Capitulo 9
Peor hueles tú, te bañas con
sake
Rei abrió los ojos, la luz que se filtraba por la cortina
le lastimó la vista, y volvió a cerrarlos, dándose
la vuelta, liado entre las sábanas. Volvió a abrirlos,
para encontrarse con el rostro sonriente y algo asueñado
de Yoshi. – Buenos días……
- Ah! – se sentó sorprendido, y además con un
fuerte dolor de cabeza. - ¿Qué…qué haces
aquí? –miró a su alrededor. Estaba en la habitación
del hermano de Yoshi, y no recordaba nada, luego de haber caído
en el sofa, junto con Kamio. - ¿Cómo llegué
aquí?
El chico se sentó también, mirándolo con seriedad.
– Bebiste demasiado, te lo dije. Oshi me ayudó a llevarles
a sus cuartos luego de que quedaron inconscientes. Y yo…..quise
dormir contigo, porque te veías muy mal. No quería
que te fuera a pasar algo durante la noche….. ¿Te molesta
que lo haya hecho?
- N…no…no, claro que no…. – aunque la verdad
sí se le había hecho creepy eso de despertarse sorpresivamente
con el chico al lado. Pero era normal, ¿no? El chico lo interrumpió
de sus pensamientos.
- ¿Quién es Shiori?
- ¿Shiori?… - le sonrió con tristeza. –
Era mi hermano. Él también dormía conmigo a
veces, ¿sabes? – ladeó la cabeza, sonriendo
más. – Le asustaban los truenos.
El chico se le quedó mirando en silencio por un largo rato.
Luego se levantó de la cama, sonriendo súbitamente.
– Bueno….. voy a cambiarme y a preparar el desayuno.
¿Hoy también vienes a la escuela?
- Sí…claro….ya voy. – se quedó un
rato más sentado en la cama, recordando lo que tenían
que hacer ese día. No tenía ningunos deseos de ver
al tal Akira y menos con el dolor de cabeza que se traía.
Pero tampoco deseaba quedarse en ese mundo para siempre.
Kamio abrio los ojos y fruncio el ceño le dolia la cabeza,
se volteo en la cama aplastando la cabeza contra la almohada y mordiendola
un poco, tenia resaca y aquello era todo un desastre, odiaba ese
sitio, las cosas con Oshi no eran como antes y alli no conocia a
nadie, se volvio de lado pasandose la mano por la frente -esto es
una mierda...- no tenia ganas de levantarse y mucho menos para ir
a la "escuela" a encontrarse con ese tal Akira y por mucho
que hubiera dicho que le daba igual pedirle perdon no era cierto,
no tenia fueras ni para levantarse.
Rei se puso de pie sin muchos deseos, y se vistió como mejor
pudo en un estilo no muy distinto al del día anterior, aunque
ni se molestó en peinarse, cosa que casi nunca hacía,
pero ahora estaba especialmente espelucado. Miró a su alrededor,
aquel cuarto lo ponía incómodo. Más parecía
un museo. Todo estaba perfectamente cuidado y limpio, como si el
habitante de esa habitación aún estuviera vivo. Le
había servido de mucho a él, pero aún así,
le daba escalofríos.
Salió de la habitación, dirigiéndose al cuarto
en el que debía estar durmiendo Kamio, y le tocó la
puerta con fuerza. - ¿Que no piensas despertar?
Kamio estaba estirado sobre las sabanas solo con la ropa interior,
se puso de medio lado -No, no voy a ir, vete tu si quieres- le dijo
con la cara tapada por el brazo -ya le dices tu a mi hermano que
nos lo dé si quiere y sino que se joda.
Rei abrió la puerta de un golpe, irritado por esa actitud.
– Ah..no! Yo no voy a ir solo. Fue tu idea, después
de todo, y más vale que vengas si no quieres quedarte a vivir
en este mundo. Ni creas que yo tengo ganas de verle la cara de capullo
al idiota ese.
El rubio lo miró, tirado en la cama -da igual de quien fuese
idea, no vamos a salir de este mundo ¿no ves que no tiene
sentido? porque vamos a conseguir salir con un libro? bueno llegamos
aqui con un libro- se paso las manos por la cara -me da igual, no
quiero ir. Estoy hasta el culo de todo, odio este sitio y me importa
una mierda si piensas que tengo una perrencha de niño pequeño-
- Pues anoche no pareció que lo odiaras. Te divertías
de lo lindo. ¿No será que en realidad te gusta estar
aquí y no te quieres ir? No tienes responsabilidades, aquí
está tu mejor amigo y puedes quedarte bebiendo hasta que
te dé la gana sin que nadie te critique. – iba ennumerando
las ventajas con sus dedos. – Y eso sin contar el sexo libre,
el manga gratis y el hecho de que no has tenido que trabajar, ni
preocuparte por buscar alojamiento. ¿Es eso? - lo miró
en silencio, por un minuto – Pues a mí no me importa
si es eso o te rendiste o qué. Pero yo no quiero quedarme
aquí y no me vas a arrastrar contigo. – arrancó
las sábanas del rubio. – Ahora te dejas de berrinches
y vamos a la escuela!!!
Kamio rodó de la cama al suelo y se levanto dificultosamente
-ayer estaba borracho pero hoy estoy sereno y odio este sitio, golpeo
la mesilla con el puño -¿Para qué cojones quiero
leer mangas que no conozco, vivir en una casa que no es la mía?
