Capitulo
12
Fuck me 4 blood
Akira apareció en la casa de Rei, eran más de las
nueve de la noche, pero se le había ocurrido algo y no quería
dejarlo pasar. Le había costado encontrarla, pero con preguntar
a la policía, le habia llegado para saber la calle, llamó
al timbre una sola vez y esperó frente a la puerta.
Kamio se habia tirado en el sofa con la botella de sake aun sin
abrir en la mano y comida en la otra -huy mira...al menos puedo
ver porno gratuitamente- dijo buscando uno de esos canales que Oshi
había puesto. Sonrió al encontrar uno -Si me quedo
aqui al menos, podre morir a base de sake y porno.
Rei estaba en el baño, cuando escuchó el timbre.
Había sentido la necesidad de dares una ducha y aún
así no estaba de muy buen humor. No habían encontrado
nada en todo el día, y además tener que aguantarse
al pesado de Akira, no era precisamente divertido. Salió,
poniéndose una bata, y secándose el cabello. Nunca
recibía visitas, así que supuso que se trataba de
algún vendedor y fue hasta la puerta, refunfuñando.
– Mierda….¿cómo se les ocurre venir a
estas horas? ¿Que no tienen vida propia? …… -
abrió la puerta de una sola vez, con gesto de enfado. - ¿Qué?!!!!
Yoshi se había ido directamente a su casa, y hacía
poco que despertaba de la siesta que había tomado en la cama
de su hermano. Aún podia sentir el olor de Noboru en ellas,
y ya lo empezaba a extrañar de nuevo, aunque las cosas no
fueran como antes. Se levantó y fue a la cocina, a preparer
al go de comer para llevarle a Kamio. No sabía si el rubio
tenía alguna cosa en casa de Akira, ni si sabría cocinar.
Pero probablemente el que cuidara de Kamio mientras no estaba, le
agradaría a su hermano.
Akira le sonrió -Tan agradable como siempre- dijo subiéndose
las gafas -Parece que he llegado en mal momento ¿no?- haciendo
referencia a la bata y el pelo mojado de Rei -Venía a comentarte
algo que se me ha ocurrido.
El rubio se quito la camisa que habia cogido prestada a Akira,
no la habia soportado mas de 25 minutos, era demasiado incomodo
tener aquella tela tan firme -que rollo- dijo pasandose la mano
por el pecho de manetra distraida, abrio por fin la botella de sake
-y hoy voy a intentar pasar la noche en este mundo sereno!! sera
mi super logro del día- le dio un trago largo al licor -que
culo mas mono- dijo echandose hacia delante en el sofa para ver
la pelicula mas de cerca.
(- “Para tí, siempre es un mal momento”) –
pensó, mirándolo con desconfianza. NO le agradaba
eso de que el moreno, súbitamente supiera donde vivía.
Pero le interesaba saber qué se le había ocurrido.
Mientras más rápido se resolviera aquella situación,
mejor. – Bien, pasa. – se hizo a un lado, dándole
espacio para que caminara.
Yoshi llegó a la casa de Akira algún tiempo después.
No se escuchaba nada adentro. Normal, no iba a estar hablando solo,
aunque con esas personalidades tan extrañas, no le hubiera
sorprednido demasiado. Tocó el timbre y esperó tranquilamente.
Akira pasó al interior y lo miró, cruzado de brazos
-Hace un tiempo, estuve estudiando la estructura de la ciudad para
poder dibujar bien los fondos. Bien, durante ese tiempo encontré
bastante interesante un artículo sobre el jardín del
que hablamos esta mañana, trataba sobre uno de los monumentos
que hay allá. En teoría hay una puerta metálica
y en su interior está cerrada una habitación de "espejos"-
recalcó la última palabra -¿No te resulta curioso?
Kamio se levantó a abrir la puerta y miró. No fuera
a ser Oshi dispuesto a matarlo, se quedó sorprendido de ver
a Yoshi, pero después del mulatto, era el único que
se le ocurría que podría ser. Miró hacia abajo,
su sexo se marcaba en el pantalón perfectamente. Desde luego
estar viendo aquellas peliculas obviamente no le dejaba como si
nada -Ya abro- dijo volviendo a ponerse la camisa aunque sin cerrarla
-Pasa- dijo abriendo la puerta y sentandose de nuevo -¿Pasa
algo?
