| Capítulo 55- Mirrors and Lights
- Arreglado, sensei. – sonrió Nebel, colgando su móvil
y guardándolo, acercándose de nuevo a Andrei. –
No creas que te salvas...
-¿Qué me salvo?...- sonrió levemente –Y
dime… ¿A dónde vamos de excursión?
- Necesitas alimentarte, ¿no? Podemos ir al club. –
lo miró de soslayo. – Tú y Youki... se divierten
mucho ¿eh?
-¿Hum? No sé por qué lo dices…- se rió
sujetándole los hombros y acariciándole el cabello
mientras caminaban –Desde que voy al club contigo no se me
acercan… no sé por qué…
- Pues tendrás que buscar uno en la calle. – contestó,
como si él no tuviese nada que ver con eso. – Tu hermano
estaba molesto, por eso quería irse.
-Lo sé… por eso comenté eso en ese justo momento…
así sabía que no os iríais… ¿y
tú? ¿Estabas molesto?- sonrió jugando con los
dedos en el lóbulo de su oreja.
- No, molesto no estaba. – mintió con aires de dignidad.
– Pero sí se hace pesado...
-Pesado…- se rió un poco observando a un chico que
caminaba hablando por el móvil, porque había notado
que sus miradas se habían cruzado ya varias veces.
- Pesado... repitió el rubio siguiendo su mirada, serio
de nuevo. – ¿Vas a morderlo van a seguir lanzándose
miraditas?
-Dios…- el moreno lo miró a los ojos deteniendo sus
pasos y mirándolo serio a pesar de que no estaba enfadado
–Tranquilízate un poco…
- No estoy exaltado. – el rubio le devolvió la mirada
de igual manera.
-Bien, entonces demuéstralo… Le morderé si
veo que puedo acercarme a él, no voy por ahí arrancándole
la yugular a la gente…
- No sugería eso. – contestó, mirando al chico
de soslayo. – Pero podrías intentarlo con más
rapidez.
El moreno suspiró con fuerza y se alejó de él
para acercarse al chico, parándose detrás de él
y susurrándole al oído. El pelirrojo se giró
de golpe como asustado y Andrei le sujetó la mano del móvil,
rodeándole la cintura con el otro brazo –“Luego
te llama”- susurró antes de colgar y morderle el cuello.
Nebel lo observó, cómo el chico no tardaba nada en
rendirse mientras Andrei mordía su cuello. No podía
evitarlo, seguía sintiéndose celoso, pero luego de
la reunión que acababa de pasar, su paciencia estaba al límite.
Andrei lo miró de soslayo, escuchando al chico jadear e
incluso observando en su mente cómo imaginaba a ambos teniendo
sexo. Se separó de su cuello dejándolo sentado en
el banco y volvió con Nebel observando sus ojos casi retándolo
–Bien, ya está…
El rubio le sostuvo la mirada, besándolo de pronto, más
apasionado que nunca. Necesitaba sentir que era suyo.
El vampiro cerró los ojos besándolo apasionadamente
también, mordiéndole la lengua mientras la notaba
moverse en su boca, sintiendo sus celos y su pasión. Le pasó
las manos por el cabello sujetándole la nuca, bebiendo de
él más y abrazándolo con fuerza. “Soy
tuyo… Nebel…”
“Mío.... No te quiero con nadie más, ni siquiera
por un momento” Cerró los ojos, dejándose tomar
de aquella manera, entregándose.
Andrei lo abrazó aún con más fuerza, arrastrando
las manos por su espalda, decidiendo no volver a beber delante de
él, ni siquiera si sentía que no podía aguantarlo
más. Esperaría a que pudiera comprender que para él
sólo era una necesidad a satisfacer. Le sujetó los
muslos apretándoselos, inclinándose más sobre
él y rompiendo el beso, lamiéndose la sangre de los
labios –Le dije… “mi novio quiere que te mate…”Se
asustó bastante…
Nebel sonrió por fin, meneando la cabeza. – Me sentí
de esa manera... Supongo que no soy tan maduro como pensaba.
