Capítulo
54
Should We Stop?
El rubio ya estaba sentado en la cama y apoyado contra el respaldo
sin camiseta por esta vez leyendo un manga normal, alzó la
mirada para ver a Rei -¿Ya estas aquí?- dejo el manga
donde estaba ,sonriendo como si pudiese observar la mirada de friki
de Rei asegurandose de que lo colocaba en el lugar adecuado y con
el cuidado correcto -Pensaba que te había secuestrado ya-
bromeó por lo que había tardado en volver -Mira…si
quieres dormir con él, no pasa nada…-realmente si pasaba,
primero le daba envidia y segundo no se fíaba, tercero queria
dormir con él y estar a solas aunque fuera un rato antes
de dormirse, pero mintió de mala manera.
- ¿De veras? Tal vez lo haga – lo miró de reojo,
dándose cuetna de que el rubio mentía. Se le veía
en el rostro, pero era su oportunidad de devolverle las que le hacía.
Kamio lo miró guardandose las manos en los bolsillos -Si
es lo que quieres…- dijo, más que jodido aunque él
mismo lo había propuesto, pero parecía que a Rei le
daba exactamente igual y él era el único que quería
estar a solas con él. Se apartó el flequillo con una
mano.
- Sí, es lo que quiero. –Rei le contestó aguantándose
la risa. Se quitó la camiseta, dándose la vuelta en
la cama. – Idiota, ¿crees que te voy a dejar solo aquí
con mis mangas? Quien sabe, y mañana ni amanecen.
- Será por eso…- el rubio se sentó al lado
de Rei y le acarició el brazo besándole el hombro
-ya creía que solo yo quería estar a solas contigo…¿te
gusta ponerme celoso?
- Calla, baka……siempre me estás molestando…
- el moreno sintió un estremecimiento por su cuerpo. Se dejó
caer de lado, acostándose. – ¿Hasta cuando vas
a estar celoso? Ya, duérmete.
Kamio se rió un poco sin separar los labios -No, no quiero
dormirme ahora que por fin estamos solos Rei- le agarró el
hombro acostándolo de frente para verle la cara, deslizó
las manos por su piel acariciandole el pecho hasta la cintura, se
inclinó sobre el oliéndole el cuello -¿De veras
tienes sueño?
- Shhhhhh….. – el chico se puso rojo, sin querer contestarle.
Por supuesto que no tenía sueño. Bajó la mano
por la espalda del rubio acariciándola.
-Eh…- el rubio se sintió encendido tan solo por aquella
leve caricia -No me mandes callarme, se acostó al lado de
Rei de lado observandolo y paso los dedos por uno de sus pezones
acariciándolo -Si Yoshi no hubiera entrado en la cocina antes…¿Qué
habría pasado?
- ¿Qué clase de pregunta es esa? Sabes muy bien lo
que habría pasado…. – el chico lo miró
rojo, su cuerpo reaccionando al contacto con los dedos de Kamio.
- Tonto…..
- No, no lo sé, prefiero que me lo muestres - se subió
sobre el sujetandole la cara con ambas manos para alzarsela y lo
besó profundamente sin dejar de mirarlo a los ojos, coló
su rodilla entre las piernas de Rei separándolas y apretando
su sexo con la pierna.
Rei gimió dentro de su boca, echando la cabeza hacia atrás,
y abriendo un poco más las piernas. Aunque igual le daba
verguenza, no podia evitar el sentirse excitado.
Lamió el pecho del chico suviendo por sus brazos -Estás
muy suave Rei…tienes una piel preciosa- le susurró
al oido suavemente mientras bajaba la mano por el abdomen del chico
metiendolo bajo su ropa.
Rei se puso aún más rojo,su corazón latiendo
rápido. – Ahhh…no seas idiota…. –
también metió su mano dentro del pantalón del
rubio para contrarestar.
-Eh…tranquilo que no hay prisa ninguna…- el rubio sonrió
un poco en realidad le había hecho gracia que reaccionase
así, lamio sus pezones con fuerza mordisqueandolos levemente
mientras abria el pantalón del chico bajándoselo como
podía con una mano -quiero verte desnudo Rei…déjame
esta vez.