- Me parece…..me parece……Mierda! ¿Por
qué no me dijiste eso antes? – Aquella podia ser la
respuesta. Si ese lugar realmente existía, tal vez era una
puerta hacia el otro mundo. Miró al moreno, emocionado. -
¿Sabes qué? Vamos para allá! Ahora. –
luego miró hacia abajo, recordando que estaba en batas. –Le
dio algo de verguenza el no haber pensado en eso. – Bueno,
primero voy a ponerme ropa. Espera. – Rei desapareció
en su habitación, buscando lo primero que veía.
Yoshi lo siguió adentro, cerrando la puerta tras de sí.
– No, solo vine a traerte algo de comer, supuse que no tendrías.
– notó lo que estaba viendo el rubio, y lo miró
de nuevo, fijándose en la erección que sobresalía
de sus pantalones, aún sentado. Volvió a ver la television.
No comprendía, a él no le parecía tan emocionante
eso, la verdad.
-Me sentaré mientras, si no te importa- Akira se sentó
en una de las sillas -no te lo dije antes porque no lo había
recordado hasta ahora- dijo en alto suponiendo que lo oía
–Creo que podría server, pero más nos vale llevar
algo con qué romper la cadena, porque si está como
en mi mundo. hay una bien gorda, trabando la puerta.
Kamio lo miró fijándose a donde habia dirigido su
mirada, iba a decirle una bastada y sonrió de medio lado
pero como le había traido comida decidio ahorrarsela -gracias-
dijo abriendo la comida, la olió con algo de desconfianza
-Huele bien ¿lleva mierda de algun animal?
- Genial, ¿cómo qué? –le respondió
el chico gritando desde dentro del cuarto. - ¿Yo no tengo
herramientas pesadas, sabes? – asomó la cabeza por
la puerta, a la vez que intentaba ponerse una camiseta negra. Nos
sabía ni por qué, el parque era público, pero
tenía la impresiónd e que para esas cosas, te vestías
de negro. Volvió a meter la cabeza, finalizando su “arreglo”
y salió de nuevo. - ¿Qué hacemos?
- No, solo vegetales. Recordé que ni a tí ni a mi
hermano les gusta – aunque Yoshi igual no entendía
por qué les disgustaba tanto, si era solo comida.
-No sé. Akira lo miró de arriba a abajo, parecía
un ladrón. Sonrió un poco -Bueno...supongo que valdría
con cualquier cosa metálica para hacer palanca. Podríamos
reventar la cadena de esa manera, seguramente estará hecha
un asco de estar al aire libre ¿Tienes algo que pueda valer
para eso? Una llave inglesa o cualquier cosa así podría
servir.
Kamio se llevo la comida a la boca con algo de miedo de saber los
condimentos, no sabia muy mal y menos para lo que se esperaba pero
tampoco era ninguna cosa deliciosa, comió algo mas y la dejo
en la mesa -Está bueno- dijo sonriendo como si realmente
lo estuviera, se llevó el sake a los labios viendo la pantalla
de la tele -¿Quieres?. dijo pasandole la botella -¿No
te apetecia estar solo? ¿O es solo porque crees que Rei aparecera
aqui?
- Pues…no lo sé.- Rei se quedó pensando por
unos momentos y recordó algo. – Espera, ya vengo. –
desapareció, hacia una de las habitaciones traseras y regresó
con una palanca de metal bastante grande, que honestamente no recordaba
de dónde había sacado. Probablemente era de algún
proyecto de la escuela o algo así. Se la mostró a
Akira. - ¿Esto servirá?
- No, vine porque pensé que a mi hermano le agradaría
que te ayudase. - Yoshi le respondió de manera evidente.
– Sé que cuando Noboru regrese, irá a buscarme
de todos modos.
-Sí, supongo que sí- Akira miró la palanca
preguntándose de dónde la habría sacado -Pero
guárdala en algún sitio, porque así, vestido
de negro y con esa palanca en la mano, parecerá que vamos
a atracar una joyería- sonrió, abriendo la puerta
de la casa y esperándolo en la entrada -Espero que esto sí
que funcione finalmente.
