Capitulo
4
Si quieres te doy un
repaso como acto de caridad
Kamio se quito el jersey lanzandoselo a la cabeza –toma jersey
perfumado por mi maravilloso aroma masculino, se acerco a el sin
camiseta sonriendole –ahora no te dan escalofrios- le tomo
las manos pasandolas por sus abdominales –te dan escalo calientes-
se rio de su propia broma mala de nuevo y se aparto mirando al chico
de pelo azul –¿tu te llamas?-
- Aghh...qué asco... – Rei se quitó el jersey
de la cabeza, haciéndola a un lado, con el cabello aún
más espelucado que de costumbre.
- Yoshi, mi nonmbre es Yoshi – el chico miró a Kamio
contestándole, y luego a su hermano, esperando que al menos
recordara su nombre. Rei le devolvió la mirada, sintiéndose
algo culpable. Se notaba que no comprendía nada de lo que
pasaba. Y ellos llegaban allí y le enredaban la vida de esa
manera.
- - Ya vale, Kamio, deja de joder. ¿Qué no querías
un jersey?
-Sí, quiero una camiseta- puntualizo -tu hermano es cute
no como tu- dijo poniendo una sonrisa un tanto…”extraña”
cogio al pequeño por los hombros - Vamos a buscar una camiseta
¿si?- lo llevo a rastras por la casa en busca de la habitación
y miro hacia atrás a Rei sin dejar de sonreir –que
lindo es tu hermano- le revolvio el pelo al pequeño como
si fuera un cachorrillo.
Rei se puso en pie, siguiéndolos con gesto hastiado. No
era su hermano, no, pero igual se le parecía demasiado como
para dejarlo sólo. – No veo por qué tengas que
acompañarlo, ni conoces la casa, pervertido.
–lo acompaño porque me cae bien, es amable, es cute
y…- se acarició la mejilla con la del chico –uyyy
que piel mas suave me dan escalo calientes de rozarla jejeje- le
echó la lengua con descaro.
Rei lo haló por el hombro apartándolo. – Basta,
¿qué no te da vergüenza? Eres un enfermo y te
sobas con todo lo que se mueva, además de exhibicionista.
Yoshi abrió la puerta que daba a la habitación que
había sido de su hermano mayor. Miró al moreno. –
Lo dejé todo como estaba.
- No....que no soy....... – se quedó mirando su habitación.
Era idéntica, con la excepción de que todo parecía
estar en su lugar. Las cortinas, en vez de negras, eran blancas
y dejaban pasar mucha luz. Y no había posters ni dibujos
extraños en las paredes.
El rubio se estiro en la cama que tan emotivamente se había
dejado como estaba según acababan de comentar –Vale,
dadme una camiseta que se que os excita mi visión pero tengo
frío- le guiño un ojo a Rei –Ven…ahora
te haré caso a ti no te enceles cariño.
Aquello lo sacó de su ensueño. Miró a Kamio
con disgusto. – Yo no me acerco ni a 10 metros de ti, gracias.
Y respeta un poco. ¿te crees que eres el dueño de
todo?
El otro chico abrió el armario, sacando una camiseta que
según recordaba, le había quedado grande a su hermano.
Se la alargó al rubio. – Toma. – normalmente,
no le hubiera permitido acostarse en aquella cama, pero con Rei
presente, no sabía ni qué pensar.
Kamio se sento en la cama y se la puso como si le costase el gran
esfuerzo –ufff esto es otra cosa, lo siento cielos pero por
hoy no hay mas sex symbol topless- se tiro de nuevo en la cama rescandose
las abdominales –A ver…tu- dijo señalando a Yoshi
–explicanos que hacemos aquí ¿quieres? ¿Cómo
se llama esto? ¿Chifladolandia?
- ¿No saben dónde están? Estamos en Japón........
– el chico los miró extrañado, y luego miró
a Rei. – No sé qué hacen aquí. –
tal vez sí era cierto, y su hermano había regresado,
sólo que no lo recordaba.
- Qué coincidencia, nosotros tampoco sabemos que hacemos
aquí ¿te importa que nos quedemos hasta que lo hayamos
averiguado? No damos mucha lata, comemos poco y somos discretos.
- Pues qué magnánimo. Hasta que te salió la
educación. –Rei miró con sorna al chico que
seguía acostado en la cama, y luego miró al pequeño.
- ¿Podemos?
- Sí........pueden quedarse. – le lanzó una
mirada algo desconfiada al rubio. – Pero tengo otra habitación
para ti. – se llamase como se llamase ahora su hermano, no
le gustaba que fuera a dormir con ese chico. No lo conocía,
y su hermano estaba muy cambiado.
