| Capítulo 33-You, Me, and the
Human
Gaki se sentó a los pies de la cama, jugando con las esposas,
dándoles vueltas en su mano, ya que no veía necesidad
de sujetarlo realmente, sólo era un juego para él.
– Te llamas Jisei, ¿no? ¿De veras pensabas en
tu novio? ¿Por eso sonreías? – le preguntó,
ahora subiéndose a cuatro patas sobre él.
El rubio lo miró pensando en qué hacer y negó
con la cabeza, alzándose un poco en los codos para besarle
los labios. Alzó las manos sujetándole la cintura
y recostándolo sobre él para acariciarle la espalda,
mirando a su alrededor, comprobando lo inútil que sería
tratar de escapar de allí. Mejor seguir con vida hasta que
lo encontrasen si es que era posible.
Gaki le devolvió el beso excitándose un poco, sonriendo.
– “¿Te empiezo a gustar?” – le mordió
un poco el labio, aún sin sacarle sangre, soltándolo
de nuevo. – No me engañes, que no soy idiota. Sé
que pensabas en él, pero no me importa.
Jisei lo miró a los ojos mordiéndole el labio él
con suavidad, girándose sobre él y besándolo
de nuevo, mientras acariciaba su sexo al notarlo palpitar. Se preguntaba
si Youki no lo mataría por eso con el mal genio que tenía.
Tampoco era como que fuera a poder ocultárselo después,
aunque quisiera, pero no veía qué más hacer
para que no le dejase al otro matarlo.
- Normalmente, no dejo que queden encima...- sonrió, besándolo
de nuevo y bajando la mano hacia su sexo, acariciándolo también.
Sabía lo que el chico estaba haciendo pero le parecía
bien.
El rubio le sonrió aunque no tuviera ganas, sujetándole
las manos y pasándolas sobre su cabeza mientras lo besaba
de nuevo, rozándose contra su sexo con el propio. Le quitó
la camiseta besándole el cuello y apretando su sexo contra
él.
Jiro se detuvo en la entrada del cuarto, asomado a la puerta, observando
cómo el tal Jisei tocaba a Gaki como si fuera suyo, mirando
cómo se quitaba la camiseta y la chaqueta, la piel morena,
aquel cuerpo marcado por los músculos. Apretó la mano
contra la pared sin entrar aún.
Gaki sujetó ambos sexos, rozándolos uno con el otro,
jadeando un poco, sonriendo más al sentir la presencia de
Jiro cerca. Por lo general no solía percatarse, porque no
prestaba atención, pero ahora estaba pensando en él.
Besó al rubio apasionadamente, deslizando una mano por su
pecho, sintiendo sus músculos.
La mirada de Jiro bajo al sexo del rubio, de nuevo molestándose
por el tamaño de este. ¿Se suponía que ese
no era el sexo de un adulto? Se llevó la mano entre las piernas
tocándose el propio, percatándose entonces de que
estaba empalmado, cosa que no había notado hasta ese momento
por lo furioso que estaba, apretó la mano contra él.
Jisei jadeó calladamente sin poder evitar que le agradasen
sus caricias, se arrodilló en la cama, renegando de ello,
sujetándole las manos y atrayéndolo hacia él,
besándolo de nuevo y metiendo la mano por dentro de su pantalón,
acariciándole las nalgas y rozando los dedos en su ano, empujándolos
en su interior y apoyándole la cara contra los pectorales
para poder dejar de besarlo.
- Mhmmm... – Gaki gimió más excitado, lamiendo
su piel, sintiendo el golpear de la sangren sus venas, pero resistiendo
a morderlo, porque no quería que se detuviese aún.
Apretó las nalgas, contra sus dedos, dejando escapar otro
gemido.
Jiro lo escuchó mordiéndose la lengua hasta hacerse
sangre y entró en el cuarto avanzando hacia ellos sin pensar
realmente, como siempre que se cabreaba. Empujó al rubio,
apartándolo de Gaki y lo sujetó por detrás,
apoyándole la espalda en su pecho, tocando su sexo con ambas
manos y mirando aún a Jisei con fiereza, lamiendo el cuello
del chico con fuerza y apretando su sexo entre las nalgas de este.