Ni siquiera puedo cambiarme de ropa y ni un refresco puedo beber
tranquilo porque tiene meados de mono y yo tengo familia, quiero
verla- se puso el pantalón negro de nuevo -me voy a volver
loco, perdoma que no pueda estar sonriendo las 24 horas del día-
dijo en pleno arranque de genio -de nuevo me pondre la misma camiseta
hasta que se me pudra encima porque tampoco puedo comprarme otra
y Oshi...no me trata como antes, odio esto, es tu culpa por dejar
tomos tirados en cualquier lado-
- ¿Cómo dices? – Rei apretó los puños
bastante furioso. – Claro que no es mi culpa! ¿Te crees
que quería venir acá? ¿Crees que estoy muy
contento sirviendo de reemplazo a un hermano muerto? No….es
tú culpa por andar recogiendo cosas que te encuentras por
la calle! Yo no te traje aquí! Y para que sepas.…sí
tengo familia. Sólo porque mi hermano murió, no significa
que todo mi maldito parentesco haya muerto también! –
se detuvo, frenándose un poco. Probablemente sus padres aún
no se enteraban de que había desaparecido. – Y si tanto
me detestas, pues mejor! Apúrate para que podamos largarnos
de aquí, y seguir con nuestras vidas como antes.
Kamio lo miró de soslayo peinándose con las manos
de manera apresurada -yo nunca dije que tu no tuvieras familia,
solo he dicho que quiero ver a la mia, da igual...al menos aunque
no sea tu hermano te quiere ¿no? Lo único que yo he
ganado con esto es un doble que quiere asesinarme- salio por la
puerta de la habitacion pasando por delante de Rei, claramente estaba
de mala hostia. El rubio se giro a mirarlo -¿Vienes, no?
No sé tú pero yo me quedare fuera y cuando lo vea
en el pasillo hablare con el, no pienso quedarme dentro aguantando
las caras de jilipollas de todos sus benditos alumnos-
Rei se le quedó mirando desde la puerta, aún con
los puños apretados, sus manos temblando un poco. - ¿Ah,
sí? ¿Crees que es un paseo para mí, Kamio?
Pues yo quisiera tener un doble malvado. Mi hermano está
muerto, y digan lo que digan todos, no ha pasdo ni un solo día
que no me culpe de su muerte. Porque fue mi culpa. Y ahora…..ahora
tengo que ver este chico todos los días, con su mismo rostro
y su misma sonrisa, diciéndome que me quiere. ¿Cómo
crees que me hace sentir? ¿Crees que es fácil? ¿Crees
que no me cuesta nada fingir que no me importa, que nada me afecta?
¿Eso crees? Eres un estúpido, Kamio! – sentía
deseos de llorar, pero no quería. No quería haberle
contado esas cosas a Kamio, no quería haberle contado esas
cosas a nadie, en realidad. Suspiró cansado. - Anda, haz
lo que te dé la gana. Luego te alcanzo. – volvió
a meterse en el cuarto, sentándose sobre la cama y sujetando
los bordes del colchón con fuerza, casi enterrando las uñas.
El rubio se quedó de espaldas a la puerta sin moverse y
sintiéndose fatal por haberle dicho esas cosas. Siempre que
se cabreaba se iba de madre, por eso no soportaba hacerlo y se contenía
siempre. Siguió caminando hasta la puerta de la calle y se
quedó parado sujetando el pomo. Volvio hacia atras entrando
en la habitacion, se quedo de pie mirando a Rei - Lo siento, no
tenia ni idea, simplemente me desespere ¿vale?- se puso de
cuclillas delante de él para verle la cara, no sabia que
queria decir con que era el culpable de la muerte de su hermano
pero tampoco iba a preguntarselo, si no se lo habia dicho era porque
no queria -Tú siempre me decias que nada me afectaba ¿no?
Ya ves que sí, así que a los dos se nos da muy bien
hacernos los frescos- se quedo callado mirándolo.
- Ya vale, no podías saberlo. – giró un poco
el rostro, pasándose la mano por los ojos, y volvió
a mirarlo. – Está bien. Supongo que este mundo…nos
desespera a ambos. – se volvió a pasar el dorso de
la mano por el rostro. – No es nada. Sólo…..
- ¿No vamos a ir a la escuela? – Yoshi les interrumpió
desde la puerta, observándolos con la misma seriedad inscrutable
de siempre. Rei dejó escapar un suspiro y le sonrió.
- Sí, ya íbamos Yoshi. Sólo discutíamos
algo, pero ya….- miró al rubio. - ¿Vamos?
Kamio se levantó cogiéndolo de la mano para ayudarle
a levantarse. Se pegó a él, susurrándole y
metiéndose las manos en los bolsillos –Oye, no te preocupes
por haber llorado, no van a meterte en la cárcel por no ser
autosuficiente- le dijo totalmente serio. El rubio miró a
Rei y lo empujó un poco con el hombro -Hueles mal tío,
así como a pijito- dijo sólo para molestarlo y escuchar
una de sus acideces.
- Claro que no, peor hueles tú, te bañas con sake.
– le reclamó como si él no hubiera bebido también
la noche anterior. – Además…..no lloraba, yo
no lloro. – susurró bajo su aliento. – Luego
le sonrió, metiéndole una ligera patada de lado en
la pierna. – Eres un idiota, Kamio.
-Tú tambien te bañas con sake no quedas exhento de
pecado Rei...lo que pasa es que encima no podemos cambiarnos de
ropa...- dijo pensativo mirando al cielo con las manos en los bolsillos,
se inclino hacia el y le susurro -si lloras, todos lloramos- se
puso recto de nuevo poniendose uno de los ultimos cigarrillos que
le quedaba en los labios -¿sabes? Creo que debimos haber
traido un cuchillo de cocina...por si acaso-
Rei le miró de medio lado sonriendo un poco, y luego se
pasó la mano por el cabello. - ¿Qué? ¿Ya
te empieza a afectar el fetiche punzocortante a tí también?
Yo lo único que sé, es que si lo veo con una cuchilla,
no me le acerco.
El rubio se rio levantando una ceja y mirandolo de soslayo -No
gracias a mi no me ponen las cuchillitas- le miro el cuello -aunque
la marquita te queda bien- le paso el dedo por el corte -¿seguro
que no quieres acostarte conmigo? Mira que soy lo unico normal de
este mundo...tambien esta Oshi pero si te "homofobeas"
conmigo con él ya...