Kamio se levantó estirándose y mirando a su alrededor
como si fuera a caerle del cielo algo con lo que entretenerse. Se
sentó de nuevo, quitándose la camisa. De todos modos,
ya había visto que estaba empalmado y por otro lado, él
no tenia la culpa de que el chaval no fuera normal y no le pusiera
cachondo ver peliculas porno -Oye tío...no te molestes ¿pero
a ti te pone algo cachondo?
- Al menos no nos perseguirán por las calles disparándonos
a la menor señal. – Tomó su mochila de la escuela,
echando los pocos libros que llevaba en el sofa, y metió
la palanca dentro. – Sí, tiene que funcionar.
- Por supuesto. – miró al rubio como si estuvieran
teniendo la conversación más casual del mundo., y
luego volvió a mirar la pantalla. – Pero no esto. Es…..es
demasiado suave.
Akira bajó por las escaleras, agradeciendo que ya estuviera
oscureciendo. No le apetecía que lo vieran por la calle a
esas horas. Se les veía sospechosos o tal vez era un rollo
mental suyo. Le molestaba tener que hacer un acto tan vandálico
como romper la cadena de un bien público. Suspiró,
agradeciendo el estar haciéndolo en el mundo de Rei y no
en el suyo -¿Por qué dices eso de dispararnos?- preguntó
con indiferencia.
Kamio sonrió enderezandose un poco en el asiento -¿Has
dicho mas fuerte?- no pudo reprimir una carcajada -¿A qué
te refieres con eso? Dime, al parecer aquí sois muy diferentes
que en nuestro mundo- le dio un trago al sake mirando a Yoshi y
le dio la risa imaginar el cabreo que Rei tendría si sabía
que hablaban de esas cosas.
Rei lo miró con incredulidad. – Pues lo del licor
por ejemplo. ¿Qué es eso de perseguirte por la calle,
disparando porque eres menor de edad o estás con uno? A mí
me parece que en tu mundo reaccionan exageradamente con todo y luego
actúan como si fuera muy normal. Es una locura.
Yoshi se sentó en el sofa, al lado de Kamio, observándolo
con absoluta seriedad, pero algo de curiosidad también. -
¿Sabes una cosa, Kamio? Sólo porque seamos del mismo
mundo, no significa que todos seamos iguales. Si todos quisiéramos
lo mismo, no se podría hacer nada. Algunos, simplemente lo
hacen así – señaló el televisor, aunque
le parecía una manera más bien educativa de hacerlo,
que otra cosa. – A otros…..les gusta hacer daño.
A mí….. – se le acercó un poco más,
mirándolo a los ojos. – A mí me gusta que me
lastimen.
-Hum...Yo no tengo ni idea de que hablas sobre el licor, si es
algo que te ha pasado con Kamio...recuerda que somos iguales pero
yo no tengo ni idea de lo que os pasado o os ha dejado de pasar-
el moreno se quedó un segundo parado sintiéndose algo
extraño, como un hormigueo en el estómago. Siguió
andando como si nada, serían los nervios por hacer algo así,
simplemente.
Kamio lo miró a los ojos y le sonrió dejando la botella
en la mesa -¿Estás de broma? ¿no?- no dejaba
de sonreir aunque aquello no le estaba pareciendo muy normal -¿Qué
pasa? ¿Estás caliente?- dijo viendo lo que se le acercaba
y como se acercaba, sintió un subidón tremendo y metió
los dedos por el cuello de su camiseta acercándolo a el,
lamió sus labios con suavidad -Contesta ¿es alguna
broma bizarra de este mundo?
- Hmmmm…. ¿no tienes idea, eh? – Rei le miró
de lado, burlonamente. – Hablo de esa estúpida ley
de que si eres menor o vas con un menor a comprar licor, te llevan
preso. Y si te resiste..pues…ya sabes. ¿No me vas a
decir que eso no es exagerado? – se metió las manos
en los bolsillos, mirando hacia el frente. Realmente era un alivio
estar en su propio mundo y saber que no los iban a atacar por cualquier
tontería.