- Que no……… - le respondió el chico, más
por verguenza que por lógica. – Mejor voy al baño
– lo empujó, sentándose con los ojos nublados,
los pezones endurecidos, y los pantalones por la cadera. Hasta que
se sentía mareado.
El rubio se levantó para agacharse frente a el -¿Por
qué?- entró en su boca profundamente empujandolo hacia
atrás para acostarlo de nuevo, metió las manos bajo
los pantalones del chico acariciandole las nalgas y bajandoselos
hasta la mitad del muslo aun sin mirarlo -Quiero verte, ¿Qué
mas te da? Soy tu novio, ahora estamos en privado ¿no?
- Hmmmm…. – el moreno se movió en la cama con
los ojos cerrados. – Porque………porque…tengo
que lavarme la cara. Tengo calor……..
-No vas a dejar de tenerlo por lavarte la cara, Rei- Kamio deslizó
la lengua por la mejilla de Rei como muchas otras veces había
echo en broma pero esta vez lentamente -No voy a dejar que te vayas
sin un buen motivo, asi que inventate una excusa mejor- se arrodillo
en el suelo atrayéndolo hacia el y lamiendo sus piernas mientras
acababa de desnudarlo por completo.
- Idiota… - Rei enterró sus dedos en el cabello rubio
de Kamio, agachándose un poco para besarlo desde arriba.
Ni modo, si ya no podia ganar, al menos lo disfrutaba.
El rubio se levantó observándolo y sintió
como la excitación crecía aun más en el casi
como si el pecho le ardiese, ya se había acostumbrado a que
lo insultase cada vez que se ponía nervioso y no le molestaba,
más bien le hacía gracia -tienes un cuerpo precioso,
estoy muy caliente Rei - se acostó a su lado y lo besó
mientras deslizaba las manos entre sus piernas hasta acariciar su
sexo masajeándolo con fuerza en gran medida por la excitación
que sentía, date la vuelta…-
El moreno se dio la vuelta, excitado y con el rostro cada vez más
rojo, mordiéndose el labio. Para colmo, Kamio no se callaba
nunca, y eso solo lo ponía más nervioso y le hacía
pasar más verguenza, aunque le dijera cosas agradables.
Acarició la espalda del chico subiendose sobre el y lamiendo
su nuca, metió la nariz entre sus cabellos acariciandose
y deslizó los labios por su cuerpo hasta llegar a sus nalgas,
deslizó las manos por ellas sintiendose repentinamente demasiado
excitado, se abrió el pantalón sacándo su sexo
y apretándose entre las nalgas del moreno.
Rei dejó escapar un gemido, aunque algo tembloroso por su
respiración agitada, y sujetó las sábanas con
el puño, escondiendo su rostro. Kamio lo estaba volviendo
loco, aunque no lo quisiera admitir, pero seguía teniendo
un poco de miedo de que le doliese., otra cosa que tampoco deseaba
admitir. Mordió las sábanas ahogando otro gemido,
y doblando una pierna, para subirla a un lado de su cuerpo.
El rubio se inclino sobre la espalda del chico besándola,
le habría gustado entrar en él y lo habría
hecho, si no hubiera sido Rei. Se arrastró contra su cuerpo
para que sintiese su sexo acariciar su ano con fuerza -Ah…-
apretó las mandíbulas, no estaba acostumbrado a escucharse
gemir y mucho menos por algo tan simple, se retiró hacia
atrás y levantó un poco la cadera del moreno acariciando
su sexo, acercó la lengua a su entrada sintiendo el calor
de su piel. Se mordió un poco el labio y lo lamió
suavemente para después hacerlo de manera más fuerte
empujando contra su piel y respirando con fuerza contra ella.
