Capítulo
49
Caught in the Act
-Creo que tu hermano esta molesto conmigo señor cheff de
los sándwiches, y…¿Por qué los sándwiches
se llaman asi? ¿Qué significa? No tiene sentido…
- Tiene que ver con un tal conde sandwich, no me acuerdo….
– le contestó distraidamente, recordando algo leído
hacía tiempo en una revista. – Ya….no hagas preguntas
que no vienen al caso. -Estaba más preocupado por otras cosas
por el momento. - ¿Crees que esté molesto contigo?
¿No será conmigo? – lo miró suspirando
con gesto cansado. – No lo hago nada bien, ¿cierto?
El rubio lo miro de soslayo, siempre se habia preguntado por qué
aquel nombre estúpido para una comida tan simple, se acerco
a el pasandole la mano por los hombros -No, claro que lo haces muy
bien, pero Yoshi no es un crio normal y tampoco quiere cosas normales,
por el momento estará un poco contrariado…Además
yo soy un obstáculo bajo su punto de vista ,me imagino que
no le hace gracia ver que te toco…
- ¿Tú crees? – miró al rubio y luego
a la puerta del cuarto de su hermano. Suponía que era normal,
pero no quería que Yoshi se llevase mal con Kamio. Eran las
personas más cercanas que había en su vida en estos
momentos, y a los dos los quería, aunque claro, de maneras
completamente diferentes. – Mierda! Todo es un lío…
- enterró los dedos en su flequillo, apoyando la cabeza en
la mano.
Kamio lo abrazó por la espalda besandole el cuello suavemente
-Sí…todo es un lío pero no importa, lo arreglaremos
¿vale? Confía en mi- le besó la mejilla -Pronto
comprenderá que tú no eres Noboru y que lo quieres,
pero como hermano- apartó un poco la silla del moreno sentandose
en la mesa frente a él -Rei…hum…me gustaría
verte sonreir.
En realidad, Rei estaba a punto de sonreír, agradecido por
el apoyo, cuando Kamio le hizo aquella petición. Como era
natural en él, inmediatamente se sintió cortado, y
miró al rubio disimulando. – Y ¿eso a qué
viene? Ya me has visto sonreír antes. Ni que nunca lo hiciera
– se cruzó de brazos.
-A que me gustaría verte sonreir ahora, para mi, verte sonreir
de verdad - le puso las manos en los hombros agachandose un poco
hacia él y besándole los labios -Pero eso no es algo
que puedas hacer solo porque yo te lo pida, eso ya lo sé.
- Pues qué bien que lo sabes…. – lo miró
dubitativo, antes de fruncir el ceño de nuevo. – Y
¿qué quieres decir con eso de sonreír de verdad?
¿Acaso crees que sonrío de mentira o qué?
-Ah…callate…eres un repelente- el rubio se levantó
algo molesto buscando algo para beber en la nevera sacó una
cerveza y la abrio mirando a Rei de soslayo -Tienes un genio insoportable
- Pues si tan insoportable soy, ¿para qué andas conmigo?
No voy a cambiar, ¿sabes? – lo miró, con un
gesto de disgusto, y desvió la mirada. – Ya me has
dicho eso varias veces…..
-A lo mejor me gustan los insoportables- el rubio lo agarró
de la cintura del pantalón acercándolo a él
–Lo sé, te conocí insoportable, eres y seras
insoportable…es una propiedad tuya- se giró rodeandolo
y apoyandose a su espalda cruzando los brazos en su pecho y sujetando
la lata -y tú siempre me dices que soy idiota, pesado, pervertido
… ¿olvido algo?
- Aaagh….cállate - ocultó su rostro tras el
flequillo a pesar de que Kamio estaba a su espalda y no podía
ver el sonrojo de sus mejillas.
-¿Para qué quieres que me calle si soy el único
que habla? ¿No crees que nos aburririamos demasiado?- el
rubio apoyo su mejilla contra la de Rei -Esos tomos que tienes en
la habitación…¿te la meneas leyendo eso?
- Aaaaagh! Eso no es asunto tuyo! – el chico se giró
con el rostro rojo y expresión cabreada. – Pervertido!
Kamio le sonrió un poco mirandolo a los ojos -¿Sí?
Yo diría que el pervertido eres tú ya que es quien
los tiene ¿no? De todos modos ya me imagino que sí-
dijo pasandole una mano por la cintura para que no se escapara en
un arrebato -¿Con cuantos has salido antes que conmigo? Dime.
