| Capítulo 57- The Law is For
Dummies
Jiro apretó más sus dientes sobre el pecho del chico
que sujetaba entre los brazos y al fin lo dejó caer, sonriendo
un poco al escuchar algunos gritos, lamiéndose los labios
y observando a su alrededor en busca de alguno más que respondiese
a sus expectativas. Le dio una patada al cuerpo de un vampiro al
que habían matado entre los dos, Gaki y él. Observó
a un chico escondido tras la barra del bar y lo llamó con
una mano.
El chico negó con la cabeza asustado y el moreno insistió,
llamándolo como si fuera un animalito –Ven… no
te haré daño…verás… - se movió
sin que el chico apenas lo notase y le sujetó las muñecas
subiéndose sobre él en el suelo mientras mordía
su cuello profundamente. Sintiéndolo patalear un momento
hasta que cedió su cuerpo dando lugar a un gemido suave.
Gaki rió deleitado, soltando al chico que aún bebía
de su brazo y dejándolo caer, acercándose a Jiro y
agachándose a su lado. - ¿Lo vas a convertir? A este
sí, ¿verdad?
-A este sí…- contestó el moreno una vez se
hubo separado de su cuello, acercando a Gaki al propio –Muérdeme
para él.
Los colmillos del chico se enterraron en su cuello inmediatamente,
saboreando su sangre y lamentando tener que apartarse. –Luego
nos lo vas a agradecer... – le dijo al chico, relamiéndose
los labios.
-Y si no, da igual…- se rió el moreno llevándolo
a su cuello y sintiendo cómo se aferraba, abrazándose
a él incluso. Le sujetó del cabello tirándole
un poco mientras bebía de él, jadeando levemente por
la intensidad con la que lo hacía. Lo apartó de él
al fin de forma brusca –Creo que este sí nos lo agradecerá…-
saltó sobre la barra del bar observando a su alrededor –Venid
todos! Los que estáis vivos claro…- se rió con
maldad observando los cadáveres –Cargad con los que
no pueden levantarse… muy pronto todo será nuestro…
entonces os dejaré escoger un humano a cada uno…- los
observó emocionándose un poco. –Traed a las
tías esas también….
- Ugh.... las tías.... – Gaki hizo cara de refunfuño,
mirando a Jiro con sospecha, pero sonriendo igual. – Vamos,
vamos, vamos!- exclamó de pronto, saltando un poco.
-¿Qué?!- el moreno saltó de la barra tras
él, sujetándolo por entre las piernas con las manos
y mordiéndole el cuello, lamiendo la sangre que caía,
sin succionarlo pues sabía que había dado mucha sangre
esa noche. Aún así, era imposible no desear su sangre
–Las necesitamos… aunque creo que les arrancaré
las cuerdas bucales....
- Vale, pero.... no te las folles. – jadeó, excitado
por cómo lo tocaba y mordía, pensando que no le gustaba
ver eso.
-Joder… no me las voy a follar… ¿para qué
querría meter la polla en algo flojo teniendo esto?- se apretó
entre sus nalgas y lo empujó por la espalda apoyándole
el pecho en una de las mesas del bar, apretando su sexo contra él,
mirándole las nalgas y pasándole las manos por las
piernas.
-Eh! Viene la poli!- avisó uno de los vampiros mirando por
la ventana.
-Bueno… pues matadlos y esconded los cuerpos aquí…
¿a mí qué carajo me decís?!- el moreno
ni los miró atento a Gaki.
- Eso! Matadlos! – se rió Gaki, su sexo pulsando bajo
su ropa al sentir el del moreno contra su cuerpo. – Deberías
metérmelo mientras los matan.
-No me digas qué debería hacer…- el moreno
frunció el ceño, aunque no le importaba, si era Gaki
quien lo hacía, le bajó el pantalón por las
piernas abriéndose el suyo y tocándose un poco, rozándolo
contra la entrada del chico –Esperad a que entren!... esperad…-
se rió un poco, jadeando al entrar en el chico, sujetándole
las caderas mientras lo penetraba totalmente, escuchando afuera
los ruidos de la policía y cómo hablaban del mejor
modo de entrar –Anormales…- susurró reído
mientras montaba al chico.