Jisei los observó, confirmando lo mucho que lo odiaba el
otro, sin saber si podía estar aliviado de que lo hubiera
apartado o si debía probarle a Gaki que aún así
no le merecía la pena deshacerse de él. Lo que quería
en realidad era salir de allí corriendo, pero sabía
que eso no era una opción.
- Jiro..... ni siquiera lo he mordido aún – sonrió
el chico de cabello celeste, alzando un brazo hacia atrás
para sujetarse a su cuello, sonriendo y aún mirando a Jisei.
El moreno lo levantó por las nalgas, alzándole las
piernas y penetrándolo, sosteniéndolo con las piernas
alzadas para que el rubio viera cómo lo penetraba. Le olió
el cuello sintiendo el olor del humano también mezclado en
él y lo lamió con fuerza como para borrarlo. Jisei
aún sentado en la cama, excitado por la visión frente
a él, ambos le resultaban atrayentes, suponía que
era inevitable, eran vampiros y él un humano. Veía
cómo el sexo del moreno entraba y salía perfectamente,
al igual que el sexo de Gaki vibrando, moviéndose con cada
embestida.
- Ah...ah... ah...- gimió el chico a cada embestida, riendo
un poco, sintiéndose de maravilla, su sexo pulsando con fuerza.
Le guiñó un ojo al rubio, invitándolo a participar.
Jisei lo observó, tratando de permanecer donde estaba, e
inevitablemente aproximándose y juntando su sexo con el del
chico, acariciando ambos, inclinándose atrás con las
caderas pegadas a Gaki.
Jiro apretó las mandíbulas, preguntándose
si nunca le llegaba con él y lo dejó caer hacia el
colchón para ponerlo a cuatro patas, sin dejar de penetrarlo
aún más fuerte, como tratando de demostrarle que podía
hacerlo mejor que ese y que nadie, aunque Gaki ni siquiera se hubiera
acostado con el humano aún, le daba igual. Observó
cómo el rubio sujetaba al vampiro cuando se venía
hacia el colchón, haciéndolo deslizarse por su cuerpo,
empujando su sexo en su boca, haciéndolo gemir, las sensaciones
aumentadas e aquella extraña lucha entre los dos chicos.
Gaki giró un poco el rostro, estremeciéndose violentamente
y echándose a un lado, tratando de que Jiro lo besara, casi
lanzando grititos ya, con la fuerza de sus embestidas.
El moreno lo besó, arrastrando la lengua contra la suya
y jadeando en su boca bastante desatado, tan sólo pensando
en el placer ya –Tú, acuéstate…- le mandó
a Jisei moviendo un poco la mano para que se girase. El rubio se
recostó bastante dudoso, mirándolos.
Jiro bajó a Gaki sobre él, haciéndolo meterse
el sexo del rubio en la boca y alzándole las caderas, empujando
el de Gaki dentro de la boca de Jisei, apretándole las nalgas
y haciéndolo moverse allí mientras los miraba.
De hecho le gustaba mirarlo con otros, le excitaba y enfurecía
a la vez, no lo podía evitar –No te corras, Gaki…-
susurró, observándolo. Levantándose para verlo
mejor.
El chico sonrió, succionando el sexo de Jisei, moviéndose
dentro de la boca del otro, pasando los colmillos por la delicada
piel sin rajarla, esta vez porque se correría seguro.
El moreno se arrodilló en la cama, sentándose a horcajadas
en una de las piernas de Jisei, sintiéndose celoso y ofreciéndole
su sexo también, rozándolo contra el del rubio, sujetando
a Gaki para que succionase el suyo también.