- Sí te digo que lo es….¿me golpearás?
– Yoshi sonrió, sintiendo el aliento caliente del rubio
sobre sus labios. – No, no es ninguna broma. Y sí estoy
excitado. ¿Me deseas, Kamio? . le mordió el labio
con suavidad, arrastrando sus dientes por el mismo.
-Pues no tengo ni idea de leyes, no- Akira lo admitió como
si nada. Ni que tuviera motivos para conocerlas. Simplemente sabía
que no las infringiría y punto. Nunca había infringido
ninguna, aunque ahora sí iba a hacerlo. Entraron en el parque
-Oye...hay unos tíos follando en ese banco- dijo impresionado
por que lo estuvieran haciendo en plena calle.
Kamio inclinó una ceja con una sonrisa de medio lado en
el rostro -Estás bueno...- dijo abriendo los cordones de
su camiseta -y me estás calentando, si no te desease sería
imbecil- el rubio le devolvió el mordisco con más
intensidad y lo miró a los ojos, se sentía completamente
encendido pero también nervioso -No quiero pegarte ¿quieres
que te pegue?-
- Oh! Dios! Están follando! ¿Cómo es eso possible?!!!
– Rei se llevó una mano a la cara en un burlón
gesto de exagerada indignación. Dejó escapar una risita,
mirando al moreno. - ¿Qué te sucede? ¿No que
lo haces con varios todos los días? Pareces una vieja asustada.
-
- No tienes que golpearme si no lo deseas…. Me da igual lo
que me hagas. – enterró sus dedos en el cabello del
rubio. Tenía las mejillas enrojecidas y respiraba más
intensamente. – Sólo hazme sentir…. Haz que duela…
- se le quedó mirando en espera. Kamio era bastante atractivo,
aunque no tenía idea de lo que se traían él
y su hermano. Pero, al fin y al cabo, no importaba, si era solo
sexo.
Akira lo miró –Sí, pero lo hago en mi casa,
no en plena calle en un banco!- dijo escandalizado -¿Que
no lo ves? A esa tía se le está viendo todo el culo.
Dios, cuanto antes me vaya de aquí, mejor. Esto es una paranoia-
se echó a andar alejándose de la pareja que lo hacía
en el banco -¿Tú también lo haces en los bancos?
Kamio lo sujetó de las nalgas, subiéndolo sobre él,
mientras él estaba acostado en el sofa. No se le presentaba
la ocasión todos los días. Puede que fuera un tanto
extraño de más, pero estaba bueno y él, caliente.
Era suficiente -Estás muy bueno- dijo desabrochándole
el pantalón y bajándoselo hasta las rodillas para
acariciarle las nalgas -No quiero pegarte, pero si tengo que hacerte
daño para que me dejes follarte, por mí, está
bien- lo atrajo hacia él mordiendo su cuello de una manera
un tanto salvaje, mientras introducía tres dedos en su ano
con fuerza. No iba a andarse por las ramas, eso era lo que Yoshi
deseaba y él se lo daría. Arrastró sus dientes
por el hombro del chico mordiendole de nuevo con fuerza, deslizo
la lengua por su pecho haciendolo sentarse y mordisqueó sus
pezones.
- Claro que no! – Rei lo miró con el tono subido al
rostro. – Yo…..yo…Bueno, pero tampoco es para
asombrarse! No es que se deba, pero es algo que sucede a estas horas
aquí, y …ni modo, pues. – no sabía como
explicarse. Además, le parecía absurdo, viniendo de
un mundo donde pasaban porno por la televisión. – Y
si tanto te molesta el culo de la tía, deja de mirárselo!
Yoshi lanzó un grito al sentir los ataques del rubio en
su cuerpo, y luego sonrió. Aquello le gustaba, era real.
Se movió un poco, intentando aumentar esa mezcla entre dolor
y placer. Cerró los ojos, echando la cabeza hacia atrás,
perdiéndose un poco en las sensaciones. En esa invasion salvaje
en su ano, los dientes de Kamio despertando su piel….Lanzó
un gemido, aferrándose a su cuello.
