.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 57
About Last Night....


Yoshi continuaba tan profundamente dormido, que ni escuchó la puerta. Había quedado demasiado cansado. Simplemente, apretó las sábanas con su puño, sin inmutarse.

Mientras, Rei se metía bajo el chorro de agua fría, refunfuñando. –Mierda y para colmo se acaba el agua caliente. Si el que necesita una ducha fría es él…. – bajó la cabeza dejando que el agua mojara sus cabellos. Lo cierto es que a veces, le gustaría tener la suficiente fuerza de decirle la verdad. Pero llevaba tanto tiempo apartando a las personas, que ahora le resultaba difícil sacudirse aquello.

El rubio inclinó la cabeza a un lado ¿y si no le contestaba que debía hacer? Abrió la puerta igualmente y se acercó a Yoshi -¿Estás dormido enano?- le preguntó, miró hacia el suelo y levantó el pie, se agacho tocando con la yema del dedo una mancha roja en el suelo, la acercó a la boca y el olor de la sangre le hizo asustarse -Yoshi!! ¿estas bien?.

El chico se removió en la cama, al escuchar el grito de Kamio, y abrió los ojos con lentitud. Lo primero que vio fue aquel dibujo y luego el rostro preocupado del rubio, por un momento confundiéndose entre sueños. – A…¿Akira…? – pero al enfocar la vista, se dio cuenta de que no se trataba del moreno. Se sentó en la cama, nervioso. – Kamio…..¿qué sucede? – no pudo evitar fruncir un poco el ceño, al sentir el dolor en su trasero.

El rubio se extrañó al oir aquello ¿lo había confundido con Akira? En cierto modo era explicable dado su similitud, pero no entendía porque estaría pensando el chico en Akira, igualmente se agachó a la altura del chico -¿Estás bien? ¿Por qué hay sangre en el suelo?- no se le pasó por alto la mueca de dolor del moreno.

Yoshi se le quedó mirando por un segundo, había cometido un error muy grave al no reparar en aquello. Intentó excusarse como mejor pudo. – Fue…por la noche. Me levanté para ir al baño y….me caí. – le contestó, pensando sobre la marcha. – No me dí cuenta…pero imagino que me lastimé….

El rubio se echó atrás limpiando la sangre con un pañuelo -Debiste llamar si te habías hecho daño, déjame ver donde, venga- dijo sentándose en la cama a su lado, sus ojos se fijaron inmediatamente en sus labios -¿Fue en la boca?- dijo notando que sus labios estaban un poco manchados de sangre -¿Quieres que llame a Rei? Se está duchando pero imagino que ya le quedara poco- se levantó para ir a buscarlo.

- No. Está bien,…..estoy bien – añadió, más decidido, y evitando contestar a su pregunta. – No tienes que preocuparte.

-No, sí que me preocupo, avisaré a Rei, tal vez cometimos una imprudencia sacandote del hospital, ademas tiene que cambiarte las vendas, no importa, tu solo quedate aquí- el rubio cerró la puerta a sus espaldas.

-Rei- dijo golpeando un poco la puerta, la abrió sin esperar más.

- Ah! – Rei se sobresaltó cuando se abrió la puerta. Ya terminaba de enjuagarse, pero se había quedado algo sumido en sus pensamientos. Apenas vió quien era, su rostro se tornó de enfado. – Largo! Largo, pervertido! – colocó sus manos de tal forma que el chorro de agua se desviase en la dirección de Kamio.

Yoshi recogió un poco sus piernas en la cama, bajando el rostro, el flequillo acariciando su rostro, y miró luego el dibujo. Estaba en problemas, no tenía cómo explicar aquello.

El rubio se tapo la cara aunque no pudo evitar que igualmente le empapara la cara y el pecho -Tío ¿serás capullo?- de todos modos se rió a pesar de que le había empapado y entró vestido en la ducha abrazándolo -No pienses que vas a asustarme con un chorro de agua que no soy un perro- le paso las manos por la piel hasta las nalgas -y mira como resbalas...

- Aghhh! Baka! – lo intentó empujar apoyándose en los brazos como si realmente pudiese resbalar hacia arriba. – Estás loco, vas a empapar toda la casa.

-Bueno pues para existen las fregonas para despues secar el suelo- metió las manos entre las nalgas del chico y apretó uno de sus dedos contra su ano -mira…va solo con el agua ¿no te gusta?- se rió con toda la cara dura que le caracterizaba -estas tan bueno que se me ha olvidado qué venia a decirte…

- Eres un tonto. – le contestó un poco sonrojado, y se mordió el labio nervioso, disimulando. Echó una mano hacia atrás para apartar el dedo de Kamio. – Y saca ya! Pareces violador!!!!

