Capítulo
53
Seguridad
El rubio llamó a la puerta y entró después
de haberse fumado el cigarrillo lo cual no se veía muy bien
para disculparse pero con tanto pensar se había consumido,
cerró la puerta a sus espaldas -¿aun estas enfadado?-
aunque no habia motivo para que dejara de estarlo y menos en un
periodo de tiempo tan corto.
El moreno seguía mirando a su hermano, como deseando preguntarle
algo, pero no sabía qué ni cómo hacer. Escuchó
la voz de Kamio, detrás de la puerta, y sólo la abrió,
pensativamente. – Pasa
Kamio paso algo extrañado de la cara de Rei pero bueno estaba
cabreado y nunca sabía por donde iba a salirle o con que
exactamente, miró a Yoshi que parecía dibujar tan
tranquilo, por culpa de Yoshi no era eso definitivo, el nunca enfadaba
a nadie -¿Qué pasa?- le preguntó al moreno.
- Shhhhh – Rei se llevó un dedo a los labios, como
exigiéndole silencio, y se fue acercando a Yoshi como si
se tratase de una bestia salvaje y estuvieran en National Geographic.
Finalmente, se sentó a su lado, acariciando su cabello. –
Yoshi…. ¿por qué pensaste que iba a matar a
Kamio?
El rubio se quedó como si le hubieran dado una hostia al
oir eso -¿para que le dejaba entrar si después iba
a preguntarle algo tan creepy a Yoshi sobre el? Esas cosas por la
noche no le sentaban bien iba a tener paranoias.
El chico levantó el rostro, mirándolo serio. –
Pues…porque estabas enojado y le dijiste que lo matabas. Y
además…..- miró al rubio y luego de vuelta a
Rei, y las caras de espanto que tenían aunque lo intentaran
disimular. – Lo siento, lo hice de nuevo.
- ¿Qué? ¿Qué hiciste de nuevo, Yoshi?
–le preguntó Rei con cautela, tratando de no parecer
demasiado nervioso.
- Te hablé como si fueras Noboru. Lo siento… - desvió
la mirada con tristeza.
Kamio se sentó en la cama y se dejo caer hacia atrás
con los brazos cruzados sobre la cara, se veras que el crio era
creepy o mas bien su hermano lo era -Es normal que te confundas
y le hables como a él, estas acostumbrado a hablar con él
y ademas Rei se parece mucho, no tienes que sentirte mal por eso-
igualmente siguió con la cara tapada demasiado creepeado
como para reacionar más.
- No pasa nada. Lo comprendo- le alzó el mentón mirándolo
a los ojos. De veras que se veía arrepentido de haber dicho
aquello. Le sonrió, y lo soltó. – Anda, sigue
dibujando. – se sentía sumamente incómodo con
todo aquello, pero tampoco podía culpar al chico de lo que
hubiese hecho su hermano. Por otro lado, era natural que su doble
fuese así. Era lo contrario a él. Y Akira era lo contrario
a Kamio y también era un sádico. Pero Yoshi no lo
era, y Shiori tampoco lo había sido, aunque sí eran
totalmente opuestos en personalidad. Pero…no todos en ese
mundo podían ser sádicos. Suspiró, dejándose
caer junto a Kamio, se estaba mareando.
El rubio le apoyo la mano en la cabeza acariciandole el pelo parecia
que a los dos los habia dejado shokeados aquello -no te preocupes-
el rubio se volvio de lado acariciándole la espalda -es de
suponer que si Noboru es lo contrario a ti sea…cosas que detestas,
lo mismo ocurre con Akira y yo…- no pudo evitar pensar que
clase de persona era entonces el hermano verdadero de Rei.
- Sí….supongo….. – Rei giró su
cabeza para mirarlo. Todo había acabado, pero a veces se
sentía como si estuviese atrapado en aquellos temblores que
suceden luego de un terremoto, y que te hacen saber que no fue una
pesadilla, y que sus efectos aún permanecen.
-Venga no pongas esa cara…- lo atrajo hacia el -piensa en
positivo, no tiene caso que te amargues, lo que vaya a pasar pasara
igualmente- apoyó la mano en las nalgas del moreno, temiendo
que lo que pasara fuera una colleja -acercó la cara a la
del chico buscando que lo besara.
- Idiota, Yoshi está en el cuarto, y……hueles
a cigarrillo. – protestó contra sis labios, aunque
deseaba quel beso. No, lo necesitaba.
-tsk…- el rubio lo miró muy serio -¿Crees que
no lo sé?- le susurró contra los labios -pero no te
pido que me hagas el amor solo que me des un beso si tanto te molesta
que fume, dame algo para que me este quieto…
- Tonto, yo no tengo que darte nada! Debería preocuparte
tu propia salud. – se sujetó de su nunca, enredando
los dedos en su cabello. – Mira, te voy a besar, pero antes
de que me digas cualquier bromita que tengas en la punta de la lengua,
mejor te la tragas y te quedas callado, o me enfadaré y no
obtendrás nada. – introdujo su lengua en la boca del
rubio, antes de que este pudiese contestarle.
