.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 46
First Taste


El chico salió de debajo del chorro de agua, secándose vigorosamente, aunque había olvidado llevar su ropa, pero no estaba acostumbrado a que lo esperasen en su habitación. Se envolvió con la bata de baño, como le era habitual, y salió, con el cabello aún algo húmedo y alborotado alrededor de su rostro. Se sorprendió al encontrarse con Kamio tan cerca de la puerta. - ¿Qué hacías? – como estuviera espiando se iba a enterar.

-Leía y me preguntaba…si esto es lo que tu consideras erótico- dijo mostrandole el tomo abierto por la página en cuestión -a mi esto me parece bastante hard…- el rubio lo miró de arriba abajo -¿Por qué sales tan pornográfico del baño?

- No salgo pornográfico! Llevo una bata! ¿Que no se nota? Dame eso! – le arrancó el tomo de la mano, con el rostro rojo. – El que lleva la pornografía en la mente eres tú. Para que sepas, esto es lo más fuerte que tengo. Pero no me esperaba que te pusieras a leer otro. –le recriminó, a pesar de que en realidad, no era cierto.

-Hum…ya…pero esto te excita- el rubio le sonrió mirándolo y le miró hacia la piel que se veía en la parte abierta de la bata y se la abrió un poco más acercándole los labios al cuello y besándolo, le tiró de la tela para acercarlo a él -Me tienes a mí que soy mucho mas fuerte que eso.

- Ya déjame, que me tengo que vestir! – lo empujó un poco, aunque acalorado. Pero le daba aún más verguenza después de que el rubio hubiera visto eso.

El rubio se rió guardandose las manos en los bolsillos para disimular lo obvio -OK. Vistete yo te acompaño para que no pases miedo…

- Baka! Sal de mi cuarto! Más miedo paso contigo! - Rei lo empujó en dirección a la puerta.

El rubio cerró la puerta sin poder voltearse y apoyó la espalda contra ella -Va…¿Qué más te da que te vea? Ya te he visto todo ¿no?- En realidad no, estaba demasiado preocupado por el lugar donde estaban y no era lo mismo.

- Que salgas! Qué necedad… - el moreno se cruzó de brazos como diciendo que no pensaba vestirse hasta que Kamio saliera de allí.

-¿Qué? ¿No vas a vestirte? Por mi puedes seguir desnudo…- el rubio lo agarró como pudo, sujetando el cordón de la bata -¿Y si ahora tiro del cordón?

- Pues no sé, ¿tú qué crees que pase? – el chico lo miró de manera amenazadora.

-Claro…era de imaginar que saltarias con la violencia…¿Por qué seras tan bélico?- Kamio le sujetó las muñecas lamiendole el cuello mientras metía la mano por la abertura de la bata acariciando su pierna y subiendo por ella hasta las nalgas de Rei -Está bien…me voy- dijo mirandolo a los ojos aún sin dejar de acariciar su nalga.

- Pues ya vete, ¿no? – Rei entrecerró los ojos, respondiéndole con voz suave aunque cabreada e intentando soltar sus muñecas.

El rubio se agachó un poco lamiendole el pecho y besándole el cuello hasta el mentón, se apartó dandole una cachetada en las nalgas y salió de la habitación.

El moreno se estremeció un poco ante la cachetada, y se quedó mirando la puerta al cerrarse. –Idiota… - murmuró y se dispuso a vestirse.

Kamio iba a ir a sentárse al salon pero solo de pensar en como estaba el sofa volvio de nuevo atrás -¿Ya puedo entrar?

Como toda respuesta, Rei abrió la puerta dejándolo pasar, con una mirada algo desconfiada.

-¿Qué me miras asi?- el rubio entró acercándose a el -Me tienes miedo…no tienes por qué, que nunca haría nada que no quisieras- le acarició la mejilla -Siempre estas protestando por todo, si te beso, si te toco, por todo protestas- se acercó un poco mas a él.

- Y tú siempre me estás tocando. ¿Que no te cansas? – Rei dio un paso hacia atrás. – No te tengo miedo.

-Claro que no me canso…- el rubio dio otro paso adelante -cuanto más te toco, más me apetece tocarte, es lo normal ¿no?- le cogio las manos pasándolas bajo su camiseta y haciendolo rozar su pecho y su abdomen, las soltó -¿te cansas?