Kamio se levantó rodeando los hombros del chico -¿Ves?
Tu hermano es encantador y me da una habitación para mi solo,
debe de tener miedo de que me violes, tranquilo pequeño,
hay para todos ¿si?- le paso la mano por el pelo de nuevo
caminando en busca de la cocina.
- Ya empiezas de nuevo. No digas chistes grotescos, ¿quieres?
– lo siguió de manera familiar. – Y deja de llamarlo
mi hermano ¿quieres? No lo es! – Yoshi lo miró
con un gesto lastimado en el rostro. ¿Por qué lo trataba
así? Pero Rei ni cuenta se dio, siguió discutiendo
con Kamio como si nada. – Igual, es mejor que tu malvado gemelo
engreído psicópata. –se llevó la mano
al cuello tocando su herida. - ¿Por qué no te vas
a quedar con él, eh? Y ¿a dónde vas?
-¿Por qué no puedo? ¿eh? A mi me hacen gracia-
dijo volviendose y apoyando su frente contra la del chico sonriendo
pero haciendo como si lo retase –¿y si no era chiste?-
le lamio la punta de la nariz apartandose y abriendo las puertas
–No voy a irme con mi gemelo malvado porque me gusta más
el tuyo la verdad…- sonrió de oreja a oreja al fin
habia encontrado la cocina. Abrio la nevera y su cara de decepcion
lo dijo todo –ah…no tienes nada con alcohol-
- No....soy menor de edad...... – Yoshi lo miró como
si estuviera loco, mientras Rei se limpiaba la nariz afanosamente.
- ¿Por qué siempre me estás babeando? ¿No
será que eres tú el que se muere por tocarme? Mierda!.....
-nah…pero si quieres te doy un repaso como acto de caridad-
se llevo las manos a la cabeza apartandose el pelo de la cara, aquello
era desesperante, se acercó al telefono y llamo a casa de
sus padres en Okinawa como si la casa fuese suya “pi pi pi
el numero marcado no existe” –ohhh great!! Mis padres
no existen…bueno…¿por donde ibamos? ¿nos
compramos unas cervezas y hacemos una fiesta de hermano resucitado?
- ¿Quieres dejarte de eso? Y no necesito tu caridad! Tengo
admiradores, ¿sabes? – lo cierto era que ni trataba
con la gente, en lo que podia, pero eso no lo sabía Kamio.
Yoshi se guindó del brazo del que consideraba su hermano.
– No! No pueden. Noboru también es menor de edad, se
los llevarán presos.
- Claro que no, no exageres. – Rei le intentó sonreír,
aunque un poco incómodo. No solía andar por ahí
sonriendo a la gente. – Lo más, nos amonestarán.
– Él también estaba necesitando una cerveza,
o varias.
-Sí, vamos, nos van a llevar presos por tomarnos unas cervezas
tu de veras que eres inocente…- cogio a Rei por los hombros
-¿entonces? ¿vamos a buscar unas cervezas? Porque
eres repelente, odioso y autista pero aun asi me caes bien ¿Emocionado
eh?
- No! No pueden. Noboru……. – el chico protestaba,
aún guindado de su brazo.
- Que no! Soy Rei! Rei! Re-i, ¿entiendes? No soy tu hermano…..
– se soltó con brusquedad. Aquello le era difícil,
pero no quería complicar más las cosas. – se
acercó al rubio, halándolo a él del brazo.
– Si ya terminaste de declararme tu amor, podemos irnos. Qué
emoción! Le caigo bien, a un engreído narcisista pervertido.
– volteó a mirar a Yoshi, sintiéndose un poco
culpable. – Anda, vamos, que este es un viejo. A él
no le dicen nada.
-Justo lo que te gusta de mi, Rei- el rubio miro al otro chico
aun riendose –pero ven, ya no seas cagado enano, yo soy mayor
de edad no pueden detenerme por beber alcohol- lo cogio por los
hombros usandolo de estantería como habia hecho antes con
Rei -¿Ves? Si es que os pegais a mi como lapas? Soy irresistible,
un imán sexual- se sentía un tanto confundido. Todo
aquello era muy extraño y el encuentro con su hermano “diabólico”
no le había gustado demasiado pero tenía por costumbre
no preocuparse por lo que podía pasar hasta que ya no quedase
mas remedio.
- Ya! Déjalo en paz. ¿Que no ves que solo lo confundes?
– lo haló del brazo nuevamente para que se quitara
de encima del niño. – Anda, llévanos a una tienda
o algo así, ¿quieres?
