Capítulo
64
Antinatural y Descabellado
Se dirigió a la habitación y llamo un momento antes
de entrar y cerrar la puerta tras él -Yoshi…- se rascó
el cuello nervioso -a ver…me oíste ¿verdad?
El chico estaba acostado de lado en la cama sintiéndose
como cualquier cosa. Giró su cabeza al escuchar a Kamio,
seguramente lo enviaba su hermano. – Claro que te escuché,
acabas de decir mi nombre. ¿Querías algo? –
le ocontestó con toda la seriedad del mundo, volviendo a
girar la cabeza, para quedar nuevamente de espaldas a él.
-No…me refiero a si me escuchaste hablar con Rei- aunque
con aquella contestación ya se le hacía mas que patente
que SI, desde luego, lo había escuchado -no quiero que interpretes
mal lo que dije, tú no eres para mi una persona cualquiera,
eres especial, aunque…- se rascó el cuello, sonaba
igual de difícil de decir te quiero que lo contrario.
- No sé de qué estás hablando. – insistió
el chico, sin voltearse. – Yo no he interpretado nada. –
de todos modos, no le creía. Estaba harto de que lo viesen
como un bicho raro o le tuviesen lástima alternamente. No
necesitaba más mentiras.
-Yoshi…- el rubio lo miró serio y lo sujeto del hombro
volteándolo para que le mirase -Escúchame, no seas
necio que para eso ya tengo a tu hermano, mirame a los ojos ¿me
quieres?
El chico de cabellos azules lo miró en silencio por unos
momentos. – No es relevante ya. No eres quien yo creía.
Y la verdad, es comprensible. Te lo dije desde un principio.
-No tienes ni idea de lo que estas hablando, no hagas juicios de
lo que desconoces, yo no estoy seguro de lo que siento por ti, lo
oíste perfectamente cuando hablaba con Rei…puede que
empezaras a interesarme porque eras su hermano pero las cosas que
hago las hago porque YO quiero, incluso cuando ayudarte me cause
problemas con Rei…No tienes que creer mis palabras, tú
mismo lo observas cada día- el rubio se acuclilló
en el suelo a la altura de la cara de Yoshi -Pero la palabra amor…yo
no la digo a la ligera.
- Yo no espero que me ames, si eso es lo que piensas, está
más que claro. Pero tampoco espero que hagas las cosas por
lástima o por algún sentido equivocado de responsabilidad.
Puedo parecer un chiquillo a tus ojos, pero no dependía de
nadie para cuidarme cuando estaba en mi mundo y creo que lo hacía
bastante bien, antes de que ustedes llegaran. – se apoyó
en su brazo, levantándose un poco. – Es natural que
no me quieras, Kamio. No me sorprende, te lo dije desde un principio,
¿no? Tú quieres a mi hermano, lo haces por él.
– le reafirmó, aunque en realidad, sí que le
dolía. – Yo estoy en el medio. Sería mejor para
tí si yo no estuviese. Será mejor para ambos…..
-¿De qué estás hablando? Claro que no sería
mejor, a Rei le dolería mucho si perdiese a su hermano de
nuevo- miró a otro lado, se le hacía mucho mas difícil
de reconocer despues de lo que habia pasado -Y yo … tampoco
quiero perderte, que yo quiera a Rei no impide que pueda llegar
a quererte a ti, sólo que no es lo mismo. Pero no lo hago
por él, ¿quieres que te diga que lo hago por mi? Porque
soy un egoísta y si te veo todo el tiempo serio me pongo
nervioso, si te veo aburrido quiero que estes haciendo algo, pues
muy bien, lo hago por mi, no quiero verte triste.
- ¿De veras piensas así? – el chico levantó
la mirada algo triste, para volver a desviarla inmediatamente. No
sabía qué estaba haciendo. Si los iba a abandonar
y además, les había robado. Tal vez no debió
haber tomado esa decisión de una manera tan precipitada,
pero……Hizo un nuevo intento por levantar la vista, pero
no podía mirarlo al rostro. – Pero, ¿no crees…..que
todo esto no está bien? El hermano de Rei está muerto,
Noboru también. A lo mejor……..todo debió
quedarse como estaba. A lo mejor, esto es anti natural.