-¿Un violador? No…los violados no tienen esa cara que tienes tu…- el rubio le lamio los labios entrando en el y succionandole la lengua …mierda…- se separó de el echandose el pelo empapado hacia atrás y sacando la mano de sus nalgas sujetandolo por las caderas -Yoshi se cayo por la noche, deberías ir a verlo, no sabe donde se hizo daño pero tenía sangre en los labios…

- Mierda, Kamio, ¿cómo no me lo dices antes? - lo empujó de su camino, secándose al apuro, y envolviéndose sólo con su bata, murmurando para sí. – Lo sabía, no debí dejarlo sólo. Mierda….

El rubio salió empapado de debajo del agua y se quitó la ropa chorreando -Mierda…¿Por qué sere tan salido?- se preguntó a si mismo mientras se secaba con la toalla y se salía a la habitación para ponerse algo seco, por otro lado no sabía si seria mejor dejarlos solos, a lo mejor Yoshi no quería decir como se había hecho daño si él estaba delante.

Rei salió casi corriendo de la habitación, entrando en la de Yoshi como una tromba. - ¿Te hiciste daño? ¿Qué pasó? A ver, ¿dónde? – le sujetó el rostro, levantando el mentón. En efecto parecía tener rastros de sangre, aunque el chico había intentado limpiarse.

Yoshi lo miró agobiado. – No….estoy bien. Sólo me caí. No es nada. – le sonrió nervioso, pero Rei no se tragaba eso.

- ¿Cómo que no es nada? Si hasta hay sangre en el suelo. – pasó el dedo por la manchita, no había ninguna herida en sus labios. Eso era extraño, igual que el aquel día en el hospital. Apartó las sábanas sin previo aviso.

Kamio salió de la habitación vestido de nuevo y llamó un momento, no le apetecía que Rei le gritase de nuevo por entrar antes de que le dieran permiso, aunque comprendia que estuviese cabreado pero no podía evitar ser como era por mas que Rei le hubiese gritado que si pensaba que con decir aquello lo arreglaba todo -¿Puedo pasar?- preguntó apoyando la espalda en la pared junto a la puerta.

- Pasa! – Rei le gritó sin prestar mucha atención a lo que hacía. Más bien contemplaba el cuerpo del chico. Había algo de sangre ya seca alrededor de uno de sus pezones, y también algunas gotas entre las sábanas, y las vendas estaban bastante movidas. Volvió a levantar el rostro de Yoshi con su mano, mirándolo a los ojos. – Yoshi, ¿cómo te hiciste esto?

Pero el chico sólo sacudió la cabeza. –Ya te dije que me caí.

El rubio observó de pié desde algo más atrás sin terminar de acercarse, solo podía ver que le había desabrochado la camiseta y no le parecía muy buena idea acercarse mas -si se cayó es normal que se le hayan movido las vendas…nose, se le habra abierto alguna herida ¿no Yoshi?- el chico se mordió el labio un poco nervioso -iré...a buscar vendas- dijo saliendo algo confundido.

- Tonto…me debiste llamar anoche. – Rei le acarició el cabello, aunque no muy convencido la verdad. Si se había caído, ¿cómo se explicaba la sangre en sus labios sin ninguna herida? Yoshi se veía nervioso, pero supuso que si no le queríad ecir, no tenía caso insitirle. Aunque no comprendía por qué después de todo lo sucedido, no confiaba en él lo suficiente. – Bueno, igual tengo que cambiarte las vendas, ¿no? Te sentirás mejor luego….

Yoshi asintió sonriendo un poco más tranquilo. Al parecer le había funcionado su excusa, si bien, aún le preocupaba aquel cambio de vendas.

El rubio se paró al lado de Rei y le extendió las vendas -¿me salgo verdad?- le preguntó a Rei apoyándole la mano en el hombro aunque sabía que ahora Rei lo que tenía ganas era de pegarle una patada en el culo -debi avisarte antes…pero es que yo soy asi- dijo a pesar de que Rei odiaba aquel motivo.

- No…..sí……- miró al rubio como perdido, ni sabía lo que quería. Por un lado, sentía que necesitaba a Kamio a su lado aunque no se lo dijera. Por el otro, aún no deseaba que estuviese viendo a Yoshi desnudo de nuevo.

-¿nNo o si?- el rubio se quedó mirando a Rei sin saber que hacer, aunque teniendo claro que de nuevo estaba nervioso -me quedaré aquí en la ventana ¿OK? Tu ya me avisas cuando lo hayas cambiado- el rubio se apoyó en el marco de la ventana y sacó un pitillo, seguro que a Yoshi le ponía que su hermano le cambiara las vendas, se rió un poco al pensarlo y se puso serio de nuevo, no tenía ninguna gracia

- Bien – el chico se sintió aliviado por esa solución intermedia. Seguro estaba actuando como un idiota. – A ver, Yoshi, no demoro nada, ¿sí? – comenzó a quitar los vendajes viejos con delicadeza.