- Ah....ah.... Jiro.... – jadeó Gaki, contento, riendo
un poco al sentirse penetrado, mirando hacia la puerta, a la expectativa.
Dos policías entraron, pateando la misma, apuntándolos
con sus armas, y quedándose horrorizados al ver la escena.
- Ah... Ahora!...... – les ordenó el chico, riendo
de nuevo, y bajando una mano para acariciar su propio sexo.
-Deténganse y levanten las manos!
-Las tengo ocupadas, imbécil!- El moreno moviéndose
con más fuerza sobre Gaki, sujetándole la nuca con
ambas manos, acariciándole el cuello con fuerza, bajando
las manos para subirle la camiseta y apretar sus pezones con fuerza
–Ya! Joder!- les gritó al sentir un balazo en el hombro,
apretándose más contra Gaki, los hombres horrorizados
al ver que seguían haciendo aquello, a pesar de la sangre
que brotaba del moreno.
Varios vampiros sujetándolos sin que apenas los hubieran
visto, mordiéndoles y haciéndoles gritar.
Gaki se rió de nuevo, jadeando, sin dejar de observar cómo
los vencían, como todos aquellos chicos se abalanzaban sobre
los policías mordiéndolos, bebiendo de ellos. Era
el mejor momento, estaban hambrientos aún. Cerró los
ojos por un segundo, corriéndose y sonriendo.
-Gaki…- el moreno se inclinó sobre él, molesto
porque se hubiese corrido sin dejar que lo hiciese él, bajando
la mano para tocar su semen mientras se derramaba en su palma. Lo
sujetó mientras se venía dentro de él, apoyando
la frente en su espalda.
- Jiro.... jamás.... me había divertido tanto –
sonrió el chico, jadeando aún un poco, y girando el
rostro, tratando de verlo, cosa que era imposible en esa situación,
claro.
El moreno salió de él y lo volteó, observando
su rostro, lamiendo el semen de su sexo aún caliente. Le
besó el ombligo antes de erguirse –Lo que me jode es
que por culpa de estos imbéciles, me hayan pegado un puto
tiro…- los miró apartándose del chico y limpiándose
un poco de semen de los labios, mirándolos y controlándose
para no tomarla con ellos porque los necesitaba -Y la maricona de
Yoru no vuelve…
- ¿Ya lo llamaste? – preguntó Gaki, limpiándose,
aún sin dejar de sonreír. – Esos dos... nos
traicionaron.
-Sí… y está vivo… no viene porque no
le da la gana… seguro que por Kanki…- se cerró
el pantalón pasando por encima de los cuerpos sin molestarse
en mirar lo que pisaba –Mejor nos vamos… ahora si que
he perdido mucha sangre…
- Ya la pagarán... vamos a encontrarlos y luego... –
Gaki frunció el ceño porque en cierta manera extraña
le había cogido algo de apego a tener a Yoru cerca. Le parecía
alguien con quien podía jugar, y por eso, le molestaba el
doble que los hubiese traicionado. – Luego hacemos que lastime
a ese novio suyo. Es su culpa.
-¿Y qué pasa con él?- preguntó mirándolo
de soslayo, asegurándose después de que los demás
los seguían -¿A él no nos lo cargamos?
- Claro que sí! Pero después! – exclamó,
molesto de que no comprendiera su idea del todo, pero igual, cambiando
de idea luego. – O podemos conservarlo como mascota.
-Sí… podemos… pero como le cojas cariño,
lo mataré…- se quedó pensando en el humano que
aún estaba en la casa. Bebería de él al llegar,
así se sentiría mejor.
- Bieeeeeeeeeen... mátalo, pues – suspiró haciendo
un gesto con los ojos, como diciendo que era imposible, aunque en
realidad sonreía.
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