Capítulo
65
Lucha Libre
Rei levantó la vista sobresaltado. Se había quedado
distraído, perdido en sus pensamientos. – Bobo, pensba
en si debía tomármela o no. – la abrió
sin más, echándose un trago. - ¿Qué
sucedió? – por más casual que fuese la pregunta,
sus ojos reflejaban preocupación.
El rubio se metio las manos en los bolsillos apoyandose en la mesa
de la cocina con el peso cargado en una cadera -Pues que sí
me había oído y tuve que explicarle mi manera de pensar
y lo condenadamente imbécil que soy…a parte de eso
nada…se siente un poco fuera de lugar y es normal. Sólo
espero que no haga ninguna parida y deja de beber un poco, que es
la segunda.
- Ya sé que es la segunda, sé contar ¿ves?
Uno, dos –puso ambas latas, una al lado de la otra, para mostrarle.
– Así….que eso es todo. Se siente fuera de lugar.
– sonrió para sí. No estaba seguro de que se
le fuera a quitar eso nunca. Levantó sus ojos negros de nuevo.
- ¿Ves por qué no es bueno estar hablando todo el
tiempo, Kamio? Pero dime…..¿por qué dijiste
que mientras no fuera a hacer una parida? ¿Te dio la impresión
de estar pensando en algo?
-Bueno…por lo que tú me dijiste de que lo veías
raro. No sá me dio miedo que hiciese alguna tontería
y se escapase, es un crío y los críos hacen esas cosas,
aún siendo uno tan maduro como él- se pasó
la mano por el pelo echándoselo hacia atrás - Y sí,
es bueno hablar…aunque hay que escoger los momentos precisos.
Si no fuera porque hablo, nuestras conversaciones se basarian en
tus borderias y yo me cabrearia, me iria y los dos no nos hablaríamos
más…estoy cansado de hablar…- levantó
los ojos hacia los de Rei -aunque no lo suficientemente cansado
como para no decirte deja de beber alcohol- le quitó la lata,
bebiendo él.
- Si estás tan cansado, ya cállate! Maldito egocéntrico,
lo único que haces es escucharte a tí mimso. ¿Quieres
que me deje de mis borderías, como las llamas? Si quieres,
puedes escucharte a tí mismo, por horas y horas, que ya sé
que te encanta. – se levantó súbitamente de
la mesa. – Y no quiero dejar de tomar! Y no puedes obligarme!
-le arrancó la lata de las manos, tomando otro trago, más
por desafiarlo que porque realmente uviese ganas.
Yoshi escuchó el griterío desde su habitación,
y sonrió un poco, para sí. Realmente se había
acostumbrado a aquello. No quería irse, después de
todo. No ahora.
-Dios…pero qué repelente puedes llegar a ser- el rubio
se rió, sujetando el colgante que llevaba al cuello y metiéndoselo
en la boca, lo soltó de nuevo con aire distraido -Realmente
no me presto atención cuando hablo o acabaria mareándome
. Dame esa lata, que se te subirá el alcohol, vaaa…trae,
es una orden- sonrió de medio lado picándolo.
- Vaaaaa…..trae….. .- repitió Rei burlándose.
– Me habrás confundido con alguien que acepta órdenes.
¿Alguna vez te ha funcionado eso? – lo miró
desafiante, mientras tomaba un poco más.
-Unas cuantas veces …- se rió levantándose
un poco la camiseta para frotarse el abdomen -Venga, para ya…en
serio, se te subira, no creo que tengas tanto aguante, dame- dijo
echando la mano hacia el -No seas necio, te la tomas por joder.
- No seas necio tú, y déjame en paz. Además,
¿cual es tu problema con que beba, eh? ¿Eres de la
junta de la moral o qué? – se echó hacia atrás,
y bebió otro trago más, sólo para incordiarlo.
- Soy de la junta de "te vas a pillar un pedo de la hostia"
trae aca- dijo echandose hacia delante y agarrando la lata por encima
de la mano de Rei -Anda…pero si ya casi te la acabas, damela
¿para que te la tomas tan de golpe? Te sentará mal.
- Eso sólo es problema mío. Y yo no me pillo pedos…..
– le sacó la lengua, intentando llevársela a
los labios una vez más.