Rei gimió más fuerte, aún con el rostro colorado
enterrado contra las sábanas, y apenas levantó un
poco la cabeza para mirar hacia atrás, al sentir la lengua
cálida y húmeda de Kamio entrar en él. Eso
no dolía, era agradable. Casi se ríe al pensar que
era una forma muy inocentona de describir esa sensación,
pero el movimiento constante de la lengua, junto al aliento del
rubio, lo hicieron gemir de nuevo. Se levantó un poco sobre
sus rodillas aún con las piernas abiertas, pero sin despegar
la cabeza de la cama, y respirando como si se le fuese a acabar
el aire. - Ahh…ah….ah…Kamio…..ba…ka…
El rubio sonrió un poco al oirlo decirle aquello pero aun
y habiendole dicho baka se sintió terriblemente excitado
por su tono de voz -Shh…- Kamio imitó a Rei cuando
lo hacía callar a él, y apretó el glande del
chico con uno de sus dedos deslizandolo hasta sus testículos
y acariciandolos, le lamió una de las nalgas mordiendola
suavemente y deslizó un dedo entre ellas hasta humedeciendolo
hasta llegar a su entrada, la piel estaba terriblemente caliente,
empujó suavemente sintiendo como entraba de manera mucho
más sencilla, apretó las mandíbulas de nuevo
para contener su respiración ante las sensaciones que le
causaban la visión del moreno tan excitado y el calor del
interior de su cuerpo apretando su dedo.
El moreno dejó escapar un gemido bastante sonoro al sentir
la penetración. Ya no le dolía aquel dedo como antes,
más bien le producía placer. Se estremeció
un poco, su sexo reaccionando y empezando a crecer ante las caricias
del rubio, y alzó la cabeza mirando un poco hacia atrás,
con los ojos entrecerrados. La vision de Kamio con esa cara de deseo,
aún cerca de sus nalgas, solo lo turbo más. Dejó
escapar otro gemido como si estuviera protestando y pegó
su frente a las sábanas, ahora con los ojos totalmente abiertos.
Rei …¿te duele?- el rubio se sintió terriblemente
excitado al sentir los ojos negros cruzarse con los suyos, los gemidos
de Rei le estaban volviendo loco, empujó un poco su hombro
para tumbarlo boca arriba mientras introducía un dedo más
en él y los movía en su interior, se agachó
para lamer su sexo, sintió la humedad del moreno contra sus
labios y lo envolvió totalmente en su boca lamiéndolo
desesperadamente, se echó hacia delante yempujo su sexo contra
la pierna de Rei frotándose contra ella.
- Ah…. – Rei no le contestó, más bien
estaba distraído aún por la sensación de los
labios del rubio alrededor de su sexo y el roce de su miembro erecto
contra su pierna. Lo cierto era que no le dolía, el segundo
dedo se sentía levemente incómodo pero no llegaba
al dolor. Cerró los ojos, llevándose las manos a la
cara.
El rubio alzó la mirada totalmente encendido -No te tapes…quiero
verte gemir…- le besó los labios apartándole
las manos y se arrodilló en la cama bajándose un poco
el pantalón hasta las caderas aunque lo cierto es que le
avergonzaba por más excitado que estuviese -Ven Rei…-
tragó saliva -…tocame- acarició su propio sexo
echándose un poco hacia atrás.
El chico se irguió un poco sobre sus codos, mirando el sexo
de Kamio con el rostro rojo por la verguenza y se mordió
el labio inferior. Se echó hacia atrás, sentándose
mejor, y tomó el miembro en cuestión con una mano,acariciando,
y sintiendo como si el calor del mismo le pasara por los dedos,
el brazo y por todo el cuerpo, hasta llegar a su propio sexo. Alzó
la vista hacia los ojos miel del rubio, lamiéndose los labios.
Kamio lo miró a los ojos y su mirada bajó lentamente
a sus labios, lo miró fijamente entrecerrando los ojos mientras
sentía el pulso en su garganta como si el corazón
quisiera salirsele por la boca, estaba ansioso por sentirlo, bajó
su mano acariciando el rostro del chico con el envés de sus
dedos y separó sus labios resbalando los dedos al interior
de su boca empapándolos, sintió un escalofrio -hmp..-
no podía dejar de mirarlo aunque aquello le estuviese haciendo
sentir desbocado.
El chico no pudo evitar cerrar los labios succionando los dedos,
a la vez que sentía el sexo del rubio creciendo más
en su mano. Tenía el rostro teñido por el sonrojo,
pero no podia dejar de mirarlo a los ojos como si estuviese hipnotizado.
