Capítulo
56
The Morning After
Rei se revolvió en la cama, aún entre sueños,
abrazándose del rubio como si fuera un gran peluche. –
No fumes, Kamio……….te vas a morir…….no
quiero ir a clases….ahhhhh. ….baka…..– murmuró
pegándose más. – no te muevas……
El rubio levantó una ceja, hacía un rato que se había
despertado y se había limitado a observarlo esperando a que
despertase tambien, lo pegó más a él y se volteó,
subiendose sobre él, se apartó un poco el pelo que
le caía sobre el ojo y se inclino pegándose contra
su cuerpo -¿y si me muevo?- dijo sujetándole el sexo
con la mano y sonriendo ya se imaginaba el lindo despertar de Rei
cuando viese que lo abusaba dormido de nuevo.
- Ah……idiota…..no, no te muevas……
- el chico se intentó zafar de debajo de su cuerpo, y le
pegó una palmadita no muy certera en el brazo.
-Pero sí…sí me muevo- Kamio se movió
sobre el encerrándolo bajo su cuerpo -y no me pegues que
a mi no me va ese rollo- le lamió la mejilla sin dejar de
sonreir -aun no me dices buenos días y ya me estás
maltratando.
- Aghhhhhhh……. – hizo un intento de limpiarse
la mejilla, mientras las palabras del rubio permeaban sus sueños
de Rei. - ¿Buenos…..Buenos………..?_
abrió los ojos, encontrándose con el rostro burlón
de Kamio, casi pegado a él. –Kamio! ¿Qué
haces? Quítate! – lo empujó para que lo dejase
libre. - ¿Qué estabas haciendo maldito pervertido?
Es el colmo. Ni siquiera puedo dormir tranquilo!
-Eso no me lo digas a mi que eres tu quien me estabas violando
en sueños, no puedes calentarme y ahora decirme que soy un
pervertido- movió su mano contra el sexo del chico -y no
me digas que estabas dormido porque no te creere con las burradas
que me dijiste- dijo mintiendo.
- Pues sí dormía, idiota!!!!! Yta suéltame!!!!
– le pegó con una almohada, echándose hacia
atrás sobre la cama. –Además, tú te calientas
con sólo respirar.
-No…eres tú que me calientas con sólo respirar,
me dijiste que me querías- le sonrió mintiendole aunque
nada más quería saber si realmente lo quería
-Que me querías mucho, repitemelo.
- Yo no repito nada! .- el chico se cruzó de brazos, rojo.
– No te creo. Y si ya lo escuchaste, ¿para qué
querrías escucharlod e nuevo? Si ya lo sabes.
-Te quiero Rei- lo miró a los ojos muy serio y le cogió
las manos -te quiero…¿te gusta oirlo? ¿te sientes
bien? …- apartó la mirada un poco -da igual…no
quiero forzarte con esto y ya lo estoy haciendo- le soltó
las manos -mejor me vestire -dijo sonriendole de nuevo.
- No…no me presionas…. – lo miró un poco
perdido, y luego retiró la mirada nervioso. – Baka!
-Voy a ducharme Rei, ven conmigo…no te haré nada,
solo quiero estar contigo ¿vale? ¿te fias de mi?-
sonrio pensando que ni el se fiaba de si mismo en ese aspecto -venga…va…
- No, no confío nada. – Rei lo miró de reojo.
– Siempre dices que no vas a hacer nada, y terminas haciendo
de todo. Anda, ve a bañarte – le hizo un gesto con
la mano como para que se fuese ya.
-Y tú siempre diecs que no quieres y termina gustandote,
anda ven conmigo va…¿Qué no tienes conciencia?
Ahorremos agua ¿no te importa la ecología? - le tiro
de la mano -ven conmigo o te secuestro.
- Suéltame! . Rei haló soltándose de la mano
el rubio. - ¿Qué ecología, ni qué ecología?
El único árbol que te interesa es el que llevas en
los pantalones.
- No sabía que la tuviera tan grande para ser comparada
con un árbol…en todo caso pues ve poniendo el culo
en hielo entonces- le besó el pecho palmeándolo las
nalgas y lo agarró de las manos separando sus brazos, se
alejo un poco para mirarlo desnudo -Realmente tienes un cuerpo…-
le sonrió mirándolo a los ojos -tienes razón
no te duches conmigo- dijo sintiendo como la sangre calentaba su
sexo, se apartó algo avergonzado y se puso el pantalón
del chándal cogiendo ropa rapidamente -Me ducharé.