Yoshi lo miraba un poco afectado. ¿Por qué lo trataba así? Estaba claro que rei nunca lo iba a ver de esa manera, él no era Noboru. ¿Por qué se preocupaban así? Ahora se sentía culpable de lo que había hecho, de lo que le había prometido a Akira. Pero Akira sólo trataba de ayudarlo, ¿no? No iba a emocionarse por la forma en la que lo tocara su hermano, sólo estaba cumpliendo con su labor. El moreno tenía razón. Por más bien que lo tratasen, él no pertenecía a ese mundo.

El rubio pasó la mano por el marco de la ventana y observo un trozo de venda pegado en una esquina, lo cogió entre los dedos y miró a los chicos de soslayo, no quería decirle a Rei, los dos ya se veían suficientemente afectados -Yoshi…-dijo dando una calada al cigarrillo -¿te has asomado a la ventana por la noche?

- Eh? – el chico lo miró confundido sin saber por qué le preguntaba aquello. – No, no lo hice. ¿Por qué?

-No…por nada…estaba mal cerrada- dijo mintiendo a la perfección -y Yoshi ¿hoy porque me llamaste Akira? ¿tenias una pesadilla? ¿un sueño?

Yoshi sintió un escalofrío recorrer su espalda, apretó un puño instintivamente. – Sí, fue eso, una….una pesadilla, lo siento. – no sólo había prometido a Akira no decir nada, sabía que ellos no comprenderían de todas maneras.

- Es normal, ya pasó. – Rei le habló con suavidad intentando calmarlo. – Ayúdame, ¿sí? Date la vuelta. – lo ayudó a ponerse de espaldas a él.
El rubio asintió, de todos modos por mas extraña que fuera la actitud de Yoshi ¿Qué otra cosa podía ser a parte de una pesadilla? Se preguntaba si algun día podría volver a ser normal, o al menos dentro de lo que su posibilidades de normalidad le permitían ¿Por qué no podía dejar de sentir que Akira había estado alli? Tragó saliva nervioso.

Rei procedió a retirar los pocos vendajes que quedaban, aunque no necesitaba retirar mucho para darse cuenta de donde provenía la mayor parte de la sangre. Al parecer, se había vuelto a desgarrrar el trasero. Pero, ¿acaso era eso posible sólo con un golpe? Miró al rubio disimuladamente. Tenía que haber sido batsante salvaje como para que sus heridas fuesen tan susceptibles. Pero no dijo nada, en vez de eso procedió a limpiar las heridas y colocar vendajes limpios. Más no podía evitar que el corazón se le encogiese cada vez que escuchaba los sonidos de dolor de Yoshi. Definitivamente no había nacido para enfermero, y además le parecía que el chico empeoraba env ez de mejorar. Pero aquello no era posible, probablemente fuese su propio abatimiento.

El rubio se mordió el labio inferior sujetando las manos al alfeizar. Aquello le estaba enfermando. Se giró de soslayo y sintió que se le revolvía el estómago, eso no era nada que hubiera ocurrido en el monumento. Observó cómo Rei atendía los desgarros de Yoshi, la cara de Rei lo decía todo. Se giró,
saliendo de la habitación sin decir nada y se encerró en el baño. Levantó la tapadera del baño vomitando el agua que había bebido, se echó atrás y se apoyó en el lavabo lavándose la cara. Se miró al espejo y apartó la vista de sus propios ojos, le daba nauseas pensar que él le había hecho aquello.

Rei finalmente terminó de colocar los vendajes nuevos sobre el cuerpo de Yoshi, suspirando de alivio y de cansancio. Miró a su alrededor, Kamio ya no estaba, no se había dado cuenta de cuando salió.

-Lo siento- la voz de Yoshi lo sacó de sus pensamientos.
-¿Qué? Pero si no es tu culpa. – le sonrió débilmente, no quería que el chico se sintiera mal. – Pero…la próxima vez que necesites algo, llámame ,¿sí?
- No te preocupes, no volverá a suceder. –Yoshi asintió, convencido a ciencia cierta de sus palabras. No les ocasionaría más problemas. Estaba seguro de que serían más felices una vez, se hubiese ido y así todo estaría en su lugar.
Rei se levantó, sacudiéndole la cabeza. – Está bien Yoshi. ¿Sabes? Te traeré el desayuno a la cama, pata que no tengas que levantarte aún, ¿quieres? –salió del cuarto antes de que le contestara.

 
 

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