| Capítulo 39- Back From the Vampire's
Cave
Nebel regresó de la cocina con una taza de té, sentándose
al lado de Andrei. Sabía que había estado en el cuarto
de Jisei de nuevo, como si el chico fuese a aparecer mágicamente
allí. – Ojalá pudiera ofrecerte una –
le sonrió, alzando un poco la taza, observando su rostro.
-Puedes ofrecerme cosas mejores… - el moreno lo miró
sonriendo levemente, tratando de mantener la tranquilidad como siempre.
Desesperarse no servía de nada. Le sujetó los hombros
besándole la mejilla y bajando la cara contra esta hasta
apoyar la frente en su hombro, comenzaba a preguntarse si no sería
inútil, aquella espera, si no estaba haciéndose falsas
ilusiones, si aquel vampiro lo había mordido. ¿Por
qué habría de estar aún con vida? Y si Kanbei
lo había apartado así… no habría vuelto
tal vez con más fuerza sobre su hermano… a acabar lo
que había comenzado…. Apretó las mandíbulas
con todo aquello dando vueltas en su cabeza.
- Deja de pensar tanto. – el chico le acarició la
mejilla, suponiendo, y dejó la taza de té, sobre la
mesita para girarse y mirarlo. – Estará bien, Youki
también lo piensa ¿no? Sigo pensando que si lo hubiesen
matado, no se hubieran llevado el cuerpo. ¿No lo crees?
-No lo sé… - miró sus ojos acercando un poco
más el rostro al suyo y observando el brillo en estos –No
quiero ni pensar en él como… - se giró escuchando
los pasos por el pasillo, levantándose inmediatamente. Por
poco abriendo la puerta para mirar.
Jisei golpeó la puerta antes de girar la llave y el moreno
se apartó un poco, sorprendido, incrédulo casi, sujetándolo
en cuanto entró. Abrazándolo y haciendo que se pusiese
como la grana, golpeándole la cabeza después. El rubio
se llevó la mano a la nuca frunciendo el ceño.
Nebel se puso de pie sonriendo, completamente aliviado, aún
más contento de lo que había esperado. – No
nos digas que te fuiste de fiesta de nuevo...
Andrei sonrió ampliamente, dejando que se escapase de su
abrazo, e incluso ignorando el leve empujón para apartarlo
y ocultar su rojez aún mayor, lo cierto es que se sentía
fatal ahora que ya no estaba en peligro –“¿Youki?”-
preguntó a su hermano, mirando luego al rubio, buscando esa
respuesta antes de dar él ninguna.
- Youki está esperándote, en casa de uno de los vampiros
que estaba contigo. Uno que trabaja en el Rosso Rubino, ¿sabes
cual? – Nebel lo miró, preguntándose si pensaba
decir en donde había estado.
El rubio negó con la cabeza hablando con su hermano. Andrei
miró a Nebel guardándose las manos en los bolsillos
–Dice que no los conocía de nada a ninguno, que lo
llevaron a una casa llena de vampiros y que todos eran críos…
eh! ¿Dónde vas?- le preguntó viendo que se
iba hacia su cuarto sin explicar más –Está bien…-
murmuró sentándose al lado de Nebel –Dice que
va a ducharse antes de ver a Youki… - suspiró con fuerza,
observando los ojos azul plateado del rubio.
- Ya, tranquilo. ¿No estás aliviado? Jisei está
bien, sano y salvo.... – miró hacia el cuarto del chico
preguntándose si de veras estaba bien. – Estás
tenso aún – murmuró, acariciándole el
brazo.
-No sé… porque lo veo extraño… estoy
seguro de que lo ha pasado fatal, allí encerrado… nunca
me habla de lo que le preocupa, pero esto… no sé…
es exagerado, me está ocultando algo… - observó
la mano del rubio sobre su brazo.
- ¿Qué crees que te oculte? Tal vez sólo quiera
protegerte como tú sueles hacer con él. No digo que
esté bien que te lo oculte, pero igual se lo dirá
a Youki- suspiró, a sabiendas de que no era la mejor respuesta.
– Tal vez sólo necesita tiempo.
-Espero que Youki me lo diga a mí…- le sujetó
la mano besándosela y apoyándola en su pecho sobre
la camiseta negra –Pero…- lo sujetó subiéndolo
a sus piernas a horcajadas –Esta noche… tú y
yo nos merecemos un descanso… - le sonrió pensando
en todo el trabajo que le había dado desde que habían
comenzado su relación –¿No crees?
- Llamaré a mi padre, para decirle que no volveré
a casa esta noche. – sonrió de manera distinta el rubio,
acercando sus labios a los del moreno, mirando juguetonamente en
sus ojos azules. – La escuela.... es muy difícil, debo
estudiar mucho. Y necesito ayuda.
-Hum… ¿ya te he dicho que soy buenísimo en
la lengua?…el francés… el griego, los tengo totalmente
dominados…- se rió entre dientes, atrayéndolo
por la nuca, deslizando los dedos por su cuello mientras lo besaba
profundamente.
-Mmmm... – gimió el chico dejándose besar,
sonriendo a la vez. – Y esa es la materia en la que más
problemas tengo. Eso y biología... – se rió,
besándolo de nuevo, y moviéndose un poco sobre su
cuerpo.
-A…ah…- le sujetó las nalgas echando la cabeza
hacia atrás contra el respaldo del sofá. Atrayéndolo
con él en aquel beso, y apretándolo contra su regazo,
alzando las caderas un poco para rozar su sexo ya erguido contra
él.
Jisei salió de su cuarto con el pelo mojado chorreando aún
un poco por su espalda, parándose detrás de Nebel
y esperando, mirando a un lado con las manos en los bolsillos bastante
incomodo.
- Andrei... – bajó las manos por su pecho, dándole
un beso tras otro, sin darse cuenta, hasta que escuchó un
sonido tras ellos. Nebel miró de soslayo, enrojeciendo un
poco y cambiando el tono de voz. – Andrei, tu hermano...
-Sí… ya lo sé…- sonrió observando
a ambos rojos y besando el cuello de Nebel inevitablemente aliviado
y feliz –Dime…- susurró mirándolo a pesar
de seguir besando el cuello del chico.
-“Para eso”- protestó molesto –“Que
me voy a buscar a Youki… así que si no vuelvo…
es porque sigo con él”
-No! De eso nada, que me llame Youki y me diga… pareces tener
un imán…
El rubio lo miró contrariado de tener que portarse como
un niño pero ya hasta lógico lo veía teniendo
en cuenta todo lo sucedido. Se despidió con la mano de ambos
alzando una ceja al voltearse.
Nebel sonrió aún rojo, apoyando su mejilla contra
la de Andrei. – Seguro Youki te lo hará saber. Realmente
le importa tu hermano.
-Lo sé… pero a mí me importa más…-
susurró un tanto neciamente porque sabía que eso no
podía medirse, sólo quería llevarle la contraria
al rubio y jugar con él un poco. Lo tumbó en el sofá
recostándose sobre él y alzándole una pierna
sobre su cuerpo –Nos hemos quedado solos…
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