Capítulo 55
I’ll Be Yours
Akira se levantó por fin del sofá del salón
y guardó las llaves en el bolsillo. Entró en la habitación
de Yoshi y lo observó en la cama. No sabía si estaba
despierto o no, pero le hizo una señal para que no hiciera
ruido, ahora era el mejor momento, los dos estaban agotados y adormilados.
El poder sentir las sensaciones del rubio podía ser muy incómodo,
pero a la vez muy útil contra todo pronóstico.
Yoshi se había quedado dormido a pesar de que en la habitación
de al lado, no hubiesen sido muy cuidadosos de no hacer ruido. Pero
el medicamento lo adormecía incluso contra su voluntad. Se
dio la vuelta en la cama, abrazando la almohada.
El moreno se sentó al borde de la cama a la altura del pecho
del chico y cubrió su boca con la mano congelada en comparación
con la piel del pequeño, se acercó a su oido susurrando
-El más mínimo ruido y… ya sabes que vendrá
después- dijo mostrándole una daga en la otra, se
apartó el flequillo con ella observándolo.
Yoshi despertó de una vez, al sentir aquella mano gélida
sobre su rostro, y miró asustado al moreno. Había
tenido la esperanza de que ya no vendría, si ya había
revisado los mangas….. Se quedó totalmente quieto,
y dirigió su vista hacia la daga.
-¿Vas a ser obediente Yoshi? ¿o gritarás cuando
aparte la mano? Si lo haces...te mataré de todos modos…-
dijo sonriendo -si por el contrario eres un niño bueno y
me complaces, entonces todo irá bien- deslizó la mano
para meter los dedos en la boca de Yoshi en una manera un tanto
morbosa de evitar que gritase, le acarició la lengua mientras
sonreía -Contesta con la cabeza ¿serás buen
chico?
Yoshi asintió lentamente. Por un momento, miró hacia
la puerta. Deseaba que su hermano o Kamio entrasen por ella, y le
ayudaran, pero sabía que era inútil.
Apartó la mano de su boca lamiendose los dedos mientras
lo miraba sonriendo en una extraña mueca -veamos…ahhh…me
estoy cansando de estos juegos la verdad…menos mal que al
menos Noboru te tenía bien enseñado y eres obediente-
le palmeó la cara un poco y miró el dibujo de Rei
y Kamio sobre la mesilla -Enternecedor…pero dime …¿no
odias a ese rubio? Él te ha quitado a tu hermano.
- No…..es bueno conmigo ….. – miró el
dibujo de reojo. Era cierto que lo había visto así
en un principio, si hasta lo había pensado, luego de que
su hermano tuviera esa charla con él. Pero Rei no era Noboru,
y tenía derecho a ser feliz, aunque aquello lo hiciera sentirse
solo. Y kamio se preocupaba por él, aún sin tener
la obligación. No quería pensar de esa manera. Giró
el rostro, un poco ofendido. – Noboru me quería…..
-¿Quién ha dicho que no? Por supuesto que te quería…-
le acarició el rostro suavemente -pero este no es nuestro
mundo y Rei no es Noboru ¿ah? Rei esta con Kamio y él
no deja de apartarlo de ti cada vez más…vuelve conmigo
a nuestro mundo- sin duda sería mucho más sencillo
que cooperase si el chico de por sí quería volver
-volvamos…
Yoshi lo miró un poco confundido. Akira lo asustaba, pero
acaso ¿estaba equivocado? ¿Tal vez intentaba ayudarlo?
– No……allá no soy nadie, no tengo a nadie.
Noboru ya no está. Y Rei…. – no, Rei no era Noboru,
pero había cuidado de él desde que llegasen a ese
mundo, lo trataba como a un verdadero hermano, y así lo sentía
el chico. No podía abandonarlo.
-Allí es donde eres alguien, eres Yoshi, un estudiante modelo,
no creas que no he fijado en ti durante todos estos años
pero jamás me atreví a interponerme entre Noboru y
tú…- le acarició el pelo y se ajustó
las gafas con un dedo -Me tienes a mí…solo para tí.
