| Capítulo 36- Don Get Angry at
Me, Just get Angry
Jiro se sentó en el colchón mirando a Gaki dormido
y desnudo en la cama. Le pasó la mano por el pelo acariciándolo
porque estaba suave, observándolo con cara de contrariedad
en realidad. Le tiró de un tobillo separándole las
piernas y mirando mientras se levantaba de la cama, subiéndose
a cuatro patas sobre él –Tengo hambre…
El chico abrió los ojos con cara de pereza. – Duerme,
y luego salimos... ¿No estás cansado...?
-No… no me canso… creo que porque no soy humano…-
se burló de él torciendo la sonrisa –Tú
ya bebiste del tío ese, por eso estas tan tranquilo…
tal vez debiera hacerlo yo también… beber de tu humano…
- No.... - protestó, frunciendo el ceño. –
Ya está muy débil, lo vas a matar.... Y a mí
me da sueño aunque sea vampiro.
El moreno se levantó, caminando hacia atrás y girándose
para ir hacia el cuarto de Gaki, sonriendo levemente, abriendo la
puerta y observando al rubio que dormía cubierto por la sábana.
Jisei lo miró entreabriendo los ojos, llamando a Gaki mentalmente
aunque no sabía cuanto tiempo había transcurrido o
si aún podría escucharlo.
- Jiro.... – Gaki lo siguió, protestando, y restregándose
un ojo, envuelto en la sábana. – No seas malo...
-No soy malo… es que me han hecho así…- el moreno
sonrió observando al humano.
“Joder” se levantó aunque aún estaba
cansado, agradeciendo el haber quitado la suficiente fuerza para
vestirse, pateando la cama hasta partir un palo de madera del borde
a pesar de que dudaba que funcionase eso de la estaca.
-Oh… me quiere matar como en las películas…
Gaki… tu humano…- el moreno se rió sujetando
la madera antes de que Jisei tan siquiera lo viese acercarse y se
la quitó girándola en la mano y golpeándole
la mejilla con ella –Uy perdón…
- Los dos son malos.... No trates de matar a Jiro.... – Gaki
se sentó a su lado, como si todo aquello fuese de lo más
normal. – Y tú, Jiro, ya te dije que no puedes beber
de él, míralo. Aún no come siquiera. No te
trajeron comida ¿verdad? – le preguntó suponiendo
que ninguno había querido salir a esas horas y arriesgarse
a morir por su humano.
El rubio negó con la cabeza, pensando en meterle una súper
patada en el culo por tratarlo como si fuera un animalito, pero
desde luego sin dar muestras.
-Deberías haber cogido algo que supiera hablar al menos…
¿sabes?- se giró de espaldas a Jisei mirando a Gaki
–Si no puedo beber de un humano… tendré que beber
de un vampiro…
- A mí me agrada, además así no hace tanto
ruido. ¿Recuerdas aquel? ¿El que se la pasaba llorando
y rogándonos? Jamás se callaba... – frunció
el ceño, desviando la mirada como si todavía estuviese
molesto Y se puso de pie por fin, ofreciendo su brazo. - ¿No
quieres beber de mí?
-No, que luego siempre quiero follarte… - frunció
más el ceño apartándose un poco y bajando las
escaleras entrando en los cuartos donde dormían los otros
chicos, mirándolos como quien revisa una nevera –Quería
un humano…- murmuró –Tú! Ve a buscarme
uno…
-Pero ya va a amanecer…- el chico lo miró, sentándose
en la cama.
-Pues corre!
- Eso! Corre! – gritó Gaki tras de él, subiéndose
la sábana que insistía en caerse, y pegándose
a Jiro por detrás, viendo cómo salía corriendo
el vampiro con cara de frustración. – A mí no
me importa que quieras follarme.
Jiro lo miró de soslayo sintiéndose un poco acalorado
por aquello –Los dos solos no lo hemos hecho nunca ¿crees
que se muera? Espero que no me traiga lo primero que vea…
- Creo que eso hará, si yo fuera él... no querría
morir. – le besó la mejilla sonriendo. - ¿Te
gustaría? ¿Hacerlo sólo conmigo?
-Le mandaré a por otro hasta que traiga alguno que me agrade…-
se rió, desviando la mirada y sentándose en una silla
que había en la mitad del pasillo, Jisei cerrando la puerta
inmediatamente y volviendo a la cama, aunque fiándose aún
menos ahora, pensando en trabar la puerta con la cama cuando no
estuviese tan débil, aunque dudaba que sirviera de algo.
Jiro miró al chico de soslayo –¿Solos? Eso sería…
- Sería ¿qué? ¿te aburre? – lo
miró por si acaso, sentándose sobre él a horcajadas
luego. - ¿Crees que me tomarías de igual manera?