El chico respiró agitado, encendido por aquel contacto, y se dio la vuelta enseguida. – Cállate, idiota.

-¿Por qué?...- el rubio lo abrazó por la espalda subiéndole la camiseta con una mano para rozarle el pecho mientras bajaba la otra entre sus piernas separandolas con su rodilla -No creo que ya te hubieses cansado…¿hasta tal punto eres orgulloso?

- Déjame en paz…. –protestó de nuevo Rei, sintiendo el calor en su entrepierna. – No es orgullo… - prácticamente susurró.

-No…ya sé que es vergüenza- dijo deslizando dos dedos sobre el sexo de Rei que se abultaba en los pantalones cada vez más caliente -de todos modos me pregunto si no te jode apartarme- apreto uno de sus pezones entre los dedos -Estás caliente- dijo pasandole la lengua por el lóbulo de la oreja suavemente -y no quieres que deje de tocarte, lo sabes de sobra.

Rei dejó escapar su respiración ahogada. – No, no es eso tampoco. Bueno…… - cerró los ojos, tragando saliva. – Eres un tonto.

-Será que te ponen los tontos- el rubio le hizo levantar la cara para besarlo profundamente sin dejar de acariciar su sexo, deslizó la cremallera del pantalón abriéndola con suavidad -Tranquilo…

El chico alzó la mano, enterrando los dedos entre el cabello que caía por la nuca de Kamio, con el corazón latiéndole cada vez más rápido. (- “No puedo”) – respondió mentalmente.

Bajó la mano, arrastrando la ropa interior del moreno y deslizando los dedos por su sexo. La subió por el pecho del chico hasta su cuello echándolo hacia atrás contra él y deslizó las yemas de sus dedos hasta los labios de Rei acariciándolos.

El rubio se echó un poco hacia delante observando el sexo del moreno, sintió como se estremecía y le lamió el cuello deslizando la lengua por su mandíbula sin dejar de mirarlo, lo apretó con la mano con fuerza masajeándolo, esperaba el momento en el que el moreno le dijese que parara.

Rei dejó escapar un gemido apagado, por estarse mordiendo el labio para reprimirlo, y se inclinó un poco, apoyando su cabeza en el hombro de Kamio, sin saber cómo detenerlo.

-Déjame verte…- el rubio le subió la camiseta sacándosela completamente -habría sido mejor si no te hubieras vestido si ibas a ceder de todos modos…- acarició los hombros de Rei con ambas manos y lo atrajo hacia él empujando su abdomen y metiendo los dedos entre su vello, le bajo un poco más el pantalón hasta las caderas -Estás muy bueno Rei…- lo volvió de frente a él, apretándolo contra su cuerpo y sujetando sus nalgas bajandole el pantalón y la ropa interior, separó sus labios con la lengua besándolo profundamente y sintiendo la respiración fatigada del moreno en sus labios.

Rei se abrazó a Kamio, pegándose, estremeciéndose de nuevo al sentir su sexo rozar con el del rubio y moviendo su lengua dentro de su boca. De pronto abrió los ojos nervioso, empujándolo con suavidad. – No, no puedo. Yo no dije que iba a ceder. – bajó el rostro colorado.

-¿No puedes qué? No tenemos que llegar a ningun lado- el rubio lo atrajo de nuevo hacia él -Tú también quieres esto, mira como estás...solo esto…no haremos nada-se separó un poco y le sujetó el sexo apretándolo -Estás completamente duro…incluso…- deslizó un dedo sobre su glande humedecido -no me digas que no quieres que te toque Rei- el rubio se agachó un poco, lamiendo sus pezones con fuerza.

- Baka…no entiendes nada…. Es que….. – igual no le iba a explicar. Se tapó el rostro con las manos, gimiendo a través de sus dedos. Eso de que no iban a llegar a ningún lado, no se lo creía ni de broma.

-¿Es que…qué?- Kamio se agachó rozando la cara contra el sexo del moreno mientras acariciaba sus nalgas separandolas levemente -si no quieres que siga dímelo antes de que esté aún peor- acarició los testículos de Rei con le lengua suavemente .

- No te voy a decir…. – el moreno le contestó casi sin aliento, intentando reprimir los gemidos que empezaban a escapársele. Nunca se había sentido tan caliente, pero seguía nervioso. – No…no sigas!