El chico lo observaba, cada vez más confuso. Akira……¿Akira
le estaba diciendo esas cosas? Pero no podía ser cierto,
no era lógico. Sin embargo, no podía evitar sentir
un cierto dolor en el pecho, una necesidad de ser amado, de no estar
sólo.
-Yoshi…por favor creeme, yo…no puedo evitar hacerle
daño a las personas que amo…- se postró un poco
sobre el besándolo en los labios, abrió sus propios
labios un poco mordiendo el inferior del chico -ven conmigo Yoshi…volvamos
a donde pertenecemos.
Yoshi lo miró a los ojos, sin saber qué hacer. Aquello
era demasiado repentino. –Yo……no puedo dejar a
Rei….Se pondrá triste….
-Yoshi…- el moreno lo miró a los ojos -Él no
se pondrá triste, tiene a Kamio ¿no lo ves? Estás
enfermo y sin embargo te ha dejado solo para ir a rebozarse como
un salvaje con Kamio? Él no es Noboru, no te ama- lo cogió
en brazos sacándolo de la cama y besándolo profundamente
-No tiene que ser ahora…no dejare de venir a verte hasta que
vuelvas conmigo y te darás cuenta, de quien te ama y quien
no ¿acaso no debería doler el amor? - lo dejó
de pie frente a él y retiró su pelo, besándolo
profundamente y bajando las manos por su espalda para introducir
el mango de la daga en la entrada del moreno profundamente hasta
que solo el filo quedó fuera -¿no es esto lo que quieres
sentir?
-Aahhhh….A…Akira….- cerró los ojos, echando
la cabeza hacia atrás, a causa de aquel placer provocado
por el dolor. ¿De veras lo amaba? Él no sabía
cómo se sentía respecto a Akira. Hasta ahora le había
provocado miedo. Pero a lo mejor era más basado en el hecho
de que pudiera lastimar a su hermano. Pero ahora…… tal
vez había estado equivocado. Tal vez lo único que
deseaba era regresar a su mundo, regresar a su mundo con él.
-Yoshi…- el moreno lo besó echándose sobre
él sin dejar de sujetarlo por la cintura y empujó
la daga un poco más, la sacó bruscamente -aquí
no nos entienden, no es nuestro lugar…- le lamió el
cuello mordiéndole donde ya tenía la herida de Kamio,
cuidando de no hacerle nuevas heridas que pudiesen rebelar su presencia,
abrió un poco su camisa de seda y se rajó el pecho
dejando que la sangre se derramase, acercó la cara del pequeño
a la herdida de donde la sangre manaba.-te llevaré conmigo
y cuidaré de ti.…
Yoshi deslizó su lengua por el pecho del moreno, lamiendo
ávidamente su sangre. Era cierto, él no pertenecía
allí. Todos le decían que no hablara, lo miraban como
si fuera la cosa más extraña del mundo, y no sabía
cómo actuar.
El moreno entremetió los dedos en el cabello de Yoshi y
tiró de él un poco dirigiendolo por su pecho -hmmm…Yoshi-
se lamió el labio superior posando la lengua en sus dientes
para despues arrastrarla entre ellos. Le alzó la cara sin
dejar de sujetarlo con los dedos entre su pelo, bajó hacia
el lamiendo sus labios de nuevo desde el mentón -Dime donde
podemos encontrar el libro. Vendré a buscarte para llevarte
conmigo - lamió la cuchilla manchada con su propia sangre.
- No….no puedo… - lo miró con los ojos empañados
por la excitación. – Lo perdí…no mentía.
Akira entrecerró los ojos observándolo fijamente
-al menos sabrás donde lo perdiste ¿no es asi?- le
sujetó el cuello apretándoselo -¿en que zona?
- Ughh…. – Yoshi alzó la vista, sintiendo que
se ahogaba un poco. – No……el….el monumento….el
laberinto, pero….. ahj…. – no podía, no
quería regresar allí. Estaba seguro de que si volvía
a poner un pie en ese lugar, moriría.
