Capítulo 61
Deseo....
Rei se dejó caer en el sofá nuevamente, estirando
las piernas para más comodidad. –Mierda! - ¿por
qué siempre tenía que estarlo enfadando? Ya estaba
seguro de que lo hacía a propósito, porque si no era
así……no sabía ni qué pensar. Miró
hacia el cuarto de Yoshi, pero aún no tenía deseos
de ir para allá, así que se deslizó un poco
más abajo en el sofá, notando su sexo semi apretado
contra los pantalones. –Mierda, Kamio!
El rubio se dedicaba mientras tanto a coger comida preparada y
algo de fruta, cogió unas latas de cerveza -para mi- dijo
puntualizandose mentalmente y cogiendo zumo -para Rei- dijo riendose
de sus propias maldades aun cuando no podía joderlo ya lo
hacía mentalmente.
Se apartó el flequillo de la cara y apoyó las cosas
en el mostrador para pagarlas -chst nena ¿me cobras esto?-
le pidio a la cajera que parecia distraída con sus uñas.
-Ah!, sí- dijo un tanto molesta seguramente por el apelativo,
el rubio miró a otro lado como si nada y salió con
las bolsas poniendose un cigarro en los labios aunque a mitad de
encenderlo o no lo guardo de nuevo -Va…no lo fumo.
Rei finalmente se levantó del sofá, y se dirigió
a la habitación de Yoshi. - ¿Estás bien? ¿Necesitas
algo?
El chico apenas si miró desde su libreta. – No, estoy
bien, gracias. Y ¿Kamio?
-Salió a comprar algunas cosas. – se cruzó
de brazos. - ¿Puedo ver? – le preguntó, refiriéndose
al dibujo.
Yoshi levantó el rostro, y le sonrió un poco. –No,
mejor no. Te lo enseño cuando termine, ¿vale? –
volvió a ponerse a dibujar como si él no estuviese
allí.
- Vale – Rei suspiró sin saber qué hacer. –
Bueno…….voy al lado. Si necesitas algo….
- Sí…. – el chico no volvió a alzar la
mirada. Estaba muy concentrado, pero también se veía
sumamente serio.
Rei salió de la habitación y se dirigió a
la suya, tirándose en la cama aburrido. Tomó uno de
los mangas que Kamio había dejado tirado al lado de la cama,
y se volteó de espaldas para leer, aunque no sin antes, maldecir
al rubio por andarle desordenando las cosas.
El rubio se apoyó en la puerta y la golpeó una vez
para que Rei le abriera -nena abre que ya estoy en casa- dijo a
volumen audible y solo por joder.
El moreno escuchó perfectamente bien el llamado a la puerta,
puso cara de enfado y ni se inmutó en levantarse. Si quería
que le abriera, iba a tener que llamar de forma civilizada.
-Va…ábreme…estoy cansado y me pesa la polla-
se rió apoyando la frente en la puerta -Abre…o te denuncio
por abandono de hogar.
Rei se levantó por fin, y se dirigió al salón,
pero en vez de abrir la puerta, se dejó caer en el sofá.
– Pídelo de buenas maneras.
-Ábreme, por favor- sonrio de medio lado -cariño-
puntualizo por joder.
Por fin, el chico se levantó y fue hacia la puerta, consciente
de que eso era lo más que iba a conseguir de Kamio. Abrió
la puerta de un tirón. – No me llames cariño,
coño! Sólo jodes y jodes y jodes! ¿Que no sabes
hacer nada más?
- Tú sabes que sí…- dijo pasandole la mano
por la entrepierna de nuevo y besándole los labios de forma
fugaz, dirigiéndose a la cocina -¿Me echaste de menos?-
dijo sonriendo y sacando las cosas de la bolsa -Comida preparada…dado
nuestras dotes culinarias creo que es lo mejor que podía
traer para no perecer de indigestión.
- Baka, no jodas! – lo regaó rei sintiendo el subidón
de nuevo, y maldiciendo mentalmente al rubio. Justo cuando ya se
había recuperado. Tomó las cosas y comenzó
a guardarlas de manera automática.
-No, si no jodo, eso es lo malo…- el rubio lo ayudo a guardar
las pocas cosas que sabía donde iban y se quedó con
una lata de cerveza abriendola -mira para ti traje zumo…para
el crecimiento, tiene leche y cereales.
- Pues qué considerado. – le contestó el chico
cruzándose de brazos contra la mesa. – Yo estoy bastante
grandecito ya. Dame eso! – le arrancó la cerveza de
la mano, echándose un trago, not anto porque tuviese ganas,
como por contradecir al rubio.