- ¿Ya empiezas de nuevo? Que no soy homofóbico! Y
ya déjate de proposiciones indecorosas. – le metió
una palmada en el brazo. – Que no sea homofóbico, no
significa que me quiera tirar a cualquiera. Y menos aún a
Oshi…..además… - no quiso decir nada más.
Oshi era el mejor amigo de Kamio, pero “normal”, no
le parecía necesariamente. Sobre todo con aquello de la muerte
de su doble, que nunca había terminado de explicar. Le daba
escalofríos.
-Además...se cargó a su doble ¿no?- el rubio
lo miró de soslayo, estaba totalmente serio, dejó
escapar el humo entre sus labios -Rei...bueno, nada da igual...-
sonrio de nuevo -mira una maquina de refrescos ¿quieres zumo
de meados?
- No seas idiota! – le miró molesto. Aún le
daba verguenza y asco, el haberse bebido aquello el día anterior.
Y eso también era culpa de Oshi, pero no dijo nada. –
Mierda, ¿cómo pueden beberse eso? Me pregunto si orinarán
zumo de naranja o qué.
-Rei...tio que pensamiento mas bizarro- Kamio lo miro con cara
de asco -¿Te molan esas cosas tan bizarras? Ser hetero ya
es bastante bizarro para empezar pero encima que te gusten esas
cosas...- se paró en la puerta del instituto dejándolos
pasar.
- Aghh…. Que no! – el chico prácticamente le
gruñó en el rostro. – Sólo era una pregunta
curiosa. No me mola! ¿Acaso viste que me molara cuando meabas
anoche, cochino? – dejó escapar un suspiro de resignación.
– Además, - pasó por delante, metiéndose
las manos en los bolsillos. – nadie dijo que fuera hetero….
El rubio se quedó en la puerta como si fuera un guarda del
palacio de Buckinham, si le hubieran pegado una hostia el habria
seguido alli con la misma cara descolorida, se metio las manos en
los bolsillos caminando detras de Rei sin llegar a alcanzarlo, ¿Había
estado diciendole todas esas animaladas y era gay? Por un momento
sintio que queria volver atrás en el tiempo y haber tenido
la boca callada. Ahora se suponía que tenía que hablar
con su agradable clon espejado pero estaba tan avergonzado que hasta
andaba como un automata.
Rei se giró, para mirar al inusualmente silencioso de Kamio.
-¿Y ahora qué te sucede? Mueve, que quiero salir de
eso rápido.
-Sí...ya voy- Kamio lo siguió poniéndose a
su lado y mirandolo de soslayo, trago saliva y miró adelante
de nuevo. Siempre habían sido bromas estúpidas, pero
como que ahora mejor y se las ahorraba. Se paró en la entrada
de la clase y miro a Rei -espero que llegue pronto...- miro al techo
sentia el ambiente un tanto espeso...
El chico lo miró con sus ojos negros llenos de intriga.
¿Qué tanto le pasaba? Vale que estaba nervioso por
hablar con su evil twin, pero Kamio no actuaba así. Sintió
la mano de Yoshi sujetando la suya, y le miró.
- ¿Hoy no vas a tu clase?
- No, prefiero quedarme contigo. – lo miraba fijamente y con
determinación. Era obvio que no pensaba desistir.
- - Bueno, pero si pasa algo, te alejas, ¿eh? – no
confiaba para nada en el tal Akira.
Kamio se entretenía mirando por la ventana a los estudiantes
que entraban de manera pausada sin excitaciones ni bromas, de veras
que aquel mundo le sacaba de quicio, aunque mucho más, le
sacaba pensar en las sandeces que le habia dicho a Rei "por
qué no haces que te caes y me la comes" " no me
mires la polla" "homófobo" sintio como se
ponia rojo hasta las orejas y carraspeo un poco lanzando la colilla
por la ventana.
Akira subía por las escaleras del instituto hablando con
un chico rubio al parecer sobre algo de las clases ya que el mas
joven le preguntaba muy entusiasmado sus dudas, el moreno explicaba
de manera pausada y seria como si fuera un adulto, se ajusto las
lentes y sujeto el maletín en su mano, no podia evitar preguntarse
si de nuevo aquellos dos voleverian a las clases o si estaban relacionandose
con más gente de alli, fuese como fuese seguro que estaban
causando problemas y mucho más si estaban con Oshi.
Rei observaba la marea de gente, ir y venir por los pasillos. De
vez en cuando miraba a Kamio. Sí que estaba callado y extraño.
Hubiera preferido que le dijera alguna tontería. Tanto silencio,
lo ponía tenso. Divisó de lejos al moreno qu iba surgiendo
de las escaleras, y se acecó al rubio, tocándole el
hombro. – Eh, despierta, que ahí viene el amor de tu
vida, tu reflejo.
Kamio lo miró bajando las cejas y no pudo evitar sonreír
-Pues no me negarás que esta bueno el tío- se metió
las manos en los bolsillos apoyandose en la pared y mirando a su
gemelo con una sonrisa de medio lado, bajo la mirada dirigiendola
a sus propios playeros, se sentia inseguro, recordo el incidente
de la lata, era como si ya supiese desde un principio que iba a
hacerlo.
- Da igual. – se encogió de hombros, mirando hacia
el moreno. – A mí no me atraen ni las armas blancas,
ni los profesores. – continuó observando el progreso
de Akira por las escaleras y luego el pasillo, hacia ellos. De vez
en cuando era detenido por algun alumno que lo saludaba emocionado.
– Joder, ni que fuera estrella de cine….
Kamio sonrió mirando a Rei -Es que es la estrella del isntituto
¿no lo notas? Para ellos, es como si fuera una especie de
ídolo...y todo gracias a mi cara jejeje- echó la cabeza
hacia atrás apoyándola en el cristal.