Akira apartó la mirada -No dije que me molestase ver su
culo, solo que no me parece lo mas correcto que esta aqui en plena
calle mostrandolo. A lo mejor es a ti a quien le molesta que yo
lo mire- dijo muy serio guardándose las manos en los bolsillos
-Pero bueno, dejemos el tema antes de que acabemos en una discusion
eterna en la que los dos finalizaremso pensando lo mismo que en
un principio-
El rubio lo empujó un poco, sin dejar de mover sus dedos
dentro de él, y lo acercó a su rostro. Acarició
sus testículos con la lengua, lamiendo sus ingles y rodeando
su sexo humedeciéndolo. "Al final me acabara poniendo
esta mierda sádica si sigue así" - pensó
riendo, para sus adentros, aunque no pensaba ponerle la mano encima
ni de broma. Se metió el sexo en la boca profundamente hasta
que sintió cómo el glande del chico tocaba su garganta,
arrastró sus dientes a lo largo de él hasta llegar
al glande. Clavó sus colmillos en él con suavidad
y empujó las nalgas del chico para que entrase con su boca
con fuerza, sintio como sus dientes rozaban la fina piel -¿Te
gusta eso?- le preguntó sonriendo y metiendo dos dedos de
su otra mano tambien detro de él dilatando su entrada.
- Está bien, cómo quieras. – Rei lo miró
aún enojado, pero dispuesto a dejar las cosas tranquilas.
Ninguno de los dos se aguantaba, eso era claro, pero igual tenían
que trabajar juntos. – Pero déjame dejar una cosa bien
en claro, para que no andes presumiendo en tu mente. A mí,
no me pones, ¿entiendes?
Yoshi observó al rubio, con los ojos llorosos y el rostro
rojo. – Du…duele…. – se mordió el
labio inferior con fuerza. – Sí…sigue así.
Kamio. –sonrió un poco gimiendo, y se movió
hacia adelante apresurando los movimientos dentro de él,
su sexo hinchándose por la excitación. – Ahhh…..
ahh… - sus gemidos se fueron convirtiendo en una especie de
alarido con risas.
- Eso ya lo sé...aunque no sé, porque si soy igual
que Kamio y él sí te gusta- dijo parándose
ante la puerta cerrada por la cadena metálica -A ver, pásame
la palanca, supongo que tú no tendrás fuerza para
abrirla ¿no?- dijo sólo para joderle.
Kamio se apartó, masajeando el sexo húmedo del moreno,
levantandose frente a el, aquello más que gemidos eran autenticos
alaridos y se había reido, era delirante, muy delirante era
la primera vez que lo oía reirse, le sonrió desabrochándose
los pantalones y tiro de sus manos para que se levantará.
Lo colocó a cuatro patas con el pecho sobre el sofá
y se agachó lamiendo su ano con fuerza sintiendo como su
lengua entraba fácilmente en aquella calidez, se apartó
un poco levantandolo -Ven ponte contra la pared- lo agarro de las
manos poniendolas a su espalda y lo penetró con fuerza de
una sola vez -AH!!- gimió doblandose un poco sobre el chico
y mordió su cuello de una manera un tanto salvaje para contener
sus gemidos.
- Mierda! Que no me gusta Kamio! Es solo un amigo…. –
le miró un poco colorado, y bastante molesto, y tomó
la palanca, golpeando con toda su furia la cadena, descargándose
con ella.
-
Yoshi gritó contra la pared, y continuó entremezclando
sus gritos con gemidos. Se sentía a punto de explotar. Tal
parecía que el rubio le había tomado el gusto, después
de todo. Respiró con dificultad, intentando pegarse más
a la pared, aplastando un poco su sexo contra el frío cemento.
Aunque no lograba llegar del todo, gracias al agarre firme que tenía
Kamio de sus brazos, y a las constantes mordidas en su cuello. Pero
le gustaba aquello, que lo poseyera por completo, que tuviera todo
el control. Intentó alejarse de él, sólo para
provocar que lo atacara de nuevo.
Akira sonrió, estaba claro que a Rei le gustaba Kamio sino
no tenía sentido que se pusiera de aquella manera, sintió
como un escalofrio recorria su cuerpo entero como si estuviera al
borde de alcanzar un orgasmo, se apretó la pierna hasta hacerse
daño -Abre eso de una vez!- le dijo traspasando su cabreo
a Rei.