Se sentía sumamente incómodo y consciente de cada
uno de sus movimientos, pero tampoco sentía deseos de detenerse.
El rubio se movió las caderas hacia delante empujando su
sexo en la mano del moreno, la sentía fría contra
su sexo pero al mismo tiempo le quemaba, entreabrió los labios
mientras apretaba los dientes con fuerza y movía los dedos
dentro de la boca de Rei acariciando su lengua, los dejo resbalar
por sus labios sujetando la cara del chico con una mano y guiándolo
a su sexo - Lámeme Rei …quiero sentirte- sujetó
su sexo por encima de la mano de Rei rozándolo contra sus
labios, solo con aquello tensó todos sus músculos.
El moreno abrió los ojos, más avergonzado aún.
Tenía que hacer algo para ocultarlo, así que acarició
la mejilla del rubio arrodillándose un poco y dándole
un beso profundo, aunque sin cerrar los ojos, ni soltar su sexo.
Pero el mirar directamente aquella mirada deseosa, no ayudó
mucho. Lo soltó súbitamente, bajando, hasta meterse
el sexo por complete en la boca, el flequillo cayendo alrededor
de su rostro. Al menos así no le veía la cara.
Kamio se dobló sobre su cuerpo al sentir la repentina sensación,
había pensado que Rei aun no estaba preparado para hacerlo
cuando súbitamente lo había echo de aquella manera
tan intensa -…Rei- apretó la mandíbula para
no mostrar su propía debilidad ante aquella sensación
al tiempo que sujetaba los hombros del chico con firmeza, bajó
su mano por la piel del moreno levantándolo un poco para
de nuevo introducir sus dedos en el cuerpo del chico de manera más
intensa.
- Hmmm….. – Rei lamió con más avidez
al sentir la penetración. Cada vez le molestaba menos y le
gustaba más. Cerró los ojos, concentrándose
en el sabor del rubio, moviendo su lengua alrededor de la piel,
y moviendo un poco sus caderas al ritmo de los dedos de Kamio, su
propio sexo rozando contra las sábanas, y enviándole
corrientes por todo el cuerpo. Empezaba a relajarse y entregarse
más al placer, ahora que Kamio no podia ver su rostro.
El rubio sintió como el chico cada vez se movía más
contra sus dedos, las lamidas en su sexo se movió con más
fuerza dentro del moreno sin poder soportar aquellas sensaciones,
no podía dejar de mirar el cuerpo esbelto del chico bajo
el, sentía que no le llegaba, quería tenerlo por completo,
pero no quería hacerle daño, ni el más mínimo,
no a Rei -Rei…¿quieres…quieres hacerlo?- el chico
sintió como su rostro se encendía completamente -podemos
esperar…- dijo bajando la cara a la altura del moreno.
El moreno lo miró, responiéndole a su sonrojo de
igual manera, sin saber qué responderle. Por supuesto que
deseaba hacerlo, pero aún sentía algo de temor. No
sabía qué decisión tomar, igual ib a pasar
por eso tarde o temprano. Observó sus ojos miel con la negrura
de los suyos. – Kamio…yo….es que no sé…
- bajó la mirada jugueteando con sus manos y sintiéndose
como un chiquillo estúpido.
-Entonces la respuesta es aun no- Kamio le sonrió levantándole
un poco el rostro y mirándolo a los ojos -me alegro, porque
creo que no era el momento- se agachó sobre el abrazándolo
y besándolo profundamente -Te quiero, te quiero- le repitió
entre besos. Sujetó el sexo del chico junto con el suyo en
la mano y se movió las caderas con fuerza frotándose
contra él.
- Ah……. – Rei dejó escapar un gemido de
placer, aunque esa no era la única razón por la que
su rostro estaba encendido. – Kamio…. – le respiró
en los labios, volviendo a besarlo.
El rubio lo besó profundamente sin dejar de mover su sexo
contra el de Rei, se apartó un poco lamiendo su lengua con
fuerza sin dejar de mirarlo a los ojos, se agachó, lamiendo
su cuello y bajando a sus pezones empapándolos, arrastró
la cara por su pecho demasiado caliente como para pensar en sus
actos y de nuevo lo besó con fuerza succionando su lengua.