-Ah!! No bebas cerveza por las mañanas!- el rubio se la
quitó para beberla él –Ni que fueras un homeless,
no bebas por las mañanas tío- dijo como si el no estuviera
haciendolo.
- Y ¿tú sí eres un homeless? – se cruzó
de brazos nuevamente. – Sólo porque te dé miedo
regresar a tu casa no significa que no tengas.
-También me da miedo mi casera…no te creas- el rubio
sonrio bebiendo de la lata -yo si puedo igual que puedo fumar y
tu no … el sencillo motivo es que yo si puedo y tu no…eso
es todo Rei.
- Ese es un motivo estúpido! Como todos tus motivos. –
se dio la vuelta cabreado. – Pues de ahora en adelante, estás
vetado del cuarto. ¿Por qué? Porque es mi casa y puedo.
– se largó a su habitación, trancando la puerta
tras de sí.
-Ábreme!! No seas así, Rei…va…Ábreme,
no seas repelente, quiero estar contigo coño…- Kamio
se apoyó en la puerta sonriendo y puso voz de sufrido -fui
y volvi corriendo para estar contigo de nuevo lo antes posible,
ahora no me dejes fuera -era una mentira pero igual sí valia,
en el amor y en la guerra…
- No seas mentiroso! ¿Te crees que nací ayer?! –
Rei se sentó en la cama con los brazos cruzados, todo cabreado.
– El repelente eres tú. ¿Quien eres para darme
esa clase de excusas? “Yo puedo porque puedo y tú no…”
– repitió, imitándolo en tono burlón.
– Eres un idiota, Kamio” No eres mi jefe, ni mi dueño,
ni mi padre! Si vas a ser mi novio, compórtate como tal!
-Yo qué sé como se comportan los novios…¿tienes
un manual? Pásamelo para que me lo lea, ni que tú
fueras un novio normal y corriente ¡fiera!- le gritó
gopeando la puerta con los dedos -Ábreme….ábreme…ábreme…ábreme
o te empezare a decir lo mucho que te quiero desde aquí a
volumen audible, puede que hasta me ponga a recordar la primera
vez que pense que te queria.
- ¿Ah, sí? Pues hazlo! Te reto! – se puso de
pie, aún con los brazos cruzados, refunfuñando. –
Idiota, viene a decirme fiera….
Kamio se sentó en el suelo con las piernas cruzadas como
si fuera a cantar sutras -Rei, te quiero mucho, estoy enamorado
de ti, nunca le había dicho eso a nadie, la primera vez que
pensé que te quería fue en el hospital, pero no te
lo dije porque soy necio y tú eres mas necio aún y
sabia que no me ibas a creer, humm aunque cuando ayer por la noche
estabamos besándonos no podía dejar de pensar que
te queria una y otra vez y que no queria hacerte daño …
Rei bajó los brazos como en estado de shock. Sería
iluso, pero no se había esperado que lo hiciera realmente.
Abrió la puerta de una sola vez, agachándose frnete
al rubio con el rostro rojo, y colocándole un dedo sobre
los labios. –Ya, calla! Idiota….
El rubio lo miro algo rojo de estar pregonando todo aquello a una
puerta -Tú me lo pediste…- dijo agarrandolo de los
hombros para besarlo introduciendo la lengua lentamente en su boca
-Mira lo que me haces hacer…
- Yo no te hice hacer nada. Fuiste tú el de la idea. –le
pasó un dedo por la mejilla sonriendo. – Estás
rojo. Ahora ¿quien es el cute? – le tomó el
rostro con las manos, besándolo nuevamente, antes de que
pudiera decir una de las suyas.
Kamio se dejó besar ya podía llamarlo cute o lo que
quisiera, se separó un poco lamiendole los labios y tiro
de el acostándolo en el suelo sobre su cuerpo, en una actitud
un tanto inconsciente teniendo en cuenta que no estaban solos, lo
apretó contra él, besándolo de nuevo sin dejar
de mirarlo a los ojos y acariciar su cuerpo con ambas manos -vale
yo soy cute…- dijo besandolo una vez más -Quiéreme
pues…
Rei sólo le sonrió, acariciando su cabello con una
mano. –Baka, dañas mi estilo….. –bromeó,
aunque medio en serio, y le devolvió el beso, sin pensarlo
mucho.
-Me da igual tu estilo, tú dañas el mío- el
rubio le palmeó trasero -No creas que voy por ahí
cantando a los cuatro vientos mis sentimientos por propio placer
y tampoco me tiro por los suelos por propio placer muy a menudo.
- No lo sé. De tí, creería cualquier cosa…
- le sonrió dejando que su flequillo le acariciara la mejilla.
