.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 35- No More Broken Promises

Kanki se sentó en la cama, acariciando al rubio contra sí. – Ya pensaremos en algo, esos chicos no están bien...

-¿De la cabeza?- Yoru lo miró, sentándose en la cama también, aproximándose más a él con el ceño aún fruncido –No sé por qué tengo que hacer todo lo que dice… no quiero… pero no puedo evitarlo… es odioso…

- Es lo que sucede con quien te hizo, debes obedecerlo. Pero no permitiré que te hagan daño, de ninguna forma. – le alzó el rostro, besándole la frente y luego los labios.- Yoru... te amo.

-Yo también… y lo sé…- lo abrazó pensando en lo que había dicho el otro chico a Kanki sobre que él pensaba que no le gustaba y tiró de él para que se sentase sobre sus piernas –Y sé que te gusto… es sólo que… lo de siempre…- lo rodeó por la cintura, apoyando la cara en su pecho –Seguro que preferirías a alguien como ese chico… Jisei o incluso mayor… ¿verdad?

- No.... – Kanki suspiró, haciéndolo alzar el rostro de nuevo. – Escúchame bien Yoru, porque es muy importante y necesito que lo comprendas. Yo no quiero estar con nadie más, sólo contigo. Eres el más atractivo para mí, el más dulce, el más especial. ¿Entiendes?

-No… porque soy un niño… y tú tienes… hum… 30 años… así que no lo entiendo… Se supone que te gusten los hombres…- desvió un poco la mirada pensando que así entonces fuera a quien fuera, sólo le gustaría por un tiempo… razonando un poco él mismo –Pero a mí me gustarás siempre… también cuando tenga 30.

- Tengo 45 en realidad. – le aclaró suspirando y dejándose caer hacia atrás. – Pero no me siento así, tal vez sea una ilusión por mi apariencia, pero sigo siendo el mismo chico.... O tal vez sea un pervertido, si eso quieres pensar, pero me gustas tú.

-45… es igual… Kanki… ¿estás enfadado?- lo miró serio, arrodillándose en la cama, entre sus piernas ahora que se había estirado.
- No, no podría enfadarme contigo. – lo miró de nuevo, sonriendo levemente por no asustarlo, aunque no tenía ganas de sonreír. – Estoy triste, porque tal vez tengas razón. Me gustas, y te amo, pero tal vez estoy mal, tal vez mereces algo más .... como tú.

-No!- se tiró sobre él, abrazándolo con fuerza –No quiero… no quiero…- negó con la cabeza pensando que era su culpa por dudar tanto de él y de sí mismo –A mí sólo me gustas tú y nadie más… y si tuvieras mil años me gustarías igual, es mi culpa porque estoy nervioso, quiero gustarte… y no puedo dejar de preguntarte todo el tiempo…

- Pero me gustas, quiero.... quiero estar contigo siempre. Pero tal vez tus dudas... ¿no crees que te estés aferrando a un recuerdo, Yoru? – le preguntó, nervioso, apartando el cabello de su rostro. – No voy a dejarte solo sea cual sea tu respuesta...

-No… es sólo que… estoy nervioso…y además ahora ha pasado esto… No es un recuerdo, me gustas ahora y cómo eres ahora…- sonrió un poco mirándolo a los ojos –Estaba pensando ayer por la noche que cuando me despertase como siempre… y tú aún estuvieras dormido… te iba a tocar sin que lo notases…- se rió enrojeciendo sin saber por qué le confesaba eso.

Kanki se rió, rindiéndose como siempre ante aquella risa suya, su rostro. – Y ¿para qué ibas a hacer eso? Puedes tocarme ahora que lo notaré.... – le tomó la mano, colocándola sobre su pecho, para ayudarlo.