El moreno se paro ante ellos y detuvo con la mano a un chico que
iba a acercársele a saludarlo -Disculpa un momento por favor,
¿puedes preguntarme despues de las clases?- el chico sonrio
-Sí, claso Akira-san, gracias- dijo antes de alejarse muy
educadamente.
-Qué quieres decirme- dijo mirando a Kamio que miraba al
techo aun sin verlo-
- Oye, por nosotros no te detengas, ¿sí? Tú
termina de firmar tus autógrafos con calma. – Rei le
sonrió de medio lado. No podia evitar hacer esas cosas, no
soportaba las actitudes de superioridad. Aunque estaba bastante
nervioso, en realidad. ¿Cómo había sabido que
querían hablarle?– Y ¿entonces…? ¿También
lees mentes? - le volvió a sonreír como tanteando
el terreno.
Kamio se limitó a sonreír observando la reacción
de Akira. El moreno se metió las manos en los bolsillos y
miró a Rei fijamente, sin alterarse en lo más mínimo
-¿Más sandeces o ya vais a decirme lo que sea que
vengais a preguntarme? Por que si sólo era para eso...-
-No...en realidad- Kamio lo interrumpió mirándolo
con las manos en los bolsillos y sorprendentemente en una actitud
exactamente igual a la de Akira -Veníamos a disculparnos
por nuestro comportamiento de la noche anterior- lo miró
serio representando a la perfección su papel de hombre serio
y arrepentido.
Akira sonrió y los miró -No se diría que tú
vengas a disculparte - dijo mirando a Rei y resoplando - Y...¿qué
es lo que quereis?-
Rei se encogió de hombros, ignorando el comentario de la
disculpa. No tenía deseos de hacerlo y sabía que aunque
lo intentara, le saldría bastante mal. Además de que
ya era bastante extraño verlos a Kamio y a él juntos.
Era como un espejo con el reflejo dañado. – Pues….necesitaríamos
tu ayuda, en realidad….. – Rei hablaba pausadamente,
intentando ser amable, y sintiendo como si un alambre se le retorciera
en el estómago. – Tienes un libro que nos interesa
mucho. Y…..pensamos que podrías prestárnoslo.
Akira miró a Rei -Un libro- se cruzó de brazos subiéndose
las gafas y dejando el dedo apoyado en el puente de su nariz como
si estuviese pensando -Ese tomo ¿es vuestro?- miro a Kamio
de soslayo, se parecía mucho a el y no lo entendia muy bien
aunque tampoco era algo que le preocupase demasiado.
-Un tomo muy raro, con una figura reflejada en la portada- el rubio
lo miró inclinando un poco la cabeza preguntándose
que tanto lo miraba de aquella manera.
- Sí, y la primera página en blanco….. –
se sintió tonto dando aquella descripción. A lo mejor
el libro no era igual en este mundo, y si Akira no lo había
leído, no sabría cómo eran las páginas.
– Bueno….no tiene autor…..
Yoshi los miraba desde una distancia prudente. Kamio y Akira eran
idénticos. ¿Serían gemelos? Aparte de eso,
se aburría un poco y deseaba irse a su clase.
Akira se apartó un poco el flequillo de la cara tocandose
en menton -¿en blanco? nose, la portada si es como tu dices-
dijo mirando a Kamio ahora -pero la primera pagina no esta en blanco,
no lo he leido ni nada, lo siento, no me he fijado lo suficiente
para poder deciros, de todos modos no es mio, simplemente lo encontre
en mi cama el mismo dia que vosotros aparecisteis en mi casa- sonrio
de una manera que a Kamio le parecio extraña y que jamas
habria imaginado en su propio rostro.
-¿Entonces no lo quieres, no?- preguntó el rubio.
- Cierto, si no es tuyo, no te interesa, ¿verdad? –
Rei lo miró, cambiando su peso de un pie al otro, nervioso.
Como si no fuera suficiente con el tío ese, además
no comprendía por qué el libro había ido a
parar allí, y Kamio a otro lado. Era extraño.
Kamio miró a Rei de soslayo con una mirada que lo decía
todo "sé más amable julai". Akira miro a
Rei -Puede que si y puede que no, de todos modos esta en mi casa,
no hay ningun motivo por el que tuviera que daroslo ¿que
tiene de especial?-
-Nada, pero es nuestro- Kamio lo miró encogiándose
de hombros como a quien no le importa lo más mínimo.
Akira lo miro y despues a Rei. El pequeño se veía
demasiado nervioso para ser solo eso, pero teniendo en cuenta que
le habia cortado con un abrecartas hacía poco, era normal
que estuviera nervioso en su presencia. Sonrió de nuevo de
aquella manera extraña -Así que...¿no tiene
nada especial?
Rei se pasó las manos por el cabello, las mechas rojas sobresaliendo
de entre sus dedos, para volver a caer en cualquier sitio. No le
gustaba esa sonrisa, parecía como si planeara algo. –
No es nada que pueda interesarte a tí. Sólo nos sirve
a nosotros. – lo miró de reojo. – Más
bien, tómalo como que tiene un valor sentimental.
-Sentimental ¿ah?- Kamio se sintió extrañamente
nervioso por aquel tipo. Hablaba con su mismo tono de voz y usaba
sus expresiones ademas de tener su cara, sonrio de medio lado y
lo miro algo molesto.
...................
-Oye...¿a ti qué más te da dárnoslo
o no?- le preguntó, algo impaciente por largarse. De veras
ponía nervioso estar hablando con alguien que se parecía
tanto a ti.
Akira se cruzó de brazos y suspiró, cerrando los ojos
–No sé...venid a mi casa por la tarde, ya sabeis donde
vivo ¿no es así?- dijo con algo de socarronería
-Ahora si me disculpais, he de impartir una clase-
- Vale, es una cita – le sonrió Rei medio burlón,
ahora que ya se iba. El solo saber que se alejaba lo relajaba bastante.
