| Capítulo 61- Creativity at Work
Nebel abrió la puerta del despacho, sonriendo y cerrándola
a sus espaldas luego de entrar. Andrei le había dejado la
llave para cuando regresase. – Ya hice la tarea, sensei. –
bromeó, acercándose al escritorio y apoyándose
con ambas manos para besarlo.
-No sé si me fío… tendré que revisar…-
le pasó la mano por el pecho y el cuello, sujetándole
la nuca mientras lo besaba -¿Tienes hambre?- preguntó
sonriendo y sujetándole el cuello de la camiseta con un dedo.
- Mucha, he tenido hambre desde esta mañana, es más.
– le contestó, subiendo una rodilla sobre el escritorio
para acercarse aún más.
-Hum… - se echó atrás en la silla de cuero,
observándolo subirse a la mesa y sonriendo levemente, pasándose
un dedo por los labios antes de apoyarse en la mano, estudiándolo
con la mirada -¿Qué quieres comer?- estiró
un brazo acercándole la mano y acariciándole bajo
la quijada –Gatito…
- ¿Meow? – se rió el chico, dejándose
acariciar. – A ti.
-Un gato con ropa… no sé… no me convence…-
apartó las hojas a un lado apagando el monitor y observándolo
con las manos en los reposabrazos.
- ¿No? Hum... tendré que hacer algo al respecto.
– se arrodilló en el escritorio, quitándose
la camiseta, y luego sentándose para sacarse los pantalones.
- ¿Mejor?
-No lo sé…- sonrió haciéndose de rogar,
observándolo desnudo y excitándose más, abriéndose
la camisa con una mano mientras le acariciaba el rostro con la otra.
Separó la tela gris mostrándole el pecho –Intenta
con eso de subirte a mis piernas y rozarte contra mi…
- Pero prefiero hacerlo un poco más arriba. – colocó
su mano sobre el pecho del moreno, acariciando y bajándola
poco a poco hasta la cintura de sus pantalones, atrayéndolo.
Andrei se levantó sonriendo, dejándose llevar y bajando
la cara junto a la del chico, rozándose contra su mejilla
y besándole el pelo mientras se abría el pantalón
dejándolo que cayese solo y ronroneando contra su oído,
sonriendo cada vez más mientras se quitaba la camisa.
Nebel lo abrazó con sus piernas, rodeando su cuello con
los brazos, y rozándose contra él, sonriendo. - ¿No
es el gato el que debe ronronear? Creo que este dueño....
es demasiado cariñoso.
-¿Tú crees? Los gatos necesitan mucho cariño
o se sienten heridos…- susurró en su oído, disfrutando
del tacto de su piel desnuda. Bajó la mano, sujetando su
sexo y acariciándolo con delicadeza, apretando poco a poco
cada vez más -¿Cómo fue? ¿Se portaron
bien?
- Sobresaliente, Jisei.... obtuvo puntos extra. – se rió,
jadeando un poco, y sin dejar de moverse. – Tu hermanito es
un héroe.
-¿Y eso por qué?... ¿Te salvó de los
malos?- sonrió alzando un poco la cara, rozando los labios
contra los suyos, jadeando sobre ellos, bajando la otra mano por
su espalda y acariciando su ano mientras iba besándole el
cuello. Observando sus nalgas desde arriba.
- Ah.... ¿Crees que necesito.... que me salven? –
sonrió, cerrando los ojos, y pasando las uñas por
su espalda. – No... salvó a otro chico al que habían
capturado.
-Hum… ya…- se estremeció un poco al sentir sus
uñas y sonrió besándole el cuello con fuerza,
succionando su piel blanca –No… no creo que necesites
que te salven…- sonrió hablando contra su piel húmeda.
Estirando una mano y sujetando un bolígrafo de cristal que
estaba sobre la mesa. Mirándolo serio mientras lo empujaba
dentro de él –Seguro que está frío…
- Lo está... – gimió el chico, enrojeciendo
por lo inesperado, y también porque lo estaba disfrutando,
su sexo reaccionando, irguiéndose un poco más. –
Ya... me calentarás tú luego.
-¿Lo haré?- sonrió un poco, su expresión
excitada mientras se sentaba de nuevo, lamiendo la punta de su sexo
alrededor y succionándola con suavidad mientras movía
el cristal dentro de él, mirando de soslayo sujetando otros
dos más, metiéndolos dentro de él también,
uno a uno. Lamió su sexo de abajo a arriba rasgándolo
con suavidad y observando una fina gota de sangre. Observando sus
ojos mientras la lamía, recordando de pronto y haciéndolo
hablar –Y dime… ¿le dio un besito a mi hermano?
-No, pero creo que lo hubiera hecho... – contestó,
gimiendo de nuevo, estremeciéndose, sintiendo aquel leve
dolor placentero. – Veo.... que eres... muy creativo en tu
trabajo...
-Yo soy bueno en todo lo que hago…- sonrió, succionando
su sexo con fuerza de nuevo, de arriba abajo hasta separar los labios
de él, lamiéndolo y sujetándole la nuca para
que se agachase a besarlo mientras apartaba el cristal, dejando
tan sólo uno en su cuerpo, moviéndolo en círculos
y observándolo de arriba abajo, sentado en la silla –Date
la vuelta… y apóyate bien en la mesa con el pecho…
¿quieres?
- No quiero, lo deseo... – sonrió, girándose
entre gemidos, el cristal haciéndole difícil el movimiento,
más que nada por la sensación que le provocaba. Dejó
escapar un gemido algo alto, enrojeciendo pero ya no importaba,
ya que la única que se enteraría era la mesa en esos
momentos.