El chico lo miró preocupado por unos segundos. – Está
bien….. – les miró indeciso, pero no quería
contradecir a su hermano. Ya era bastante extraño su regreso
y el cambio en su personalidad. Y el que ahora quisiera beber cerveza…..
Se dio la vuelta saliendo de la casa.
Kamio se paro delante del primer supermercado que se encontro –¿aquí
venden alcohol no? ¿o en este lado se vende en la farmacia?-
se rio mirando a Rei –tampoco seria de extrañar.
- ¿En este lado? –no comprendía la pregunta.
– No….sí lo venden allí. Pero……no
entres, por favor. – miró a Rei de nuevo. – Te
llevarán.
- No, claro que no. es una tontería. – alzó
una ceja, nunca había visto a un chico tan preocupado porque
lo amonestaran. De veras que le debían haber lavado el cerebro
con propaganda anti alcohol. – Si tanto miedo te da, puedes
esperarnos afuera.
-O.K. tu te quedas fuera, problema resuelto- dijo cogiendole los
hombros a Rei y remolcandolo dentro del local –de veras que
tu hermano esta como una puta cabra tio, es mas agradable que tu…lo
que no es muy difícil- dijo agachandose para examinar las
botellas de alcohol –pero es muy raro…y creepy ¿Cuántos
años tenia tu hermano cuando se murio?- se levanto mirando
las latas de cerveza -¿Es que no tienen Sapporo?
- No es mi hermano. –se metió las manos en los bolsillos,
observando la espalda de Kamio, mientras el rubio buscaba con afán.
– Mi hermano murió..... cuando tenía 11 años.
– se encogió de hombros. –Así como está
todo.... me vale cualquier cosa con alcohol.
-Jajajaja no me hagas pensar animaladas…- dijo sin mirarlo
sin dejar de revolver en las latas -¿Qué tal si nos
ponemos clásicos y cojemos sake? ¿te gusta?- dijo
levantandose y caminando entre las entanterias cogiendo varias chucherias
al azar -¿Eso cuantos años hace que sucedió?
La muerte de tu hermano.
Rei sonrió un poco de lado. – Eso es imposible. Tú
sólo piensas animaladas. Sake, cerveza, lo que sea, ya te
dije….. – continuó algo más serio. –
Cuatro años. Al menos, sabemos que el tiempo pasa igual acá.
No nos vamos a despertar mañana, y encontrarnos con que tenemos
90 años. – dirigió su vista a todo lo que el
rubio llevaba en las manos. – Supongo que tú vas a
pagar por todo eso ¿no?
-Bueno, si después me lo compensas en especies, sí-
el rubio se echo a reir –Sí, yo lo pago- dijo cogiendo
dos botellas de sake y poniéndolo todo en la barra donde
había una chica cobrando -¿nos cobras?-
- Idiota…. – Rei lo siguió aún con las
manos en los bolsillos. Le empezaba agradar el chico. Igual era
un imbécil y jodía demasiado, pero le hacía
algo de gracia. Aunque no se lo iba a comentar.
- ¿Tienes identificación? – la chica lo miró
y luego dirigió su vista con soapecha, al moreno que venía
detrás.
-Sí, toma, y con foto por si quieres fotocopiarlo y que
te firme un autografo para la cabecera de la cama- se apoyo en la
barra y miro a Rei con cara de “que coñazo de tia”
- Gracias… - la chica tomó la identificación,
examinándola, y devolviéndosela al rubio. - ¿Y
él? – dirigió su mirada hacia Rei, de manera
nada amigable.
El chico la miró de igual manera. – Pues nada, que
la dejé en casa. Da igual ¿no? El caso es que el licor
es para él, no para mí.
- Sí, claro…. Permítanme un momento, por favor.
–la chica les sonrió de forma azucarada, y se alejó
hacia una puerta que había detrás de la barra.
- Rei…nose tu pero yo me voy a permitir salir cagando leches
de aquí ¿Qué te parece mi sugerencia? –
el rubio saco el dinero exacto dejandolo en la barra –pa mi
que la lurpia esa no va buscar un recordatorio para darnos.
- Tienes razón- asintió el chico. Eso le estaba dando
un mal presentimiento. Justo cuando empezaban a alejarse, la chica
se asomó por la puerta, con un teléfono en una mano
y señalándolos con la otra. – Eh! No los dejen
escapar!!!!!
Uno de los empleados, sacó una escopeta de detrás
de un mostrador, apuntándolos.
- Mierda, están locos! – Rei miró a Kamio, empezando
a correr, el tipo parecía ir a seguirlos.
