.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 34- The Missing One

-No… no hay manera, no está en ningún lado, he llamado a la escuela y sí que ha ido…- los ojos azules de Andrei se cerraron un momento, cruzándose de brazos apoyado en la muralla frente al “Rosso Rubino”. Ya no se le ocurría dónde más podían buscarlo.

- Sé que esto suena repetitivo, pero... ¿no puede estar en casa de algún compañero? – Nebel le preguntó, aunque más bien trataba de tranquilizarlo, girándose al observar al vampiro que se acercaba.

- Tampoco fue al hotel... – les anunció, con gesto sereno, demasiado sereno para su personalidad, en realidad.- Anoche, cuando dijo que nos encontraríamos aquí, no mentía, lo sé.

-No, él no miente… - Andrei lo miró asegurándole y sujetó la cintura de Nebel apretándolo un poco –No tiene amigos… y mucho menos alguno por el que fuera a dejar de lado a Youki, sé cuando mi hermano…- se calló pensando y obviando el resto –Hemos mirado en todas partes… creo que lo único que nos queda es esperarlo aquí… donde quedaste con él… y rogar que aparezca.

- Demonios! Esto es estúpido! – Youki pateó una piedrita, molesto. Así podían esperar toda la noche sin ningún resultado. Él debería ser capaz de sentirlo, de encontrarlo.

- Pero ya hemos buscado en todos lados. No hay más que podamos hacer. – le aseguró Nebel preocupado de que exaltase Andrei. – Si algo le ha atrasado, vendrá aquí, sin dudas.

-Tal vez yo debería esperarlo en casa… por si vuelve allí… no sé… - se pasó la mano por el pelo tratando de mantener la calma, apoyándose la mano en la mandíbula y bajando la mirada. No podía pensar en ninguna explicación buena, se estaba agobiando cada vez más. Dio unos pasos cogiendo una hojita del suelo, observando la letra de su hermano “No puedo hablar así que aunque me digas hola es igual y tengo novio, lo siento por ti”. Se quedó observándola, sintiendo un vuelco de nervios.

- ¿Cómo? – Youki lo miró, leyendo su mente y olvidándose de fingir por el momento, acercándose para ver el papel. – No estaba solo, alguien se lo llevó.... Como no encuentre a Jisei pronto....

Nebel se acercó por el otro lado, observando el papel también, tratando de pensar. Eso era peor, no sabían qué había sucedido, y aún no tenían idea de donde buscar.

-¿Cómo no lo encuentres? ¿Qué?- el moreno lo miró preguntándose si le había leído la mente y esperando que no, aunque apartando esa preocupación por la otra más importante –No… no me lo puedo creer ¿Qué haría? ¿Violarlo? ¿A mi hermano? Eso no es posible…- negó con la cabeza, más pensando con el corazón que con la razón.

En el camino, Kanbei observándolos, notando a Youki, viejo conocido ya y que por cierto, no tenía ganas de reencontrar. Respiró con fuerza caminando por la acera con Kin.

- No lo creo, Jisei es muy fuerte, pero.... – Nebel suspiró, tratando de encontrar una explicación que ayudase, lo cierto es que sólo se le ocurrían cosas que prefería no mencionar en voz alta.


- Tú! – Youki alzó la voz de pronto, reconociendo al vampiro que caminaba por la acera, seguro de que el otro era quien había mordido a Jisei en primer lugar. Se movió con una rapidez increíble, sujetando al chico por la garganta. - ¿Dónde está? ¿Dónde está Jisei?!

- Yo.... yo qué sé!- Kin frunció el entrecejo, tratando de soltar su mano, ya que lo estaba ahogando casi. No comprendía de qué le estaba hablando y tampoco recordaba haberlo visto jamás.

Kanbei le sujetó el cuello a Youki a su vez, clavando los dedos en él y haciéndolo sangrar –No me hagas acabar con el poco de “clase” que aún queda… Suéltalo si no quieres que te arranque la garganta…estás dañando lo que es mío y al que debes agradecerle que tu sirviente siga con vida… Ahora aparta la mano de su cuello y tal vez te contemos lo que vimos. Hazle daño a Kin y olvídate del chico…

Andrei los observó tenso, recordando lo que su hermano le había contado del vampiro que parecía un samurai, escuchando lo que decían. Yendo junto a Youki, aunque consciente de que no tenía nada que hacer contra aquel vampiro. –No! Hablemos… parad los dos… por favor… - respiró nervioso, sujetando a Nebel contra él sin ocurrírsele por un momento el dejarlo solo, apoyando la otra mano en el hombro de Youki –Hablemos…

- Hablemos...- accedió el moreno soltando a Kin, que se pasó la mano por la garganta acariciándola.

- ¿Su sirviente? ¿Ese chico...? – preguntó, mirando a Andrei luego y recordando lo que había visto en su mente.

Nebel se dejó sujetar, observándolos intrigado, aunque sin dejar de lado la situación. Pero era extraño, tanto tiempo buscándolos y ahora parecía que salieran de cada esquina.