El moreno apartó el cristal de su cuerpo, pasando una mano
entre sus piernas y acariciándole el sexo con delicadeza,
masajeando sus testículos también y aplicando más
fricción después, mientras lamía la barra de
cristal, apoyándola contra su ano y empujándola lentamente,
observando cómo se deslizaba a su interior como si pujase
de ella. Lamió su entrada con avidez, sintiendo su lengua
rozar con el cristal frío.
Nebel gimió aún más, moviéndose contra
la mesa, la mano de Andrei haciendo pulsar su sexo cada vez con
más desesperación, y su lengua mezclada con el frío
del cristal moviéndose en su entrada. – Te gusta....
¿mirar?
-Me gusta… mirarte… sí…- se rió
besándole las nalgas y levantándose, dejando salir
el cristal para empujar su sexo completamente erguido en su cuerpo.
Moviéndose con fuerza y sujetándole la cadera con
la mano libre, mientras tiraba de su sexo a un lado, embistiéndolo
totalmente, embebido por el calor que desprendía el rubio
y la suavidad con la que podía penetrarlo, los fluidos humedeciendo
su sexo y resbalando un poco -¿Ya no podías…
esperar?
- ¿Por ti? Podía.... pero no quería –
sonrió, jadeando sujetándose con fuerza a la mesa,
completamente excitado ahora que sentía el sexo de Andrei
dentro de su cuerpo, apretándolo tanto como podía.
-No querías…- sonrió, deslizando la punta de
la lengua a lo largo de su espina dorsal, inclinándose un
poco sobre él, sin saber hasta ahora que era tan flexible.
Apretando sus nalgas con una mano y bajando después ambas
para sujetarle los testículos y acariciarlo a la vez, irguiéndose
de nuevo y entrecerrando los ojos, moviéndose de pie detrás
de él, cada vez más fuerte, sacudiendo un poco la
cabeza para apartarse los mechones negros.
- No.... – repitió el chico, gimiendo cada vez más
entregado. Jamás lo había sentido tan apasionado y
él jamás había estado tan excitado. –
Más... así.... así...Andrei.... – gimió,
corriéndose sin poder aguantarse más.
- … Nebel…- el moreno apretó su sexo sintiendo
el semen derramándose sobre sus dedos, excitándose
al sentir cómo se empujaba saliendo a borbotones al igual
que el que manaba ahora de su propio miembro. Apoyó una mano
en la mesa junto a la de Nebel, apretando el puño, empapada
en semen, embistiéndolo mientras gemía, sintiendo
aquel placer incluso demasiado intenso.
- Andrei... – el rubio se dejó inclinar más
hacia delante, su sexo aún goteando un poco, aún sensible,
jadeando. – Ojalá..... todas las excursiones fueran
así.
-Pero sólo podrás ir de excursión conmigo…-
sonrió, sujetándolo y alzándolo en brazos,
dejándose caer con suavidad en la silla, con el chico sobre
él, acariciando el sudor que resbalaba por su pecho hasta
recorrer la línea de su abdomen -Te ves cansado…- le
besó la cara. Su piel se sentía ardiendo y sus pulsaciones
rápidas en el cuello. Le olió la piel conteniéndose
-¿Quieres tomarte un baño? ¿Comer fuera? Lo
que sea… - sonrió besándole la mejilla de nuevo.
- Creo que un baño estará bien. Me levanté
muy temprano y ahora.... – sonrió, agotado pero sin
ningún arrepentimiento. – Vendrás conmigo ¿cierto?
-Claro…- le pasó la mano por la espalda observándolo
-¿Os quedasteis para ver si daba resultado u os marchasteis?
- Nos marchamos.... El lugar estaba envuelto en llamas, el sol
perfecto, ni siquiera nublado.... No tendrían por donde escapar.
Aunque me hubiera gustado quedarme, si no tuviese clases.
-Qué responsable…- sus labios dibujaron una sonrisa
–Bueno… tal vez fue lo mejor, puede que hubiera sido
peligroso… Y mi hermano ¿él se quedó?
- Aún así, no es algo que puedas ver todos los días
–contestó pensativo. – Tu hermano fue a acompañar
al chico a su casa creo. Todo un caballero.
-Sí, definitivamente yo me hubiera quedado a ver…-
sonrió pensando que también lo hubiera acompañado
a casa, claro que a su hermano lo había educado él,
era de esperar –Tal vez quería que lo invitara a una
taza de café….- se rió besándole los
labios –Hum… no, no se puede traicionar a un vampiro…
porque lo sabemos…
- Oh, ¿es eso una advertencia? – Nebel giró
el rostro mirándolo de soslayo. – Yo creo que no le
vendrían mal un poco de celos a Youki.
-No lo sé… no todo el mundo reacciona igual a los
celos… - sonrió abiertamente, observándolo –Cuando
yo veo que alguien pierde el interés por mí…
suelo perderlo también y sin embargo cuando veo que alguien
me ama… más y más me agrada a mí…
- Pero qué egocéntrico, Andrei – bromeó
el rubio, recostándose contra él. – Pero yo
soy bastante egocéntrico también.
-Oh… no lo había notado…- se levantó
con el rubio en brazos suspirando reído –Vamos…
a bañarnos
- Y puedes beber de mí un poco si quieres... – le
ofreció, en realidad porque él lo deseaba, sentirlo
de aquella manera. – Así seremos aún más
egocéntricos.
-Yo siempre quiero Nebel…- el moreno sonrió saliendo
con él hacia el baño –Trataré de evitarlo
hasta que hayas comido… pero no te aseguro que pueda…
- Oh, ya veo por qué tantos deseos de alimentarme de pronto.
– se rió, rodeando su cuello con los brazos. –
Pero estaré bien, soy un chico fuerte.... – susurró
contra su cuello.
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