Akira sonrió, subiéndose las gafas de nuevo mientras
abría la puerta de la clase, saludando a los alumnos que
lo esperaban dentro.
-¿Una cita? Ese tío me pone nervioso, no sé
cómo puedes bromearle...- Kamio lo miró, guardándose
las manos en los bolsillos. Ahora se sentía molesto hasta
con Rei.
- Pues porque no me gustan los tíos con aire de superioridad,
y no puedo evitar meterme con ellos. Es…un reflejo –
sonrió un poco apartando el rostro ante su propia elección
casual de palabras. – No puedo evitarlo, es todo. Pero no
creas, ea mí tampoco me agrada precisamente el tal Akira.
Yoshi se acercó, alzando su mochila. – Noboru…me
aburro. ¿Está bien si me voy a clase? ¿Ustedes
qué harán? ¿Irán a clase también?
El chico se cruzó de brazos, mirándolo. – No
lo sé, pero llámame Rei. – le lanzó una
mirada al rubio. - No, no creo que entremos.
El más pequeño asintió. – Está
bien, nos vemos en casa entonces. – le lanzó una mirada
a Kamio, y luego sacó una hoja de su mochila, entregándosela.
– Toma, es un dibujo de ti y tu hermano. Fue fácil,
es como dibujar a la misma persona dos veces. – sus ojos permanecían
serios, casi como si lo estudiara. Se alejó un poco, dejando
al rubio con el papel en la mano y sonriéndoles de lejos
y saludado con la mano. –Nos vemos, luego.
El rubio se quedo mirando la hoja y se la enseño a Rei -Este
dibujo es como una patada bien encanada en los cojones- bajo una
ceja mirándolo atentamente. Los habia dibujado iguales, tan
iguales como eran y sin estar a color...era aun peor -yo nose tu
pero yo no quiero entrar...paso de estar viendome todo el tiempo,
me pongo nervioso, incluso utiliza expresiones que uso yo...me pone
malo- Se metio las manos en los bolsillos mirando por la ventana
-ir a su casa...no me da buena espina.
Rei observó el dibujo que le enseñaba el rubio. De
veras que estaban iguales. – Bueno, pero lo hizo bien ¿no?
- Se imaginó cómo se sentiría él, si
además, tuviera un gemelo rubio y psicópata. –
Igual, no creo que lo hiciera para molestarte. Más bien,
creo que es tu culpa por haberle dicho que eran hermanos. Así
como es, probablemente piensa que lo quieres. – se irguió,
mirando hacia el salón de clases. – Akira sensei…..¿eh?
Pues yo tampoco lo encuentro tan parecido a tí. El tío
es un creepy, y tú no. Serás un salido y un aprovechado,
y puede que no tengas tacto, pero creepy no eres. – le sonrió
como si acabara de hacerle un halago. – Vámonos, a
ver si encontramos alguno de esos lugares que la gente de aquí
tacha de aburridos. – echo a andar sin esperarlo. Lo cierto
era que también lo ponía nervioso eso de ir a la casa
del moreno. Estarían en su territorio, más que ahora.
Kamio se rió –Tío, tú sí que
sabes consolar a la gente ¿ah?- echo a andar detras de él
con las manos en los bolsillos mirando a su alrededor, guardandose
el dibujo doblado en el bolsillo de su pantalon -Ya se que no lo
ha hecho por mal, prefiero que piense que es mi hermano y no andarlo
liando cuando ni yo mismo sabria que explicarle - sonrió
encogiendose de hombros -Aqui para la gente es aburrido ver una
peli porno y tu angelical fotocopia de hermano ya no es virgen...¿qué
podría ser mas aburrido que eso?-
- Pues no sé, pero vamos a encontrar algo aburrido que no
tenga que ver con follar. – le mirpó de medio lado
como amonestándolo. – Y no te consolaba, sólo
te daba mi opinion. Vaaaaaaale, igual te estás riendo ¿no?
El rubio miro a otro lado -eh...yo no hablaba nada de follar, no
me interpretes mal, quiero decir...osea yo decia lo que a ellos
les parece aburrido no que yo quisiera hacer nada de eso, es decir
...que vamos a buscar algo "nomal" que hacer- suspiró
mirando hacia abajo sintiendose hiper baka. Se rió de sí
mismo -¿Que te parece si vamos por la calle repartiendo panfletos?
"Si eres del mundo normal llamame",
- ¿Y eso es normal para tí? – lo miró
como si estuviera loco. – Tendrás que crear tu propio
mundo. Además ¿que no te parece que preguntarle a
la gente que si es del mundo “normal” es algo …..inefectivo?
Para ellos, nosotros somos los raros. Bueno, en eso no es muy diferente
de nuestro mundo que yo recuerde. – le miró de solayo.
Y ahora, ¿por qué Kamio se veía tan estresado?
El rubio lo miro inclinando la cabeza -Seh...somos raros aqui,
eramos raros alla, nacimos para ser rechazados pero...que mas da
a mi me gusta si me rechazan no te molestan que podria ser mejor
¿ah?- inclino la cabeza hacia abajo de nuevo con el pelo
cubriendole la cara -Oshi no vino a clase...de todos modos creo
que hasta me alegro, esta muy raro-
- ¿Conque sí, eh? – Rei lo miró a través
de su flequillo. Ya lo había mencionado antes en casa. –
No lo sé, no lo conocía ntes, pero…ya se me
hacía raro que fuera amigo tuyo. Aunque….con la paciencia
que se trae… - le sonrió de medio lado, suspirando,
y apartando parte del flequillo con un dedo. - ¿Crees que
este mundo le haya afectado? No sé, eso de cargarse a su
doble….Pudo ser un accidente como él dice, pero….
No sé, es la forma en la que lo dice, supongo, como si fuera
de lo más normal. Dime…¿qué tanto ha
cambiado?