- Jisei! No es mi sirviente... – aclaró Youki, mirando al chico y luego a Kanbei, desconfiado. - ¿Dónde está?

- Estaba con otro vampiro esta noche. Kanbei lo detuvo. – Kin aclaró, con el rostro serio.

-Porque Kin me lo pidió… y yo quise complacerlo… Tal vez debí dejarlo morir… ¿Crees que así habrías actuado correspondientemente?- acarició el cuello de Kin con los dedos observando los ojos verdes del vampiro.

Andrei se inclinó un poco para agradecerlo –Gracias por ayudar a mi hermano- nervioso, por no decir que de haber sido humano, estaría ya mareado. A él no le importaba nada ni la situación ni quien era ese tipo sólo saber donde estaba -¿Sabéis si se lo llevaron? O quienes eran…

Kin negó con la cabeza. – Era joven, habían dos más con él, creo que jóvenes también, pero esos sólo observaban. – miró al moreno, sintiendo pena por él, aunque no había intuido que el hermano del chico también era vampiro. – Es un buen chico... – murmuró, dándole la razón de haber querido ayudarlo.

- Maldición... – refunfuñó Youki, pateando un poco el suelo. En esos momentos, no le importaba mucho lo que le dijera Kanbei, era un arrogante, eso ya lo sabía. Lo único que deseaba era encontrar a Jisei.

Kanbei los observó sonriendo levemente –Si quieres que te muerda, Youki… compartiré esto contigo encantado…lo que vi…- se rió entre dientes extendiendo la mano para que se aproximase.

-Yo lo haré…- Andrei se acercó esperando –Quiero verlo…

- Andrei... – Nebel le sujetó la muñeca preocupado, mirándolo serio. No confiaba en aquel tío.

- No te preocupes, no lo matará.- Youki le devolvió la mirada a los ojos, y luego miró a Kin. De todos modos, una vez que Andrei lo hubiera visto, él también podría verlo.

-Tengo que saberlo…todo irá bien- el moreno le apretó la mano a Nebel y le sonrió antes de acercarse al vampiro, serio y un poco asustado en realidad, ante sentir su poder.

Kanbei le sujetó la nuca atrayéndolo de una, haciéndolo inclinarse un poco y mordiéndolo profundamente, bebiendo de él con algo de brusquedad, intensamente, dejándole ver lo sucedido. Andrei cerrando un poco los ojos ante lo que sentía, nervioso ante aquella visión, sujetando el brazo que lo amarraba con aquella firmeza insoportable, bebiendo de él con una intensidad tal, que parecía querer matarlo en el mismo instante de comenzar a beber de él. Provocándole placer unido a un terror desconocido. Lo soltó por fin, separándose de él.

- Andrei! ¿Estás bien?- Nebel lo sujetó inmediatamente, olvidándose de si era vampiro o no, simplemente deseando ayudarlo, Youki frunciendo el ceño sin decir nada. Los había visto, a los tres, eran unos chiquillos apenas.

-Estoy bien… sólo…- se sujetó el cuello con la mano pensando en lo que había visto, besando a Nebel en la frente y pensando –Uno de ellos es un camarero en el Púb.… - sujetó la mano del rubio caminando con el al interior y llamando la atención de uno de los chicos que conocía –¿Cómo se llama ese chico que trabaja contigo? El albino…

-Vámonos Kin… suficiente de viejas glorias por esta noche…- Kanbei se llevó al chico con él, caminando tranquilamente.

-¿Kanki?- preguntó el chico pensando que muchos preguntaban por él, pero no se lo esperaba de Andrei.

- Kanki, ¿eh? – Youki entrecerró los ojos, fijando su rostro en su mente. Lo iba a encontrar, así tuviera que mover cielo y tierra y más le valía que Jisei estuviese bien. - ¿Dónde podemos encontrarlo?

- No lo sé, sólo viene a trabajar y luego se va.... Pero le toca mañana de nuevo.

El moreno lo miró pensando que no quería esperarse a mañana –Llama a tu jefe y dile que me diga donde vive, no me creo que tenga un contrato sin tener sus datos…

-No se puede hacer eso, yo…

-Tú… llámalo… luego si se puede o no, ya lo hablaremos nosotros con él.

- Bueno.... – el chico sacudió la cabeza y se alejó de la barra, para ir a buscar a su supervisor, regresando a los pocos minutos.

- ¿Hay algún problema? – preguntó el hombre serio, y Youki sonrió, fingiendo tan bien como se le daba y acercándose, mirándolo a los ojos. – Necesitamos saber donde vive Kanki, tu nos vas a ayudar, ¿verdad?

-S…sí…- el chico lo miró a los ojos como si pudiera entregarle su vida sólo por haberlo mirado. Volvió al interior, regresando a la barra con unos papeles y entregándoselos –Es todo lo que tengo…

Andrei leyó la dirección y el nombre del chico -¿Conoces a un chico de cabello azul celeste? Ojos grises…

-No sé… no…

-¿Nunca lo has visto con él?

-No… sólo a un chico rubio, su novio creo…

- Bien, muchas gracias cariño.- Youki le besó los labios suavemente, y alejándose buscando la dirección.

