Capítulo
35
Blood Roses
Kamio salió a los pasillos, esta vez como viese a ese tío
parecido a Akira iba a asegurarse de que realmente no lo fuera.
Se metió las manos en los bolsillos pensativo y miró
a Rei de soslayo, la alegria le había durado poco rato, se
rió para sus adentros, el chaval no podía evitar tener
aquella mala hostia intrinseca en él.
Rei miró a Kamio de reojo, adelantándose hacia el
ascensor. – Y ahora , ¿me vas a decir qué fue
todo eso? ¿Por qué tanto interés de pronto?
–
-¿Qué cosa?- el rubio se hizo el loco mirando al
techo.
- Allí adentro. ¿Por qué tan preocupado de
que se asuste ahora? Cuando me fui, no te importaba dejarlo sólo.
–lo miró con sospecha. No era que no le agradase que
cuidara de Yoshi, pero le parecía que le ocultaba algo.
-Ala, ala, callate un rato ¿si? Déjate de eso, simplemente
me da mal rollo pensar que igual tiene miedo porque...- recordó
lo que Yoshi le había dicho y le pareció un buen arma
-porque me preocupo por ti y como tú te preocupas tanto por
él pues...eso- se lo tenía que creer, le había
quedado de puta madre.
- Aaaajá…. Eso me da a entender que si por tí
fuera, que se asuste todo lo que quiera y tú ni te inmutas
¿eh? Pues qué considerado. – se metió
las manos en los bolsillos, mucho más seguro ahora de que
le ocultaba algo. – O…¿será que esta mañana
no te preocupabas por mí?
El rubio sintio como le bajaba una gotilla de sudor por el cuello
-Es que esta mañana hablando con Yoshi, me di cuenta de que
me estaba comportando como un crio celandome de el y eso es todo-
el rubio se metio las manos en los bolsillos tambien disimulando
como podía.
Rei sonrió para sí, dándose por satisfecho.
– Hasta que ves la luz. – lo miró de reojo. –
Debí dejarlos sólos antes, entonces.
Kamio bailaba mentalmente la danza de la victoria, al fin habia
dado con la escusa perfecta, todo el mundo tenía un tipo
de escusa con el que poder disculparse y para Rei como para su propia
madre el mejor sistema era que reconociese que "él"
habia cometido algun tipo de error -ya ya, es que ya sabes que soy
baka perdido- lo cogió por los hombros -¿ya pensaste
como compesarme el haberme abandonado? Con la bolsa de caramelos
no me llega.
- Pues yo creo que sí. Te llega y te sobra. – le sonrió
de medio lado. – Los favores no se cobran, maleducado.
-¿Ves? Ya te dije que tratabas de domesticarme- el rubio
se rió con sorna -Pero no puedes...es más, se que
ni siquiera quieres- el rubio tiro de el -Venga ven conmigo...-
y obviamente era de suponer para que tiraba de él.
El moreno lo empujó aunque sin mucho empeño tampoco.
– Te equivocas si piensas que voy a dar más shows en
el pasillo. Suelta….
-Pues te equivocas tú si piensas que me voy a estar esperando
a mañana para volver a besarte, si no te valen los pasillos
a lo mejor te valen los baños- el rubio tiró nuevamente
de él y no es que no le preocupase que pudiera cabrearse,
simplemente sabía que de todos modos hiciera lo que hiciera
sería inevitable.
- Yo no voy a ningunos baños. Suelta. – le dio una
palmadita en la mano para que lo dejase ir. – Que estamos
en un hospital.
-Por mí como si estamos en un museo, me es indiferente-
el rubio lo cogió en brazos entrándolo en uno de los
baños y se puso contra la puerta -Vale, ahora que estamos
en un baño, ya no estamos en los pasillos. Es más,
creo que habría sido mucho mejor en los pasillos...- aunque
no especificó el motivo y siguió sujetándolo.
- Eres un bruto! Suelta! ¿estás loco? Te apuesto
que medio hospital nos vio venir para acá. ¿Y si alguien
quiere usar el baño? ¿Qué les decimos, eh?
