Capítulo
17
Si tienes tanto frío, abraza a tu
muñeca inflable
Rei miró el reloj en la pared. Ya llegaba la hora del almuerzo.
Yoshi, se la había pasado, entrando y saliendo de un sueño
profundo. A veces moviéndose o balbuceando cosas que Rei
no comprendía, pero la mayor parte del tiempo, dormía
tranquilo. Por el momento, se veía sosegado, y completamente
entregado a su descanso. El moreno, se le acercó, acariciándole
la cabeza, y le tapó los hombros con la sábana. –
Descansa…- salió de la habitación, y cerró
la puerta tras de sí. Lo mejor sería que bajara a
la recepción, por si a Kamio no lo dejaban pasar. Le dejó
dicho a la enfermera de turno a dónde iba, para que le avisara
por cualquier cosa.
El rubio entro de nuevo en el hospital, la vieja de recepcion parecia
de nuevo muy ocupada con su charla con la compañera, se acerco
como si nada a la puerta y paso haciendose el loco, al parecer habia
funcionado o la recepcionista habia desistido de tratar de aguantarlo,
se rio un poco metiendose las manos en los bolsillos, tal vez ya
no tenia ganas de que le dijera un piropo como el de la mañana.Levantó
la mano al ver a Rei Eespero que la comida de la cafeteria del hospital
no sea como la de los pacientes ¿Qué tal sigue?
- No hay novedades. Duerme, más que nada. El doctor me dijo
que mañana lo trasladan de cuarto. – le sonrió.
Aquello significaba que estaba fuera de peligro.
-Ah, genial- apoyó la mano en el hombro de Rei conforme atravesaban
la puerta de la cafeteria y se sento en una de las mesas -¿Te
echó bronca la enfermera?- preguntó aunque sabia que
si, le sonrio mirando la carta.
- No preguntes si ya lo sabes. No creas que no vi tu gestito de
apoyo, payaso. – le sonrió
de medio lado.
Kamio se rio descaradamente y le pateo una pierna por debajo de
la mesa -la culpa es tuya por ponermelo delante- sonrio por su genial
escusa -parece mentira que no volvamos a ir alli nunca mas ¿verdad?
aunque...no me hace falta ninguna- no pudo evitar pensar en la novia
de Oshi, ella pensaba que estaba muerto y sin embargo... desvio
la mirada de la carta mientras Rei pedia a la camarera que acababa
de llegar, les habia salido muy caro conseguir salir de aquel mundo.
- Por mi parte, no pienso leer mangas desconocidos, por el resto
de mi vida. – miró al rubio, con la camarera a su lado,
esperando. Se veía preocupado por algo. - ¿Qué
te pasa? ¿No piensas pedir?
-Ah...sí- Kamio ordenó cualquier cosa tampoco tenia
mucha hambre y por otro lado no se fiaba mucho de la calidad de
la comida en aquel lugar -Yo tampoco pienso leer mas mangas raros
nunca más- sonrió un poco -Pensaba en Oshi, su novia
cree que está muerto o que algo malo le sucedio, sin embargo
esta alli...no sé, no le diré nada, pareceria un loco
y de todos modos, tampoco quiero que trate de entrar alli y menos
para encontrarse a Oshi tal y como está.
- Sí, me imagino que debe ser horrible eso, ¿no?
Que la persona que amas desaparezca un día, y no sepas qué
le pasó…. – Rei se echó un mechón
hacia atrás. – De cualquier manera, no está
equivocada. Creo que sí le pasó algo malo, aunque
no sea de la forma tradicional. – más bien parecía
que ese mundo lo hubiera absorbido, hasta convertirlo en uno de
ellos. Bajó la mirada, preguntándose si eso les hubiera
pasado de haberse quedado allá.
-Sí...creo que de todos modos es mejor que siga pensando
que desaparecio...es mejor que piense en él como era, ya
sabes- le dio un mordisco al sandwich -Está horrible- dijo
arrugando la nariz -da igual de todos modos yo en casa no iba a
hacerme nada mucho mejor- sonrió de nuevo cruzandose los
brazos tras la cabeza. Miró a la barra y desvio la mirada,
de nuevo miro al mismo lugar y le dio la risa –Me ha parecido
ver a Akira de espaldas ahi, debo de estar volviendome loco- se
rio distraidamente, pero aquello le habia dejado un sentimiento
extraño.
- ¿Akira? – no pudo evitar voltearse para mirar. Aunque
sabía que no lo vería a él. – Bah! Lo
que pasa es que estás paranoico. – se encogió
de hombros, desechando la idea.