Kamio sonrió aún recibiendo el beso, en realidad
ya pensaba que se enfadaria de todos modos lo raro era que no lo
hubiera hecho. Se apartó un poco para mirarlo sin dejar de
lamer la lengua del moreno, sintió una corriente por todo
el cuerpo, quería tocarlo y le frustraba no poder hacerlo,
se acercó de nuevo uniendo sus labios con los del chico y
apartó la mano de sus nalgas aunque en realidad deseaba todo
lo contrario, la pasó por el brazo de Rei hasta su hombro
apretándolo contra él y se separó de nuevo
un poco mirándolo a los ojos. Apretó las mandíbulas
para contener su respiración y se volteó en la cama
panza arriba cerrando los ojos. Lo miró de soslayo sin decir
nada.
Rei también lo miró de soslayo en silencio y lanzó
un suspiro. Luego dirigió su vista hacia el techo, ya le
daba suficiente verguenza con haberlo besado así.
El rubio cerró los ojos y buscó la mano de Rei sobre
la cama, deslizó los dedos por la palma de la mano del chico
hasta por fin entrelazarlos con los suyos, la apretó suavemente,
estar enamorado se sentía demasiado diferente de cualquier
sensación anterior, miró a Yoshi -¿Qué
tal va eso chico?- no quería que creyese que lo ignoraban.
- Ya casi termino – le contestó el chico, que había
vuelto a concentrarse en su dibujo, luego de aquella breve conversación
que lo había incomodado un poco. No le gustaba que lo mirasen
así, como si fuese un bicho raro del que había que
huir, así que prefería seguir como si nada. Al menos,
mientras no estuviesen molestos con él…
Kamio se sentó en la cama sin soltar la mano de Rei -Tengo
ganas de ver como te queda- le dijo mirando lo mucho que se concentraba
el chico mientras dibujaba, parecía que aquello realmente
le gustaba mucho. Al menos así no estaba aburrido, aunque
era difícil saber cuando se divertía y cuando no,
teniendo en cuenta lo poco expresivo que era, unido a sus extraños
pasatiempos consistentes en limpiar los cuartos a horas tempranas
en día festivo. Se rió con sus propios pensamientos,
puso la otra mano al lado de la cara de Rei y se quedó encima
de él sin rozarlo por unos segundos mirandolo a los ojos,
se acercó un poco para besarlo pero finalmente saltó
fuera de la cama soltándolo -A ver ¿me lo enseñas
Yoshi?
- Sí, toma. ¿Te gusta? – el chico sonrió
un poco alzando la mano y entregándole el dibujo.
Mientras, Rei permanecía en la cama con gesto de frutración.
Su primera reacción había sido la de regañar
al rubio por andarlo besando a cada rato con el otro chico en el
cuarto, pero cuando lo vio acercarse a sus labios, se había
quedado en silencio esperando el beso, sólo para que Kamio
lo dejase con las ganas. No tenía remedio, siempre conseguí
molestarlo de alguna manera. Se levantó despacio, parándose
atrás de Kamio para observar el dibujo, él también.
El rubio que tenía las manos guardadas en los bolsillos
se volvió un poco para ver a Rei y le cogió las manos
tirando de ellas y obligándole a abrazarle.
- Baka…- le susurró el moreno al oído, soplándole
un poco la oreja., y observando el papel. Yoshi los había
captado a la perfección, aunque estaban sentados en la cama,
con el rubio abrazando a Rei por detrás como si de veras
hubiesen estado posando, y eso era pura imaginación del chico.
Pero lo gracioso eran sus expresiones, ya que Kamio sonreía
de manera algo burlesca, mientras que la expression de Rei era su
habitual y ya natural gesto de cabreo. Aún así, tenía
la mano sobre la del rubio. El moreno sintió que se ponía
rojo de la verguenza. Ya se esperaba los comentarios de Kamio y
su propio consecuente cabreo, como si el dibujo fuese una predicción.
- Está genial, pareces un profesional- el rubio contuvo
la risa al ver la cara de mala hostia de Rei -ahhhh…Rei tienes
cara de mala hostia hasta en pintura y yo que pensaba que te haría
rostro angelical…Pero, claro que para eso necesitarías
profundas reformas y hasta la imaginación de Yoshi tiene
un límite - dijo negando con la cabeza.
- Gracias – Yoshi le sonrió a Kamio, sintiéndose
orgullosode que le hubiese gustado, pero luego miró la cara
de Rei. - ¿Qué sucede? ¿No te gusta? Si te
molesta, puedo…….
- No, no, si está muy bien, Yoshi – Rei se forzó
a sonreír, apenas vio que el chico ponía cara de desánimo.