¿”Disculpe, no puede mear porque mi novio y yo queremos
manosearnos”? ¿Eh? – Rei protestó, intentando
liberarse, avergonzado de que alguien pudiera haber visto cómo
lo cargaba.
-Pero mira...ya es un paso, dijiste mi novio y si, si quieres puedes
justificarte de esa manera auqnue yo buscaria una excusa más
sutil -el rubio lo dejo en el suelo -puedes hacer dos cosas quejarte
y pasarnos aquí media hora o darme lo que quiero y tú
tambien quieres y salimos antes- se rasco una oreja con toda la
paciencia del mundo -a lo mejor es que te va el royo un poco mas
agresivo y quieres que yo lo coja sin que me lo des ¿no?
- No me justifico, no seas idiota. Y yo no…..-lo miró
algo exasperado, sin saber qué más decirle para no
quedar en evidencia. - Aghhhh……. – no pudo aguantar
más y simplemente tomó el rostro de Kamio entre sus
manos, besándolo casi furiosamente, sin dejar de mirarlo
a los ojos.
El rubio se vió sorprendido por aquella reacción
repentina y miró a los ojos negros de Rei mientras lo besaba,
pasó la mano por la espalda del chico echándolo más
contra él -Tendré que encerrarte más a menudo-
le dijo separándose un poco de él para lamer su cuello
y de nuevo volver a sus labios.
Mientras tanto, Akira abria la puerta de la habitación de
Yoshi -hum…lo siento, me retrase ¿verdad? Supongo que
imaginabas que te visitaría antes, pero estuve ocupado, lo
siento- dijo acercándose a la cama con una ramo de rosas
rojas, las puso en los brazos de Yoshi sentándose a su lado
-¿Qué tal? Ya casi estas recuperado ¿no es
asi?- dijo arrancando uno de los pétalos carmesí.
Rei se pegó un poco más a Kamio, permitiendo que
profundizara el beso y cerrando los ojos. Eso se sentía demasiado
bien, como para seguir enojado.
Yoshi se tensó completamente, observando las rosas sin poder
creérselo. A pesar de su miedo, no había esperado
verlo de nuevo tan rápido. Miró la mano en la que
tenía apuntado el móvil de Kamio, y sin decir palabra,
se abalanzó hacia el teléfono que se encontraba sobre
la mesita de noche, intentando alcanzarlo.
-Eres como un gato- Kamio miró a Rei y le lamió los
labios -¿Por qué eres tan arisco si estas deseando
que te mimen?- le sonrió un poco acariciándole los
brazos y bajando por su cintura para levantarle la camiseta, la
sujetó mientras se agachaba y lamía su abdomen.
Akira dejó escapar una risa subiendose sobre Yoshi para
poner su mano encima de la del chico y dejar el teléfono
colgado -Qué descortés Yoshi, ¿será
que vivir en este mundo te afecta?- el moreno se acercó más
a él dirigiendo sus ojos azules a los del chico -¿Por
qué quieres hacerme enfadar si venía de tan buen humor?-
sujetó sus muñecas con una mano echándose hacia
atrás de nuevo y con la otra tomó el pétalo
que acababa de arrancar pasándolo por los labios del chico.
El moreno gimió suavemente, enterrando sus dedos en el cabello
rubio, aún con los ojos cerrados. – No hagas preguntas
tontas, Kamio…..Sólo…. – sonrió
un poco dejando la frase sin terminar.
Yoshi cerró los ojos apenas por un segundo, sintiéndose
desesperado. Volvió a abrirlos, posando sus ojos asustados
en los de Akira. – No…no intento enojarte, pero…No
sé nada, lo juro…..
Kamio sonrió un poco ¿sólo que? Subió
por el pecho del chico levantándole la camiseta hasta el
cuello y lamiendo su pecho acarició sus pezones con las yemas
de los dedos mientras los lamía -¿Sólo que?
Hentai…- le reprochó -sólo me quieres para esto-
sonrió y lo besó sin darle tiempo a protestar agarrando
sus nalgas y levantándolo un poco.