-Bueno es todo, no sé, me trataba de otra manera. Al principo
pensé que era por lo obvio, 2 años sin vernos... pero
después...Es que el no es asi, joder siempre ha tenido una
paciencia de la hostia pero es que ahora...parece que nada le afecte...parece
uno mas de ellos, mira a tu alrededor, van por la calle hablando
en bajo de manera ordenada y no se sorpenden con nada y si lo hacen
lo expresan de esta manera- se quedo parado en la calle y se llevo
la mano a la boca con la expresion seria -"que extraño"-
dijo imitando a Yoshi -¿Qué coño es eso? Parece
que no tengan sangre-
- Pues no lo sé. Con razón y somos un espectáculo,
entonces. Aunque…no me pareció que la “policía
del sake” estuviera muy calmada – se cruzó de
brazos, razonando lo que el rubio le había hecho notar. No
solo era extremadamente pasivos, sino que cuando algo les alteraba,
parecían tener una reacción exageradamente extrema.
Se llevó la mano al cuello, pasando un dedo por la ligera
marca. ---Jajajajja….. tal vez si nos quedamos aquí
nos absorben el cerebro o algo… - se rió un poco nervioso.
Pero lo cierto era que Oshi había llegado allí de
la misma manera, y ahora actuaba como uno más en ese mundo.
-No me sorprendería que nos hicieran un lavado de cerebro...Oshi
no era asi pero Oshi...tiene que ser Oshi porque ademas...el ya
era asi cuando lo conoci y supongo que su doble en este mundo seria...¿albino?-
se partio de risa segun lo dijo –no sé pero seria diferente
en algo como yo y Akira ¿no?-
- No era así….Y si ¿al matar a su doble se
tomó su personalidad? – viró los ojos, sintiéndose
estúpido. Nada parecía tener sentido. – ¿Sabes
que no creo que quiera irse?
Incluso si encontráramos la manera….. –recordó
cómo le había dicho que no había forma de salir,
y que estaba feliz de que ellos hubieran llegado. Se comprendía
que después de dos años estuviera cansado de buscar,
pero, cuando le habían dicho lo del libro…..Eso le
hubiera dado esperanzas a cualquiera ¿no? – Mierda,
tú no te vayas a cargar a Akira, ¿eh? Que luego tender
que soportarde de psicóapata apuñalador didáctico,
y yo no tendré la opción. - desvió la mirada
hacia el otro lado.
-Pero ¿Qué mejor que un profesor de apuñalamientos?
Te enseña a apuñalar de manera práctica, mientras
te deja como un colador de arroz- le dio con el codo en el brazo
echándose a reír –Tranquilo, no pienso matarlo.
De todos modos creo que él tiene más practica y antes
me mataria él a mí...- lo miro con una sonrisa creepy
-Tal vez me deje matar si me paso a su cuerpo asi seria moreno ¿ah?
¿Qué te parece?- levanto las cejas varias veces riendose,
se paro en un escaparate que le habia llamado la atencion -tienen
pasteles y parecen normales, pero seguro que despues estan echos
de crema de oruga o algo por el estilo, de todos modos no podemos
pagarlos con yenes del "monopoli".
- Y ¿para qué querrías ser moreno? Estás
bien como estás. – le contestó como sin darle
mucha importancia. – Además que no soportaría
tener que escuchar tus tonterías, y ver la cara de profesor
capullo de ese. De todos modos, no creo que funcione así.
– dirigió su vista hacia el escaparate, sintiendo que
el estómago le molestaba un poco. Con todo el drama, no habían
ni desayunado. – Ya, no digas asquerosidades que no soy como
tú. No me puedo sostener de sake solamente.
-Joder calla...yo tambien me muero de hambre- se sorprendio de
que su pelo no le pareciese terrible, pero por otro lado y teniendo
en cuenta que era gay y con ese temperamento tan terrible que tenía,
puede que fuese seme y por lo tanto le gustasen los rubios, sacudio
la cabeza sacandose la horrible idea de la mente -¿Qué
vamos a hacer?...Tú aún, pero yo no puedo estar alimentandome
de tu "hermano"
todo el tiempo que nos quedemos- se apoyo en el escaparate algo
derrotado -y quiero cambiarme los gallumbos- dijo suspirando.
- No me mandes a callar. Yo no soy el que mencionó los pasteles….
– suspiró un poco contrariado por el hambre, y lo miró.
– No sé, supongo que veremos qué pasa en casa
de Akira. Y si las cosas salen mal….tendríamos que
conseguir trabajo, ¿no? – se le revolvía más
el estómago de imaginar cómo sería trabajar
en aquel mundo. – Yo tampoco puedo pasar el resto de mi vida,
esperando que Yoshi me mantenga. – ahora que lo pensaba bien,
no se explicaba de donde sacaba el chico dinero para sostenerse.
No parecía estar en una mala situación, pero no lo
había visto trabajar, y tampoco había visto dobles
de sus padres por ningún lado. Bueno, tal vez simplemente
lo dejaban vivir solo. Eso jamás hubiera ocurrido con sus
verdaderos padres, pero era otro mundo después de todo. Sacudió
un poco la cabeza, observando al rubio. – Bah! No nos vamos
a quedar tanto tiempo. Ni que fuéramos a vivir aquí.
¿Por qué no le pides ropa a Oshi? ¿No tendrá
algo más de tu talla?
Kamio lo miro bajando las cejas -Aja...porque yo mido casi dos
metros como él ¿Quieres que vaya todo fantasma por
la calle arrastrando las ropas? pff de todas maneras lo hare, porque
no me va a quedar mas remedio...o si, porque esta tarde nos vamos
¿verdad? iremos a pedirle el libro a Akira y despues todo
saldra bien- le giño un ojo aunque no estaba para nada de
acuerdo con lo que acababa de decir. Más bien, tenía
la sensación de que no les serviría de nada, y que
se habrían disculpado para nada. -Vayamos a casa de Yoshi
a comer algo y despues veamos a Akira ¿vale?- se encogió
de hombros, despues de todo no habian encontrado nada divertido
que hacer, aunque era bastante explicable teniendo en cuenta lo
apaticos que eran en aquel mundo -Estos solo se divierten jugando
ajedrez-
- No exageres, ni que tuvieras que usar la ropa como te la dan.