Kamio se la arrebató de las manos bebiendosela completamente
y estrujó la lata con la mano -Ala, te jodes, bebe agua fresquita
que aclara las ideas guapo- le sonrió de medio lado -¿A
que jode?
- A que jodes tú – volvió a sacarle la lengua
desafiante y se giró a echar los platos en el fregadero.
-Pero qué pesado eres con mandarme joder, si después
nada de nada- sonrió de medio lado pasándole una mano
por el pecho rodeándolo y levantandola por su cuello para
echarle la cabeza hacia atrás mientras con la otra acariciaba
su pierna -Rei…qué lindo de ama de casa que friega
la loza- dijo mofándose a pesar de lo que estaba haciendo.
- Y qué idiota tú de cochino, que he visto tu casa.
–le respondió, girando los ojos, para verlo un poco.
-Hum…tienes razon Rei, soy un cerdo dejo mis cosas por el
suelo- le lamió los labios besándolo desde arriba
y deslizó la mano entre sus piernas acariciando su sexo -Pero
antes a ti tambien te deje en el suelo y no te molestaba nada- se
separó de el apretandole una nalga y se apoyó en la
nevera mirándolo -coño…¿Por qué
tienes que estar tan bueno? Se suponia que discutiamos…
- Pues si quieres, discutimos un poco más. Discutimos, por
ejemplo de ¿por qué nunca te comportas y siempre acabas
manoseando? – le contestó, sin mirarlo, terminando
de fregar los trastos, maldiciendo mentalmente a su entrepierna.
-Podemos discutir de eso pero siempre acabaremos en el mismo punto,
tu me diras salido y yo te dire que la culpa es tuya y no puedo
evitarlo- levantó el brazo señalandole a la altura
del sexo -se te está levantando, señor casto que no
quiere que lo manoseen, pues tu polla si quiere.
- Ya cállate! Es una reacción natural ¿sabes?
No tiene nada de malo. – se dio la vuelta de nuevo tapándose,
con el rostro rojo. –Y deja de estar mirando para donde no
te invitan!
-No, yo nunca dije que tuviera nada de malo, al contrario ¿viste
que la mirara mal?- se acercó a él cogiéndole
las muñecas y destapándolo -Ni que estuvieras desnudo…si
tanto de averguenza no te pongas pantalones tan ajustados Rei. Así,
tus reacciones naturales a mis sobeteos, que por supuesto tú
no deseas, no serian tan obvias- le soltó una de las muñecas
acariciandolo desde atrás bajo la ropa -ahora viene cuando
se supone que no quieres pero de todos modos me dejas-dijo sonriendo
de medio lado.
El chico lo miró entre cohibido y molesto. – No, ahora
viene cuando te das cuenta de lo frío que se pone el sofá
de noche, y de lo mareante que resulta meneártela todo el
tiempo. – lo empujó con todas sus fuerzas apartándolo.
–Eso te pasa por no callar nunca!
-Nah….eso no es lo que viene ¿Que no lees mangas?
Viene que pongas cara de nena y digas "moo yamete…ittai"
e igualmente te dejes…Humm…tanto leer mangas y aún
no aprendes nada Rei- se rió, cruzándose de brazos
sin dejar de mirarlo -Nada de sofá.
- Todo de sofá, y más con ese comentario tan estúpido.
Si esa es tu fantasía, te sugiero que te busques a otro!
– le lanzó el trapo de secar los platos.
El rubio le lanzó el trapo de vuelta -…Calla repelente-
lo agarró de las manos tirandolo hacia él -No, ese
no es mi sueño la verdad…para eso me tiro a una pija-
se rió aunque sabía que la sutileza en aquello habia
brillado por su ausencia -Deja de decir borderias por un momento
y mírame a la cara y dime que quieres que duerma en el sofa-
aunque igualmente no lo haria asi le mirase a los ojos o al culo.
Rei lo miró a los ojos sin inmutarse. Cuando estaba enfadao
podía ser más necio que cualquier otra cosa. –
Quiero que duermas en el sofá. Y ai tienes algún mensaje
para tu culo, díselo tú mismo. –
-hum…que mal…entonces, tendremos que dormir un poco
incomodos los dos en ese sofa tan enano…pero si eso es lo
que quieres porque te da morbillo o algo…esta bien soy un
hombre comprensivo- le sonrió besándole los labios
-no…voy a dormir contigo. Si duermes con Yoshi o si no, me
quedo contigo.
