Capítulo
34
La gente normal apesta y es aburrida
Kamio se le quedó mirando con cara de flipado -¿seguro
que eres tú?- igualmente se metió un chupa chups en
la boca sin dejar de pensar en lo que Yoshi le estaba diciendo,
esa conversación tenían que acabarla, imaginaba que
le queria decir que a pesar de que a Rei, Akira no le había
parecido tan malo si lo era o algo asi...no sabía pero de
todos modos...no podía evitar sacar conclusiones precipitadas
-estas muy sonriente Rei- no pudo evitar fijarse en su aspecto,
si ya le había impactado con el uniforme asi mucho más
-Qué hortera eres- le dijo a pesar de que le encantaba como
vestía.
- Claro que soy yo, ¿que no puedo estar alegre? Y no soy
ningún hortera, bobo – se llevó una mano a la
cabeza con resignación. – No sé ni para qué
me esfuerzo.
Kamio lo cogió de la cintura del pantalón atrayendolo
para darle un beso en los labios -Porque quieres domesticarme- le
dijo con una sonrisa sin soltar la tela -¿cuando podemos
sacarlo de aqui?
- Yo no quiero domesticarte, ni que fueras mascota. Y ya te dije,
mañana podemos irnos. – Giró el rostro hacia
Yoshi - ¿No te alegra?
El chico asintió con expresión seria, comiéndose
uno de los caramelos, aunque sí lo alegraba y le daba curiosidad
por saber cómo era todo fuera del hospital.
Kamio lo rodeó con un brazo por la cintura pegándolo
a él -¿Cómo no le va a alegrar si llevamos
aqui metidos no sé cuantos días? Ya no me acuerdo
de como huele la polución- dijo refiriéndose al exterior
-Es más, estoy deseando esnifar polución, estoy harto
de este ambiente desintoxicado- Kamio soltó al moreno para
agarrarlo de nuevo -Mira si te echamos de menos, todo el tiempo
estuvimos hablando de ti, no puedes dejarnos solos- miró
a Yoshi para que le ayudara a hacerse la victima pero ya sabía
que no cooperaría -¿Tú casa estaba bien?
- Ajá…. – lo miró de medio lado –
sólo que alguien me desordenó los mangas – enseguida
se puso rojo recordando qué clase de mangas le había
desordenado y pensando que tal vez no debió mencionarlo.
Lo empujó para esconder su verguenza. – Tonto…..
Yoshi levantó el rostro, preocupado. - ¿De veras?
Pero….no pasó nada, ¿verdad? – estaba
seguro de que era Akira, buscando aquel libro.
Kamio lo miró de soslayo asomándose a la ventana
y girando el chupa chups en la boca, lo partió a base de
mordiscos -tranquilo Yoshi que los mangas los desordené yo...la
proooofunda literatura que Rei almacena en su cuarto...me imagino
lo que haces despues de leer eso, ¿los lees en la cama? Asi
ya te queda mas comodo, no me fije si guardabas papel de baño
en el cajon- se miró con malicia, la culpa era de Rei por
meterse con él.
Yoshi se relajó, aliviado. Y Rei se giró rojo hacia
Kamio, ya habiéndosele pasado el momento de paz. –
Que no soy tú! Y no revises mis cajones! Y lo que yo lea
no es de tu incumbencia! – le lanzó una de las revistas
que se encontraban cerca. – Y como me encuentre que hiciste
eso en mi cama….. – apretó uno de sus puños.
Aunque era cierto que él también lo había hecho
en ocasiones, pero no estaba por confesárselo a Kamio.
-Más quisieras tú que acariciarte contra las sabanas
imaginándote que me masturbe en ellas ¿verdad?- el
rubio lo miró con malicia y se pasó la mano por el
paquete -la verdad esa noche no estaba motivado en parte por el
hecho de que temía que no hubieses mudado las sábanas
en años y estuviese rebozándome en el sudor de otros
hombres.
- Idiota!!!! ¿Quién crees que soy? Para que sepas…!
Aghhhhhhhh! – le lanzó otra revista con furia. –
Y no me interesa tu asqueroso esperma en mis sábanas! –
de pronto miró a Yoshi, recordando que el chico estaba en
la habitación, pero este permanecía impasible como
si fuera la conversación más normal del mundo.
-Esperma....huy que fino ni que fuera caviar vamos- el rubio no
podía dejar de reirse tapándose la cara con un brazo
temiendo quedarse sin un ojo gracias a los lanzamientos de Rei -Ya
sé que mis corridas a ti te interesan más en otros
lugares, en las sábanas resulta un desperdicio- no pudo evitar
estallar en carcajadas -Rei...pero mira que te pones nervioso con
estos temas, mira a Yoshi ¿no ves que son lo mas normal del
mundo?
- Ah…ya cállate. No sabes decir más que groserías.
Nadie que no viniera de otro mundo podría pensar que eso
es normal. – le lanzó una última revista, aunque
un poco cansado ya.
Yoshi bajó la mirada sintiéndose incómodo
de nuevo, y se dejó caer entre las almohadas.