Rei se abrazó al cuello del rubio, aferrándose con
fuerza, casi con necesidad, moviendo su lengua dentro de su boca.
Se sentía estremecer con sus caricias, se sentía ardiendo
más bien. ¿Esa era la forma de detenerse? Porque no
lo veía muy posible.
Kamio respiró con fuerza sobre los labios de Rei, se separó
un poco mirándolo a los ojos fijamente, el rostro del moreno
invadido por el deseo le hizo sentir un escalofrió por todo
el cuerpo, se recostó en la cama -Ven Rei , ponte hacia abajo-
le pidio tirando de sus manos -quiero …- trago saliva -ven-
dijo sin acabar de decir nada.
Rei se colocó hacia abajo, con el corazón latiéndole
fuerte y el rostro rojo. ¿Para qué estaba haciendo
todo lo que Kamio le pedía? Se detuvo de pronto, pero sin
atreverse a mirarlo. – Oye no…..¿qué quieres?
– en realidad, se lo imaginaba. Ya lo había visto en
muchos doujinshis, pero igual le daba mucha verguenza admitir eso.
El rubio lo miró a los ojos -ya sabes…lo que quiero
Rei- Kamio le habló de forma entrecortada temiendo que se
negase a algo así -Quiero sentirte dentro de mi boca y quiero
que tú me sientas a mi…- le dijo de la forma más
delicada que pudo, bajó la mano entre sus piernas atrayéndolo
-Ven…- le lamió la pierna hasta alcanzar sus testículos
succionándolos delicadamente.
Rei gimió alzando la cabeza, e intentando disimular lo excitado
que estaba. – E…eres un….gro…..grosero……..
– sin embargo, bajó la cabeza, tomando el sexo de Kamio
con una mano, e introduciéndolo en su boca, succionando con
todas sus ganas.
El rubio se apartó apretando la mandíbula para contener
un gemido -Rei…joder…- siempre tenía que contradecirse
y hacer las cosas cuando menos lo esperaba, se mordió el
labio sujetando las nalgas del moreno, tiró un poco de sus
caderas lamiendolas y acercándose lentamente a su ano para
empujar en su interior lamiendo la piel suave del chico, bajó
la mano sujetando su sexo y metiendoselo profundamente en la boca
mientras su dedos jugaban en la entrada de Rei.
- Mmmmm…. – Rei abrió los ojos, volviendo a
cerrarlos de una vez, e introduciendo el sexo de Kamio aún
más en su boca, moviendo su lengua alrededor del mismo, perfectamente
consciente de cómo pulsaba su propio sexo, se sentía
enloquecer.
El rubio se apartó del sexo de Rei sujetándolo con
una mano y acariciandolo con fuerza mientras observaba sus nalgas
moviéndose rítmicamente, cerró los ojos arqueando
un poco la espalda al sentir la lengua de Rei rodeando su sexo -Rei…me
estás volviendo loco…ah…- sintió como
si no pudiese respirar con aquella excitación y metió
lentamente tres de sus dedos en el moreno moviendolos dentro de
él, sentía el calor y la presión de las paredes
de su cuerpo en ellos, en realidad jamás había sentido
tanta presión haciendo aquello, sintió como su cuerpo
se convulsionaba un poco al imaginarse como sería hacerlo
con Rei. Empujó el cuerpo del moreno contra su pechó
obligándolo a moverse apretando su sexo contra sus pectorales
mientras sus dedos empujaban cada vez más dentro de él.
El moreno aprtó aún más los labios alrededor
del sexo, cuidándose de no morderlo por la excitación.
Aunque el tercer dedo, ya lo incomodaba un poco, pero no quería
que se diese cuenta. Incluso si le dolía un mínimo,
no quería que se detuviese. De todos modos, no era la gran
cosa, y el placer era muchísimo mayor. Su sexo se hinchaba
contra el estómago del rubio, a punto de estallar, incluso
su ano se sentía caliente. Nunca había sentido algo
así antes, y no era como lo había imaginado. Empezó
a mover sus caderas con más frecuencia, sin poder evitar
hacer pequeños sonidos contra el pene de Kamio.