El rubio lo sujeto de los brazos -no te escapes ahora...- lo empujó
levemente contra el suelo apretando su espalda con una mano mientras
alzaba sus caderas con la otra y lo penetraba de nuevo, se acostó
sobre el lamiendo su espalda -ah...ah...- estaba al borde de explotar
no sabia cuanto tiempo más soportaría aquello, le
mordio el cuello hasta sentir como sus colmillos atravesaban su
piel.
- Y ahora qué mierda te pasa a tí?! Toma! Hazlo tú,
si tanto te desespera! – Rei le entregó la palanca
con fuerza, casi golpeándolo de la rabia. Ojalá funcionara
aquello, ya no lo soportaba más.
- Ahhhh….ah……duele….duele, Kamio…..
– pero no era una protesta. Yoshi se movía contra el
suelo, su sexo hinchado aprisionado contra el mismo y algo de sangre
resbalando hasta su pecho. Pero se concentraba en no venirse. Así
sería mejor, lo haría cuando le fuera físicamente
imposible resistir a su cuerpo. Levantó sólo un poco
sus caderas, justo cuando el rubio se preparaba para otra embestida,
y lanzó un sonoro gemido, al sentir como su sexo se oprimía
más contra el suelo, casi a fuerza de golpe.
Akira cogió la barra metálica y golpeó con
todas sus fuerzas la cadena -NO! Mierda no sé en qué
coño estaba pensando, así no se abrirá- sacudió
un poco la cabeza ¿Por qué estaba sudando de aquella
manera? Metió la barra entre las cadenas y la puerta, e hizo
palanca mientras apretaba sus mandibulas y hacia fuerza con todos
su empeño -Mierda...- paró un segundo y de nuevo empujo
con todas sus fuerzas partiendo la cadena. Sujetó la barra
en la mano y abrió los portones. Dentro había una
sala vacía. Todas las paredes, los techos, el suelo mismo
era de espejos. Algunos estaban carcomidos por la humedad y cubiertos
por el musgo -Dios...¿qué es esto?-
Kamio se apartó del chico, aunque aquello era más
una tortura que un placer, pues deseaba acabar ya con aquello, estaba
a punto de explotar. Sonrió de medio lado, volteando al chico
para verlo de frente -Lo bueno no es mejor por ser mas breve ¿verdad?-
lo miró a los ojos. Eran unos ojos preciosos, con un brillo
muy profundo. La piel del chico era suave y cálida, observó
la sangre corriendo por su cuello, se le hacia dificil asimilar
que el mismo habia hecho aquello, pero lo cierto es que el chico
parecia estarlo disfrutando. Levantó las rodillas de Yoshi
sobre su pecho y lo penetró de nuevo brutalmente sin dejar
de respirar agitado, bajó una mano por la pierna palida del
chico introduciendo dos dedos junto con su sexo en la entrada del
chico.
Rei entró detrás de Akira, sin dejar de pensar en
que el moreno actuaba extraño. A diferencia de su habitual
indiferencia, ahora parecía molesto, y Rei no se explicabab
por qué. No recordaba que hubiera sucedido nada en especial.
Pero aquellos pensamientos dejaron de importarle cuando vio en dónde
se encontraba. Absolutamente todo estaba hecho de espejos y a juzgar
por el aspecto de algunos, nadie había estado en esa habitación
en mucho tiempo. Miró a Akira, quien parecía tan asombrado
como él, y se acercó a uno de los espejos, apartando
un poco el musgo. Enseguida sintió una especie de electricidad
recorrer la punta de sus dedos, y apartó la mano sobresaltado.
Los espejos empezaron a nublarse. – Akira?…. –
lo llamó para estar seguro de que aún estaban allí.
El pecho de Yoshi subía y bajaba acelerado, con la excitación.
Ya lo sentía, casi no podía aguantar más, deseaba
correrse. Pero aún resistía contra los deseos de su
propio cuerpo. Contrajo algo su ano, para que el roce fuera más
intenso, y sintió cómo se rasgaba ligeramente la piel.