- Eres un idiota, vas a dormir sólo, necio. – lo mitó
serio, aunque en realidad le gustaba que fuese tan insistente en
eso de quedarse con él. – Además, ¿no
crees que es un poco tonto que durmamos los dos con Yoshi?
-No, voy a dormir contigo y me da igual si es tonto o no, si duermes
con Yoshi yo tambien…va…¿Qué te importa?
Ni que te molestara tanto ¿no? bueno si…pero en el
fondo te mola- sonrió creído.
- Bah, me da igual, bobo. Duerme donde te dé la gana, pues
– se rió un poco sin tener ninguna razón aparente.
No es que estuviese ebrio, pero sí alegre de más.
-jijijiji, baka…estás borracho- el rubio se rió
-ok…me aprovechare de ti sexualmente entonces- se recostó
sobre el acostandolo en el sofa -¿quieres?
- No estoy borracho! – protestó, golpeándolo
con la palma de la mano, aunque sonriendo un poco. – No jodas……..
-No…solo estas un poco pasadito- el rubio se rio sin apartarme
-y no jodo, no jodo, te lo digo mil veces ¿quieres que joda?
Pues pon de tu parte- se bajó sobre el besándolo aunque
realmente se preguntaba si Yoshi podía verlos desde la puerta
y no estaba tranquilo, se apartó un poco lamiendole los labios
mientras miraba de soslayo, despues de todo podría estar
incluso dormido.
- Déjame en paz, eres un salido. – le respiró
agitado en los labios, dejando que la lengua del rubio se deslizara
dentro de su boca.
-Pues a ti no parece disgustarte tanto…- el rubio bajo su
mano por el abdomen de Rei hasta separar sus piernas -Al contrario,
te esta gustando mucho, si es el alcohol, te dejare beber mas a
menudo.
Rei sujetó la mano del rubio deteniéndolo. –
Bien, si vas a seguir diciendo tonterías, mejor te olvidas
ya de esto. – se sentó, separándose.
-Estúpido engreido- se levantó solo para apoyar las
manos a los lados de la cabeza de Rei y inclinarse sobre el para
besarlo de nuevo, deslizo la lengua por sus labios separandolos
y entrando en su boca ¿para que le estaba riñendo
siempre si él tambien se ponia caliente? Necesitaba un psicologo.
Rei lo empujó, algo contrariado. No iba a dejar que lo llamara
así, y se quedara con la última palabra. – Egocéntrico
salido! – señaló, mirándolo a los ojos,
antes de halarlo por la camiseta, para besarlo de nuevo.
El rubio le sujetó con una mano por la nuca apoyando la
rodilla en el sofa –Sí…ok…tú siempre
tienes unas maneras de hacerme callar geniales- dijo besándolo
de nuevo, se separó un poco para mirarlo a los ojos y lo
besó otra vez ¿Por qué tenia que ser tan necio
y peor aún, por qué él tambien? Lo sujetó
por debajo de las axilas levantandolo y acarició sus nalgas.
- Mmmm……- Rei se inclinó un poco hacia adelante,
dejándose acariciar. – Si no quieres que te calle,
no lo hago. – separó sus labios de los del rubio, mirándolo
a los ojos. Realmente nunca se callaba, siempre tenía que
tener la última palabra. – Anda, habla ahora, Furby
del infierno.
Kamio se rio sin poder evitarlo -Tu padre es un furby del infierno,
pantera salvaje, cállate un poco tú tambien, que tampoco
estilas hacerlo mucho ¿no?- le pasó la lengua por
el cuello sujetandolo sin dejarle escaparse y ya esperandose que
lo empujara de un momento al otro, se apretó contra su pierna
rozándose.
Rei gimió al sentir el sexo obviamente excitado de Kamio
contra su pierna. – Eres un idiota, idiota….. –
fue lo más imaginativo que se le ocurrió, así
cómo estaba.
El rubio gimio en respuesta mas que nada para imitarlo aunque muchas
veces tenía que controlarse para no hacerlo -ya…totalmente
imbecil…- dijo sujetando sus nalgas y subiendolo en brazos
acarciandolas, lo apretó contra el al sentir su sexo contra
el abdomen.
