.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 62
"No está extraño.....Es extraño"


Rei se colocó la camiseta, y golpeó la puerta un poco, más por nerviosismo que por educación. Igual, la abrió sin que le contestara. – Yoshi……… -El chico estaba acostado de lado, mirando por la ventana, al parecer perdido en sus pensamientos. - ¿estás bien?

Se giró al escuchar la voz de su hermano, y le sonrió. –Sí, sólo descanasaba.

- Ya – el moreno lo observó con auqella sensación incómoda de nuevo. - ¿Tienes hambre? Podemos comer…..

- ¿Puedo comer con ustedes?

Rei le sonrió. –Claro, tampoco te quiero tener atado a la cama. – se dio la vuelta, para salir. – Te vengo a buscar cuando esté lista. – y salió, preguntándose qué habría comprado Kamio después de todo.

El rubio tenía una caja abierta sobre la encimera y se volvió para mirar a Rei, había comprado unos platos de esos precocinados chinos que solo hacia falta poner al fuego con agua -No tengo mucha hambre- comentó de forma distraida -¿Qué tal estaba? ¿Hacía algo? – preguntó, imaginándoselo ya mirando para las musarañas como siempre, tomó un vaso de agua y bebio un trago dejandolo en el fregadero -¿Por qué andas con esa cara que parece que te apretaron los huevos?

- Tan delicado como siempre, Kamio. – se cruzó de brazos, sentándose en una silla. – Nada, ya sabes lo que me pasa. Está extraño….

El rubio apoyó las manos a los lados de la silla y le beso la frente -Ya sabes que sí, soy muy delicado- le sujetó el mentón para levantarle la cara un poco. Cada vez que estaba con Yoshi volvía asi -No está extraño…es extraño- dijo en bajo para que el chico no le oyera -Deberias asimilarlo Rei.

- No me refiero a eso. Es….- No se le pasaba por alto que el comportamiento normal del chico era…diferente, pero durante todo ese día había estado sintiendo cierta inquietud, como si hubiese algo más. Ni siquiera parecía hablarle tanto como los otros días. – es…..otra cosa. – miró al rubio de reojo, sintiendo un poco de ofensa ajena. – Además, tú no eres quien para llamar a nadie extraño.

-Sí, mira, soy Kamio y digo, es extraño, tú eres extraño y yo tambien soy extraño ¿ves que facil? - le paso la mano por la cabeza revolviendole el pelo -acaso creerás que es mejor que te califiquen de normal- se encogió de hombros y se sentó en la mesa mirando al moreno -tú ya sabes que no lo digo en el mal sentido y si no lo sabias ahora ya lo sabes- resolvió -¿Qué es lo que le notas?

El chico alzó la cara, sintiéndose mejor, aunque no podía evitar refunfuñar. –Ya, ya, no teines que repetirlo mil veces, entiendo. – se pasó la mano por el cabello, enterrando los dedos entre los mechones negros y rojos. – No lo sé, es más bien una sensación. O tal vez…… no sé. Está más callado que de costumbre, casi como si no quisiera hablar, y……no quiso que me quedase con él en el cuarto cuando no estabas, lo cual …ya sé, ya sé, tiene que aprender a estar sólo, pero igual, es raro que sea por su propia iniciativa. Y….. – le sonrió irónicamente – te parecerá loco, pero sonríe demasiado. Eso debería tranquilizarme, pero no lo hace.

El rubio lo miro rascandose el cuello -No, ya nada me parece loco jejeje ¿Cómo crees? Todo me parece de lo más normal ahora, Rei. Vamos a otro mundo con un manga, nos metemos en un laberinto de espejos con un ¿Qué? Dentro…¿Cómo me voy a extrañar de algo? Ya nada me sorprende…creo…- se pasó la mano por el pelo levantandose -En ese caso…- salió de la cocina y entró en la habitación de Yoshi sentándose en la cama a su lado.

-¿Qué tal? ¿Qué haces?- le pasó la mano por el pelo, se veía realmente serio, como siempre.

El chico lo miró con seriedad. – Nada, esperaba la comida. – ladeó la cabeza, sonriéndole de repente. –Hice algo para tí. Quiero decir…para los dos, pero como tú lo sugeriste….

-Hum…¿Qué es?- el rubio se paso la mano por la pierna imaginandose que se trataba del dibujo que le había pedido de los tres juntos, la verdad es que si que sonreía de oreja a oreja pero no le veía nada raro, estaba contento tal vez empezaba a sentirse menos desplazado y eso era bueno -¿Llamamos a Rei?

El chico asintió. – No quise enseñárselo hasta que estuviese terminado. Es algo difícil, dibujarse a sí mismo. – bajó la cabeza, retomando su libreta, que había dejado a un lado.

El rubio se levantó y se asomó a la puerta -Rei, ven que tu hermano tiene algo que enseñarnos- dijo esperando a ver que el chico le había oído y setandose de nuevo en la cama, apoyó las manos entre las piernas abiertas esperando a que Rei apareciese -mueve tu virginal culo hasta aquí- dijo sin poder evitar joder la marrana.