No estaba cabreado por el dibujo de todos modos, si no más
bien por los comentarios de Kamio. ¿Que nunca se podia quedar
callado? No, estaba más que claro que no. – Eres muy
bueno dibujando. – le acarició el cabello, haciéndolo
sonreír, y se giró hacia Kamio, metiédnole
una ligera patada en el tobillo al pasar a su lado, y susurrándole.
– El que necesita profundas reformas serás tú.
El rubio igualmente se rió revolviendole el pelo a Yoshi
-La próxima vez tú también deberías
estar en el dibujo ¿vale? El próximo que hagas los
tres juntos …- le sonrió suavemente.
Yoshi asintió sonriendo aún más. – Vale.
Lo hare. –
Rei se giró mirando al rubio, y sonriendo disimuladamente.
Por más cabreado que estuviera, no podia resisitirse a eso.
Le gustaba que el rubio tuviese esos gestos, era parte de su encanto,
aunque la mayor parte del tiempo se comportara como un baka salido.
-Muy bien- Kamio le apoyó la mano en el hombro le gustaba
verlo sonreir por "cosas normales" porque la vez que lo
había oído reirse aun le daba escalofrios recordarlo,
se tiró en la cama de nuevo con los brazos cruzados tras
la cabeza.
Rei se sentó a su lado, y le metió un dedo en el
cabello, haciendo un rizo con uno de los mechones, sin decir nada.
El rubio lo miró de soslayo extrañado de que fuera
cariñoso con el por propia iniciativa -¿Qué?
¿nos acostamos ya o que?- pregunto y debía ser la
primera vez que preguntaba algo asi sin segundas intenciones -¿no
tienes sueño Yoshi?
- Mmmmm….no mucho – contestó el chico algo distraído.
Lo ciertoe ra que el estar fuera del hospital lo tenía un
tanto activo. Pero es eso, Rei se sentó en la cama súbitamente.
- Cierto! Soy un bobo, aún no te doy tu medicina, ¿verdad,
Yoshi?
Yoshi lo miró con gesto serio, pero se notaba su renuencia.
- ¿Tengo que tomarla? – cierto que le aliviaba el dolor,
pero también le provocaba sueño y no le agradaba aquella
sensación de atontamiento. Pero el moreno le contestó,
poníendose severo, en poses de hermano mayor estricto.
- Por supuesto que sí. Si no, no sanarás. –
se puso de pie tomándolo de la mano, y halándolo hacia
la cocina. – Venga, te tomas la medicina, te cambias, y te
acuestas, ¿vale?
El rubio entró en el baño, desde luego el no había
nacido para hermano mayor, le hubiera pasado lo de la pastilla sin
ninguna duda, sonrió un poco mientras se enjuagaba la boca
y cerró la puerta para mear -estoy agotado…- dijo con
la voz saliendo en un hilo lentamente, no sabía de qué
exactamente pero estaba claro que era psicológico.
Rei le entregó las pastillas, observándolo atentamente,
para que no le hiciera trampas y se las tragase, aunque no creía
que Yoshi fuese la clase de chico que hacía trampas. Luego
lo llevó de la mano, nuevamente al cuarto. – Allí
hay alguna ropa de dormir, puedes usar la que quieras…. –
esperó a que el chico se cambiara. Se sentía un poco
extraño actuando así, ni con su Shiori lo hacía.
Pero no podia evitarlo, se sentía responsable de su bienestar.
Apartó las sábanas para que Yoshi se metiera bajo
ellas., pero el chico lo miró lastimero.
- ¿No puedo dormir con ustedes?
- No, es mejor que duermas en tu propio cuarto, ¿no crees?
– Rei suspiró cansado.
- Pero… - a pesar de todo, seguía estando algo asustado.
No había dormido solo desde que llegar a aquel mundo. Rei
lo miró creyendo comprender.
- Sé que tienes miedo, pero si segues pegándote a
Kamio y a mí, no lo vas apoder superar. Mira, si quieres
te dejo la lamparita encendida por esta noche, ¿vale? –
se imaginaba que después de lo que le había pasado,
Yoshi no querría estar en la oscuridad ni por un segundo.
Le acarició el rostro, halándolo hacia la cama. –
Anda, duerme, si estamos al lado. Cualquier cosa, nada más
me tocas la puerta. Estoy pendiente, ¿eh? – lo abrazó
contra sí.
Yoshi finalmente se metió bajo las sábanas, aunque
no muy convencido. Rei le sonrió desde el marco de la puerta.
– Buenas noches Yoshi. Tranquilo, estoy aquí al lado.
– cerró la puerta tras de sí, y el chico enderezó
el dibujo que se había llevado consigo, aunque su primera
intención era regalárselo a su hermano o a Kamio.
Lo colocó contra la lámpara de la mesita , observándolo.
Así se sentía más seguro, aunque fuese sólo
algo mental.
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