El rubio sonrió de medio lado, ¿es que aun no había asimilado que era un tramposo? Lamió el sexo del moreno hasta el glande empujándolo con la lengua dentro de su boca y sujetó sus nalgas empujándolo hacia su interior. Si realmente no quería, iba a tener que hacer algo más que gemir para evitarlo.

- Ahhhh…… - Rei gimió, poniéndose colorado, y además algo agitado de que Kamio no le hiciera caso. – Men…tiroso! Suelta….. – lo empujó un poco, intentando que dejara su sexo.

Kamio tuvo que contenerse la risa antes de apartar el sexo de su boca y lo lamió antes de separarse y abrazarlo sujetando su sexo con la mano acariciandolo -Dime…es que…¿Qué? Aún no me olvido.

-Idiota….. – lo miró sonrojado y respirando con dificultad. No se le bajaba la excitación. - ¿Tengo que decírtelo? ¿No adivinas? – desvió la mirada, cada vez más rojo. – No me hagas decírtelo.

-No…aún no soy médium, tendrás que decirmelo ya sabes que soy idiota- deslizó su otra mano entre las nalgas del moreno acariciandolo suavemente y rodeando su entrada con las yemas de los dedos, no iba a decir que no deseaba seguir con aquello, pero lo respetaba y más aún cuando no sabía por qué motivo no queria seguir.

Rei desvió la mirada, envuelto en aquel calor de nuevo. – Es que…nunca he hecho esto con nadie y…… -le daba demasiada verguenza decirlo.

El rubio sonrió un poco y le besó los labios suavemente -Por eso vamos despacio, ya sé que tienes miedo aunque digas que no…si solo es eso…- el chico movió su mano con algo más de fuerza sobre el sexo del moreno -Tranquilo…no te asustes vale…si te duele, me lo dices- sabía que aquello no podia dolerle pero tal vez si estaba muy asustado sí. Le sujetó la nuca para hacer que Rei apoyase los labios en su cuello y se empapó los dedos en su propia saliva, rozando el ano del chico con suavidad.

Rei suspiró, su pecho subiendo y bajando rápidamente, se sentía como si tuviera fiebre, y hasta algo mareado. Dejó escapar otro gemido contra el cuello del rubio, murmurando luego, de forma apagada, por la piel. – No tengo miedo……Claro que duele…. No, pero dolerá, sé que duele….ahhhh. mierda, Kamio!

-Vale, tranquilo, duele…ya veo, relájate ¿vale? Si no, te dolerá más- le habló suavemente, el rubio movió el dedo ligeramente dentro de él sintiendo el calor del interior de su cuerpo. Si le dolía sólo con aquello no quería ni pensar en hacer nada más fuerte en mucho tiempo. El chico salió del moreno entrando de nuevo -¿Duele mucho Rei?- le besó la mejilla

- Nnn….no….. – se aferró a Kamio, respirando fuerte sobre su piel. La verdad sí le dolía, pero no era un dolor que no pudiera soportar, y suponía que ya mejoraría. Tenía que mejorar. Si no, la gente no tendría sexo.

El rubio le acarició el cuello tratando de reconfortarlo -Lo haremos…más facil ¿vale Rei? Así no dolerá tanto…- el chico le besó los labios con suavidad, bajando pegado a su cuerpo sin dejar de besarlo una y otra vez. Lamió el glande del chico con suavidad para después hacerlo con más fuerza mientras acariciaba su entrada sin llegar a entrar de nuevo. Suponía que si estaba más entregado al placer y no simplemente pensando en aquello le dolería menos, empujó las nalgas del moreno para que entrase en su boca mientras lo lamía con suavidad y de nuevo uno de sus dedos empujó la entrada del chico.

Rei echó la cabeza hacia atrás, con los ojos cerrados, y emitió un gemido. Aquello empezaba a sentirse mejor, y las lamidas de Kamio sobre su sexo, igual le enviaban corrientazos de placer por todo el cuerpo. Bajó la cabeza, abriendo un poco los ojos vidriosos, y enterró sus dedos entre el cabello del rubio. – Kamio….

El rubio lo miró a los ojos sin dejar de lamer la suavidad de su piel, bajó la mirada de nuevo sintiendose más caliente de lo que jamás había estado. De todos modos era la primera vez que hacía aquello completamente y mucho menos sólo para darle placer a otro. Salió del interior del moreno para entrar de nuevo con dos dedos, se apartó un poco masajeándole el sexo con una mano mientras lo miraba, quería saber si le dolía.