-¿No? Pero llamar a Kamio si resulta un poco enojante…y
molesto tambien…y más, teniendo en cuenta- miró
el telefono en la mano de Yoshi -que mi teléfono es igual
a la inversa…piensa Yoshi…piensa- se metió el
pétalo entre los labios y lo mordió tragándoselo
-De todos modos he venido aquí por otro motivo…a parte
de ver tu mejoria claro está- sonrió un poco -dame
las llaves de tu casa.
Rei intentó protestar, pero más le salió como
un montón de sonidos ininteligibles dentro de la boca de
Kamio, mientras se abrazaba al cuello del rubio, sin querer dejar
de besarlo y apretándose contra él.
- ¿Las llaves….de mi casa? – Yoshi lo miró
sorprendido sin comprender.
-No protestes, sólo…- dijo imitándolo con toda
la malicia, no estaban comiendo pero tampoco lo echaba de menos,
el rubio bajó la mano por la pierna de Rei y la metió
entre ellas acariciando su sexo. Lo miró a los ojos por mucho
morro que tuviese no dejaba de estar pendiente de los ruidos que
se oían en el exterior.
-Sí…eso mismo, piensa un poco...si te vas de aquí
¿Cómo podré ir a verte? Te echaría demasiado
de menos, tendré que visitar la casa de tu hermano- se burlo
de él levantándose y cruzándole los brazos
tras el cuello -¿Me las vas a dar Yoshi?- lo miró
a los ojos a traves de los cristales redondeados de sus gafas -¿O
harás que te lo pida por tercera vez?
El chico gimió, al sentir la mano del rubio en su sexo,
sin poder ocultar el deseo en sus ojos. Apartó la mirada
algo cohibido, respirando agitado. – Bobo…..
Yoshi miraba aterrorizado aquellos ojos amenazantes, el corazón
latiéndole con fuerza en el pecho. No podía permitirlo,
que fuera a la casa de su hermano. Le haría daño,
estaba seguro de eso. – No…no puedo…hacer eso….
– la voz le salió temblorosa.
El rubio lo volvió de espaldas a la pared para apretarse
contra sus nalgas -Es tu culpa por ir vestido así - le susurró
al oido completamente excitado sin dejar de acariciarlo, le giró
la cara para besarlo.
-¿No puedes?- Akira hizo una mueca de lastima -no me agrada
oir eso, si no puedes…tendré que convencerte, desabrochó
los botones de la camisa azul del hospital -y puedo ser realmente
convincente- dijo pasandole la lengua por el cuello y bajando por
su pecho para después acariciar uno sus pezones, le mordió
con fuerza y sonrió sobre su cuerpo al ver algo de sangre
derramarse de este -…Dame las llaves Yoshi, entrare de todos
modos, de esa forma solo harás que no entre cabreado- dijo
lamiendo el líquido carmesí.
Rei separó sus labios, rompiendo el beso, aunque sin dejar
de mover sus nalgas contra su sexo. – Claro que no, maldito
salido. Pareces violador con ese argumento…. –
El chico lanzó un gritito de dolor, removiéndose,
e intentando liberarse. – Yo…yo….Noboru no tiene
nada que ver! El libro no está allí… - fue todo
lo que atinó a decir.
-Lo sé, pero eso también es tu culpa porque me obligas
a hacerlo todo por la fuerza- El rubio respiró excitado y
lamió la nuca de Rei succionando su piel con fuerza mientras
comenzaba a desabrochar su cinturón, no es que fuera muy
buena idea pero de eso tambien tenía la culpa Rei por moverse
asi contra su sexo, el caso es que él nunca tenía
la culpa.
-¿Ah no? ¿Que no era que no sabías donde estaba?-
Akira bajó la mano entre las sábanas acariciando el
sexo de Yoshi -pero si te estás excitando…¿es
por eso?- dijo lamiendole el pezón lastimado de nuevo -Noboru,
todos sabíamos lo que hacía contigo.
Rei gimió de nuevo, sintiendo el sexo de Kamio contra su
trasero, antes de darse cuenta de lo que estaba haciendo el rubio.