Akira lo soltó y le apoyó la mano en la cabeza atrayéndolo
hacia el por la nuca, lo besó con fuerza empujando con su
lengua de manera salvaje, arrastró sus dientes por los labios
del chico al separarse -¿Véndras conmigo? Te vendré
a buscar para ir a por el libro pero escúchame…necesito
dinero, consíguemelo ¿lo harás?
Yoshi mordió su propio labio, aún sintiendo la sensación
de los dientes de Akira. – Lo……lo haré,
lo del dinero….. – le contestó, aún sin
saber cómo lo haría - pero…… no puedo,
Akira. No puedo volver a entrar allí. –
El moreno le sonrió de medio lado -pero yo se como entrar
y salir sin problema- dejo escapar la respiración por las
fosas nasales jactandose de algo que pare el era tan sencillo, metió
la mano en el pantalón del chico sujetando su sexo y sintiendo
como se endurecía -consigueme dinero, vendré a buscarlo
si Kamio te da algun problema o quien sea…simplemente dímelo,
yo…lo arreglaré…por ti- lo besó con fuerza
de nuevo empujando sus dedos en el ano del chico, penetró
su boca con la lengua lo más que pudo para acallarlo.
- Mmmm……… - el chico gimió dentro de su
boca, apretando más sus nalgas para aumentar el roce. Aún
sentía miedo, pero…¿sería cierto que
Akira sabía el camino dentro de ese laberinto? Después
de todo había logrado salir con vida. Pero tenía esa
cicatriz……Recordó la imagen del espejo por unos
segundos, e intentó echarse hacia atrás, algo asustado.
Akira empujó más dentro de él negándole
la escapatoria -¿Qué haces? ¿de qué
huyes?- le preguntó mirándolo a los ojos -¿me
tienes miedo? No hay motivo…por más veces que haya
matado tu tendrías que decepcionarme demasiado para que lo
hiciese…- lo empujó agachándolo en el suelo,
metió de nuevo los dedos entre su pelo y lo empujó
contra sus piernas -dime…¿Qué es lo que temes?-
lo miró desde arriba a través de los cristales de
las gafas redondeadas -habla…
Yoshi lanzó un gemido de dolor, y alzó la vista mirándolo
a los ojos. – Yo…..te vi. Te vi muerto…….Allí
adentro. Akira…no quiero morir.
El moreno se agachó en el suelo frente a el y lo empujó
contra el piso subiendose sobre el y agarrándole las muñecas,
las levantó por encima de su cabeza oliendo el aroma de su
cuello -no vas a morir, yo cuidare de ti ahora Yoshi…¿me
dejaras cuidarte?- le sonrió mirándolo fijamente sujetandole
las muñecas con una sola mano mientras bajaba la otra entre
sus piernas y masajeaba su sexo -te hare sentir placer hasta que
derrames lágrimas, hasta que me ruegues que me detenga ,
yo te protegeré.
- ¿De…de veras vas a ….protegerme…? Ah…
- cerró los ojos, excitado, sintiendo cómo su sexo,
ya de por sí provocado, crecía en la mano de Akira,
mientras el moreno sujetaba sus muñecas de una manera algo
brusca. El chico arqueó un poco la espalda, encendido.
-Por supuesto que sí…a cambio de que seas solo mío…
- sonrió de nuevo lamiendo sus labios y lo volteó
repentinamente bajándole la ropa, abrió su pantalón
sacando el sexo y empujó con fuerza contra el ano del chico
-Sólo mío- dijo subiéndose sobre él
y susurrándole al oído mientra penetraba aún
más profundamente al pequeño. Apretó sus nalgas
haciendo que el chico clavase su sexo contra el suelo, salió
de él de nuevo y se levantó cerrándose el pantalón,
lo miró en el suelo y sonrió.
Yoshi permanecía jadeando en el suelo, su sexo pulsando
contra el mismo. Giró su rostro, mirando hacia arriba al
moreno, sus ojos aguados como pidiéndole que no se detuviese.
