Capítulo
58
Nunca se es Demasiado friki
El rubio salió del baño y vió como Rei se dirigia
a la cocina, fue allí tambien y se guardó las manos
en los bolsillos mientras lo observaba preparandole el desayuno
al chico -¿Qué tal está?- preguntó carraspeando
un poco, se sentó en la esquina de la mesa.
Rei levantó la mirada hacia el rubio por apenas unos segundos,
y volvió a bajar la cabeza apesadumbrado. – No lo sé,
parece estar peor. O tal vez soy yo. – negó con la
cabeza. – No lo sé.
-Ya…no sé si quieres podemos llevarlo de nuevo al
hospital, no podía negar que se sentía fatal pero
tampoco era bueno comentárselo a Rei.
- No….no creo que le haga bien tampoco. – dejó
escapar un suspiro, limpiándose las manos con una servilleta.
– Mierda, lo estoy haciendo terriblemente fatal. Se nota que
no sirvo para esto, ¿eh? – le dirigió una sonrisa
sarcástica al rubio.
-Lo estás haciendo muy bien, a mi me hubiera gustado tener
un hermano como tu ¿vale? Yo no lo veo triste, ahora sonrie
mucho mas que cuando lo conocimos y eso es gracias a tí,
Rei…- el rubio se acercó un poco apoyandose en la encimera
-¿Por qué crees que lo haces mal? No es tu culpa que
se cayera.
El chico le sonrió un poco, agradecido. Él también
sonreía mucho más desde que conociera a Kamio, pero
no era algo que quisiera admitir en voz alta. Si el rubio lo conocía
un poco, podía darse cuenta por sí mismo. Bajó
la vista, algo más serio. – No lo sé….hay
algo que no me cuadra. Y no parece confiar en mí del todo.
-Es normal…ten en cuenta que han pasado muchas cosas…-
cosas que sinceramente no le apetecía ni mierda mencionar,
apoyó la mano en el hombro del chico -Tal vez si te abrieras
más a él…- ni siquiera se abria a él
que se suponia que era su novio -todos nos escondemos tras una actitud
que no es realmente la nuestra pero…a veces hay que bajar
el escudo y tirar la espada Rei.
- Mierda, Kamio! – apretó los puños, sin querer
mirarlo. - ¿Crees que es fácil? Hago todo lo que puedo.
Todo… - tal le parecía que cada vez que intentaba ayudar,
sólo terminaba jodiendo más las cosas. No importaba
lo que hiciera, nunca era suficiente.
Kamio lo abrazó pasandole la mano por el pelo y apoyandolo
contra su hombro -No, no es fácil, tampoco lo es para mi
y tampoco lo es para él, pero me tienes a mi, no estas solo
¿vale?
El chico se sujetó de su camiseta, ocultando su rostro.
Aquello era justo lo que necesitaba en esos momentos. - ¿Crees
que todo va a estar bien? Quiero que esto termine……
-Todo irá bien…- el rubio le contesto aquello aunque
ni el mismo sabia como acabarian las cosas, le acarició la
espalda suavemente -Yoshi se curará pronto y las clases le
gustaran, encontraremos como pagarle clases de dibujo y tú…yo
me quedaré contigo todo el tiempo que quieras ¿vale?
- Vale…. – murmuró muy bajito el moreno. Ya
se empezaba a sentir avergonzado de nuevo. Se separó de Kamio,
evitando el contacto visual. – Mejor le llevo el desayuno,
y me visto….
El rubio le cogió el brazo reteniendolo -Mejor me besas,
le llevas el desayuno y te vistes- dijo besándolo profundamente
mientras le acariciaba el pelo, se separó de el un poco y
le palmeó las nalgas -ahora ya puedes ir a hacer lo que te
venga en gana.
- Deja de darme órdenes, abusivo! – el chico dio un
salto de sorpresa hacia adelante, con el rostro rojo, al sentir
las palmeadas.Tomó el plato de Yoshi, y un vaso de jugo y
se alejó con gesto de enfado, aunque aquella conversación
en realidad le había hecho sentir mucho mejor.
El rubio se dirigió a la habitación de Rei directamente,
ya que iba a vestirse se quedaría con el, en parte para hacerle
compañía y en parte para quitarle aquella vergüenza
absurda a que lo viese desnudo -ah…ni que tuviera mal cuerpo-
dijo tirandose en la cama .
Rei entró en la habitación de Yoshi, para encontrárselo
mirando hacia la ventana, serio y pensativo como casi siempre. -
¿Estás bien? Te traje el desayuno.
El chico giró el rostro lentamente, aceptando el plato que
Rei le ofrecía. – Rei, ¿por qué no hay
cosas de tu hermano en este cuarto? – aparte de la ropa que
su hermano le había prestado, no veía nada más
que indicase que aquella habitación hubiese estado ocupada.
- Porque Shiori está muerto. No es bueno aferrarse al pasado
de esa manera. – le contestó un poco serio. Aunque
sabía que él no era precisamente el chico poster para
esa campaña, pero tampoco llegaba al uto de Yoshi. Recordó
aquella habitación en el otro mundo, perfectamente cuidada,
como si su dueño fuese a regresar de la calle, en cualquier
momento.
- Entonces……si alguien desaparece de tu vida, simplemente
lo olvidas? - no sabía por qué le hacía esas
preguntas. De todas maneras se iría, pero no deseaba ser
dejado atrás como si nunca hubiese existido., aunque sabía
que aquello, probablemente sería lo mejor para todos.