Kamio le echo un corte de manga -Calla, calla...no es pa menos,
de todos modos, yo sé que lo estoy- se echo a reir -que pena
que te quedes a dormir en el hospital, yo que queria que durmieras
conmigo, por las noches paso frio ¿Sabes?- le dijo solo para
molestarlo y sacarse la idea de Akira de la cabeza.
- Aaaaajá…. – lo miró con cara de desconfianza.
– No creas que se me ha olvidado lo genial que es pasar dos
segundos contigo en una cama. Gracias, pero no gracias. Si tienes
tanto frío, abraza a tu muñeca inflable.
-Yo no tengo de eso- se rió mirando a la mesa -Seras tú
que te hace falta ¿acaso me voy a creer que eres un santito
que nunca se la meneo? Seguro que eres un pervertido peor que yo
disimular esta muy bien hombre...pero eso es una necesidad tambien
ademas...¿Tú cuando estuviste en una cama conmigo?
- No soy ningún pervertido! Ni ningún santito! –
le contestóa lgo molesto, más porque no sabía
cual de las dos era peor. – sólo que no ando aireando
mis asuntos por ahí. Y por si no te acuerdas, fue en el otro
mundo, ¿ahora sí? Fuiste a despertarme, y te metiste
en la cama, y me tocaste el culo….¿Aún no recuerdas?
– desvió la mirada, rojo por tener que contarle eso.
-Sí, ya lo sabia pero queria que tu lo recordases bien para
que asimilases lo mucho que te gusto que lo hiciera- apoyo la mano
en el menton observandolo fijamente -de todos modos creia que eras
hetero, pero ya se que no, sino no me hubiera metido en tu cama...aunque
ahora que te conozco mejor teniendo en cuenta lo que me divierte...creo
que lo habria hecho igual.
- Eso, porque eres un pesado, y además todo lo asumes. –
bebió un trago de agua, mirándolo contrariado.
Kamio sonrio -Bebe, bebe igual así te calmas ¿qué
quieres que haga? Como no me dices nada, todo tengo que suponerlo
¿esta eso tan mal? A tí te gusta que asuma para despues
llevarme la contraria- le acaricio la pierna con la suya por joder
la marrana.
Rei se puso nervioso al sentir el contacto, y le respondió,
metiéndole una patada al rubio. – No te digo nada,
porque no sabes preguntar de buenas maneras.
-Eres un violento- se rio frotandose la pierna -Vaaale ¿eres
gay?- se cruzo de brazos mirandolo recostado en el respaldo -Vamos
que no es para tanto la respuesta.
- Sí, ¿vale? Soy gay, soy gay, más claro no
puede estar. ¿Contento? – se sujetó a la mesa,
mirando hacia otro lado.
-Vale vale, no hace falta que tires con la mesa por eso, eres gay
¿ves? Asumo porque es verdad, al principio creí que
eras hetero pero estaba claro. Me dice que no lo eres ¿que
debia pensar? ¿que eras hermafrodita?- levanto un dedo acercandolo
a su cara -Uno, dos ...tres ¿con cuantos lo haces?- pregunto
sin concretar el qué.
- Aghhh…… - le sujetó el dedo con su mano, apartándolo.
- ¿Ves? A eso me refiero. Eso no es asunto tuyo. Y además,
no te dije que no fuera hetero, te dije que no había dicho
que lo fuera. Aprende a diferenciar.
Kamio estalló en carcajadas -Estás agarrando mi dedo
¿asumes que no lo he usado antes de venir aquí de
maneras indebidas? Podría haberlo hecho y ahora mismo estarias
tocando a saber qué...Diferencia, gay de hetero, y los bisexuales
son una utopía. Bisexual, gay que no reconoce serlo.
- Mierda! Eres un cochino! – rei soltó el dedo inmediatamente,
limpiándolo con una servilleta, aunque suponía que
Kamio mentía. – Así que según tú….yo
era un bisexual. –no pudo evitar reírse ante esa definición
del rubio. – Estás loco.
-Venga, venga, si no había hecho nada con el dedo- se rio
a carcajadas -Yo no hago esas cosas cuando estoy solo- se rio de
medio lado -Y sí...bisexual, pero vale ya veo que no, que
eres gay convencido entonces ¿qué? ¿Será
que os viene de familia?- miró a otro lado, de nuevo se habia
sentido extraño. Le parecia estar volviendose paranoico.