Jisei miró a un lado, lamiendo el sexo de Gaki en su boca,
alzando las manos para sujetarle las nalgas y estremeciéndose
sin poder evitarlo, lo cierto es que ya ni razonaba bien. Empujó
dos dedos de cada mano dentro de él haciendo que Jiro lo
mirase y estirase el brazo, deslizando también sus dedos
dentro del chico.
Gaki abrió más la boca, dejando el sexo del rubio
por un momento, para succionar el de Jiro, aunque igual acariciando
el de Jisei con la mano, finalmente succionando ambos con un poco
de trabajo, pero disfrutando plenamente, su lengua jugando con los
dos, aún mientras gemía descontrolado, aquellos dedos
llenándolo, moviéndose dentro de él. Le costaba
trabajo no correrse.
Jiro bajó la cabeza estremeciéndose, echándola
atrás después y riéndose un poco, jadeando
con fuerza mientras sentía las lamidas. Se apartó
lentamente, acariciándole el pelo y agachándose un
poco, arrastrando la lengua por el sexo de Jisei hasta encontrarse
con los labios de Gaki, apartándole la cara y besándolo
profundamente. Dejándolo de nuevo que lamiese a Jisei.
Se arrodilló de nuevo atrás penetrándolo aún
con los dedos de Jisei dentro de él, moviéndose con
fuerza, sintiendo lo mucho que apretaba las nalgas el vampiro al
sentir a la vez la succión en su sexo.
Gaki succionó con más fuerza, gimiendo contra la
piel del rubio, rasgándolo, más bien por el placer
que porque lo hubiese pensado y bebiendo la sangre que salía
de allí, aunque controlándose un poco. Finalmente
corriéndose en la boca de Jisei sin poder evitarlo, al percibir
el placer que sentía el chico también.
Jisei empujó más los dedos en él al notar
cómo lo rasgaba y bebía de él, por un momento
tratando de apartarse de su semen sin poder, al sentir aquello.
Alzó las caderas, corriéndose en su boca al sentir
cómo bebía de su sexo, pensando en Youki, cerrando
los ojos cansado y repitiéndose su nombre una y otra vez
mentalmente, como si pudiera llamarlo con aquello.
Jiro observando los dedos del rubio abriendo más aquella
entrada, escuchando los gemidos de Gaki y moviéndose todo
lo fuerte que podía, corriéndose en su interior y
meneándosela aún un poco al sacarla de él,
salpicando sus nalgas y empujándose dentro de ellas de nuevo,
estremeciéndose una última vez en su interior, al
tiempo que Jisei bajaba las manos apretándole los muslos
a Gaki “Para!” le pidió, para que lo dejase vivir
como fuera. Entreabrió los ojos cansado, mirando la oscuridad
cada vez más borrosa, seguro de que irían a buscarlo
y lo sacarían de allí si aguantaba.
El moreno tiró de Gaki para alivio del rubio, no por salvarlo,
si no por sus propios intereses, manteniéndolo pegado a él,
sintiendo aún su sexo en el cuerpo del chico. Salió
de él y lo volteó, mirándolo a los ojos, lamiendo
la sangre que mojaba su quijada y mordiéndole el cuello,
apretándolo contra él, reclamándolo, Gaki aferrándose
de su cuello, aún gimiendo un poco, entrecerrando los ojos,
completamente inundado por el placer.- Jiro...
-¿Te has divertido con tu humano?- lo miró a los
ojos tras separarse de su cuello.
- Mucho.... y su novio se llama Youki – sonrió, dejando
escapar una risita finalmente, atrayendo a Jiro para que lo besase
de nuevo.
-¿Youki? No sé quien es… es igual… -
lo besó, complaciéndolo finalmente, enredando un poco
los dedos en su cabello -¿Está muerto?- lo miró
notando que aún respiraba pese a mirar al techo con la vista
perdida –Tendrás que darle de comer… o morirá…-
sonrió levemente, de todos modos pensando en matarlo como
se encariñase con él demasiado.
- Enviaré a alguien por comida. Ya quedamos en que pienso
conservarlo.- lo miró desconfiado, ya conociéndolo.