–le respondió el chico del jersey “modificado”.
– De todos modos, no creo que tengas que pedirla. O nos vamos,
o nos mata tu gemelo malvado o nos mata Oshi por pedirle su ropa.
– sopló uno de sus flequillos, sabiendo muy bien que
aquello no era la mitad de gracioso que debía ser, y echo
a andar en dirección a la casa.
Kamio se sentó en el sofa comiendose "un algo"
que habia encontrado en la cocina de Yoshi -La verdad no sé
qué es esto y creo que mejor me sera no saberlo, mi estomago
estara lleno y yo vivire feliz en la inopia, al menos no sabe "demasiado"
raro- miró a Rei, se hubiera imaginado cualquier cosa menos
que era gay, miró a Yoshi que gracias a dios, ya habia vuelto
de clases para abrirles la puerta.
-Yoshi ¿te gustan los tios o las tias?- y ya empezaba a
sospecharse si alli pasaria como en "los pitufos" y todos
serian gays y por eso Oshi estaba tan amargado sin mojar el churro.
Rei le lanzó un trozo de lo que estaba comiendo, que por
cierto, él tampoco quería saber qué era. -
¿Y vuelves con lo mismo? ¿Que no te cansas de hacer
preguntas embarazosas?
Yoshi los miró sin como si aquello fuera lo más natural
del mundo. - ¿Cual es la diferencia? Si te gustan chicos
o chicas….da igual, ¿no?
Kamio se tapó con un brazo -No me tires trozos de a saber
qué- lo cogio lanzandoselo de nuevo -le pregunto porque sé
que a él no le importa, ya solo me pensaba que igual Oshi
estaba cabreado porque aqui eran todos gays o algo ¿Sabes?
Eres tú el que esta obsesionado con que soy un salido y malinterpretas
todo lo que digo...- miró a otro lado -Si te decía
esas cosas es porque creía que eras hetero y que sólo
te molestarían-
- Pues tú todo lo asumes! – también se tapó
con su brazo, el pedazo de lo que fuera, llendo a dar a quien sabe
donde. - Así que es tu culpa…. Además si tan
seguro estabas de que era hetero y de que me iba a molestar, ¿para
qué me acusas luego de homofóbico? -
Yoshi los observaba en silencio. De todas formas hablaban muy extraño
y no comprendía la mita de lo que decían.
-Porque yo creía que me tenias mania porque soy gay y que
por eso eras tan rancio- se rio rascandose la cara con suavidad
-y lo que menos me imginaba es que tu tambien lo eras sino no te
hubiera dicho esas cosas y aunque fuera habria ido a gatas al baño-
se puso la mano en la frente riendose -eres odioso.
- ¿Ah, sí? Pues tú eres más odioso.
– lo señaló molesto. – Y para que sepas,
que no me interesaba verte meando. Y además, estás
asumiendo de nuevo. Yo nunca he dicho que sea gay, solo dije que
no había dicho que soy hetero. Ja! -
-chee...di lo que quieras pero si no eres hetero ¿que eres?
bisexual...gay, pal caso me es lo mismo, y yo no he dicho que pensase
que quisieras verme meando, eso lo has asumido tu, solo he dicho
que si supiese que no eras hetero no te hubiera pedido que me acompañaras...aaarrgg
me estas mareando, eres un maldito enano capullo, eso es lo que
eres, ni gay ni hetero ni bisexual ni nada, solo capullo y cruel.
- ¿Cruel? ¿Cruel? ¿Por dónde soy cruel?
Al menos, yo no voy por ahí, metiéndome con los demás
solo para molestarlos. Y no me llames enano solo porque no te queda
mi ropa. Eres un amargado. Y te dará lo mismo lo que yo sea,
porque igual, no pienso liarme contigo. – cruzó los
brazos, ladeando la cabeza con gesto de ofendido.
-Nadie te lo ha pedido ¿Por qué asumes que quiero
liarme contigo? - se levantó mirando con las manos en los
bolsillos y parado frente a él -¿Crees que eres el
único tío guapo del planeta? chts...- se giró
de medio lado.
- Pues no sé por qué mo habré asumido. –
el chico se levantó también colocándosele enfrente
con las manos en la cintura. - ¿No sera porque te la has
pasado manoseándome y diciéndome cosas embarazosas,
desde que llegamos? ¿Eh? ¿Será por eso? ¿O
es que estoy loco?
-Estás loco- dijo echandose un poco hacia atras arqueando
la espalda para alejarse unos centimetros porque le ponia nervioso
-Ya te he dicho que creía que eras hetero y solo quería
molestarte ¿he vuelto a tocarte desde que me dijiste eso?
Ni siquiera te he vuelto a decir nada.
- Aaaajá…como sea – Rei se dio la vuelta, cruzándose
de brazos. Se sentía molesto. – estoy loco, O.K. Me
da igual. Gay o no gay, sigues tan encantador como siempre.
-¿Y ahora qué te molestó? No hay quien te
comprenda ¿quieres que te moleste de todos modos ¿no?
En el fondo te gustaba que lo hiciera- sonrió amarrándolo
por la cintura y besandole la mejilla como antes -¿Ya feliz?-
se apartó sin dejar de sonreir de medio lado.
- Aghhhh! Idiota! – lo empujó con el codo, limpiándose
la mejilla. – No entiendes nada. ¿Esa es tu reacción
a todo?
Yoshi se levantó de su asiento, sin cambiar su mirada y
fue hacia la mesa. – Si ya terminaron, voy a fregar los platos.