El rubio tuvo que cerrar los ojos ante el aumento de las sensaciones,
sentía el sexo de Rei ardiendo aún más firme
contra la piel de su pecho, no quería que aquello acabara
nunca y a la vez sentía que aquel placer era un abismo incontrolable,
apartó los dedos del interior de Rei para observar su entrada
humedecida, se los metió en la boca lamiendolos y metiendolos
de nuevo sin dejar de observar las sensaciones del moreno, levantó
un poco las caderas para profundizar más en la boca del moreno,
sentía que no podía controlar ya el placer -Rei …apartate
porque no puedo aguantarme más- dijo apretándole un
poco la pierna.
El moreno se retiró el sexo de la boca, respirando con bastante
dificultad, y miró hacia atrás, apenas por un momento.
– Idiota….ah …..no me importa, no te ahhhh………aguantes.
– volvió a introducirlo en su boca, moviéndose
contra las abdominales del rubio. No pensaba soltarlo, si Kamio
no lo soltaba primero. E igual, no quería, estaba muy cerca
de correrse, y los dedos en su entrada ya no le molestaban para
nada. Todo lo contrario.
El rubio respiró entrecortado y levantó las caderas
del moreno encendido por aquello -ah…Rei…me…me
correré en tu boca- dijo con la voz rasgada por el placer
advirtiéndole por si no entendía por qué quería
que se apartase, igualmente sujetó el sexo del moreno echándolo
hacia atrás para lamerlo y empaparlo. Lo soltó, apretándolo
contra su pecho de nuevo mientras con una mano rodeaba sus nalgas
haciendolo moverse más rápida y fuertemente contra
su pecho, movió los dedos en el ano del chico sin apartar
la mirada de allí, se mordió el labio con fuerza conteniendo
un gemido que más bien salio como un rugido entre sus dientes.
Rei sintió como su respiración se hacía más
pesada al escuchar aquellas palabras, aunque estaba claro, pero
el escuchar la voz del rubio de aquella manera…….. Sintió
una mezcla de escalofrío y calor recorrerle el cuerpo, sin
saber siquiera si eso era posible y envolvió su lengua alrededor
del sexo erecto de Kamio, apretándose contra su cuerpo. Sentía
que estallaba. El orgasmo no se hizo esperar mucho ya, derramándose
entre sus cuerpos, mientras Rei abría aún más
las piernas, para sentir aquellos dedos deslizándose una
y otra vez dentro de sí, y la presión en su sexo.
Gimió, pero sin dejar escapar el pene de Kamio de entre sus
labios.
Kamio sintió el líquido caliente en su pecho, como
Rei se ofrecía a el separándo las piernas y gimiendo
de aquella manera, todo en él era terriblemente sensual.
Acarició su pierna con fueza como para soportar la urgencia
de lo que sentía, apretó las mandíbulas soportando
los gemidos que se agolpaban en su garganta y apartó los
dedos del interior de Rei temiendo dañarle sin poder controlarse.
Sujetó sus nalgas con ambas manos apretándolas con
fuerza y moviéndolas al tiempo que elevaba sus caderas sintiendo
como su cuerpo se convulsionaba, gimió irremediablemente
derramándose en la boca de Rei, jamás había
sentido un placer como aquel.
El moreno se estremeció de nuevo al sentir el líquido
caliente en su lengua, y aquel sabor único. Lo dejó
resbalar por su garganta, como siempre veía que hacían
en los doujinshis. Igual, era muy feo escupirlo, y le apetecía
tragárselo. Un trazo del líquido blanco, se deslizó
por una de las comisuras de sus labios, y soltó por fin el
sexo, jadeando para tomar aire, aunque sin atreverse a voltearse.
-Rei…- dijo con la voz suavizada por las sensaciones, salió
de debajo de él, tumbándolo de frente, lo sentía
manejable en sus manos, seguramente por el cansancio. No pensaba
que fuera a dejarle correrse en su boca, observó el líquido
blanquecino corriendo por sus mejillas y lo miró lamiéndolo,
aún cuando pensaba que era lo más asqueroso que jamás
había hecho pero igualmente pensó que tal vez a Rei
le gustaría. Metió la lengua en la boca del moreno
besándolo con fuerza y se apoyó en el codo mirándolo
y abrazándose a él -Te quiero, Rei…
El chico se abrazó a Kamio, ocultando su rostro rojo en
él, y sintiéndose feliz por lo sucedido, pero maldiciéndose
interiormente por sonrojarse tanto. Eso sólo lo ponía
en evidencia. – No te burles, baka…. – le respondió,
sin venir mucho al caso.