- Joder, sí lo están- dijo cojiendolo del brazo para
hacerlo correr más rapido a su paso pero sin soltar la botella
con las bebidas que se zarandeaba para todos lados –corre
enano- dijo refiriendose a Yoshi –Venga corre que nos vuelan
el cerebro tío.
Pero el chico no se movió. Se quedó mirándolos
con cara de miedo. – Se los dije, nos van a matar…..-
Rei lo miró incrédulo, ¿que no pensaba huir?
- ¿Estás loco? Muévete! - Sintió un
balazo pasar bastante cerca, y se soltó de Kamio, corriendo
hacia Yoshi, cojiéndolo debajo de su brazo de cualquier manera,
como si fuera un paquete. Le pesaba un poco, así que más
bien, lo llevaba arrastrado.
-Me cago en la puta que los pario a todos- Kamio tiró del
brazo de Rei –pasamelo a mi- dijo cogiendolo de los brazos
de Rei y colgandoselo al hombro como si se tratase de un saco de
patatas –a si no me extraña que tu hermano se mueriese
chaval- dijo hablando con Yoshi aunque más bien hablaba conmigo
mismo para no pensar en que detrás les iba un tio con una
escopeta -¿Qué paso? ¿lo mataron por llegar
tarde a clase o que?- agarro el brazo de Rei para que lo ayudase
–No me adelantes, capullo, encima que llevo a tu hermano a
cuestas COÑO- dijo apartando a Rei de un empujon–que
nos hacen un ojete nuevo- una bala paso a la altura de su muslo
rozando la tela.
Rei lo miró irritado. – ¿Quieres dejar de hacer
idioteces? Concéntrate en correr. ¿Que no puedes estar
callado ni en esta situación? – se colocó detrás
de él sin dejar de correr, empujándolo. - Acelera!!!!!!!
-Más rapido, más rapido, ah ah, si Kamio más,
más- comenzó a reirse mientras se hacia “el
orgasmico” -Eso por la noche, apréndete el guión,
ahora trata de llegar a casa con un solo ojete- El rubio dobló
en una esquina y los dos corrieron hasta el fondo –Yo no sé
vosotros pero yo estoy mas perdido …
- Eres asqueroso. Nos van a matar por culpa de tu perversion! –
lo empujó de nuevo, a pesar de que tampoco sabía por
dónde ir. Yoshi levantó un poco el rostro, algo mareado
por la forma en la que iba. –Es…es por allá…..-
señaló a la calle que venía a la izquierda.
-Si el enano dice que es por allá, no nos quedan mas cojones
que ir por allá- el rubio echo a correr con el chico a cuestas
y Rei a su lado –Estoy hasta los cojones de correr, pero al
menos una cosa esta clara, en esta ciudad te lo pasas de puta madre
hasta por comprar bebida y menos mal que compramos sake porque si
hubiéramos cogido cerveza con el meneo que le estoy pegando
a las bolsas no ibamos a poder abrir las latas en tres años.
Rei seguía corriendo a todo dar, aunque parecía que
les iban dejando atrás. – Aghhhhhh! Esto es una locura.
La próxima, la compras tú solo. Cada vez que salgo
contigo, termino en peligro de muerte.
- Por allá. – Yoshi señaló hacia otra
calle que se aproximaba.
- Pero si es la primera vez que sales conmigo- Kamio se rió
a carcajadas aunque la situación no fuera muy graciosa y
siguió las indicaciones del morenito aunque la verdad es
que ya no sabia si les seguian o no –Rei ¿qun nos siguen
tio? Me pesan los cojones de correr ya.
Rei giró hacia atrás. Ya no se veía a nadie.
– No, creo que ya desistieron o nos perdieron o lo que sea
que hacen en este mundo. – le metió un codazo al rubio.
– Y ahora que me lo recuerdas, debí dejarte allá,
porque parece que ya te olvidaste de lo que pasó en casa
de tu gemelo psicópata.
-¿Qué gemelo? Yo no lo recuerdo…será
la edad- dijo parándose y dejando a Yoshi en el suelo –se
acabo el trayecto ahora usa tus piernas que yo sólo me canso
por otros en la cama, ala! A paseo- dijo dandole una palmadita en
la espalda –dirígenos y explícanos….¿Por
qué coño quieren volarnos el culo por comprar bebida
alcoholica?