– se alejó con ellos hacia la cocina.
Kamio se encogió de hombros -¿Qué reacción?
Sólo te dí un beso en la mejilla, no tiene nada de
especial- le dijo serio y sin entenderlo muy bien -Será que
eres medio autista y te afecta cualquier contacto. Ya te piensas
que te ando lujureando por un simple beso...- chasqueó los
labios -Eres un insoportable.
Rei se fue hacia el sofa y se dejó caer, cruzándose
de brazos y sin mirarlo. – Pues yo tampoco te soporto. Eres
un engreído y un…..confuso.
Kamio miró el reloj y se encogió de hombros -Mentiroso,
te gusta estar conmigo, te gusta discutir conmigo y te gusta despreciarme
y tratarme como si fuera tonto, vale, vale- hizo una seña
con la mano como diciendole allá tú -De todos modos
yo puedo leer tu mente.
- Bobo, claro que no puedes leer mi mente. –refunfuñó
bajito, alzando la vista para mirarlo con sus negros ojos. –
Y ahora resulta que tú me encantas y yo soy insoportable.
Genial. Sigue engañándote. –suspiró,
y cambió de tema, como si ese tipo de “conversaciones”
fueran lo más común del mundo. - ¿Qué?
¿Ya es hora de irnos?
-Yo creo que sí deberíamos de irnos ya...de todos
modos podriamos perdernos en esta ciudad al revés...y cuanto
antes lleguemos, antes nos vamos- lo miró serio. Por lo que
acababa de decir, de veras que se llevaba el premio a las acideces
–Dios, menos mal que no me gustas, porque si me gustases,
ahora mismo tendrías que recogerme el corazón del
suelo, acabas de pisotearlo...- abrió la puerta, esperando
a que Rei saliese.
El chico pasó a su lado, dirigiéndole apenas una
breve mirada seria, y continuó su camino. – Sí,
mucho mejor…. Menos mal que no me soportas ¿eh?…..-
se metió las manos en los bolsillos, bajando la cabeza. Kamio
se molestaba por las cosas que él le decía, pero el
muy baka también le decía cosas hirientes y ni cuenta
se daba.
-Cállate, que la educación no está reñida
con nadie ¿o no te lo enseñó tu madre? Os aguanto
la puerta porque soy un caballero- sonrió de medio lado lo
cierto es que por mucho que Rei fuera asi de repelente de todos
modos le caia bien y le divertian sus luchas verbales aunque no
estaba muy seguro de que a Rei le sucediese lo mismo con él.
- Bueno, pero yo no soy una dama, así que te jodes. –
lo miró cabreado de que le llamara la atención.
Yoshi salía de la cocina cuando les vio fuera de la casa.
Salió tan rápido como pudo, aferrándose al
brazo de Rei. - ¿Van a casa de Akira, cierto? Yo quiero ir
también.
-Pues ven- Kamio le hizo un gesto con la mano para que se acercase
-de todos modos incluso hasta es mejor si llevamos a alguien de
aquí con nosotros- cerró la puerta a sus espaldas
y miró a Rei riéndose -Eres un amargado ¿Sabías?
AGRIO
- Bah….Te la pasas molestándome, y luego me dices
agrio. – se cruzó de brazos, soltándose de Yoshi
y empezando a caminar seguido por el chico. Nunca estaba seguro
de si Kamio bromeaba o no. – No soy agrio…- refunfuñó
sin voltear.
Kamio lo siguio con las manos en los bolsillos hasta alcanzarlo
-¿No? ¿Entonces porque te limpias mis besos? Aún
si fueran con lengua...pero a ver si te piensas que mis labios te
van a contagiar algo,...
El chico le miró de lado. – Me los limpio…me
los limpio porque…- desvió el rostro contrariado por
no hallar una excusa que quisiera decirle. – Porque no somos
novios ni nada por el estilo, para que me estés besando!
Igual sólo lo haces por molestar….
-Tú qué sabes si lo hago por joder o no, asumes,
asumes...- dijo meneando la cabeza a los lados -De todos modos los
besos en las mejillas no hace falta ser novio para darlos, eres
un puritano...
- Ya yo sé eso, y no soy puritano. –le contestó
aún sin mirarlo.
-Entonces no te los limpies ¿o es que te doy asco?- se acercó
disimuladamente mirándolo de soslayo.
-No, no me das…asco…. – le miró de reojo,
poniéndose algo rojo al captar que el rubio lo miraba también.
Desvió el rostro enérgicamente de nuevo. – Ya,
deja de joder!
Kamio se rio entre dientes -Pero si aún no he empezado...-
dijo con voz de ir a joder, le dio un toquecito en el hombro con
la punta del dedo para que lo mirase de nuevo y le dio un beso.
Sonrió de medio lado -Corre a darle con lejia.
-Eres un idiota! – fue a limpiarse y se quedó confundido
de si debía o no hacerlo. Lo miró furioso por no saber
qué hacer. - ¿Para qué haces eso? ¿No
que no me soportas? ¿Para qué andas besando a un insoportable?
-Porque yo nunca dije que me desagradaran los insoportables, ya
ves- se encogio de hombros estirandose -Me diviertes...
- Pues no soy tu payaso para estarte divirtiendo. ¿Quien
te crees que eres? Yo….agh! – se cruzó de brazos
de nuevo, con gesto de enfado.
-Yo soy Kamio y tu Rei y tu eres un repelente pero igual te agrado
aunque no lo admitas- lo miró sonriendo de medio lado -be
happy-
- Baka… - relajó un poco los brazos, suspirando. –
No dije que no me agradaces… - le contestó, áun
no admitiéndolo del todo.
Yoshi caminaba tras ellos, observándolos sin decir palabra.
Los chicos parecían estar concentrados el uno en el otro,
de todas maneras.
-Ya...sé que te agrado pero tus modos de demostrarlo son
un tanto...¿poco ortodoxos?
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