-Pero así me da más vergüenza… era para que no me mirases…- se quedó rojo, sonriendo un poco y tocándole los pezones sobre la camiseta con cara de concentración de pronto, como si fuera algo muy importante, apretándolos entre los dedos y sintiendo que su sexo se erguía, avergonzándose sin poder evitarlo, tirando un poco de su camiseta sobre el pantalón y metiendo las manos bajo la de Kanki, estremeciéndose al tocar sus pezones directamente, apretándolos de nuevo. Pensando que no debían hacer eso allí con esos cerca pero…

El albino se mordió el labio, con suavidad, sus pezones endureciendo y reaccionando bajo su tacto. Lo rodeó con los brazos, observando sus ojos, y sintiendo su sexo contra él. Se soltó de un brazo para subírsela camiseta, mostrándole su torso sin obstrucciones.

Yoru se inclinó sobre él enrojeciendo más, besándole los pezones sin dejar de tocarlos ansioso, probando a lamérselos, succionándoselos suavemente y más fuerte después, apretando las caderas contra las suyas, apoyando una mano en el colchón y bajando la otra a su sexo, acariciándolo sobre el látex, frotándolo entre ambos –He pensado mucho en esto…

- Yo... también... – jadeó el chico sintiendo su sexo erguirse contra el apretado pantalón, pulsando. – No sabes... cuanto...

-Porque eres un pervertido…- se rió, rojo, en realidad sintiendo que le hacía ilusión escuchar aquello –Quiero verte… - se arrodilló de nuevo, como esperando, moviéndose un poco, ansioso, sacándose la camiseta -¿Te lo quito yo?- preguntó luego un poco impaciente, sujetándole el pantalón indeciso.

- Hazlo.... – se bajó la cremallera, echándose un poco hacia atrás, esperando que se lo sacase, pensándolo mejor y deshaciéndose de la camiseta de una vez. – Sólo soy tuyo Yoru.

El rubio lo miró echándose sobre él para besarlo, enrojeciendo de nuevo sin poder evitar aquello, separándose para sacarle los pantalones y la ropa interior lentamente, observando cómo el sexo del chico se quedaba prendido en el látex soltándose después, erguido contra su abdomen. Terminó de escurrir las ropas, apartándolas y mirando su sexo descaradamente, bajando la piel en este y tocándolo con su mano, empezando a masturbarlo y jadeando, abriéndose los jeans y tocándose por dentro de los calzoncillos.

- No... déjame hacerlo.... – sonrió el chico metiendo su mano dentro de la ropa interior del rubio, reemplazando la suya y acariciándolo, sintiéndolo crecer, cálido. Lo besó sin dejar de mirarlo a los ojos, necesitaba que comprendiese lo mucho que lo amaba.

Yoru tembló un poco como sorprendido por el tacto, cerrando los ojos y abriéndolos de nuevo –Te quiero…- le lamió los labios, respirando en su boca con fuerza, besándolo de nuevo y aproximándose más. Bajando la cara para lamer sus pezones mientras lo tocaba.

- Yo...a ti... –jadeó el albino, continuando con sus caricias, cada vez más excitado, finalmente bajando su ropa interior para poder apreciar el sexo del chico.

El rubio se quitó los pantalones y la ropa a las prisas, empujando la pierna de los jeans con un pie, y tirándolos de la cama. Se estiró en el colchón mirándolo rojo y muy serio esperando que supiera como por osmosis lo que quería.

Kanki sonrió imaginando y se inclinó sobre su sexo, lamiéndolo y succionándolo con delicadeza, primero y un poco más apasionadamente después, saboreándolo, sus manos acariciando las caderas del rubio.

Yoru apoyó las manos sobre las suyas estremeciéndose, mordiéndose el labio para no hacer ruidos que fueran a avergonzarlo más, llevando las manos a su cabello y acariciándolo. Le sujetó bajo los brazos subiéndolo por encima de su cuerpo y se volteó sobre él, rozando sexo contra sexo con fuerza, besándolo otra vez y escurriéndose hacia abajo hasta alcanzar su sexo, besándolo y empezando a succionarlo, lamiéndolo sin parar.