Rei apretó los dientes, el dolor se intensificaba un poco de nuevo, aunque no demasiado. Lo cierto era que la mirada de Kamio, junto con sus caricias, ayudaban bastante. Intentó sonreírle un poco, tampoco quería que pensara que lo estaba torturando o algo así. Él también deseaba aquello, por mucha verguenza que le diera.

Le sonrió levemente, no quería hacerle daño, pero sabía que si no, tampoco avanzarían lo mas mínimo. Lamió su sexo de nuevo succionándolo con fuerza, mientras lo agarraba moviéndolo en su boca. Por esta vez estaba bien, sentía que le dolía, salió de el apretándole las nalgas y ayudándolo a moverse dentro de su boca, se apartó un poco besándole la cadera -Quiero que te corras Rei, córrete en mi boca- le dijo mirándolo a los ojos, ¿Por qué si siempre le había parecido asqueroso ahora se lo pedía?

- ¿Q...qué? – el chico lo miró algo sorprendido, y bastante rojo, pero igual lo excitaba. Se sentía extraño, en cualquier otro momento que le hubiera dicho eso, le habría metido una cachetada mítica, pero ahora, sentía que su sexo pulsaba con más vehemencia.

El rubio tragó saliva mirándolo a los ojos y respirando agitado, ¿le iba a hacer repetirlo? Lo miró un tanto desafiante aunque más que nada, trataba de contrarrestar la vergüenza de tener que repetirlo, tal vez al moreno le parecía repulsivo -Quiero que te vengas en mi boca- le repitió sin esperar una respuesta lamiendo su sexo, lo sujetó con fuerza mientras lamía sus testículos y subió de nuevo envolviendo su sexo.

- Ahhh……- el moreno lanzó un gemido agudo al esuchar otra vez aquellas palabras mezcladas con las lamidas, y comenzó a moverse un poco, para que lo succionara más profundamente.

Kamio lo miró sintiéndose arder y empujó las nalgas de Rei apretándolas y moviéndolas hacia el interior de su boca. Sentía como el sexo del chico rozaba caliente su paladar, se apartó un segundo para mirarlo mientras lo acariciaba y de nuevo lo empujó dentro de él con fuerza. Bajó las manos por las piernas del moreno, apretándolas ligeramente y coló una mano entre sus piernas, sujetando sus testículos y masajeándolos con suavidad.

Rei abrió los ojos, completamente sobrecogido por el placer, sentía cómo su sexo pulsaba cada vez con mayor fuerza. Se inclinó hacia adelante gimiendo, y volviendo a cerrar los ojos, a la vez que el esperma fluía de su sexo, dentro de la boca del rubio. Se estremeció, apoyando las manos en sus hombros para no caerse.

El rubio apoyó una mano en una de las de Rei sobre su hombro apretándola con fuerza, sentía el liquido caliente bajando por su garganta y el sabor dulce inundando su boca. Succionó el sexo del chico con fuerza, empujándolo todo lo que podía hacia el interior, se sentía increíblemente encendido por todo aquello y por la voz de Rei gimiendo sobre él de aquella manera.

El chico terminó de correrse, aunque no sentía que el placer lo abandonara, como si fuera perpetuo, aún sentía los estremecimientos por todo el cuerpo, cada vez que Kamio lo succionaba. Se aferrró más a sus hombros, respirando con fuerza. – Kamio, ya no puedo… - aunque se detuvo antes de terminar. Nunca había tenido un orgasmo tan fuerte. Era como si quisiera que se detuviera, pero a la vez, no.

Kamio se apartó lentamente besando su sexo y acariciándolo mientras se levantaba, lo abrazó besando sus labios -Siento haberte hecho daño ¿vale?- lo besó de nuevo cogiéndolo en brazos y sentándose con él en la cama -¿Estás cansado?

El moreno negó con la cabeza, aunque era obvio que sí. – No te preocupes,. Es natural…que duela, ¿no? – le daba verguenza hasta decirle eso.