Le sujetó la mano, deteniéndolo. –Eh..¿qué
haces? Es un sitio público, ¿sabes? - lo amonestó,
algo agitado, maldiciéndose a sí mismo por haberse
dejado llevar.
- No lo sé…no sé dónde está…..Pero…Noboru
no… - dejó escapar un gemido en contra de su voluntad.
Lo cierto era que el moreno tenía razón y aquello
le avergonzaba, porque Akira no era alguien que le agradase. Pero
no podía evitarlo, aquella mezcla entre dolor y caricias
lo excitaba.
-Sí, ya lo sé, pero no me importa- Kamio abrió
la cremallera de los pantalones de Rei apartando su mano y acarició
su sexo sobre la fina tela de la ropa interior, sintió un
escalofrió recorrerle la espalda -Y por tu manera de gemir
tampoco parece importarte tanto- el rubio movía la mano sobre
la tela mientras apretaba su sexo duro contra las nalgas del moreno.
-Noboru no…dame las llaves Yoshi- dijo bajando las sábanas
cuidadosamente y lamiendo su sexo, se sentía excitado, pero
ya había aprendido a comprender que aquello le ocurría
en parte por culpa de Kamio, lo cual tambien le aseguraba que el
rubio estaba "ocupado" -Dámelas y me iré,
por el momento…- se introdujo el sexo en la boca completamente.
- Pero a mí…sí me importa… - el moreno
cerró los ojos, su sexo reaccionando a las caricias. Por
un momento se dejó llevar de nuevo, pero enseguida se oyó
un sonido en la puerta como de alguien que intentaba entrar. Rei
reaccionó, posando su mano sobre la de Kamio para detenerlo,
y hablando con la voz más baja con la que podía. -
¿Ves? Te lo dije. Ya para….
- No…. ahhh – Yoshi arqueó la espalda, súbitamente
invadido por aquel placer no deseado, e intentó echarse hacia
atrás huyendo. No quería que continuara por muy excitado
que estuviera. No le agradaba Akira, y además, sentía
que era una traición. Giró el rostro a un lado, incapaz
de resistir las sensaciones, su mente nublándose. –
Está bien…te daré las llaves. Détente…..te
daré…..
El rubio lo volvio de frente y se puso el dedo delante de los labios
para hacerle una señal para que no hiciera ruido y se agachó,
bajándole un poco la ropa interior, miró el sexo de
Rei acariciándolo con suavidad antes de pasar la lengua a
lo largo de el y metérselo en la boca sin dejar de mirar
hacia la puerta.
Akira alzó el rostro lamiendo su sexo una vez más
y lo miró a los ojos extendiendo una mano hacia el mientras
con la otra acariciaba el sexo de Yoshi, bajó sus manos entre
las piernas del chico introduciendo un dedo en él con fuerza
-No…no alteres el orden, dámelas y me detendré.
Rei echó la cabeza hacia atrás, entregado al placer,
pero no tardaron en escuchar los ruidos afuera de nuevo, volviéndolo
a la realidad. –Kamio…. – acarició la cabeza
del rubio, intentando alejarlo de sí. Así de necio
como estaba, sólo se le ocurría una cosa, pero tampoco
le convenía meterle una colleja, si tenía su sexo
en su boca. Kamio era demasiado impredecible.
-Ahhhhhhh! … - el chico no pudo reprimir un grito , que a
su vez era gemido. Se preguntó por qué no llegaba
nadie, pero no, probablemente era mejor que nadie viese eso. –
No….está….está en el cajón….
– se movió de lado, intentando llegar al cajón
con una mano, mientras Akira lo seguía penetrando con el
dedo. – No…alcanzo…
El rubio deslizó los labios por el sexo de Rei hasta sacarlo
de su boca y lo acarició con la lengua levantándose
hasta sus labios, lo besó profundamente mientras acariciaba
su sexo con la mano -Está bien, ya lo se- le dijo en los
labios mientras le cerraba el pantalón muy a su pesar, lo
miró a los ojos, se notaba que Rei estaba excitado y no quería
dejar aquello, lo besó de nuevo rozándose contra su
cuerpo y se separó -Salgamos.