- Andrei.... no sé si cuente, pero había visto al albino aquí antes. Yo venía con otro chico, un rubio, pero.... – Nebel se encogió de hombros, algo confundido. – Tenía la piel fría, pero no puede ser, salió corriendo. No le huiría a su novio.

-O sí… tal vez estaban enfadados ¿no?... No lo sé… no sé nada…- se pasó la mano por la frente, siguiendo a Youki y rodeando los hombros de Nebel con más fuerza, pegándolo a él -¿Lo conoces? ¿Sabes dónde vive o algo sobre él?

- No, lo conocí esa noche, de camino aquí. Ahora que recuerdo.... dijo que tenía novio.... Pero eso no dice nada. – Nebel lo observó pensativo. – No parecía alguien malo, ni siquiera intentó atacarme. Claro.... puede que yo no fuera su tipo. – sonrió un poco.

-No… tú eres el tipo de todo el mundo…- sonrió utilizando las conversaciones con el rubio, como tranquilizante para sus nervios, observando lo rápido que iba Youki. Casi lo perdían de vista en ocasiones.

Se detuvieron ante el edificio y sujetó a Nebel en brazos saltando a la ventana del piso, pasando tras Youki que había partido el cristal.

- Nada, nada!- el moreno lanzó un vaso al piso, rompiéndolo sin mucho cuidado, procediendo a revisar los cajones, tirando su contenido sobre la cama.

Nebel suspiró, dejando que Andrei lo bájasela piso. Opinaba que debían revisar con más calma o podía pasárseles algo por alto, pero no tenía deseos de contrariar al vampiro. El moreno se pasó la mano por la frente opinando lo mismo, pero comprendiendo su comportamiento, tampoco estaba seguro de si el chico era capaz de revisar las cosas a esa velocidad, probablemente sí, ya que dudaba que fuera a poner en peligro a su hermano viendo lo preocupado que estaba.

Se sentó en un sofá golpeando el cuero del reposabrazos con los dedos -¿Qué hacemos? ¿esperar aquí? Es un vampiro… tendrá que regresar cuando salga el sol…

- A menos que haya encontrado otro lugar. – Youki se detuvo, dejando caer una camiseta negra al piso, y mirándolo. – Algunas veces sucede, se van y lo dejan todo atrás. – Siguió a Nebel con la mirada, observando cómo se sentaba junto a Andrei. – Pero no podremos buscarlo bajo el sol.

- Nebel no puede ir…- sujetó la mano del rubio. No iba a exponer al peligro a uno por encima del otro –Él no podría hacer nada frente a unos vampiros si mi hermano ya no pudo… debemos esperar… Sea ese el caso o no… no tenemos nada mejor a lo que agarrarnos… Si no vuelve hoy, lo hará mañana… ¿no puedes sentirlo? Sentir si está vivo…

El moreno se sentó en la cama, apartando algunas de las cosas que él mismo había tirado allí. – No lo sé, no creo que esté muerto. – se acostó de lado, deseando haberlo convertido. Al menos así estaría bien.

- Yo no lo creo, lo hubiesen dejado allí. Es lo más normal ¿no? – Nebel miró a Andrei de nuevo, tratando de darle esperanzas y rogando que estuviese vivo. No pensaba decir nada respecto a lo otro, claro, pero si Andrei tenía que ponerse en peligro, estaba muy equivocado si pensaba que lo iba a dejar solo.

El moreno entrelazó los dedos con los de Nebel y lo atrajo sobre sus piernas, apoyándolo contra él y bajando los labios sobre su cabello. Moviendo un poco la pierna, nervioso pensando en qué hacer, pero irse de allí le parecía un error. Si después perdían la oportunidad de encontrarse con Kanki, no se lo iba a perdonar pero si volvía a la casa y no había nadie… No sabía qué hacer –No está muerto.

- No, no lo está. – susurró Youki, sonriendo un poco, y tratando de plantear aquello sin delatarse del todo. – Tal vez deberíamos separarnos. Alguien debería ir a esperarlo a casa.... – sugirió, aunque no le parecía que debía ser él claro.

-¿Quieres que vaya yo, Andrei? – el rubio lo miró, reacio a dejarlo solo pero deseaba ayudar.
-No… iremos ambos… ¿esta bien?- miró a Youki seguro de que él sabía muy bien cómo arreglárselas solo –De todos modos, Youki creo que sabe como avisarme de si algo sucede… ¿cierto?

- Ya pensaré en algo – le sonrió, contestándole la verdad en cierta forma. – No permitiré que se escape, tranquilos...

-Está bien… vamos…- sujetó a Nebel, saltando con él por la ventana y caminando sobre uno de los tejados, sin poder evitarlo, mirando abajo, buscándolo entre las calles –“Gracias…”- sonrió preguntándose si estaba en lo cierto, pensando aquel agradecimiento.

Youki sonrió de nuevo, sin contestar. Se había dado cuenta, eso era seguro, pero hasta que no lo confrontase, no había por qué revelarse.

 
 

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