| Capítulo 63- Is This Freedom?
Yoru seguía pegado a Kanki como si sintiese el dolor de
Jiro, temblando un poco, no porque le tuviese cariño alguno,
si no porque tenía miedo y porque no había dejado
de llamarlos a todos, él incluido para que fueran a ayudarlo.
Sus manos seguían atadas a la cama y sus muñecas estaban
ensangrentadas de resistirse pero ahora ya se había calmado.
El albino le acarició el rostro, serio. No soportaba verlo
así, ni dejar que se hiciese daño. Pero hubiera sido
peor soltarlo. - ¿Ya terminó? – le preguntó,
observándolo, abrazándolo más al ver cómo
temblaba.
-…no sé…- sonrió levemente, sin muchas
ganas en realidad, sintiendo que la boca le sabía a sangre
de apretar las mandíbulas con fuerza –Ya… se
ha callado… Kanki… ya no dice nada…- lo miró
a los ojos serio, como si le entristeciese en realidad.
- ¿Estás triste? – le preguntó, apartándole
el flequillo del rostro. Lo comprendía, a pesar de todo,
no importaba quien fuera, siempre sentías una especie de
lazo emocional con quien te hubiese convertido.
Asintió con la cabeza para no llorar, ya que si hablaba,
probablemente lo haría. Lo miró a los ojos avergonzado
a más no poder.
- Está bien, es natural – le sonrió ligeramente
acariciando su frente una vez más y comprendiendo. –
No tienes que sentirte avergonzado.
Negó con la cabeza, observándolo fijamente –¿Está
muerto, Kanki? ¿Y por qué estoy triste… si lo
odio…?
- No lo sé... – contestó a la primera pregunta
sin dejar de mirarlo. – Y es normal, es quien te hizo, sientes.....
una conexión con esa persona, ya sea buena o no. Como si
fuese parte de tu vida.
-Suéltame… ya no me iré…- susurró
moviendo un poco las manos y deseando abrazarse a Kanki.
El albino lo desató con suavidad, acariciando sus muñecas
ensangrentadas como si le doliesen a él, y besándolo
con suavidad en los labios.
Yoru se abrazó a él con fuerza, rodeándole
el cuello con los brazos y besándolo también. Aunque
estaba muy triste deslizó la lengua en su boca con los ojos
cerrados, separándose después y apoyando la frente
contra la del albino, mirándolo a los ojos, observando el
color más intenso desde tan cerca –Quiero ir…
- ¿De regreso? – susurró, preocupado, aunque
suponía que deseaba estar seguro. Él también
lo habría hecho. – Entonces iremos, juntos. No me voy
a separar de ti nunca más.
-No- le rodeó la cintura con fuerza, besándole los
labios de nuevo y deslizándose un poco más abajo,
besándole el cuello y mordiéndole, extrañamente
para él, bebiendo del albino con suavidad, casi como si le
consolase.
Kanki le acarició el cabello, dejándolo hacer, dejándolo
sentir lo mucho que lo amaba y lo mucho que haría por él.
Cerró los ojos, apretándolo más contra sí.
Kanki le acarició el cabello, dejándolo hacer, dejándolo
sentir lo mucho que lo amaba y lo mucho que haría por él.
Cerró los ojos, apretándolo más contra sí.
El rubio aferrándose más a él, succionando
con más fuerza al sentirse sobrecogido por lo que Kanki sentía
por él. Se giró sobre él apretado contra su
cuerpo, separándose y observando sus ojos antes de besarlo
profundamente.
“Te quiero, Yoru” Le devolvió el beso, sin dejar
de abrazarlo, jugando con su lengua, sintiéndolo más
suyo que nunca. Nunca debió haberse separado de él,
sólo a su lado se sentía completo.
-Kanki..- lo miró a los ojos de nuevo, sonriendo un poco
–Ahora ya eres tú el primero que me mordió ¿verdad?
Si él ya no cuenta…
- Ya te dije que era yo desde aquella vez – se rió
un poco, viéndolo alegre. - Y sí, él ya no
cuenta.
-Entonces podemos salir… ¿a la calle? Y no nos pasará
nada… ¿verdad?- se alzó con los brazos mirándolo
a los ojos aún sonriente –Y hacer algo como ese día
que salimos juntos…
- Podemos salir, no sé si nos pase algo – le sonrió,
sentándose, como siguiendo sus ojos. – Pero si llega
a pasar algo, yo te protegeré y tú me protegerás,
¿no es así?
-Sí…- sonrió también, sentándose
en la cama y lamiéndose las muñecas mirando a la ventana
-¿Crees que Kanbei murió? Y su novio…
- No lo sé... – negó con la cabeza, un poco
más serio. – Me siento un poco mal por haberme ido
así, pero necesitaba salvarte a ti. No quería utilizarlos,
aún así.
-Podemos… no… no sabemos donde están…
y además… a lo mejor están enfadados ¿no?
¿Con nosotros? O al menos conmigo seguro…- se levantó
cambiándose de ropa serio, pensando en aquellos dos vampiros
mientras se subía los pantalones, volteándose de espaldas
a Kanki como si no lo tuviera requete visto.
- No, fui yo quien les dejó allí. Estarían
más enfadados conmigo. – sonrió por lo que estaba
viendo, ya que se había girado e igual sus nalgas le parecían
bonitas.
El rubio lo miró de soslayo sentándose para ponerse
la camiseta, riéndose –No me lujuries…- se tiró
sobre el colchón observándolo del revés –No
se ha muerto… su novio lo salvó… eso… voy
a pensar.
- Vale, eso pensaré yo también – asintió,
sonriendo más y alzándose un poco sobre él
para besarlo. – Y te lujureo, ¿no que antes decías
que no te deseaba? Baka.
-Sh… no dije eso ahora… porque ya sé que eres
un pervertido…- le sujetó el cuello besándolo
y jugando con los pies en el suelo –Tanto, que ahora me pregunto
si cuando ya no sea infantil, personalmente seguiré gustándote…
¿o no creceré nunca? En mi forma de ser…- se
quedó pensando que no se sentía muy diferente a antes.
- Creo que siempre serás como eres, y que me gustarás
hagas lo que hagas. – se rió, estirando los brazos
para hacerle cosquillas. – Y o no he cambiado mucho. O nada.
-No…- se rió revolviéndose y alzando las manos
para atacarlo del mismo modo, girándose sobre él,
rodando un poco por la cama hasta bajarse –No me ataques!
Me voy…- simuló como que se iba muy decidido, saliendo
afuera y esperándose en realidad.
- NO! No te vayas! – se rió, poniéndose de
pie, y corriendo tras él, haciendo drama, aunque iba reído,
finalmente, abrazándolo con fuerza al encontrarlo de nuevo.
– No te puedes ir sin mí.
-No lo haría…- sonrió cogiéndolo en
brazos sobre él y bajando las escaleras corriendo todo lo
que podía, sintiéndose extrañamente libre.
Tanto, que no podía creérselo.
|