.Novela homoerótica para mayores de edad.
 

Capítulo 28


La doncella y el lobo feroz


El rubio se pasó la toalla por el cuerpo y se asomó a la ventana, solo se le ocurría alguien que pudiera entrar en su casa sin forzar la cerradura y eso no era posible, ya le parecía que se estaba volviendo un chiflado pero estaba nervioso, por un lado no le apetecía demasiado quedarse alli sólo expuesto a que pudiera entrar de nuevo y por otro tambien le preocupaban Rei y Yoshi, se levantó vistiéndose con un chándal negro y cogió la mochila con la ropa de Rei.
Mientras caminaba por la calle unos pensamientos reinaban por encima del desconcierto de lo sucedido en su casa, Rei no le había pedido que se quedase y el iba igual -Soy un arrastrado y encima un cagado- dijo arrastrando los pies por el pavimento, con suerte Rei ya se había dormido y no tenía que dar explicaciones y triturar su maltrecho orgullo masculino.
Kamio abrió la puerta de la habitación, había tenido que subir a hurtadillas por las escaleras para hacer menos ruido y estaba un poco cansado de ir de un lado para otro, la habitación estaba a oscuras y Rei estaba acostado en el sofá tapado con las sábanas, sonrió, estaban bien, había sido una tonteria preocuparse, dejó la bolsa en el suelo y se acercó al sofá -¿estas dormido?- le susurró.

Rei abrió los ojos sólo un poco. – No… - se encontraba aún en aquel estado entre la vigilia y el sueño. Entornó los ojos, enficando mejor. - ¿Kamio? Creí que no regresabas.

El rubio se agachó un poco y lo miró a los ojos besándole los labios -Pero sabía que no querias que me fuera, asi que me duché y vine- dijo omitiendo el echo de que su casa parecía haber sido victima de un huracán, ya se lo diria cuando estuviese más despejado.

- Pero yo no te dije nada, ¿eh? - Rei se sentó, restregándose los ojos y sintiéndose secretamente feliz de que hubiera regresado.

El rubio se sentó a su lado en el sofá -No, pero de todos modos lo noté en tu carita de pena cuando me iba y claro...no podía dejarte solo- le sonrió en la oscuridad -pero de todos modos tengo sueño, asi que puedes seguir durmiendo.

- Tonto, yo no puse carita de pena. – le dio una palmada suave en el brazo. - ¿Cómo puedes tener sueño, si dormiste a la tarde? Increible… - meneó la cabeza aunque él también tenía sueño ya. – Vale, acuéstate – lo empujó un poco para que se dejara caer.

-Y me acuestas contigo, qué amable, Sabía que podías ser cariñoso...a tu manera- el rubio se giro de medio lado mirándole a los ojos y planteandose si decirle o no ahora lo sucedido.

- Ah, ya cállate o te envío a dormir al sillón. – lo empujó levemente, enrojeciendo en la oscuridad.

-Vale ya me callo- el rubio lo rodeó con los brazos -pero no me empujes, que ya sé que eres medio autista pero cuando alguien te gusta tiras de él, no lo empujas- lo acercó a el besándole la frente, la nariz y por ultimo los labios -espero que no me pillen durmiendo aqui, solo puede haber una persona por paciente ¿sabias?- sonrió un poco dándole un beso fugaz de nuevo.

- No me importa. – le contestó, revelando sin querer sus verdaderos pensamientos. –Y… no soy autista. Tú eres un tonto.

-Sí...ya sé, pero es que sino lo fuera ya te habría estrangulado- el rubio buscó sus labios de nuevo besándolo lenta y suavemente, se apartó un poco para hablar contra sus labios -No me pegues porque no tienes porque ponerte nervioso, no voy a hacer nada- Kamio sonrió un poco y lo miró a los ojos tratando de levantarle la camiseta para quitársela.

- ¿Quien dijo que estoy nervioso...? ¿Cómo que no vas a hacer nada?! ¿Qué haces?!! – Rei haló la camiseta hacia abajo, sintiéndose más nervioso.

El rubio se rió ante su reacción -Pues para no estar nervioso lo disimulas muy bien- se echó un poco hacia atrás quitándose la camiseta -hago esto pero contigo- dijo tomándo la camiseta de nuevo y sacándosela un tanto a la fuerza -¿Qué pasa? ¿Eres una niña y no quieres que te vean las tetas?

- Eres un idiota. – recalcó las palabras tanto como pudo sin alzar la voz, y lo empujó un poco. – Sólo cuido que no te aproveches de que estoy dormido. –aunque ya con aquello, más despierto, no podía estar.

-Oh...pobrecita doncella incauta, se la comerá el lobo- el rubió se mofó de el acariciándole la espalda y besándolo profundamente, se apartó lamiendole los labios con la punta de la lengua -¿Ya estás despierto? Ahora ya puedes defenderte del malvado que trata de violarte...