Akira sonrió al ver sus intentos por llegar y apartó
la mano de él -Date la vuelta y llegarás- dijo volteándolo
el mismo y metiendo los dedos entre sus nalgas para penetrarlo de
nuevo -Si te pones asi solo con mis dedos…- se rió
un poco del chico -Vamos, coge las llaves de una vez- dijo al tiempo
que forzaba más su entrada.
-No … - el moreno le devolvió la mirada, todavía
sintiéndose ajetreado. – Sal tú primero, quiero…
Si nos ven salir juntos, se verá más sospechoso. –
no podía salir así como estaba. Sentía el rostro
sonrojado, y necesitaba beber agua o algo para calmarse, y lo peor
de todo, no quería que Kamio se enterase de lo que le pasaba.
Yoshi se estiró, lo más que pudo, jadeando sin poder
reprimirse. Logró por fin abrir el cajón, sin dejar
de emitir gemidos, encogiéndose un poco, y buceó con
sus dedos, para sujetar las llaves con algo de dificultad. –
Ya…las…tengo……Ahhhhhh……. –
soltó un gemido intenso, ante la penetración algo
más fuerte por parte de Akira, y las llaves resbalaron de
sus dedos, sobre el colchón.
El rubio le sonrió guardandose las manos en los bolsillos
mas que nada para disimular el bulto en sus jeans -De acuerdo, te
esperaré en la puerta de fuera- dijo acercándose y
besándolo una vez más -Rei…eso que te espero
fuera- se rió de nuevo y salió de los baños.
-Y mira que puedes llegar a ser torpe Yoshi, tal vez quieres postergar
el momento de que esto se acabe ¿no es así?- preguntó
el moreno bajándole los pantalones hasta debajo de las nalgas
y separándolas con una mano lamiendo su ano bruscamente,
se apartó un poco tirando de la pierna del chico y lo apretó
contra el colchón, las llaves estaban a su alcance pero…-
Dame las llaves Yoshi- le dijo una vez más metiendo sus dedos
en el chico y moviendolos con fuerza en su interior.
Rei se lamió los labios y se observó en el espejo
del baño, examinándose. Se veía realmente descontrolado,
pero su respiración se iba normalizando. Pero le había
costado controlarse, y Kamio no era precisamente fácil de
detener en esas situaciones. Dejó escapar una risita, y se
lavó el rostro con agua fría, algunos mechones de
su cabello mojándose también.
-Ahhh….. –Yoshi gimió nuevamente mordiéndose
el labio. Sus ojos estaban aguados, tanto por el dolor como por
el placer. Y se sentía avergonzado, terriblemente avergonzado.
Buscó con sus dedos desesperadamente entre las sábanas.
Las llaves resbalando varias veces de su alcance, debido a su nerviosismo.
Por fin las tomó, y las apretó lo más fuerte
que pudo, casi clavandose las puntas en la palma de su mano, con
tal de no perderlas de nuevo. Estiro el brazo hacia atrás.
– To…toma… ya…por favor….
El rubio se pasó una mano por el pelo, sin poder evitar
sonreir, le temblaban las manos y aún estaba muy excitado,
no sabía ni como se había atrevido a hacer algo asi
con Rei solo esperaba que no estuviese cabreado por no haberle hecho
caso cuando le había pedido que parase a la primera.
Akira cogió las llaves y le sujetó la muñeca
contra la espalda agachándose sobre él y lamiendo
su entrada de nuevo, deslizo la lengua por una de sus nalgas y le
mordió la piel mullida con fuerza mientras deslizaba su mano
bajo el cuerpo del chico y apretaba su sexo haciendo que levantase
las caderas, internó la lengua en él con fuerza, y
por fin se separó pegándole en una nalga sin mucha
fuerza, sujetó sus mandíbulas besándolo profundamente
-Volveremos a vernos amor, eres realmente delicioso- le lamio los
labios de forma lasciva saliendo sin muchas prisas.
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