– Por…..Por favor…….
-¿por favor que?- el moreno lo miró clavando sus
ojos azules en el, sabía lo que deseaba -¿Qué
es lo que quieres? ¿quieres que te tome?- empujó sus
nalgas con la punta del zapato negro separándolas -entonces
di que eres mio…
- Ahhhh…..ah……. – apoyó las palmas
de las manos a los lados del cuerpo, alzando un poco el torso. Estaba
sintiendo demasiado placer y no quería que terminase tan
pronto. Además…..no estaba seguro de aquella respuesta.
– No….aún, no…… -
El moreno lo miró a los ojos y lo empujó contra el
suelo algo contrariado por aquella contestación -¿Todavía
no? Debería de convencerte de que te amo ¿no es asi
Yoshi?- le hablo duramente y lo agarró de las muñecas
levantándolo con fuerza, se desabrochó la corbata
granate con dos de sus dedos, no había pensado que aquello
le fuera a tomar tanto tiempo y no podía descuidarse.
Pasó la tela por el cuello del chico sujetandola con la
mano y tirando de ella para mantener la cara de Yoshi cerca de la
suya, se abrió el pantalón de nuevo penetrándolo
con fuerza, resopló un poco mientras pasaba la otra mano
por el vello de la pelvis de Yoshi y empujaba con fuerza forzando
la profundidad de sus embestidas -¿y ahora?
- Ahhhh…… - el chico se estiró hacia atrás,
con los ojos llororos, reaccionando a las furiosas penetraciones.
Iba demasiado profundo. – Duele…..due….le……
- cualquier otro hubiese podido confundir aquello con un quejido.
Se mordió el labio, deseando correrse, pero no sabía
si podía pronunciar esas palabras. –Soy……
- se detuvo. Necesitaba tiempo para pensar, jamás había
visto al moreno de esa manera.
-Yoshi, dilo- le ordenó el moreno retirandose de él
y volteándolo para que lo mirase a los ojos, le abrió
la camiseta del pijama y arrastró la lengua por su cuerpo
e incluso por encima de las vendas, retiró la que cubría
su pecho con los dientes acariciando el pezón que el mismo
le había herido y succionándolo, levantó la
mirada hacia sus ojos y metio las manos bajó las piernas
del chico levantandolo en brazos y colocándolo sobre su sexo
y embistiendolo con fuerza mientras seguía lamiendo su pecho.
Yoshi entrecerró sus ojos, gimiendo más descontroladamente,
olvidando un poco en donde estaba. Todo en él reaccionaba
a la violencia de los movimientos de Akira, incluso su pezón
lastimado endureció, al contacto con la lengua del moreno.
Sujetó su propio sexo, presionándolo con fuerza y
comenzando a masagearlo. No iba a soportar mucho más. –
Yo…A……Akira….. – aún se le
entorpecían las palabras en la garganta. Alguna vez había
sido de Noboru, sólo de Noboru, pero eso era distinto.
Akira sonrió pasando por alto el nivel de sus gemidos y
su voz salió entre sus labios sedosa -Dilo …di, Akira
soy tuyo- apoyó su mano contra la de Yoshi impidiendole seguir
con sus movimientos y se detuvo dentro de él moviendose mortificadoramente
lento, empujó de golpe una vez más profundamente -dilo…-
sus labios se pegaron a los de Yoshi.
- Está…..está bien!….. – Yoshi
lo miró, introduciendo su lengua en la boca del moreno. Lo
excitaba demasiado esa tortura, pero no podía contenerse
más, necesitaba correrse. Se movió un poco, intentando
aumentar el movimiento, pero Akira lo tenía bien sujeto.
El chico gimió de nuevo, sin poder razonar, con el corazón
sonándole en los oídos, al mismo ritmo con el que
pulsaba su sexo confinado por la mano del moreno. – Ahh…soy…..soy….A…Akira…soy
tuyo…..Soy tuyo! Akira…..