- No te vanaglories, me refería a que siempre esta parado.
– giró el rostro, rojo por la verguenza y se tapó
con las sábanas nuevamente. – Anda, apúrate
– aunque en realidad era para que se apurase en salir de allí.
-Ya me echas de menos y aun no me voy…- se agachó
besándole los labios -para eso mejor venias conmigo - se
bajó un poco más inclinandose y besando su sexo a
través de las sábanas, lo lamió suavemente
-Tienes razón soy un salido, no lo niego…- sonrió
apartandose y entrando en el baño.
- Coño…… - Rei lo miró cerrar la puerta
tras de sí, mientras él permanecía con el rostro
totalmente rojo y todo acalorado. Kamio lo desesperaba, de eso no
había duda. Sin embargo, sonrió, apenas estuvo seguro
de que el rubio no iba a regresar. – Baka……
Kamio se metió en la ducha y cerró los ojos bajo
el chorro del agua, apoyó la frente contra la pared, ayer
había sido demasiado fuerte lo que había sentido,
no había imaginado esa diferencia de sensaciones solo por
amar a la persona con la que se acostase -Rei…- dijo en bajito
sin moverse de cómo estaba ¿Por qué tenía
que ser tan repelente con él? Sonrió, a pesar de todo,
le agradaba que lo fuera, le hacía gracia , se frotó
con la esponja sin dejar de pensar en el moreno, le habria gustado
que pese a todo le dijera que lo quería, no quería
que estuviese con él por ninguna otra cosa, puede que resultase
egoísta, pero quería que lo quisiese de la misma manera.
Rei se volvió a recostar en la cama, abrazando una almohada
contra su pecho. Se sentía más lleno de energía
y más alegre que nunca, y a la vez, tampoco tenía
deseos de levantarse. Claro, que no le iba a demostrar nada de eso
a Kamio. Sabía que apenas lo hiciera, el rubio empezaría
a meterse con él. Se giró en la cama, pensando en
que igual lo haría. – Baka…..Debería ser
tu segundo nombre – se rió por su propio chiste.
El rubio salió del baño con los pantalones negros
y frotándose el pelo con una toalla, entró en la habitación
y se sentó en la cama al lado de Rei -¿pero aun estas
asi? ¿Qué no piensas levantarte?- apoyó la
mano entre las nalgas del moreno deslizando los dedos para calar
la sabana entre ellas y acariciarlo más fácilmente.
- ¿Para qué haces eso? - le protestó, aunque
igual no se cambió de posición. – No quiero….tengo
pereza. Pareces mi madre. – cerró los ojos como quien
va a dormirse de nuevo.
-Porque me pone caliente…- el rubio sonrió y metió
la mano bajo la sábana para tocar su piel directamente, rozó
su ano con las yemas de los dedos frotándolo fugazmente -estupendo
pues no te levantes, te prefiero aquí acostado y desnudo…espero
que tu madre y yo no nos parezcamos la verdad…-se rió
sin poder remediar imaginarse algo tan bizarro.
- Pervertido! – Rei se levantó más rápido
que ligero, halando la sábana con él, y colocándola
alrededor de su cintura. – Sólo lo decia porque quieres
que me levante. Y es sábado! – lo señaló
como si fuera una locura. –Mira, me voy a bañar. ¿Por
qué mejor no vas a ver cómo está Yoshi, en
vez de estar molestándome a mí? – se quedó
pensando que más tarde tendría que cambiarle los vendajes.
Eso sería difícil, él no era ningún
enfermero. Pero tampoco podía pedirle ayuda a Kamio. A pesar
de saber la verdad, y de haber prometido que no mencionaría
aquello, no tenía deseos de que el rubio estuviese con su
hermano desnudo. Lo miró nuevamente. – Y compórtate!
– le gritó, mientras tiraba de la puerta tras de sí.
El rubio salió detrás de el -¿Qué no
puedo hacerte compañía mientras te duchas?- se apartó
para que la puerta no le rompiera las narices y estalló en
carcajadas -Eso debe ser un no…- caminó hasta la habitación
de Yoshi y golpeó en la puerta varias veces -Yoshi ¿puedo
pasar?- no sabía porque tenía el que ir a ver si estaba
bien o no, ni que se lo fuera a comer un fantasma por la noche.
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