Capítulo
67
Semes y Ukes
El rubio miró a Rei y bebió un poco más de
golpe cogiendo fuerzas, se pasaba el rato reparando los errores
de su enorme boca y desde luego tampoco se calificaba con honores
en aquello de saber como arreglar sus errores solo se limitaba a
hacer lo primero que se le pasaba por la cabeza, se acerco a Rei
y se sentó en sus piernas abrazándolo -¿Ya
no me quieres?- dijo aguantándose la risa, ¿Pero qué
quería, si no le aguantaba la mirada en aquellos momentos?
El chico fijó sus ojos negros en los de Kamio, enrojeciéndose
por la sopresa. – Déjame en paz! ¿Qué
clase de pregunta es esa? Quita – lo empujó un poco,
para que se levantara de encima suyo.
-Coño!! ¿Que no soy cute?- el rubio se sentó
a su lado cogiendolo en brazos a él –Mira Yoshi, dice
que no soy cute y encima que le abro mi corazoncito para hacerle
una pregunta como esa. Rei, debería darte vergüenza-
el rubio le metió la mano por dentro del pantalón
acariciandole las nalgas -Eres un maldito…herir así
mis sentimientos.
- Coño tú! – se removió intentado que
dejase de tocarlo. – No eres ningún cute! Sólo
intentas aprovecharte de la más mínima cosa! –
le tomó la mano halando. – Que no! ¿Qué
tiene que ver esto con tus sentimientos, mierda?
Yoshi rió un poco. La verdad es que a veces le recordaban
a dos animalitos, más que otra cosa.
- Yo no soy coño, soy polla ¿Qué aun no te
enteras? Mira…- dijo empujando la mano del moreno contra su
entrepierna -¿ves?- dijo rebozandosela -polla!- la sacó
en vistas de que comenzaba a levantarsele -claro que tu culo tiene
que ver con mis sentimientos- lo abrazó besándole
la mejilla -Tú aprovechas lo que puedes para maltratarme,
al menos a ti te da gusto que me aproveche, a mi no me gusta que
me maltrates, ¡quiereme!- le dijo recostándolo en el
sofa con las piernas sobre las suyas y sonriendole.
- No me exijas, COÑO! – le recalcó exasperado,
y a la vez molesto, porel acaloramiento que le acababa de provocar.
– Yo no te maltrato, aprovechado! Pero es que nunca te callas!
Siempre tienes que ir más allá! –giró
el rostro, aún más cabreado de verle esa sonrisa en
el rostroa hora que él estaba molesto. – Baka…
-Puedo exigirte si me da la gana…otra cosa es que tu vayas
a hacerme caso- apoyó la mano en la pierna de Rei y la subio
hasta su abdomen metiéndola bajo la camiseta del chico y
acariciandole el pecho, tampoco estaba haciendole ninguna cosa del
otro mundo pero seguramente a Rei le cabreaba y bien aun asi no
podia evitar hacerlo, ya era como si no pudiese evitar cabrearlo
-¿Cómo mas alla? Claro que quiero ir mas alla es mi
naturaleza, la naturaleza de todo buen seme ¿Qué no
prestas atención a lo que lees?
- Idiota, yo no me rijo por esas reglas. – protestó,
aunque no hizo ningún intento por detener las caricias. -
¿Que acaso se supone que me ponga a llorar ahora?- lo miró
desafiante.
El rubio lo miró a los ojos muy fijamente -¿quieres
tener una discusión friki conmigo? adelante, adelante- dijo
haciendo un gesto con la mano invitandolo -primero de todo eres
un uke defectuoso, vease que no eres rubio ni castaño y tus
ojos no son de colorines, teniendo en cuenta eso, pues no, no deberias
llorar. De todos modos todo parecido entre tu y un uke "a la
usanza" distan abismos ¿quieres que siga?- le preguntó
acariciando su pezón entre los dedos y sin aclarar a que
se referia la pregunta.
- Y ¿tú qué? Eres rubio, hablas demasiado,
y te la pasas preguntándome que si te quiero. ¿Eso
es un seme? Payaso! – le mostró su lengua. –
Y ya! Deténte! Eres irritante! - Posó su mano sobre
la que acariciaba su pezón, incapaz ya de aguantarse.
-Pero yo puedo ser rubio y seme!! ¿Qué hay de Iason
en Ai no Kusabi? Hay muchos semes rubios, sobre todo si no son japoneses
y tienen la polla especialmente grande o son malos- explico muy
lleno de razon sin dejar de jugar con el pezon del moreno, sobre
lo otro no dijo nada porque si que ya no tenía excusa -pues
tu hablas poco para ser uke y encima me pegas, los ukes no pegan!,
no dicen palabrotas, no llevan jerseys rotos y mucho menos beben
tres cervezas en un día y no me detengo, seré irritante,
tienes razon se te nota duro, sera que se te irritó de más.
- Mierda! – se echó hacia atrás tratando de
huirle. – Pero tú no eres malo! Y eres japonés!
Y no voy a seguir hablando de eso bobo! – lo empujó
nuevamente con el rostro rojo – Que sueltes! ¿No respetas
a Yoshi?
-Sí, lo respeto, ¿no ves que no lo toco ni le insulto?-
el rubio lo sentó en sus piernas de espaldas a él
como pudo, metiendo ambas manos bajo su camiseta y acariciándolo
de nuevo, echándose hacia atrás en el sofá
-Ya sé que soy japonés, pero ¿soy bueno?- se
rió un poco pensando que en esos momentos no estaba teniendo
muy buena conducta.
- Eres bueno. Eres bueno para nada! – le metió un
codazo, liberándose. No es que no le gustara que lo acaricise,
pero lo estaba haciendo pasar verguenza, y enfrente de Yoshi. Se
levantó, mostrando su lengua de nuevo, y le dio otro trago
largo a la cerveza.
- Rei, si quieres que me vaya a mi cuarto…… - Yoshi
lo miró con aquella expresión seria en su rostro.
No quería molestar y además, no entendía nada
de lo que estaban hablando.
- No! – lo interrumpió el moreno, de manera agresiva.
El admitir algo así, sólo le haría pasar más
verguenza. – No te preocupes……está bien.
Kamio se va a comportar. – lo miró amenazadoramente,
intentando corregir su error.
- No Yoshi no te vayas. No te preocupes, que Rei ya se va a comportar
y va a guardar sus uñas para después- Kamio se rió
apoyando los pies en la mesa y bebiendo un trago de cerveza -¿Quieres?-
dijo extendiendole la lata al más joven -Dijiste que te gustaba
¿no?
- Gracias. – el chico la aceptó, bebiendo apenas un
poco, mientras Rei los miraba bastante molesto.
-¿Qué miras asi?- el rubio le hizo una seña
con la mano para que se acercase -Ven, ven…- dijo cogiendo
la lata de vuelta y acabandosela -¿Sabes que pasa? no te
portas nada bien, eres un autista….- se levantó y lo
abrazo por la espalda dándole un beso en el cuello –Sé
bueno…- sonrió mirando a Yoshi mientras le besaba el
cuello a Rei -¿sabes que pasa con tu hermano Yoshi? Que es
un necio…uno de los muuuy necios.
- Kamio, tal vez no deberías… - el chico lo miró
de sde el sofá, sabiendo que a su hermano no le iba a gustar
nada todo lo que estaba haciendo el rubio.
- Suelta! – Rei le metió otro codazo hacia atrás,
logrando soltarse, y se dirigió a su habitación, sin
decir nada más.
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