poco.
Kamio salió de dentro de él y lo volvió de
frente mirándolo a los ojos y acariciando su cara con una
mano. Se agachó, lamiendo su sexo fugazmente y metiéndolo
completamente en su boca mientras lo envolvia con la lengua subió
por su abdomen acariciando sus pezones y de nuevo lo besó
profundamente separando sus piernas y entrando en él una
vez más todo lo profundamente que podía sin dejar
de acariciar su lengua -Rei…me gusta mucho…- susurró
contra sus labios.
Rei gimió como toda respuesta, sin dejar de mirar sus ojos.
El dolor era cada vez menor, en efecto, y aquello se empezaba a
sentir bastante bien. Su sexo se apretaba contra el abdomen del
rubio, pulsando. El chico se lamió los labios, sus ojos recorriendo
la cara de Kamio, completamente entregado. – Ah…..te
quiero…. – lo besó profundamente, antes de que
se le pudiese escapar algo más embarazoso.
El rubio sintió el corazón acelerado y como si el
pecho le quemase al oir aquello. Oírlo de su boca era una
sensación demasiado intensa, se apartó un poco de
sus labios para mirarlo a los ojos fijamente -Yo…tambien-
le dijo acariciandole los labios con las yemas de los dedos y metiéndolos
en su boca jugando con su lengua, se movió más rápidamente
dentro de él pasando una mano bajo sus nalgas.
Rei gimió aún más, sintiendo como el placer
se iba intensificando, succionó los dedos del rubio, entrecerrando
los ojos y echando la cabeza hacia atrás.
Apartó los dedos del interior de su boca humedeciendo sus
labios con ellos y bajó las manos hasta sus nalgas sujetándolas,
mientras se arrodillaba moviéndolo contra su cuerpo, sus
manos acariciaron las piernas del chico levantándolas contra
su pecho y penetrándolo con fuerza. Lo miró a los
ojos y la vista bajó hacia sus labios de nuevo.
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