Subió los brazos, rodeando el cuello del rubio y atrayéndolo
hacia sí, para que lo besara.
Kamio se dejó arrastrar hacia los labios de Yoshi, lamiéndolos
con fuerza y separándolos para arrastrar la lengua del chico
fuera de su boca, sin dejar de rozarla con la suya. La sujetó
entre sus dientes, arrastrándolos por ella con fuerza, sin
dejar de penetrarlo. Aquella espera para correrse se hacía
dolorosamente intensa. Lo agarró, tomándolo en brazos
Akira se acercó a Rei, apoyando una mano en su hombro. No
es que fuera muy dado a ese tipo de preocupaciones por los demás,
pero él mismo también estaba asombrado y confundido.
Por otra parte, se sentía extraño y caliente sin motivo.
Apoyó la mano en los espejos que se movían y apartando
el musgo de ellos, unas figuras comenzaron a formarse en los reflejos
de todos y cada uno de los espejos -Rei...-
El rubio apoyo la fina espalda del chico contra la pared sin dejar
de sujetarlo en sus brazos penetrandolo sin cesar, lamió
la sangre que había resbalado por su pecho y su cuello subiendo
hasta las marcas que sus dientes habian dejado en el cuello blanco,
lamió su herida sin dejar de jadear sobre ella como un animal.
Rei observó atentamente a las figuras que se formaban en
los espejos, que cada vez se iban haciendo más y más
claras. Y entonces los vio. Vio la espalda del rubio, la manera
en la que sujetaba al chico contra la pared. – Ka…¿Kamio?….
–no comprendía exactamente lo que estaba viendo. Era
inconcevible. El rubio aprisionaba a Yoshi, penetrándolo
de una manera inusitada, violenta. Y Yoshi parecía estar
lastimado. Para los ojos de Rei, aquello era demasiado. Le pareció
ver sangre bajando de donde Kamio apoyaba sus labios, los ojos del
chico estaban llororos en aquel rostro idéntico al de su
hermano, y el rubio no dejaba de embestirlo salvajemente. Rei meneó
la cabeza sin apartar la mirada que se le había quedado fija.
Eso no podía ser cierto, no podía creer que Kamio
fuera capaz de algo así.
Yoshi alzó el rostro, y lanzó un gemido, enterrando
los dedos entre el cabello de Kamio. Sentía el aliento caliente
y agitado del rubio, sobre su herida y la urgencia con la que seguía
penetrándolo. Cerró los ojos, sintiendo que no podía
soportarlo mas, iba a correrse. Aún sujeto a Kamio con un
brazo, bajó una de sus manos hasta su propio sexo, apretándolo
con fuerza.
Akira se quedó observando aquello fijamente. Ahora comprendía
por qué se sentía tan acalorado, pero nunca antes
le había ocurrido y debía ser por estar en aquel lugar
en aquel monumento, era como un agujero entre los dos mundos, una
puerta ¿pero era real lo que estaban viendo? -Esto...¿es
real? ¿o es nuestra imaginación?- dijo sin atreverse
a tocar el espejo, miro a Rei y sujetó su brazo de forma
algo brusca para hacerlo reaccionar -Rei! reacciona!- le dijo alterado
por todo lo que sentía.
Kamio sonrió al chico de cabello azulado, mirándole
a los ojos y lamiendo su barbilla –Venga, córrete ya,
sé que no lo soportas un minuto más- dijo sin dejar
de lamerlo, aunque realmente él tampoco podría aguantarse
tampoco mucho más tiempo. Golpeó un poco sus nalgas
para hacerle acelerar el ritmo. Rodeó sus nalgas completamente
con un brazo, haciéndolo moverse sobre él y bajó
su propia mano entre los dos cuerpos, para apretar la mano del chico
con fuerza bajo la suya moviéndolas sobre su sexo. Comenzó
a moverse aún más rápido.
- Mierda, déjame en paz! – Rei se sacudió la
mano del moreno con furia, despertando de su aturdimiento. –
No, claro que no es verdad! Kamio no sería capaz de algo
así…. – pero no estaba seguro de sus palabras.