Kamio miró a Yoshi y se sentó en la cama a su lado,
le pasó las manos por los hombros -No señor!! Estás
muy equivocado, Yoshi lo que pasa es que no es un reprimido es un
TIO, los tios tenemos estas conversaciones ¿a que si Yoshi?-
se había dado cuenta de que le habían afectado las
palabras de Rei sobre lo de no ser de ese mundo.
Yoshi lo miró por un momento. – No lo sé. Incluso
cuando estábamos en mi mundo, tú dijiste que había
algo mal conmigo. No lo comprendí entonces. – tal parecía
que todo lo que él consideraba normal, era considerado malo
en este mundo.
Rei se sentó al otro lado de la cama, sintiéndose
culpable por haberlo lastimado. – Yoshi, no quise decirlo
de esa manera. Es que Kamio…me desespera. Pero si te hace
sentir mejor, yo tampoco me considero normal en este mundo . –
le sonrió un poco. – estás bien como eres, ¿no,
Kamio?
-En realidad la gente normal apesta, es aburrida, la mayor parte
de la gente es normal, no queremos que seas normal, ¿ves?
Yo no lo soy, soy desesperante, un salido y nunca hablo en serio,
Rei es un insoportable, un borde y un autista maltratador- explicó
con toda la mala fe y tu...tú simplemente eres un poco creepy-
sonrió de oreja a oreja, si es que era la hostia explicando.
Rei le dirigió una mirada exasperada. – No le hagas
caso, es un bruto. ¿Ves como sí desespera?
Yoshi los miró a los dos, más confundido que nunca,
pero al menos se sentía mejor.
El rubio empujó un poco a Yoshi en la cama -Venga y te demuestro
que me agradas, durmiendo contigo porque tengo sueño- dijo
sin reaparar en si eso era o no muy correcto.
- Idiota! ¿Cómo se te ocurre?!!!!! ¿Que no
hiciste suficiente ya? - Rei empujó al rubio de la cama con
toda
la intención, y se cruzó de brazos, sinceramente enojado.
– Abusivo. Y además, que Yoshi está lastimado,
necesita la cama para él sólo.
El rubio se levantó mirando a Rei y se metió las
manos en los bolsillos -Joder ni que me lo fuera a violar tio- lo
miró como si nada pero serio -Además eso de que ya
hice suficiente sobraba, perdóname o no lo hagas pero no
me lo restriegues.
Rei suspiró. Esto era de nunca acabar. – Ya te dije
que no tengo nada que perdonarte. Eras libre de hacer lo que quisieras
con tu cuerpo. No éramos novios. – giró el rostro
sin saber qué hacer. Cierto que aún lo afectaba, pero
era obvio que se había sobrepasado. Más no era bueno
disculpándose. Sintió la mano de Yoshi sujetando la
suya.
- No estés enfadado, Noboru. Fue mi culpa. – el moreno
se giró acariciando su rostro.
- No, no lo fue. No es culpa de nadie, ¿vale? – levantó
la mirada hacia Kamio, rogando porque lo comprendiera. – Fue
algo decidido por ambos, y ambos eran libres de hacerlo. No volveré
a mencionarlo.
El rubio miró a Rei mordiendose un poco el labio inferior,
de todos modos no tenía ganas de enfadarse y mucho menos
con Rei, recodó su cara cuando había llorado aquel
día en las escaleras, además era normal que estuviese
dolido por lo que habían hecho Yoshi y él, pero le
molestaba que ahora lo tratase como si fuera un violador o algo
cuando el ni siquiera había comenzado con aquello, suspiró
dejándose caer sentado en el sofá y se metió
un caramelo en la boca -¿Qué? ¿Comemos algo?
- Sí, será mejor. – el moreno suspiró
algo aliviado. - ¿Te molesta si bajamos un rato? –
le preguntó al chico en la cama.
Yoshi negó con la cabeza. – Estoy bien. – de
todas maneras, sabía que pronto le traerían su comida.
Kamio se levantó apoyándose en los posabrazos y abrió
la puerta esperando a que Rei saliera, se quedó mirando a
Yoshi, no se podía olvidar de lo que estaban hablando antes
de que Rei llegase -Eh Yoshi...llevo el movil en el bolsillo...por
si te asustas por...lo que sea ¿vale?
- Gracias, pero no tengo el número de todos modos. –
Yoshi, igual le sonrió agradecido.
Rei los miró a ambos con un signo de interrogación
en el cerebro. ¿Acaso tendría que ver con algo que
hubieran hablado mientras él no estaba? – Si quieres,…..no
tenemos que irnos.
Kamio retrocedio y utilizó el boligrafo que había
en la mesilla y le apunto el número en la mano -Vale ahora
sí lo tienes- le despeinó el pelo a mala fe antes
de acercarse a la puerta de nuevo -¿Nos vamos o no Yoshi?
- No, vayan, estaré bien. – observó los números
escritos en su mano, sintiéndose más seguro.
- Bueno….ya sabes si necesitas algo… - Rei se dio la
vuelta para salir, sin estar muy seguro de lo que estaba sucediendo
allí.
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