- Yoru... – gimió el chico, apoyándose con los brazos, reaccionando ante la manera ávida que tenía de lamerlo. Se sentía distinto que con cualquier otro. Abrió más las piernas, moviendo las caderas un poco.

El rubio bajó la lengua por sus testículos y sus ingles, lamiendo allí también, succionándoselos y lamiéndolos de nuevo, bajando más, llevado por la curiosidad y las ansias, lamiendo su ano también, apretándose un poco contra sus testículos al empujar la lengua contra su piel -¿Te gusta?

- Me encanta..... – respondió el chico, estremeciéndose, su lengua húmeda penetrándolo un poco. – Puedes.... hacer lo que quieras. – sonrió, confiaba en él.

-¿Lo que quiera?- lo miró un poco como si acabasen de darle un regalo y bajó la vista, succionando su sexo otra vez y mirando su rostro desde allí, acostándose sobre él, llevando sus piernas con él, pegándoselas al pecho -¿Lo que quiera?- preguntó rojo, mirándolo a los ojos y apoyando los labios en los suyos mientras le hablaba.

- Lo que quieras. – lo besó suavemente, sonriendo. – Soy tuyo, ya te lo dije, quiero ser tuyo completamente. – susurró, besándolo con más profundidad ahora.

-¿Incluso esto?- se rozó contra su entrada, sujetando su sexo con una mano, riéndose un poco, nervioso, aunque más encendido de lo que pudiera recordar jamás.

- Claro... – se rió también, observándolo y estirando una mano para tocar su rostro. – Es lo que me gusta, ¿no lo sabes?

-No…- enrojeció por la caricia, tranquilizándose sólo con eso, poniéndose serio por lo que hacía y empujándose dentro de él, entreabriendo los labios para gemir, abrazándose contra él de forma un tanto asfixiante, moviéndose con fuerza, sin pensar en controlarse nada, rozándose contra el sexo de Kanki tanto como podía, estremeciéndose cada vez que lo sentía arrastrarse húmedo en su abdomen. Succionando sus pezones sin parar, como descargando en aquellas caricias lo que sentía.

- Ah... – el albino gimió, cada vez con más fuerza, sintiendo cómo lo tomaba. Nadie lo había deseado antes de aquella manera. Se abrazó a él también, aferrándose con las piernas, y acariciando su cabello, su sexo pulsando con violencia ahora que estaba casi atrapado entre ambos.

Yoru bajó las manos, sujetándole las nalgas y alzándolo más contra él, haciéndolo moverse y rozarse en su abdomen todo lo posible, apretándoselas y deslizando una entre sus cuerpos, para acariciar el sexo del albino –“Kanki… me voy a correr…”- le susurró al oído un poco apenado, aún así sin dejar de moverse igual de intensamente o más, sin saber controlarse en absoluto, besándolo mientras se corría sin poder negarse, apretando su sexo con fuerza.

- No... importa...! – gimió el chico, susurrando ahora. “Muérdeme de nuevo, quiero sentirte dentro...” Se estremeció, el orgasmo invadiéndolo sin esperar más, al sentir el semen del chico dentro de él. Su propio sexo descargando entre ambos, mojándolos, el líquido cálido resbalando por su piel.

El rubio le mordió, bebiendo de él, sintiendo su placer y sus gemidos de forma más intensa. Lo abrazó más como adicto a aquella sensación “Te quiero” le repitió una vez más ahora dentro de su cabeza, apretándose contra él y rozándose contra su semen.

“Te quiero, más que a cualquier otra cosa, más que a mí mismo...”le contestó el chico, sin permitir que se separase. No le importaba el lugar, ni el peligro en que estuvieran. En ese momento sólo le importaba que estaban juntos.

Yoru se quedó tranquilo sobre él, bebiendo de forma menos intensa, notando mejor el sabor de su sangre. Se apartó despacio de su cuello, besándoselo y lamiendo las heridas, notando cómo se cerraban rápidamente. Lo miró a los ojos sonriendo –Te quiero…- le besó los labios sin poder evitar reírse aunque lo había intentado, pero ahora le daba vergüenza.