-No he dicho nada al respecto…- lo miró a los ojos
fijamente -¿Estás seguro de que quieres a este? ¿No
prefieres a otro?
- No, me agrada este. Además es inteligente... – sonrió,
girando apenas el rostro para verlo de soslayo. -¿Te pone
celoso?
-Claro que no!- lo dejó caer en el colchón junto
al rubio y se subió la cremallera del mono hasta la mitad
del abdomen –Me voy a dormir… estoy cansado…-
se fue por el pasillo, caminando lentamente para ver si iba con
él. Conteniéndose el mirar atrás.
- Baka.... Sí está celosooooo – canturreó
en el oído de Jisei, pasándole una mano por la quijada.
–No intentes escapar, no podrás. Pero no te preocupes,
ninguno de los otros te tocará. –le besó los
labios, riendo un poco, y poniéndose de pie de un salto,
echando a correr.- Jiroooo!!!!!
-No me grites! Y no digas idioteces… pensarán que
soy imbécil…- se separó para que no lo tocase,
haciendo lo contrario a lo que quería y poniendo cara de
estar furioso. Claro, que en realidad lo estaba, pero no por lo
que quería hacer creer. Se giró, sujetándolo
por los hombros y empujándolo delante de él a su cuarto,
tirándose sobre él en la cama.
Gaki se rió, abrazándose a él, contento. –
No eres imbécil.
-Ya lo sé…demonios…- protestó lanzando
algo contra la puerta para cerrarla, quitándole los pantalones
y la ropa interior, antes de abrazarlo con las manos bajo su camiseta,
girándose para acostarlo sobre él –Iremos a
ver a ese vampiro que te atacó… haremos que se arrepienta…
- Jiro! – exclamó un poco escandalosamente para la
distancia a la que se encontraban, aferrándose más
a él.- Sabía que entenderías.
-Por supuesto…- sonrió levemente, con algo de maldad
en los labios -¿Iba solo? ¿O con más vampiros?
- Había otro chico con él, otro vampiro más
joven.... – le informó, aunque no estaba seguro de
qué tan joven.
-Primero nos lo cargamos a él… para que lo disfrute…-
le pasó los dedos por el pelo echándole el flequillo
hacia atrás para verle la cara, en un gesto extrañamente
cariñoso –Después… lo mataremos a él…
Me pregunto… si alguna vez habrá sentido un placer
tan grande como… más de 40 vampiros bebiendo de él…
No… me pregunto si habrá sitio para todos…
Gaki se rió, revolviéndose bajo el chico, y enredando
un dedo en su cabello. – Jiro.... no hay nadie como tú......
A ver quien debería estar muerto.
-Claramente él… para algo es un fósil…-
soltó con acidez, besándole los labios de nuevo e
internándose en ellos sin dejar de mirarlo a los ojos –Mañana
buscaré un humano para mí…- “a ver cuanto
me dura” pensó inmediatamente dibujando una sonrisa.
- Esta bien, pero que no se parezca al novio de Yoru- le advirtió
el chico, apresurado, sólo porque no le gustaba cómo
lo había mirado.
Jiro se rió, pensando que el novio de Yoru sí estaba
muy bien… -Aún no sé cómo será…
Lo sabré cuando lo vea… dependiendo si me la pone dura
o no…
- Bueno, pues, pero que no se parezca a él. – volvió
a advertirle, porque era lo único que podía hacer,
aunque llevaba el ceño fruncido.
-Quiero que vengas conmigo… así que… ya te quejarás
mañana…- frunció el ceño también
porque protestase antes de verlo siquiera –Pero tendrás
que quedarte a jugar con nosotros… yo siempre te acompaño…
- Claro, eso está mucho mejor – se rió, complacido.
– Yo siempre te dejo jugar.
-Siempre… sí…- lo miró a los ojos quitándole
la camiseta también, abrazándolo de nuevo como siempre,
sin quitarse la ropa por su parte.
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