- Yo no soy ningún pervertido y no imagines cosas! –
se intentó zafar completamente rojo y sin querer admitir
la verdad. – Y tú eres friki, homosexual y salido,
así que te apuesto a que también tienes, no te hagas
el santo! – lo empujó de nuevo. – No te digo
con cuantos he salido, tampoco es asunto tuyo!
-¿Quién lo ha negado? No me hago el santo si me lo
hubieras preguntado lo habria admitido sin ningun reparo, soy friki,
homosexual y salido, por eso imagino cosas- le sonrió de
medio lado agarrandole las nalgas con una mano -quiero saberlo,
eso es todo ¿Con cuantos? ¿Ni te acuerdas? ¿No
te llegan los dedos para contarlos?
- Baka! – colocó sus manos en el pecho del rubio,
haciendo presión. - ¿Quien crees que soy? Tú
mismo lo dijiste: soy insoportable, ¿no? ¿No contesta
eso a tu pregunta?
-No...- el rubio lo miró divertido por la resistencia a
su abrazo -¿Por qué me empujas? ¿y si te suelto?
¿Qué harás? ¿esconderte de mi? Simplemente
dimelo ¿con cuantos? Quiero saber como de celoso tengo que
ponerme aun sin haberte conocido- le sonrió palmeandole el
trasero
Rei apretó los dientes, en una mueca nada amistosa. Aquello
le daba verguenza, aunque hubiese sido él mismo quien se
había encargado de alejar a cuanta persona intentase acercarse.
– Está bien! – contestó ya totalemente
exasperado. – Uno! ¿Vale? Uno! ¿estás
contento? Y ni terminamos la cita, porque me hartó y me fui
a casa. Era un idiota….
-Estaría mas contento si fuese ninguno pero bueno…uno
tambien esta bien, me alegra que te hartases de el, no te vayas
a hartar de mi ¿vale?- le besó el cuello lamiendolo
suavemente, en realidad se había imaginado que habría
estado con más personas a pesar de que fuera virgen, una
cosa no tenía nada que ver con la otra, lo miró a
los ojos fijamente -con lo guapo que eres creía que habían
sido muchos mas.
El chico sintió cómo se le encendía el rostro
de nuevo. De lo que estaba hartándose era de estarse avergonzando
cada dos segundos. – No me gusta la gente, ¿vale? Además,
¿no que era insoportable o crees que voy a salir con alguien
que sólo se interese en mi físico?
-No lo sé…tal vez, depende de lo que estuvieses buscando
Rei…¿Por qué estas conmigo? ¿Me quieres?
¿O es por mi físico? Si es por lo segundo…no
te preocupes, estoy acostumbrado y no voy a cabrearme.
- Eres un tonto y un engreído, Kamio. ¿Estás
acostumbrado? ¿Con cuantos has estado tú, eh? –
lo miró desafiante, pensando en cómo le caía
de mal el rubio antes. Entonces, ni siquiera había querido
admitir que le parecía atractivo, no quería cederle
ni eso. Dejó escapar un resoplido. – Te crees la última
gota de agua en el desierto.
-Depende…tú eres el unico novio que he tenido- lo
miró algo mas serio, no lo había dicho para alardear,
de hecho era algo que le incomodaba -¿Crees que es agradable
gustarle a alguien solo por el físico Rei? No lo es…
El moreno bajó la mirada nervioso, se notaba que había
tocado alguna fibra sensitiva. - ¿Por qué? ¿Te
ha pasado antes? – preguntó sin levantar el rostro.
-Supongo que si alguien te pide que se lo hagas no es porque le
caigas muy bien ¿no? Entonces querría otra cosa- se
mordió un poco la lengua -pero tú no estás
conmigo por eso…
- No lo sé. ¿Qué tiene de malo, querer que
te lo haga alguien que te cae bien? ¿Cómo puedes saber
eso? – lo miró de lado. – No, no estoy contigo
por eso… y tú tampoco, ¿cierto?
-Porque lo sé…la gente puede ser muy sincera cuando
no le importa herir a la persona con la que habla- dijo mirandolo
muy serio -y no, no estoy contigo por eso, ya sabes que yo te quiero.
Rei lo observó por unos momentos, y antes de que se diera
cuenta, alzaba la mano para acariciar su mejilla. - ¿Te molestaría
si te dijera…..? Bah! Olvídalo –bajó la
mano, apartando sus ojos negros del rostro de Kamio.