El moreno sonrió, había conseguido mucho más
de lo que había ido a buscar, era perfecto. Lo sujetó
de las nalgas apretándolas al tiempo que sujetaba aun más
la mano de Yoshi bajo la suya y la movía según él
deseaba, deteniendose cada vez que sentía que el chico no
aguantaría más -Buen chico Yoshi, espera un poco más-
Akira susurró en su oido mientras sentía que no podria
contenerse mucho más tiempo, metió su lengua en la
boca del pequeño extrayendo la suya para sujetarla entre
sus dientes, la urgencia de sus embestidas cada vez era mayor pero
su mano aun seguía detenida presionando el glande de Yoshi.
Yoshi gimió nuevamente, un hilo de saliva resbalando por
su barbilla, sin quitar su mirada suplicante de la de Akira. Aquello
era terrible, pero exquisito. Sentía que estallaría,
cada vez que el moreno detenía sus movimientos, se sentía
morir. Todo su cuerpo se estremecía. Una y otra vez lo penetraba,
y justo cuando estuvo a punto de correrse de nuevo, se detuvo, enviándole
estremecimientos por todo el cuerpo. El chico jadeó, como
si todo su ser se fuera a deshacer.
Akira lo miró a los ojos lo cierto es que comenzaba a agradarle
el chico, fuese como fuese de todos modos se lo quedaría,
era muy dócil y además muy bello. Se lo llevaría
con él, no merecía quedarse en aquel mundo, le sonrió
con la cara congestionada por el placer -Ahora sí, Yoshi…-
dijo moviéndose dentro de el acariciando el glande del chico
entre los dedos con delicadeza, el moreno se movió dentro
de él con fuerza y lo besó profundamente sujetando
su nuca para impedir que se separase y gimiese en alto.
Yoshi no aguantó mucho más. A la siguiente embestida
del moreno, se corrió en su mano, gimiendo desesperadamente
dentro de su boca. Permaneció respirando con fuerza, aún
moviendo su lengua dentro de Akira, mientras este seguía
acariciando su sexo adolorido.
Akira lo separó un poco sujetando su pelo, apartándose
para arrodillarlo rápidamente. Metió el sexo en su
boca moviendose con fuerza en él, se echó para atrás
un poco sintiendo como se derramaba en él, sujetó
su sexo apartándose un poco y dejando que rozase sus labios
empapándolos con aquel fluido blanco.
Yoshi miró hacia arriba, aún agitado, y se lamió
los labios, lamiendo luego el sexo de Akira, limpiándolo.
El moreno se echó atrás vistiendose un tanto de forma
acelerada y lo tomó bajo los hombros levantándolo,
lo cojió en brazos para tenderlo en la cama -Yoshi…ahora
eres mío…no lo olvides, tienes que conseguirme eso…nuestro
dinero no vale nada aquí…- sonrió ajustandose
las gafas -Ahora ya no estás sólo ¿de acuerdo?
He de irme…- dijo abrochandose los botones de la camisa.
Yoshi cerró los ojos, entreabriéndolos segundos más
tarde. Se sentía sumamente cansado. Al menos, ni Kamio ni
Rei se despertarían temprano. Observó al moreno vestirse
apresurado. – Akira…..¿de veras me llevarás
contigo? ¿No me abandonarás?
El moreno lo miró desde arriba -¿Crees que dejaría
una de mis pertenencias en este mundo?- lo miró serio mientras
se abrochaba la corbata de nuevo, se agachó un poco cubriendolo
con las sábanas -Recuerda…me tendrás sólo
para tí, pero antes hemos de salir de aquí y…no
vuelvas a dudar de mí- dijo mientras se disponía a
salir, abrió la puerta de la habitación escuchando
si oía algun ruido fuera.
- No lo haré… - susurró para no hacer ruido
él tampoco y mirándolo con esa seriedad que lo caracterizaba.
- Sé que no- le sonrió subiendose las gafas -volveré
mañana por la noche…espero- cerró la puerta
a sus espaldas y salió sin hacer ruido de la casa.
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