- Ahh! – Rei le tiró una servilleta embolillada, con
todas las ganas. – No digas..! – de pronto se le vinieron
a la mente los recuerdos de lo que había visto a través
del espejo. Sintió que perdía el ímpetu, a
la vez que su mirada se oscurecía. Apoyó el rostro
en su mano, desviando la cara. – No hables así, ¿quieres?
Kamio lo miro muy serio, tal vez habia sido poco sutil, la verdad
ni siquiera lo habia dicho pensando en que lo habia hecho con Yoshi
-Perdona...yo no lo decia, bueno, no lo pense ¿vale?- le
cogio la mano apartandosela de la cara -Mirame...lo siento, ya se
que no debi, nda de lo que paso ¿OK?
Rei levantó la vista, como le pedía, aunque algo
agobiado. – No…no importa, son tonterías mías.
Yo no tengo derecho a reclamarte. Fue decisión de ambos.
Y sé que Yoshi lo deseaba y yo malinterpreté las cosas.
Pero… - (“igual me afecta. No importa lo que diga, igual
me duele.”) – desvió un poco la mirada. –
No sé….supongo que no es culpa de nadie. Yo no tenía
por qué verlo, es todo.
-No, de todos modos, es tu hermano pequeño, supongo que
no fue una vision muy recomendable, maxime teniendo en cuenta los
gustos de Yoshi- miro a otro lado, aquello era un tanto avergonzandte
-No puedo decir que me haga feliz el haberlo hecho con él...
- Pero tampoco te desagradó ¿no? – las palabras
salieron algo toscas de sus labios, antes de que pudiera detenerlas.
No tenía idea de lo que estaba haciendo. –No, disculpa,
no debí decir eso. No sé qué me pasa.
Kamio se quedo un poco como si le hubieran dado una patada en los
cojones -Vale...no, claro que no me desagrado, es guapo y no era
mas que sexo, si es sexo simplemente, no hace falta mas que, que
la persona te parezca atractiva sexualmente...pero despues de hacerlo
si me arrepentí y ahora también y tambien me desagrada
recordarlo ¿vale?
Rei lo miró, algo inclinado sobre sí mismo, el flequillo
cayendo alrededor de sus ojos. – Lo siento, no debí
traer eso a colación. Ya te dije que no es asunto mío.
Tal vez……. Tal vez, no sé. – se quedó
pensando en Oshi, por un segundo. – No sé, tal vez
si yo me hubiera quedado sólo en aquel lugar…..tal
vez hubiera hecho algo parecido, ¿no?
Kamio lo miro fijamente, no estaba muy seguro de si Rei podría
ser capaz de hacer algo asi por mucho que se hubiera quedado en
aquel mundo solo -Prefiero no volver a pensar en eso, había
bebido y llevaba un buen rato viendo pelis putas...sé que
no justifica pero bueno...prefiero olvidarlo, aunque sé que
ninguno lo hará.
El moreno ladeó la cabeza, dejando que su cabello cayera
sobre su rostro. – Pues no hablemos más de eso, entonces.
¿Qué vas a hacer ahora? – intentó cambiar
el tema casualmente.
-Pues no sé...nada, lo mismo que hacía antes- le
dio la risa aunque sin muchas ganas -puede que vaya a jugar un rato
al futbol al menos mientras no pueda estar contigo estaré
entretenido- se quedo callado inmediatamente, eso no habia sonado
muy bien que digamos -Espero que Yoshi salga pronto del Hospital...habrá
mucho que mostrarle- dijo cambiando el de tema.
- Sí, él también se muere por salir de aquí,
pero hasta que no esté mejor… - alzó la vista
observando con curiosidad los ojos miel. – Tal vez puedas
venir a visitarlo, ¿no crees? Hoy lo trasladan de cuarto…
Así que juegas al futbol, no sabía. – apenas
llevaban unos días de conocerse en realidad, pero con lo
extraño de la experiencia, le parecían meses al menos.
-Eh ¿tú crees? Me gustaria verlo- el enfásis
se notó en sus palabras, la verdad es que necesitaba ver
que estaba bien y que tenia los ojos abiertos, no podia sacarse
la imagen de Yoshi en sus brazos con los ojos entreabiertos y respirando
costosamente -Deberias preguntar si puede recibir visitas...yo puedo
ir a jugar cuando sea...no estoy en un equipo ni nada, solo voy
a un campus que hay cerca de mi casa donde juegan algunos amigos.