-No, dimelo, no soporto que me digan las cosas a medias Rei- le
levantó la cara para que lo mirase -¿si me molestaria
que?- sintio el corazón acelerándosele en el pecho
y le tapo la boca -no, da igual, ya me lo diras cuando quieras-
aflojo su abrazo tragando saliva y lo beso aun con la lata de cerveza
en una mano, lo arrinconó contra la nevera sin dejar de besarlo,
¿Por qué le desesperaba tanto y le gustaba tanto?
El moreno sujetó su camiseta halándolo contra sí,
y permitiéndole profundizar el beso. Era una tontería,
no se atrevía a decirle esa clase de cosas. No le comunicaba
sus sentimientos así de fácil a la gente. El hecho
de que intentara decirlo, ya decía bastante de lo que sentía
por el rubio. Sólo deseaba que Kamio pudiera comprender eso.
Kamio lo sujeto de las nalgas con una mano mientras se apoyaba
con la otra en el frigorífico, jamás había
deseado tanto a alguien y sin embargo podía esperarse el
tiempo que fuera a que Rei quisiese, lo besó hasta que sintió
que la presion del moreno descendía y se apartó un
poco apoyando su frente en el hombro del moreno, siempre que queria
decirle algo y no se atrevia o hacerle callar, lo hacía de
ese modo, sonrió un poco mirándolo a los ojos -Tienes
una manera muy particular de confortarme.
- ¿No te agrada? – lo miró con algo de temor
en sus ojos. ¿Acaso temía que Kamio le fuera a decir
que no? Sabía que no lo haría. Se sentía cada
vez más estúpido y más cursi.
- Nah…- el rubio tomo una de las manos del moreno poniendola
sobre su sexo que estaba terriblemente caliente -sabes que sí,
no iras a decirme que no te das cuenta- el rubio saco su mano de
la de Rei mirandolo a los ojos.
El moreno sintió un escalofrío al sentir el sexo
de Kamio bajo su mano, y su primera reacción fue quitarla
y pegarle más de cuatro gritos al rubio, pero no lo hizo.
Sin pensarlo muy bien, simplemente empezó a acariciar la
zona, sin dejar de mirar aquellos ojos color miel.
Kamio entreabrió los labios sorprendido por aquello y mas
aun porque siguiese mirandolo a los ojos sin reparo. Apoyó
la mano en el hombro del moreno acariciandolo, no sabía muy
bien si era buena idea que estuviera haciendo eso en plena cocina
con Yoshi en la casa pero lo que estaba claro es que no iba a detenerlo.
Rei introdujo su mano dentro del pantalón, sintiéndose
terriblemente acalorado, y por supuesto, con la mente algo nublada.
Acarició directamente la piel caliente con sus dedos, acercando
sus labios a los de Kamio, y cerrando los ojos.
El rubio lamió los labios de Rei separándolos y besándolo
profundamente mientras bajaba una mano para desabrocharse el pantalón,
lo miró enrojecido mientras lo besaba y dejo escapar su respiración
agitado por aquellas sensaciones, llevó la mano al sexo del
moreno rozándolo suavemente.
El chico comenzó a respirar más agitado, sin creer
lo que estaba haciendo, y sujetó el sexo de Kamio completamente,
empezando a masajearlo, y gimiendo levemente en su boca.
-Rei…- el rubio se rozó contra su mano, estaba ardiendo,
hacía días que se sentía fuertemente excitado,
abrió el pantalón del moreno bajandolo un poco mientras
recogia sus nalgas entre las manos, se apretó contra él
rozando su sexo contra el suyo -Está muy caliente- dijo sintiendo
el calor del sexo de Rei rozando el suyo.
El moreno lo observó directamente con los ojos vidriosos,
y su respiración sobre los labios del rubio. –Ahh…..claro
que…lo está, si….. – en esos momentos,
escuchó una puerta abrirse, e inmediatamente empujó
a Kamio, subiéndose el pantalón, y tapando un poco
al rubio para que tuviese tiempo de hacer lo mismo, aunque no podía
evitar el mostrarse sonrojado y falto de aliento.
Yoshi los miró seriamente, con aquellos ojos azul profundo
que daban a entender que estaba perfectamente enterado. –
Sólo venía a traer mi plato. No…se preocupen
por mí. Me iré enseguida.
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