- No….te burles…… de mí, baka….
– lo miró con ojos vidriosos, respirando con fuerza,
y se apretó áun má contra el abdomen del rubio,
buscando proporcionarse algo más de placer,, y de paso, tragándose
sus gemidos, para que Kamio no lo molestara.
- No me burlo…me pone caliente- aunque en realidad eso no
quitaba que sí se había burlado, apretó las
nalgas del chico subiendolo y bajandolo sobre su cuerpo como si
realmente estuvieran haciendo el amor.
A Rei se le escapó un gemido y se mordió el labio
para aguantarse. Kamio podía decir lo que quisiera pero el
daño ya estaba hecho. Ocultó el rostor algo rojo,
sintiendo un calor cada vez más apremiante en su entrepierna.
Sentía que se iba a morir si no hacían algo rápido,
pero no podían ponerse a hacer esas cosas en pleno salón,
a plena luz del día y con Yoshi en la casa. Apretó
el hombro del rubio con todas sus fuerzas, no sabía cuanto
más podría resistir estos juegos.
El rubio sintió como apretaba su hombro con fuerza y el
cuerpo caliente de Rei en sus brazos, como temblaba un poco y empujo
un poco su cara para levantar su mirada y besarlo de forma apasionada
sin dejar de mirar sus ojos negros respirando agitado en su boca,
se sentía arder pero no podía dejar de moverlo contra
su cuerpo.
El chico movió su lengua con desespero en la boca del rubio.
No se sentía capaz de detenerse, pero sabía que tendría
que hacerlo. Sin embargo, mientras Kamio más lo movía,
más se excitaba, sentía su sexo apretando contra sus
pantalones y el del rubio rozándolo a él. Cerró
los ojos, estremeciéndose entre sus brazos.
-Rei…- el rubio se separo un poco mirándolo con los
ojos entrecerrados por el deseo, lo sintio estremecerse entre sus
labios, apretó las mandibulas moviendolo aun con mas fuerza
contra el, bajó la cara lamiendole el cuello al moreno, no
podía aguantar aquel ritmo le daban ganas de desnudarlo y
lamerlo completamente.
- Ohhh….. – el chico gimió estirando su cuello
para facilitarle el acceso a Kamio. – Te…tenemos que…parar….
Murmuró sin mucho convencimiento.
El rubio deslizó su lengua por la garganta del chico arrastrando
sus dientes por él suavemente -Sí…ya paro…-
dijo apoyandose en la pared y dejandolo bajar al suelo para cogerlo
por la espalda, deslizo la mano hasta su sexo empujando sus nalgas
para que las apretase contra su sexo.
- Co….coño, Kamio….- Rei protestó apretando
los dientes luego, al sentir su sexo reaccionar casi violentamente
al contacto con la mano de Kamio. Se echó hacia adelante,
sintiendo como si se quemara por dentro.
El rubio subió su otra mano por el pecho del chico echando
su cara hacia atrás y besándolo moviendo la lengua
profundamente en su boca mientras metía la mano bajo su pantalón
tocando la piel suave de su cuerpo y echando adelante las caderas
para sentir su sexo aprisionado contra las nalgas de Rei, gimió
en la boca del moreno sin poder contenerse.
Rei le devolvió el gemido, cada vez estaba peor. Jamás
se había puesto así en su vida. Claro, jamás
había sido tocado por otra persona, no, de esa manera. Se
apoyó con una mano, mientras metía la otra dentro
de su propio pantalón, acariciando la mano de Kamio y llevándola
un poco más abajo. Abrió los ojos para mirarlo a la
cara, aún besándolo, y en ese momento, pudo escuchar
claramente cómo se abría la puerta de la habitación
de Yoshi. Muy a su pesar por esta vez, empujó a Kamio hacia
atrás con todas las fuerzas que pudo reunir, ambos cayendo
al suelo agitados. Más bien parecía que hubiesen estado
luchando.
Kamio levantó la cara mirando a Yoshi, había oído
que se había abierto la puerta pero habria sido mucho mejor
reaccionar de una forma normal y mucho más si pensaba entamparlo
contra el suelo, se levantó tendiendole la mano a Rei -lucha
libre- le dijo al pequeño sonriendo aunque estaba colorado
por la excitación.
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