- Eres…un...estúpido salido. Si me vas a besar, al menos dime algo bonito, idiota! – lo empujó con fuerza en el pecho, tirándolo del sofá, y de paso, cayendo él también.

Kamio trató de contener su risa para no despertar a Yoshi y lo agarró sobre el -tienes una extraña forma de pedirme que sea dulce ¿tirándome de la cama? Tú sí eres romántico Rei- el rubio le sonrió, desde luego que era muy nervioso Rei, la paso los dedos por el flequillo mirándolo a los ojos, el pelo cayó de nuevo sobre la frente del chico -En realidad volví porque quería estar contigo, ni siquiera quería irme- apoyó las yemas de sus dedos en los labios del chico y lo besó de nuevo metiendo los dedos entre su pelo, el suelo estaba ciertamente congelado.

Rei se separó por unos momentos, pero sin alejar su rostro. –Yo tampoco quería que te fueras. – se quedó mirando sus ojos, y se sintió cohibido. – Cállate – lo besó de nuevo, antes de que el rubio pudiera hacer ninguna bromita que empeorara las cosas.

El rubio se quedó parado dejando que lo besase, de veras que Rei era extraño, le pedía que fuera dulce y cuando lo era le mandaba callarse, al menos su manera de hacerlo cayar era algo bueno de el, se apartó acariciando el cuello del chico con los labios y lo lamió con fuerza hasta llegar a su hombro, estaba muy excitado, pero no se olvidaba de donde estaba y mucho menos de quien estaba en la cama de aquella habitación, besó el cuello del chico de nuevo y se sentó con el encima sujetándo con ambas manos su cintura -si vas a violarme al menos hazlo en la cama, no seas tan violento.

Rei se quitó inmediatamente de encima del rubio, sentándose en el sofá con los brazos cruzados. – Estúpido! No voy a violarte. ¿Que no sabes la diferencia entre un simple beso y….lo que sea que te estás imaginando? – miró a Yoshi, que aún seguía dormido, a pesar de todo el ruido que estaban haciendo. – Duermes en el sillón. –se lo señaló al rubio, para que no se hiciera ideas.

El rubio se levantó riéndose -no puedes castigarme que no soy tu perrito ¿sabes?- se acercó a el apoyando las manos en sus hombros y acostándolo para subirse sobre el, deslizó la lengua por el abdomen de Rei hasta su pecho y acarició uno de sus pezones mordiéndolo con suavidad -me quedo aqui contigo- le dijo levantando la cabeza con el flequillo rozando la carra de Rei -¿vale? Sé que quieres que me quede contigo asi que no te hagas el duro.

- Haz… haz lo que quieras., estúpido… - le respondió, mordiéndose un labio para aguantar la respiración. Ahora no sólo estaba avergonzado, sino que además se sentía caliente. (-“Maldito Kamio”)-pensó para sus adentros. – Si no quieres que te trate como a un perrito, no te comportes como tal.

-pero es que...- deslizó la lengua por el cuello de Rei hasta su mentón –no sé ser de otro modo- se rozó contra el chico acariciándolo con su sexo a través de la tela del chandal y se dejó caer suavemente para abrazarlo con fuerza -creo que será mejor que no haga lo que quiera, nunca me digas eso a mi- le sonrió de medio lado arrastrándolo para acostarse de medio lado sin dejar de abrazarlo con la misma intensidad -duermete ¿vale? mejor te duermes de una vez- no dejaba de besarlo mientras le hablaba lo cual hacia su recomendación poco convincente.

- No…no puedo… -le intentaba hablar entre besos, sintiéndose cada vez más deseoso, y más cabreado consigo mismo. – No puedo dormir así…Ya deja eso!

Kamio le sonrió besándolo de nuevo -si amo- dijo bromeando con el y acostándose a su lado, lo apretó contra el abrazándolo contra su cuerpo y sintió las nalgas de Rei contra su sexo, respiró algo agitado contra su nuca -pero asi si puedes ¿no?- deslizó la mano por el pecho del moreno acariciándolo con suavidad -no voy a soltarte.

Rei se removió contra el cuerpo del rubio. Podía sentir perfectamente su sexo contra él, y su piel despertando bajo las caricias de su mano. Sonrió un poco para sí al escuchar las últimas palabras pronunciadas por Kamio. – Idiota……..así no dormiremos.

-Pues entonces no durmamos- le besó la espalda sintiendo un escalofrio -de todos modos si no dejas de removerte...- el cuerpo del rubio se frotaba contra su sexo -imposible que me duerma- el rubio cerró los ojos de todos modos y lo abrazó pasando una mano por su pecho y dejándola allí -me encanta abrazarte Rei, no me sueltes ¿vale?

El moreno colocó una mano sobre la que rodeaba su pecho, relajándose en la protección de la oscuridad. – No te soltaré.

Kamio sonrió un poco acomodándose y besándole el pelo, lo apretó más contra el, durmiendo con un tío y los dos medios denudos, realmente mejor seria que nadie los viera asi en el hospital.

 
 
 

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