Si ese lugar era una puerta o una especie de enlace entre los dos
mundos. Miró al espejo con los puños apretados, y
sus brazos temblando. (-“Más te vale que no sea cierto”).
No lo soportaba, desvió la mirada hacia Akira de nuevo. –
Es una ilusión, tiene que ser una ilusión.
El chico miró al rubio con los ojos entrecerrados por el
placer y se mordió el labio inferior, gimiendo, al sentir
la presión de Kamio sobre su propia mano, su sexo pulsando
a más no poder, y algod e dolor recorriendo su espalda. El
chico lanzó un grito, sin poder contenerse, a la vez que
el líquido blanco se desparramaba por encima de ambas manos,
y arqueó un poco la espalda para que el rubio lo penetrara
aún más profundamente.
Akira lo miró sin entender el por qué de aquella
reacción -No tienes que ponerte asi, aunque fuese verdad
solo estan follando, no tienes porque alarmarte tanto, lo desquiciante
es que esto parece una puerta entre nuestros dos mundos.
Kamio se excitó aun más al sentir el liquido calido
en sus manos, los gemidos de Yoshi mientras facilitaba que profundizase
aun más en el, lo apretó metiendo la lengua dentro
de su boca y sintió como a cada embestida su sexo comenzaba
a derramarse dentro del chico, jadeó con fuerza en la boca
del moreno y se aparto un poco apretando las mandíbulas,
apoyó la frente contra el cabello azulado notando como el
semen resbalaba por su sexo y se derramaba por sus propias piernas.
Dejó al chico aún respirando con fuerza, sobre el
sofa y se apoyó en la pared respirando con dificultad.
Rei le devolvió la mirada al moreno, incrédulo. -
¿Follando? ¿Follando?!!!! ¿Me quieres decir
qué clase de persona follan así? – le señaló
el espejo, mientras aún parecían estar terminando.
Apartó la mirada, sin poder borrarse de la mente, el rostro
del chico. – No sé qué coño piensan en
tu mundo, pero aquí, eso se llama violación. Si lo
está lastimando, mierda! –estaba agitado y furioso,
pero no quería creer que aquello fuera verdad. Sabía
que Kamio era un salido, pero no podía pensar que fuera capaz
de llegar a esos extremos y menos con alguien como Yoshi.
El chico cerró sus azules ojos, poniéndose de lado
en el sofá, y sonriendo un poco. Estaba demasiado cansado
y adolorido para hacer más, pero lo había disfrutado
mucho. Entreabrió un poco los ojos observando al rubio.
Kamio lo miró de soslayo entreabriendo los ojos y se rió
un poco -Voy a ducharme, de veras que no me imaginaba que te tomarías
tantas molestias cuidándome- se agachó un poco para
apartarle el flequillo de la cara -Ha sido un placer- dijo haciendo
en una mueca un tanto chulesca. Desapareció de la habitación
hacia el baño, se metió en la ducha dejando que el
agua resbalase por su rostro y sonrió. Jamás se hubiera
imaginado tirarse a Yoshi, pero mucho menos que le iban aquellas
cosas extrañas. Recordó cómo le había
pedido que le hiciera daño y sacudió un poco la cabeza.
En aquel mundo les iban unos royos muy extraños, sonrió
-Qué locura.
Akira miro a Rei como si fuera un fantasma -¿Qué
tiene de especial follar asi? Puede que le este haciendo daño
pero a él le gusta ¿o es que no lo ves? A lo mejor
piensas que lo que se salió del sexo es corector blanco ¿no?-
dijo claramente molesto de que juzgase asi los gustos de los demás
y agradeciendo que desconociese los suyos.
- Idiota….Claro que no! Sé lo que es el semen! No
soy un ignorante! – Rei lo miró furioso de que lo tratase
de esa manera. – Pero…pero….no, es que no es posible.
- - no se podía creer lo que le estaba diciendo Akira. ¿Que
lo disfrutaba? No le terminaba de entrar en el cerebro. Yoshi le
parecía un chico tranquilo y dulce, un poco creepy, pero
no para tanto. Y Kamio….¿sádico? No le cuadraba.
– No, no me lo creo. – tocó el espejo nuevamente
con las puntas de sus dedos.
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