-Humm… - le sonrió soplándole el flequillo
-Cualquier cosa ¿no? Lo extraño es que no me creo
que estés sonriéndome tanto rato seguido. Pero da
igual, me gusta, no vayas a enfadarte ahora- le sujetó la
nuca besándolo profundamente sin darle tiempo a protestar.
Rei se dejó besar. Por esta vez se sentía tranquilo,
aunque sin poder evitar pensar. (-“Tonto, no te sonrío,
pues”).
El rubio se separó un poco y lo acercó de nuevo besándolo
una vez más, aún de forma más profunda. Metió
las manos bajo la camiseta del chico acariciándole la espalda
y apretando su pecho contra el suyo, bajó una mano hasta
sus nalgas de nuevo y la deslizó dentro del pantalón
acariciando sus nalgas. No era el mejor lugar ni momento para eso
pero con Rei ya habia aprendido que mejor aprovechar el momento
o lugar que fuera sin objetar.
Rei se movió un poco sin dejar de mover su lengua dentro
de la boca de Kamio. Por un momento, una alarma pasó por
su cabeza. Pero le había dicho a Yoshi que no debía
levantarse de la cama y el chico estaba demasiado entretenido dibujando
como para hacerlo. Enredó sus dedos en el cabello del rubio,
relajando su cuerpo.
Kamio de nuevo le levantó la camiseta quitándosela
y revolviendo su pelo negro, posó los labios contra su cuello
lamiendo la piel y succionándola mientras la acariciaba con
los dientes.
Deslizó la otra mano entre sus dos cuerpos acariciando el
pecho del chico y rozando uno de sus pezones con la yema de los
dedos, se separó un poco de su boca para mirarle a los labios.
Rei dejó escapar un suspiro excitado, mirándolo con
los ojos entrecerrados. – No…..no me mires así,
bobo. – susurró, algo nervioso.
-No puedo mirarte de otro modo en estos momentos, lo siento- el
rubio apretó un poco el pezon que tenía entre los
dedos y arrastró la mano por él sin dejar de mirar
sus ojos negros. Podía sentir la respiración de Rei
en sus labios, separó los suyos para respirar con fuerza,
sentía como su sexo pujaba por levantarse apretado contra
el cuerpo del moreno.
El chico gimió con suavidad, uniendo sus labios con los
del rubio. Era mejor para no pasar verguenza, y además, no
podía decir que le desagradaba besarlo. Bajó un poco
su cuerpo, su sexo accidentalmente rozando con el del rubio, y provocándole
otro gemido.
El rubio entrecerró un poco los ojos por el deseo sin dejar
de mirarlo. Le preocupaba que Yoshi pudiera oirlo gemir pero no
podía dejar de tocarlo deslizó los dedos entre sus
nalgas acariciando la entrada del chico y moviendose bajo el para
que su sexo rozase el del moreno.
- Ahhhh….. –el moreno gimió más alto,
preocupándose un poco. – Kamio…..tal vez no deberíamos……
- lo miró con los ojos vidriosos.
El rubio lo sujeto de la nuca besándolo sin contestarle
y cerró los ojos para entreabrirlos de nuevo llevado por
el deseo, empujó el dedo levemente contra la piel del chico
sintiendo como cedía y el calor de su interior, se agitó
un poco bajo el cuerpo del moreno sin dejar de besarlo aún
con más intensidad. Lo movió dentro del chico sintiendose
demasiado caliente como para querer razonar.
Rei gemía dentro de la boca del rubio, la temperatura subiendo
por todo su cuerpo, pero no se le pasaba lo que había querido
decirle. – Mmmmmm…..lo empujó con suavidad, para
que lo soltara, intentando hablar, pero casi incapaz de retirar
su lengua de la boca de Kamio.
El rubio metió los dedos entre su pelo y se separó
un poco de todos modos sin dejar de moverse en la entrada del chico
-¿Qué?...- le dijo lamiendo sus labios, mordió
el inferior con suavidad y se quedó separado observándolo.
Rei le respiró con dificultad en la boca. - ¿Qué?
Que…..no podemos ponernos así….aquí. Yoshi….
– dirigió sus ojos hacia la puerta, como indicándole.
-Ya…- el rubio lo miró a los ojos y retiro la mano
hacia sus nalgas -que mierda…- respiró agitado y miró
a un lado apartando la mirada del moreno. Lo miró de nuevo
y arrastró la nariz por los labios del chico hasta llegara
a los suyos y besarlo de nuevo -Levántate entonces…que
si no, no me aguanto sin tocarte, es una tortura.