- No… - Rei lo miró algo sorpendido por la pregunta.
– Claro que no, pero….no necesito ver sus cosas ni pretender
que está vivo para recordarlo. Eso sólo te causa más
dolor. – le acaricó la mejilla preocupado. - ¿Te
sucede algo, Yoshi?
El chico negó con la cabeza. – Sólo preguntaba.
– y se dispuso a comer como si nada.
Kamio se sentó en la cama algo incómodo por la espera.
No sabía qué pensar, Rei estaba allí con Yoshi
y no tenía ni idea que clase de ocurrencias estaria teniendo
el chico en aquellos momentos, tal vez Rei necesitaba que estuviera
a su lado pero nunca sabía lo que quería, no era facil
de adivinar tratandose de él, aunque eso tambien le gustaba.
Rei miró al chico comer, por unos momentos. A veces su forma
de actuar lo confundía, por momentos parecía normal,
y otros….no tenía idea de lo que pensaba. Se levantó
incómodo. – Ya…tengo que ir a vestirme. No puedo
andar así todo el día. –le sonrió lo
mejor que pudo y salió de su habitación, lanzando
un suspiro, y dirigiéndose a la suya propia.
El rubio le saludo con la cabeza desde la cama -¿Qué
tal fue?- le preguntó como si tuviera alguna esperanza de
que le hubiera ido bien aunque en realidad no.
- Está bien – le contestó el chico con gesto
cansado. Señaló la puerta con una mano, ya encaminándose
al closet. – Anda, fuera, que tengo que cambiarme.
-No, me quedo- Kamio lo miró muy serio sin moeverse de la
cama -dejame que me quede contigo, te prometo que no sere salido-
dijo mirandolo implorante.
Rei lo miró, bastante cansado de aquella insistencia en
verlo desnudo, pero igual, estaba demasiado agotado por dentro como
para ponerse a discutir mucho. - ¿Sabes qué? Quédate
– dejó escapar un suspiro – Pero como me hagas
una de las tuyas….Una sola, Kamio…- le mostró
un dedo en advertencia.
-¿De las mías?- el rubio no pudo evitar sonreir encogiendose
de hombros -yo nunca hago nada malo, jamás!- puntualizo cruzando
las piernas y echandose atrás en la cama -solo quiero quedarme
contigo para que no estes solo…- lo miró a los ojos
-oye ¿Qué fue del manga?
-Aaajá…. – el moreno lo miró de medio
lado, como diciéndole que no le creía nada. Abrió
las puertas del closet, buscando dentro de forma distraída.
- ¿El manga? ¿Que no lo tenías tú?
- giró la cabeza, para mirarlo. – Yo no tengo idea.
Y si no lo vuelvo a ver nunca, pues…….no me entristecería
precisamente.
El rubio se rio un poco -¿Qué? Yo no lo tengo creeme
sino ya lo hubiera mandado a pastar llamas- dijo rascandose un poco
el cuello -cuando llegamos al otro lado yo ya no lo tenía,
se me debío de caer de las manos…- se levanto metiendose
las manos en los bolsillos -Yo sí quiero saber donde esta
Rei…me preocupa quien pueda tenerlo en sus manos.
- ¿Por qué? No es asunto nuestro. – bajó
la cabeza sonriendo un poco. – Supongo que pensarás
que soy egoísta, pero……no me interesa volver
a pasar por eso. Quiero decir….con una vez ya fue suficiente,
¿no? – se dio la vuelta deshaciéndose de la
bata.
El rubio no pudo evitar tragar saliva cuando lo vio desnudo pero
igual se hizo el loco mirando "mas o menos" a otro lado
como si no le afectara, ya que le había prometido no ser
salido, al menos trataría -¿Y te crees que a mi me
importa media mierda?- se rió a carcajadas -lo que me preocupa
es que llegue a manos de lo que fuera que hubiese alli, o de Oshi
…o de Akira?
-Kamio….. – se volteó, subiéndose unos
vaqueros negros algo gastados ya. – Akira está muerto,
y de todas maneras, ¿qué más nos da que lo
tenga Oshi o lo que sea o quien sea? Mientras no lo miremos nosotros
no iremos a ningún lado. Y en cuanto a Oshi…..¿de
veras te asusta tanto? A lo mejor sólo exageraba, ¿no?
– de pronto lo recorrió un escalofrío al pensar
en lo que fuese que hubiera atacado a Yoshi en ese monumento. ¿Acaso
le sería posible a eso salir de allí? Se pasó
una mano por el cabello, echándolo hacia atrás e intetando
tranquilizarse. - ¿Sabes? He leído demasiado manga.
-Puede que yo tambien…seguro que por eso estoy tan paranoico…-
sonrió sin muchas ganas y lo agarró de la cintura
del pantalón acercandolo a él -Lo siento, de todos
modos me puse caliente- le besó los labios y metió
la lengua en la boca del chico sacándola al instante -asi
que mejor me salgo antes de que me ponga molesto- le paso la mano
por la espalda separándose de él -Te espero fuera.
- Vale – el chico se le quedó mirando algo confundido
de que se comportara y además que saliera por su propia voluntad.
Menos mal que le había confesado que estaba caliente o hubiese
empezado a sospechar, pensó medio en broma, tocándose
los labios, aún con la sensación de aquel breve beso.
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