-No importa… yo lo encuentro encantador…- le besó
los labios de nuevo y luego el cuello -¿Lo habías
notado? Cómo te miraba Kanbei las nalgas… - se rió
contra su piel.
- ¿Cómo? – Nebel enrojeció, metiendo
los dedos entre su cabello para que no fuese a alzar la cabeza ahora.
– No, no me di cuenta.
El moreno le mordió el cuello al notar cómo le tocaba
el pelo, sintiendo un estremecimiento, sin poder controlarse y apretándolo
contra él “Te miraba… por eso te sujeté
de ese modo… quería que viera lo que se pierde…”
- ¿Me... estabas mostrando? – sonrió el chico,
cerrando los ojos de nuevo, al sentir cómo lo mordía,
sin dejar de acariciar su cabello.
“Sí… eres digno de ver…” le sujetó
las nalgas con ambas manos y se apartó de su piel para besarlo
otra vez profundamente, a pesar de que había sonreído
al rozar sus labios –Vamos a casa… quiero verte bien…
- Tendré que conseguirme un spotlight, no tienes planes
de meterme en una vidriera ¿o sí? – se rió,
tocándole los labios con un dedo, y separándose.
-¿En una vidriera?... Hum… no podría tocarte…
- sonrió rozándose los labios a su vez tras sentir
el contacto de sus dedos –Mejor conseguiré un juego
de espejos… para verte desde todos los ángulos…
- Cuidado, no vayas a confundirte con mi reflejo. – contestó,
tomando su mano. – Creo que ya sé.... a donde nos llevará
nuestra excursión.
-¿A una tienda de muebles y decoración?- sonrió
desde luego sin pensar para nada en eso –No nos resistamos
más entonces…
- No.... – sonrió el rubio echando a caminar y añadiendo.
– Pero al menos habrá una cama.
-Y muebles… pero desgraciadamente sólo un espejo y
mal ubicado… puede que lo recoloque antes… quien sabe…
- Me alegra saber que los vampiros sí tienen reflejo. Porque
ahora sé cómo será el techo de nuestro dormitorio.
– continuó Nebel.
-Me gusta… sobre todo eso de nuestro dormitorio… ya
me tarda… sin más excursiones ni permisos… -
se rió mirando adelante –Es mi culpa… por pretender
a niños… como diría Kanbei…
- Niños.... ¿Andas con algún niño,
Andrei? Porque puede que me vuelva a poner celoso. – lo miró
de soslayo, como advirtiéndole.
El moreno se rió –Mi hermano es al único niño
que frecuento pero últimamente ni siquiera a ese veo…
Lo extraño es que ahora va a clase sin que nadie se lo mande…
aunque sólo se pase por casa a cambiarse de ropa…
- Tal vez y Youki sí sea una buena influencia para él,
pero prefiero que vaya a verlo tu hermano. – le aseguró,
sin querer admitir lo celoso que se pondría de pensar en
Youki allí, incluso cuando él no pudiese ir.
-Hum…- sonrió comprendiendo lo que sucedía,
porque además lo veía en su mente aún –Trabajo
toda la mañana dentro de mi despacho… De hecho, es
lo único que hago hasta que sales del colegio…
- Qué responsable eres, Andrei. – dio como toda respuesta
el chico, consciente de que leía su mente.
-Me gusta mi trabajo…- se rió suavemente, acariciándole
el cabello -¿Ya has visto mi despacho? Tengo una mesa muy
grande…
- ¿Vas a mostrármela? Creo que es la noche indicada
para eso.
-Sí… te la mostraré… así tendré
algo bueno en qué pensar mientras trabajo…en lugar
de simplemente fantasear con ello…
- Siempre es bueno convertir tus fantasías en realidad.
– asintió el rubio con todo el doble sentido.
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