- Sí, vale. –El chico se levantó, aparentando
tanta tranquilidad como pudo, pero lo cierto era que él tampoco
estaba muy contento de tener que detenerse. Llevaban dos días
con interrupciones, y por más que intentase ocultarlo, se
empezaba a desesperar un poco. Aunque no estaba acostumbrado a ser
tan responsable. Se apoyó contra la pared, recuperando la
respiración, su rostro aún algo teñido de rojo.
Kamio se quedó sentado, echándose el pelo hacia atrás,
respiro con fuerza y se levantó junto a Rei, le pasó
la mano por el sexo al moreno apoyandose de lado en la pared junto
a el lamiendo su mejilla hasta llegar al lóbulo de su oreja
-No sé tú…pero yo quiero que duermas conmigo
esta noche- el rubio metió los dedos entre los agujeros que
los botones del pantalón dejaban y acarició el sexo
de Rei sobre la ropa interior -es en el único momento que
podemos estar solos - se apretó contra el chico apoyando
su sexo caliente contra la pierna.
Rei dejó salir su respiración entrecortada y le puso
una mano en el pecho al rubio, como empujándolo, aunque sin
hacer demasiado esfuerzo. – No lo sé…….¿No
es algo…irresponsable? –lo miró a los ojos, mordiéndose
el labio.
- Sí…lo es- el rubio apoyo su mano sobre la de Rei
en lugar de apartarse y lamió sus labios rozando sus dientes
con la lengua -Pero, ya le has dicho que no se levante sin llamar
¿no?- le besaba el cuello mientras le hablaba. Sabía
que era irresponsable, pero él desde luego no era la persona
adecuada para hablar de responsabilidad.
- Mmmmmm…..deseo……. – el moreno cerró
los ojos, invadido por el placer, pero se dio cuenta a tiempo de
lo que estaba murmurando, y se detuvo, poniéndose rojo, y
empujándolo un poco más. – No importa…lo
que le haya dicho. Igual tengo que cuidarlo….Es mi responsabilidad.
– lo empujó más aún. – Anoche le
dije que si quería algo me llamara, y ya ves………
- desvió el rostro, preguntándose si talv ez el chico
los habría escuchado desde detrás de la puerta, y
por eso no había llamado cuando se cayó.
Kamio lo miro y le apartó el flequillo de la cara -Pero…hoy
no se levantará de nuevo despues de lo que le ocurrio…o
sí…no sé- le rozó los labios con la yema
de los dedos, apretándose de igual modo contra él
sujetando sus nalgas entre las manos -¿Crees que nos escuchó?
- No lo sé….¿Y si lo hizo? – alzó
la mirada, aquello era distrayente. ¿Que nunca se detenía?
Retomó la palabra, intentando ignorar las sensacione que
recorrían su cuerpo. - ¿Y si…..nos escuchó
y por eso no dijo nada cuando se lastimó?
-No…no lo creo, no es que Yoshi sea muy tímido en
cuanto a los temas sexuales se refiere, él lo ve como algo
natural- aunque igualmente aquella posibilidad se dibujaba muy clara
en su mente, podría haber sido asi. No sería de extrañar
y más si no quería molestarlos. Bajó la cabeza
lamiendo su pecho y deslizó la mano sobre su sexo acariciándolo
-Da igual…si duermes conmigo no dejaras de pensar en él
todo el tiempo, así que duerme con él- le besó
los labios y se apartó aunque no por ello poco cabreado con
la cuestión.
Rei lo observó de reojo. Sabía que le molestaba,
pero por otro lado, no podía evitar preocuparse. Él
había llevado a Yoshi hasta allá, era su responsabilidad
ver que estuviese bien. No quería fallarle a ninguno de los
dos, pero no sabía cómo hacérselo saber a Kamio.
– Bah! No te tienes que poner celoso, ya lo sabes….
-No lo estoy…aún- Kamio se apartó el pelo hacia
atrás y se metió las manos en los bolsillos mirando
hacia abajo -Lo entiendo…no me queda mas remedio…aunque
no se puede decir que me agrade- le sonrió sin mucho entusiasmo
y miró el reloj -le preguntaré si ya tiene hambre
si te parece o pregúntale tú que yo me canso.
- Sí, yo iré… - le rspondió el moreno
un poc descorazonado, aunque no había esperado realmente
que aquello funcionara. – Perezoso…– refunfuñó
bajito, antes de dirigirse a la habitación de Yoshi.
-No…es que tú lo haces mejor- dijo sabiendo que aquello
era una excusa poco efectiva, le sujetó el brazo antes de
que llegara a abrir la puerta -la camiseta- le recordo deteniéndolo
y poniéndosela en la mano, se rascó un poco el cuello
y se dirigió a la cocina a revisar qué demonios era
lo que había comprado, pues ya no recordaba.
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