-No lo sé…- sonrió de medio lado, observando
sus ojos -¿Qué te ha dado con eso ahora? Es igual…
- Nada. – respondió a secas molesto por su respuesta
y poniéndose de pie de nuevo. – Si es igual, pues....
qué importa.
-¿Por qué te cabreas ahora? Si quieres que te folle,
te follo… - le dio con un pie en la pierna, empujándolo
un poco.
- No quiero que me folles! ¿Para qué me despiertas?
– protestó, molesto, y un poco rojo, pensando en irse
a dormir con Jisei a ver si así se cabreaba.
-Te lo dije! Porque tenía hambre! Pero tú no quisiste
venir conmigo… ¿Querías que te despertara para
follarte?!- se giró al ver que entraba de nuevo el vampiro
al que había mandado con una chica del brazo
-No había otra cosa mejor a esta hora…- se disculpó,
recibiendo igualmente el golpe de Jiro que lo mandó al otro
lado del pasillo, aprovechando a pagarlas con él y sujetando
a la asustada chica que gritó hasta que empezó a beber
de ella, mirando a Gaki y dejando caer el cadáver al suelo.
Jisei en el cuarto agitado por aquellos gritos histéricos
y los de los vampiros, asomándose a la ventana y mirando
abajo. Eran cuatro pisos, tal vez pudiera escaparse cuando se durmieran.
- Pues ahí tienes, ya no tienes hambre. – refunfuñó
el chico de cabello azul alejándose. Realmente no importaba,
sólo le hacía caso de verdad cuando lo ponía
celoso.
-¿Dónde vas?!- el moreno lo siguió con la
mirada, contrariado.
- ¿A dónde más?! A seguir durmiendo!
El moreno se acercó a él rápidamente, sujetándolo
por detrás y alzándolo del suelo por la cintura, levantándolo
y lanzándolo a la cama. Cerrando la puerta a su espalda y
apoyándose contra ella con la espalda –Duerme! Va!
- Jiro! – protestó el chico sentándose en la
cama, observándolo con el ceño fruncido. - ¿Qué
te sucede ahora?! Así me despiertas...
-Que me cabreas! Eso sucede…- lo observó fijamente
–Venga… ¿no tenías tanto sueño?
Duerme de una vez…- le señaló la cama pensando
que lo había despertado para estar con él, no para
eso, pero ahora ya no podía detenerse.
- Vale, pues! Ahora me duermo! – le lanzó una almohada,
girándose con furia y acostándose de espaldas a él,
los ojos aguados, aunque se resistía a llorar, se negaba
a llorar.
Jiro lo miró, pensando que no era normal que se pusiera
así y se acercó rascándose el pecho un poco
nervioso, girándolo en la cama a la fuerza y mirándolo
a los ojos como impactado, sin decir nada al respecto –Ven…
- Ahora no quiero – protestó, contradictoriamente
acercándose a su cuerpo y aferrándose a él.
El moreno lo cogió sobre sus piernas, sentándolo
de medio lado –No quería hacerte llorar…- le
pasó la mano por el hombro, bajándole un poco las
sábanas apretándolo contra él, besándole
los labios con suavidad, lamiéndole un poco los colmillos.
- No lloraba, sabes que no lloro. – protestó serio
el chico, aunque hablando en un tono muy débil. – Tú
lo sabes, Jiro... – se recostó contra él, aunque
deseaba que lo besara de nuevo.
-No… no lloras, ya lo sé- frunció el ceño,
dándole la razón, aunque sabía que sí
quería llorar, pero no tenía por qué descubrirlo
si Gaki no quería que lo notase. Se recostó con él
sin dejar de abrazarlo, abriéndose más el mono y bajándoselo
hasta las caderas, sintiéndolo desnudo contra él al
abrazarlo de nuevo –Duerme, me quedo contigo…
- Sí, quédate conmigo- refunfuñó, pensando
“para siempre”, pero sin decirlo y cerrando los ojos
contra su pecho.
El moreno le sujetó la cabeza con la mano, acariciándole
el pelo y maldiciendo de nuevo su condición. Frunció
el ceño, rodeándole mejor la cintura preguntándose
si realmente podía satisfacerlo por sí mismo, Gaki
siempre estaba trayendo a esos tíos mayores con esas pollas…
que lo hacían sentirse más furioso de lo que ya de
por sí solía encontrarse. Aproximó los labios
a su oído –Quiero follarte, te follaré una y
otra vez hasta que te tiemblen las piernas y no puedas ni aguantarte
en pie… sólo espera un poco más… quiero
más poder...
El chico sonrió, sin alzar la cabeza susurrando como si
alguien fuera a oírlos. – “No necesitas más
poder, ya eres el vampiro más fuerte que conozco”
Jiro lo miró y cerró los ojos como zanjando el tema
–Entonces haz caso de lo que te digo…
- Mandón. – refunfuñó Gaki, aunque sonriendo
y besándole el pecho.
|