Sin embargo, Kanki se rió también, moviéndose un poco como meciéndolo sobre él. – Baka, ahora dime que no me gustas.... – bromeó, haciéndole cosquillas.

-No, eso no!- le sujetó las manos reído, subiéndoselas sobre la cabeza y mirándolo a los ojos, sonriendo y besándolo varias veces en los labios. Sintiéndose feliz pese a todo lo que había sucedido y aún quedaba por suceder –“Kanki… yo sé que eres mas fuerte que ellos…”- susurró de pronto por lo bajo.

- “Ellos también lo saben. Por eso debemos tener cuidado” – susurró también, devolviéndole la mirada. Lo más peligroso para él, era el control que tenía ese chico sobre Yoru, y por supuesto, la cantidad de vampiros bajo su control, vampiros, que no tendrían los mismos problemas del rubio para atacarlo. Lo que era peor, podían hacerle daño a Yoru, pero no lo permitiría.

-Te tienes que quedar por mi culpa…- sonrió mirándolo a los ojos escuchando lo que pensaba inevitablemente –No sabía si ir a buscarte o no… para no meterte aquí… pero… luego pensé que no quería estar sin ti… no puedo…- se abrazó a él con fuerza aguantándose las ganas de llorar –Pero no los desobedeceré nada… así no tendrás que ponerte el peligro… les diré… he pensado algo…

- Sh... Yo hubiera venido de todos modos. Te dije que no iba a dejarte solo. – le acarició el cabello, tranquilizándolo. – No hagas nada peligroso, Yoru, encontraré la forma de vencerlos... Dime... ¿Qué estabas pensando?

-Haré como que me parece bien esto… le pediré un humano a Jiro también… y saldremos a buscar ayuda… de… ese vampiro tan yayo…- se rió un poco por culpa de su palabra.

Kanki sonrió sin poder evitarlo. - ¿El que llevaba kimono? ¿Crees que nos ayude? No lo sé.... Tal vez deba ir sólo yo, así no te pondrás en peligro.

- No quiero que me dejes solo… ¿crees que es mejor?- dudó después sin querer verse infantil -No sé si nos ayudará… pero al menos los matará tal vez… si sabe lo que quieren hacer… ¿no? No querrá que eso suceda…

- No, no querrá, esos chicos no tienen idea de lo que hacen- le aseguró, sin apartar su mirada. – Yo tampoco quiero dejarte solo aquí, pero si vamos juntos, si algo sucede.... “no tendrás que cargar tú con la culpa” pensó, cerrando los ojos.

-Pero yo prefiero que la carguemos juntos…- lo miró a los ojos también, decidido –Pero si soy un peligro… porque él me convirtió… entonces prefiero que vayas solo…

- No estoy acostumbrado a que me lean la mente... – sonrió, ya que claramente había tratado de ocultar aquel pensamiento. – No tengo miedo de ti, y nunca lo voy a tener. No es por eso, es que ellos ya no confían en mí de por sí. Soy el único aquí que no ha sido creado por ellos, y soy mayor además. Si les traiciono, no les sorprenderá, pero si lo haces tú.....será más fácil vengarse, ¿entiendes?

Asintió con la cabeza aunque igual no quería separarse de él y lo abrazó con fuerza, acostándose a su lado y subiéndole una pierna por encima, atrayéndolo antes de envolverse con las sábanas –No quiero, pero tienes razón… pero volverás por mí…

- Por supuesto que volveré, no me alejaré de ti. No más promesas rotas, ¿recuerdas? – le mostró el dedo para que jurase con él.

El rubio se rió sujetándole el dedo y llevándoselos a los labios después para besárselos –Kanki… - lo miró rojo y aún riéndose un poco.

- Yoru... – se rió el albino también, besándolo contento.

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro de anime y yaoi
yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back