-Eres un idiota, ¿no puedes pedir nada de buenas maneras? – el moreno, entró rojo y cabreado de que le hubiera expuesto así, aun que no podía menos de estarle agradecido por intentar ayudarlo. Se sentó del otro lado de la cama. - ¿Qué sucede Yoshi?

El chico arrancó una hoja de su libreta de dibujo y se la entregó a su hermano. – Toma. Es para tí, y para Kamio.

El rubio sonrio ante el cabreo de Rei, no lo había echo sino con esa intención -eh, esta genial Yoshi- le paso la mano por el pelo revolviendoselo -deberias ponerlo en tu habitación Rei- le sugirió preguntandose si en su mundo tambien hacia esa clase de dibujos "normales" -¿y en clase? ¿Qué dibujabas?

Yoshi lo miró con algo más de seriedad. – Pues, lo que quisiera. Recuerdos, a mis compañeros a veces, cosas que veía en mis sueños. Pero, más que nada… a Noboru. – miró a Rei de reojo, no sabía si aquello lo molestaría.

Pero el moreno, apenas si levantó la vista, observando el dibujo. Realmente era bueno, aunque nuevamente lo había dibujado con ese gesto de cabreo en el rostro, eso no cambiaba. Claro, que Kamio estaba con su inconfundible y casi eterna sonrisa de salido, y Yoshi, se había dibujado a sí mismo completamente serio. Le llamaba la atención eso.

-hum…- Kamio le paso una mano por la espalda a Rei acariciándosela sin motivo aparente -¿y que ves en tus sueños?

- ¿En mis sueños? – miró al rubio como pensando. – Eso depende. A veces, tengo sueños buenos. Tal vez….. sueño que Noboru regresa, - miró a Rei por un momento y volvió a bajar la mirada sonriendo. – A veces otras cosas. Y a veces….. – su rostro volvió a tornarse serio. – a veces, no son tan buenos.

El rubio lo miro y no pudo evitar sonreir -Otras cosas…- se rió apoyando la cara en la mano y miró al dibujo de nuevo -¿Y ahora? ¿Tuviste una pesadilla anoche? Si tienes pesadillas tambien puedes avisar- no era ningún bebé, pero el miedo no tenía edad y menos tras lo que le habia pasado.

- No, no tuve ninguna pesadilla. Estoy bien. –el chico volvió a sonreír, negando con la cabeza.

Rei lo miró pensativo. – Sabes….no tienes que avergonzarte ni nada. – señaló, aunque dudaba que Yoshi se fuese a avergonzar de eso, pero quería estar seguro.

-Yoshi no es muy vergonzoso que digamos, es serio- el rubio lo miró, tratando de recordar que alguna vez se hubiese sentido avergonzado estando el presente -Bueno…¿te quieres levantar para ir a comer?- se levantó guardando las manos en los bolsillos -Ya tiene que estar, que es comida preparada…Yoshi…¿no echas de menos a nadie de tu mundo?
- No, no, estoy bien. – el chico sonrió, sin saber muy bien cómo responder. La respuesta no era flasa del todo, se llevaba bien con sus compañeros, pero tampoco tenía ningu´n amigo entrañable, y eso jamás le había importado. Las cosas no eran así en su mundo. Y claro, ahora tenía a Akira, pero no iba a decirles eso, y tampoco lo extrañaba precisamente, si estaba allí. Pero era su mundo, y allí era donde pertenecía, donde debía estar. Apartó las sábanas de pronto. - ¿Vamos a comer?

El rubio se quedó mirandolo y no pudo evitar reirse -Qué manera tan sutil de escaparte de responder…en algo teniais que pareceros los dos…- dijo mirando a Rei -Vamos a comer antes de que Yoshi se escape por la ventana para huir de mis preguntas.

- No escapaba. Ya te lo dije, no extraño a nadie. – el chico se bajó de la cama, ocultando un poco su rostro.

Rei lo atrapó un poco para que no fuese a dar al piso. –Eh! No tan rápido. Camina con cuidado, ¿eh? – lo soltó, perguntándose a qué se debía tanta prisa, y le alborotó el cabello. – De todas formas, me alegro que estés acá.. No es bueno estar tan sólo. – murmuró casi para sí mismo, aunque sonriendo un poco.

-Ahora no estais solos ninguno de los dos- Kamio cogió a Yoshi en brazos llevándolo a la cocina, le daba miedo que se cayera, apartó una silla con el pie y lo sentó con cuidado -¿Estás bien?- lo que estaba pensando es si no le dolería el culo pero le parecía muy basto preguntar algo asi -¿Te traigo un cojin?

- Sí, por favor – Yoshi asintió sonriendo y Rei se dirigió a servirle un plato de comida, aunque le lanzó una breve y casi imperceptible mirada de agradecimiento al rubio.

 
 

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