Claro que estás cansado, ni te tienes en pie -dijo abrazándolo y tapándolo con una de las sábanas -Y sí…es normal que te duela si no estás acostumbrado, no pasa nada, poco a poco ¿OK? De todos modos no tenemos prisa- le sonrió un poco. Hombre, prisa prisa no había, pero la polla ni le cabía ya en el pantalón. Sonrió un poco, ahora sí que se la menearía.

- Baka – le contestó sin ningún motivo aparente, arrecostándose contra él, y cerrando los ojos. No eran horas para dormir, pero quería estarse tranquilo un rato.

-Sí, ya sé- el rubio sonrió, ya estaba acostumbrado a que lo insultara cuando estaba nervioso. Le acarició el pelo entrelazando los dedos en él -Puedes dormir un rato si quieres, - se echó hacia atrás en la cama recostándose contra la pared -yo me quedaré contigo- le besó la frente. De todos modos, verlo así de lánguido y semidesnudo, sólo le hacían seguir igual de jodidamente caliente -¿Quieres acostarte en la cama?

- Estoy bien. – le contestó un poco a secas, sin querer admitir que prefería continuar abrazado al rubio.

-Vale- el rubio igualmente se acostó en la cama arrastrándolo con él a su lado y lo abrazó acariciándole la espalda suavemente -Rei…me gustas mucho- le dijo mirando aquellos ojos negros -y nunca había hecho eso con nadie…

- ¿Eh? – lo observó algo sorprendido y un poco cohibido de que le dijera que le gustaba. Luego le sonrió de medio lado, sin creerse nada. – Eso es mentira… - le parecía imposible que Kamio no hubiese hecho eso nunca, con lo salido que era.

-No…no lo es- lo miró a los ojos totalmente serio -Nunca lo había hecho y creía que nunca lo haría. Sabes dulce, Rei- dijo mordiéndose un poco el labio inferior -Lo haría de nuevo ¿para qué mentirte?

- Cállate. – el moreno escondío el rostro, que se sentía como un farol, en el pecho de Kamio, murmurando. – No digas tonterías…..

Kamio levantó una ceja resigando a su mal genio y sonrió -Rei…es la primera vez que tengo novio …- le besó el hombro abrazándolo más -Bésame…- le pidió algo molesto por tener que hacerlo pero tal vez era lo mas cariñoso que obtendría de él por el momento.

El chico se levantó un poco, apoyándose con una mano en su pecho. Aún estaba algo sonrojado, pero ya se le pasaba. Cerró los ojos acercando sus labios a los del rubio, sintiéndose demasiado consciente de sus gestos.

-Gracias- le dijo susurrando en sus labios y mirándolo mientras lo besaba lentamente, le apartó el flequillo de la cara y lo abrazó con fuerza sin dejar de besarlo. Se apartó refugiándolo en su pecho, el corazón le iba demasiado rápido y lo sentía en la boca pero no sabía por qué le había ocurrido aquello de repente.

- No me agradezcas porque te bese, baka. No lo haría si no quisiera. – cerró los ojos sobre su pecho. Sabía que era una extraña manera de decir que lo quería, pero seguía dándole verguenza pronunciar esas palabras. Se sujetó con una mano a la camiseta del rubio, sintiéndose estúpidamente feliz.

Kamio sonrió ante la bordería que Rei le había dedicado -Duerme un poco- se miró el reloj en la muñeca deseando que se durmiese o cambiar de tema, antes de que acabase diciendo cualquier cosa vergonzosa -Aún falta para comer y podemos pedir algo ¿quieres? A no ser que se te dé bien la cocina, que no lo creo…

-Tú no sabes….Pidamos algo. – le señaló, defendiéndose y contradiciéndose en una misma frase. Recogió las piernas, acurrucándose contra el rubio. – No te aproveches mientras duermo….. –dijo recordando lo acontecido por la mañana, aunque suponía que después de aquello, Kamio se controlaría aunque fuese un poco.

-¿Qué dices?- el rubio se rió a carcajadas -No voy a abusar más que de mí mismo- dijo riéndose de nuevo. -Puedes dormir tranquilo…- le besó la nariz suavemente -Sabía que cocinarías de pena como yo.

- Shhhhhhh…….. – el moreno sonrió,sin abrir los ojos, a la vez que le colocaba una mano sobre la boca, como la noche anterior.

El rubio le besó la palma de la mano de nuevo, cogiéndola con la suya y llevándosela al pecho -Está bien …me duermo para no dejarte solo.

 
 

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