-Tú ya sabes la respuesta sin que yo te la diga, tú
sabes que he estado cuidándote. Si lo hiciera sólo
por Rei, me limitaría a no tratarte mal o a ignorarte, no
me tomaría tantas molestias, no me gusta hablar de mis sentimientos…-
suspiró echándose el pelo hacia atrás y después
le pasó la mano por la frente, echándole el flequillo
hacia atrás -Seguro que es antinatural , lo es y descabellado
pero…¿a quién le importa? A mí me da
igual , a Rei le da igual y a tí…debería darte
igual ¿no quieres estar con nosotros?- se sentó en
la cama a su lado y tomó lo que el chico habia pintado poniendoselo
a la vista sobre las sábanas -¿Quieres que esto sea
un recuerdo?
Yoshi observó el dibujo sin decir nada. Eso era precisamente
lo que representaba., para eso lo había dibujado. No quería
simplemente desaparecer como si jamás hubiese existido. La
noche anterior todo había parecido tan claro, y ahora no
sabía qué hacer. No deseaba dejarlos ahora, pero Akira
también le había dicho que lo quería, sólo
lo estaba intentando ayudar. Y le había hecho una promesa.
– Lo siento- susurró, bajando la mirada.
-…Está bien…eres libre de tomar tus propias
decisiones, no eres un niño y según tú, no
necesitas de nadie, espero que te des cuenta de cuánto te
equivocas. Además ¿Qué quieres? ¿volver
a tu mundo? ¿Cómo? …- apretó las mandibulas
mirándolo a los ojos.
- No sé lo que quiero… - apretó las sábana
entre sus manos, siendo totalmente sincero esta vez, y levantó
la mirada. – Pero quiero que me prometas algo. Que, si algo
sucediera, no se olvidarán de mí como si no hubiese
existido y que…..serás bueno con Rei.
El rubio lo miró a los ojos -Te juro que no me olvidare
de tí, pero si quieres asegurarte de que Rei esté
bien, entonces tu lugar esta aquí porque no creo que lo nuestro
sea eterno si te soy sincero. La gente no me aguanta durante mucho
tiempo seguido…Yoshi no puedes irte- le pasó las manos
bajo la espalda para sentarlo y lo abrazó acariciandole el
pelo -No sucederá nada, te quedarás aquí.
Yoshi se abrazó al rubio, algunas lágrimas asomando
a sus ojos, pero parpadeó y se deshizo de ellas. No sabía
qué hacer. Tal vez pudiera hablar con Akira, tal vez pudieran
quedarse en ese mundo. Si Akira realmente lo quería, lo comprenderías.
Claro, que él también tenía su vida allá.
No veía ninguna solución.
-Rei me dijo que hoy estabas muy raro y yo le dije que no, que
tú eras así de serio…¿Qué te pasa
Yoshi?- le preguntó sin dejar de abrazarlo acariciando su
pelo -Tú también querías venir con Rei…si
lo quieres a pesar de que no sea Noboru, el hecho de que no podais
ser amantes no debería de hacer que te quisieras ir ¿Qué
es?- aún no le dejaba hablar y seguía hablando, como
siempre que estaba nervioso -Estás recuperándote todavía,
es normal que te sientas fuera de lugar, pero hasta que no estes
bien no podrás juzgar donde prefieres estar.
- No…estoy bien. – se separó del rubio, intentando
sonreír a pesar de todo. – Sé que Rei se preocupa
pero…no tiene por qué. En parte, también hice
este dibujo por eso. Porque, me alegro de haberlos conocido. Quería
que lo supieran.
Fuera, en el salón, Rei se paseaba nervioso de un lado a
otro, como pantera enjaulada. No comprendía qué le
estaba tomando tanto al rubio, pero no quería interrumpir
tampoco, ni hacerle pensar que no confiaba en él. Fue a la
cocina, sacando otra lata de cerveza y se sentó a la mesa,
en donde aún estaban los platos sucios. La colocó
delante de sí, y se quedó observándola como
si la lata le fuese a hablar en cualquier momento.
El rubió le aparto el flequillo besandole la frente -De
acuerdo…no hagas ninguna tontería…Si te fueras,
seria un gran disgusto para los dos y además es muy peligroso
que intentes volver- se levantó y se guardó las manos
en los bolsillos mirandolo aun -¿No tendrás tú
el manga, verdad?
Yoshi negó enérgicamente con la cabeza. Al menos,
eso sí era cierto.
-De acuerdo. Iré a ver a Rei, que debe de estar preocupado-
dijo sujetando la puerta y mirándolo -No te quedes encerrado
en la habitación. Si quieres pensar un rato…está
bien, después vendré a buscarte- le sonrió
señalándolo -Y no te hagas el dormido o te haré
cosquillas para asegurarme. Dejaré la puerta entreabierta
y si quieres algo, avisas.
Entró en la cocina y miró a la lata y luego a Rei
-Si consigues que se mueva, te llevo a la tele.
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