- No se compra bebida alcohólica si eres menor de edad,
y tampoco si vas con uno. Todo el mundo lo sabe…. –
les miró sorprendido de que no se enteraran. – Y les
disparaban, porque huían. Si te atrapan, no huyes. A menos,
que quieras que te maten. –
Kamio lo miro con la mandibula desencajada y después miro
a Rei –claro tio, si es lo mas normal del mundo, comprar alcohol
con un menor es un gran delito pero ir por la calle liandote a pegarle
tiros a las personas es de lo mas correcto…es que somos tontos…-
se metio las manos en los bolsillos y comenzo a caminar rapidamente
–seguro que ahora ponen fotos mias y las distribuyen “delincuente
muy peligroso, compra bebidas con un adolescente”.
-Pues espero que no. No pienso pasar el resto de mi vida, atrapado
en una cárcel, dentro de un libro. Aunque quien sabe, como
son las cosas, quizás y la cárcel es un paraíso.
– Rei dejó escapar una risita sarcástica, pero
de veras se preguntaba si la cárcel no sería agradable.
Era confuso, algunas cosas parecían ser iguales, mientras
que otras, eran todo lo contrario.
- Chicos…… esa es mi calle. – Yoshi se había
quedado parado en una intersección, mirandolos a ambos con
cara de incredulidad. Ahora señalaba, hacia la calle contraria
hacia la que habían empezado a caminar los chicos.
- No tío, aquí seguro que ni a la carcel te mandan
seguro que te fusilan directamente…-miro a donde Yoshi señalaba
-¿Pero que dices? ¿estas seguro de que esa es tu calle?
¿tu nos estas vacilando no? ¿o es que no sabes ni
donde vives?- miro a Rei –tio tu no hermano me incha las pelotas,
NO, todo este mundo pe hincha las pelotas
-Pero yo sí sé donde vivo. Son ustedes los que no
recuerdan nada! – Yoshi pateó el suelo un poco molesto.
Se la pasaban hablando raro y no comprendía nada. Y su hermano
insistía en que no lo era y se comportaba extraño.
- Tío, tienes el don de cabrear todo lo que miras. –
Rei le dirigió una mirada al rubio y luego otra a Yoshi,
volviendo a mirar a Kamio. -¿Para qué lo contradices?
Te apuesto a que ni encuentras el retrete en nuestro mundo.
-No, pero te apuesto a que encuentro todos tus puntos erogenos
en un pasar de mano- se hecho a reir frotándole la cabeza
a Yoshi –Ya vale, tío, no seas tan amargado o acabaras
como tu hermano, míralo es menor y bebe alcohol, todo un
delincuente y es MAS falta a clase a diario ¿no querras acabar
como el no?- Miro a Rei mientras caminaba -¿en este mundo
tendremos que ir a clase tambien? ¿y si latamos nos cortaran
las pelotas y nos las haran comer? ¿o nos felicitaran?
- ¿Pero….qué tiene de malo faltar a clase? –
Yoshi le miró desconcertado, y echo a andar en dirección
a su casa, más calmado. – Vale, síganme.
- Genial, mientras el que compre el licor seas tú, y yo
pueda faltar a clase…..creo que me va a gustar este mundo.
– Rei rió un poco, tanto por su chistecito, como por
el alivio de que no les hubiera pasado nada.
-Oh sí…pero no volvere a comprar en ese local…¿se
puede follar o tambien es pecado? ¿y los gays podemos vivir
o nos queman en la hoguera? Ah y una cosa más ¿estaremos
matriculados en esta escuela?...¿y mi creepy Twin ira a mi
clase? Porque como coja un compás seguro que me desgracia
- ¿Quieres dejar de hacer preguntas estúpidas? Te
van a echar de este mundo por creepy….. .- Rei le miró
como amonestándolo, aunque la verdad le hacía gracia,
y además también quería saber.
- Pues no sé qué es gay, pero no te llevarán
preso por tener sexo, si a eso te refieres. – Yoshi abrió
la puerta, hablando de manera totalmente casual. Se giró,
una vez dentro sonriendo. - ¿Tienen deseos de ir a la escuela,
verdad? Es divertida. ¿La extrañas, hermano? Tu amigo
también pude venir. Nadie le dirá nada.
Rei lo miró con una ceja levantada una vez más. –
Ya te dije que no soy tu hermano. –suspiró resignado.
Ya le explicaría mejor luego. –En fin…. ¿divertida?
¿La escuela? Sí que es otro mundo.
-eh Rei!! ¿no estas deseando ir a la escuela tio?- el rubio
se agarro de los hombros de Rei vacilando claramente al otro –es
la hostia la escuela!! A mi me encanta, nos dejan bloques de colores
y hacemos castillitos…hombre por favor…si estamos deseandolo
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