-No iba a hacerlo, no tengo motivos…- el rubio se rió
un poco sujetando la cabeza del chico con su mano, le besó
el pelo y le levantó la cara para verlo -Baka…estás
todo colorado -dijo soltándolo y acariciándole la
espalda hasta llegar a sus nalgas.
- Yo no estoy colorado! Estarás viendo visiones! –
le contestó más rojo aún el moreno. –
Y ya suelta que me vas a gastar. –añadió dándole
una palmadita en la mano.
-Necio- el rubio sujetó sus nalgas aun con más fuerza
agarrándolo para subirlo sobre él -si no se te gastó
la polla comiendotela dos veces el mismo día no se te gastara
el culo solo porque te lo toque- lo miró con una sonrisa
de medio lado temiendo ya la reaccion aunque aquello le divertia
-salido…
- Calla! El necio eres tú…. – volvió a
ocultar su rostro, aunque esta vez sin hacer ningún esfuerzo
por retirar la mano de sus nlagas. – Y también eres
el salido! Que yo dije que nos durmiésemos. Fuiste tú
quien insistió. –
-Sí, soy un necio- le dijo poniendo voz creepy acarició
la espalda del chico con la mano que tenía libre y lo tapó
con las sábanas que estaban totalmente estrujadas en una
esquina para que no se enfriase -No recuerdo haberte oído
decirme "para Kamio" "no" o algo asi…pero
si me acuerdo de "idiota…ahhh no te aguantes"- dijo
imitándolo sin dejar de mirarlo.
- Ya te he dicho que no me imites! – se le quitó de
encima, tirándole una de las almohadas. – Y además
que no soy frígido. Idiota…. – se dio la vuelta,
tapándose con las sábanas hasta la mitad de la cabeza,
aún refunfuñando. – Idiota….. –
repitió más bajito.
El rubio se rió entre dientes imaginándose que tendría
una reacción así, lo abrazó por la espalda
-eh…no me sueltes- le besó la nuca apartándole
algun mechón de pelo para besar su cuello -Mírame…quiero
que me abraces, toda la noche ¿vale? No pienso dejar de acariciarte
en toda la noche.
Rei se dio la vuelta mirándolo a los ojos sin poder resistirlo.
Lo vencía un poco con aquellas muestras de cariño.
No estaba acostumbrado a que le dijesen esas cosas, ni sabía
reaccionar bien a eso. – Eres baka… - le contestó,
abrazándolo, aunque en realidad quisera decir que lo quería,
pero era demasiado orgulloso para eso y no tenía ganas de
ponerse rojo de nuevo. Además que sí era baka, se
la pasaba molestándolo todo el tiempo.
-Sí, soy tu baka- le contestó el rubio muy serio
como si lo que decía no fuera una bakez sino algo muy profundo,
le acarició el pelo apartándoselo de la cara sintiendo
la piel de Rei contra la suya -¿Qué? ¿No estás
contento ahora de dormir desnudo conmigo?- le acarició el
brazo con el envés de la mano sonriéndole.
- Shhhhhhhhhh….No lo arruines. – el moreno sonrió
bajando la cabeza, y cerrando los ojos, y obviamente evitando contestar
esa pregunta.
-Yo nunca arruino nada…- Kamio lo abrazó pegándolo
más contra el -está bien…duermete…y piensa
en lo mucho que te quiero mientras tanto…
- No digas tonterías. – le contestó el moreno,
sintiendo su rostro encenderse de nuevo, y precisamente por eso,
no dejando de ocultarlo a la vista de Kamio. – No puedo dormir
si no te callas. – contra atacó a su propia verguenza,
bajando aún más la cabeza.
El rubio sonrió -Ya…ya sé que tú tambien
me quieres- le contestó sin dejar de sonreír.
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