- Sí, creo que le haría bien. Ya sabes, eso de estar
en otro mundo…. – suspiró. El chico iba a necesitar
mucha comprensión. Al menos, para ellos no había sido
tan traumático el ir a su mundo. Ni siquiera sabía
si Yoshi dejaba amigos allá o qué. – Le preguntaré
al doctor cuando lo venga a examinar. –le sonrió nuevamente.
– No te imaginaba de deportista, Kamio, no sé por qué.
-¿No? pues no sé por qué...ya sé que
soy un vago pero juego al futbol porque me gusta, no por mantener
la linea o algo asi- se rió a carcajadas -Venga te acompaño
arriba para que le preguntes al médico ¿quieres?
- Pues no sé, será por todo el sake, o porque siempre
te veía paseando antes de conocerte…. – dejó
escapar una risita, recordando las miradas que se lanzaban. –
Engreído….. – aquello sólo pareció
tener sentido para Rei. Se puso en pie. Lo cierto es que se alegraba
mucho de poder contar con alguien. – Vamos, acompáñame,
pues.
El rubio se apoyo en la pared del ascensor -¿Así
que engreido? yo siempre habia pensado que eras un capullo que se
creía el rey del cotarro- se rio a carcajadas -no creas que
no era consciente de tus miradas de amor- levanto las cejas mientras
salia del ascensor -de todos modos igualmente te miraba el culo
cuando te volvias, como ahora- dijo echandose un poco atras para
vérselo.
- Pues si pensaba eso, era tu culpa por mirarme de esa manera.
Yo sólo respondía…Y deja de mirarme el culo!
– le dio un empujón a modo de amonestación.
-¿Por qué? Si lo tienes ahi sera para algo ¿no?
Además...¿que son estos pantalones que te quedan tan
ajustados...siempre te habia visto en uniforme...seguro que los
usas asi para ir levantando "pasiones"- dijo remarcando
la ultima palabra -va, va muevelo y preguntale al medico- dijo dandole
un empujoncito con el pie en el culo.
- Oye! – Rei se sobó el trasero, girando el rostro,
irritado. – Bobo, ¿que no ves que no me cambio desde
ayer? Porque ni siquiera eres consciente de traerme una muda de
ropa, al menos. Así que ni pienses que te estoy tentando
o algo así.
Kamio lo miro sin saber que decir -En realidad, no dormi en toda
la noche, me levante a las 5 de la mañana y me quede dormido
en un banco de la calle, lo siento pero me olvide de traerte una
muda ¿porque no me dejas las llaves de tu casa esta noche
y te traigo algo mañana? - lo miro serio para que no creyera
que bromeaba -No me cuesta nada-
Rei le dirigió una mirada de reojo, algo desconfiada. –
Vale – sacó las llaves de su bolsillo, entregándoselas
al rubio, y le acercó un dedo amenazador al rostro. –
Pero no andes revisando mis cajones, ni nada por el estilo, que
como me entere, vas a ver. – se dio la vuelta, sonriendo para
sí, ahora que Kamio sólo veía su nuca, y salió
del acensor.
Kamio se quedo con las llaves en la mano -se creerá que
soy Happosai ...- se rió entre dientes -no...tranquilo pero
me asegurare de traerte lo mas prietito que encuentre- tintineo
las llaves a su espalda guardandoselas en el bolsillo -Ve y pregunta
que quiero verlo, va.
- Ya voy, ya voy, pervertido. – le lanzó otra mirada
de reprobación, antes de dirigirse a la enfermera que servía
a su vez, de secretaria. - ¿El doctor Kawayama está?
– Sí, un momento, por favor. – la mujer lo llamó
por teléfono a su oficina, y se lo pasó al chico.
No había necesidad de ir hasta su consultorio, si no era
por nada serio. Pudo escuchar la voz al otro lado del auricular.
- ¿Sí?
– Hola doctor, habla Rei, quería saber si Yoshi podría
recibir visitas ya. Creo..creo que le haría bien.
– Bueno, precisamente ahora, enviaba a unos enfermeros para
que lo trasladen de habitación, y así podrá
recibir visitas, ¿vale? Sólo asegúrate de que
sea en el horario del hospital, y que no lo agiten mucho.
– Sí, muchas gracias, doctor. –suspiró
aliviado, pero antes de que colgara, el doctor lo interrumpió.
- ¿Aún no localizas a tus padres?
– No, aún no. – el chico se tensó un
poco. Lo mejor era acortar el tiempo de Yoshi en el hospital.
– Bueno, pero sigue intentándolo, por favor. Ya sabes
lo grave del asunto.
– Sí, por supuesto. Gracias. –colgó.
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