.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 31- Children of the Night


Kanki abrió los ojos, por un momento extrañado de que Yoru no lo hubiese despertado antes. Pero a lo mejor estaba cansado. – Yoru.... – lo llamó, extendiendo el brazo para tocarlo, medio dormido, y sentándose inmediatamente al no sentir a nadie a su lado. Yoru! – lo llamó, mirando a su alrededor. No tenía por qué asustarse tanto, a lo mejor sólo estaba estirando las piernas o algo así. De todos modos, no se quedaba quieto. Sonrió, apartando las sábanas y sintiendo el piso frío, al salir de la habitación. - ¿Por qué me dejaste solo, eh? – sonrió, buscándolo. Ahora sí alarmándose al no encontrarlo en ninguno de los toros cuartos. – Yoru! ¿Dónde estás? – lo llamó de nuevo, inútilmente. ¿Lo habría abandonado? No, él no haría eso.... No quería ni pensar en lo peor, pero el rubio no tenía por qué salir luego de que se hubiesen acostado. Y tampoco era ningún tonto.

Dejó salir su aliento agitado, preocupado como nunca. Deseando poder ir tras él, pero aún faltaba para la noche, y lo único que podía hacer era esperarlo.

.......................

Yoru se levantó al ver salir al chico del día anterior, suponiendo que no le quedaba más remedio que ir con él, aunque siempre era mejor que ir con el otro. Eso desde luego, y además, así podría ir a buscar a Kanki, aunque sabía que no era lo mejor, llevarlo a aquel lugar. Por otra parte, no podía reñirle por desaparecer para protegerlo para después hacer él lo mismo -¿Ya vamos?- preguntó tímidamente.

- No, primero te llevaré a por un helado – se rió el chico tomándolo de la mano. – Claro que vamos! Ya verás que sí es divertido, lo que pasa es que aún no lo sabes.... – le aseguró, sintiéndose extraño de no salir con Jiro. Siempre iban juntos.

-Ya claro… divertidísimo…- murmuró soltando su mano y cruzándose de brazos como guardándoselas. No quería darle la mano a ese, era su culpa que no estuviera con Kanki -¿Para qué quieres un humano?

- ¿Que no es obvio? Necesitamos comer.... Y además Jiro dijo que podía tener uno para jugar. – lo miró de soslayo notando cómo escondía su mano y sonriendo malicioso. – Maté al de ayer....

-Pues… ¿Por qué?... – lo miró de soslayo contrariado. Ya había visto como mataban a los adultos en aquel Púb. –No hace falta matarlos ¿Sabes? No sé por qué hacéis eso…

- Jiro odia a los adultos. Yo también – se apresuró a añadir aunque no era del todo cierto. – Todo será mejor cuando sólo seamos nosotros. Es así.

-No! No lo es… será horrible… estará todo muerto… yo también quería ser adulto… pero matar a los adultos no me hará a mí parecer uno… me da igual además…- se frotó la nariz con la manga de la camisa –Sólo quiero estar con Kanki…

- Si te da igual no te quejes tanto ¿no? Vas a estar con él, siempre y cuando comprenda... – lo miró con el ceño fruncido, su mirada un poco distinta. – No llores! Llorar es estúpido.

-Déjame en paz!- le gritó llorando más porque le gritase él –Lloro si me da la gana…- murmuró aunque le asustaba Gaki pero igual no podía evitar protestar –Busca un tío ya… y vamos a buscar a Kanki… tiene un trabajo…

- No me des órdenes! - Protestó el chico, molestándose más, ya que al único al que le permitía hablarle así era a Jiro. – No comprendes nada, si dejaras de llorar comprenderías. – refunfuñó con cara de enfado infantil, revisando los alrededores. – Y no se puede tomar a cualquiera...

El rubio se asustó, calmándose al ver que ya dejaba de mirarlo y se distraía en otra cosa -¿Vas a hacerle guarradas? Por eso quieres uno especial…- lo miró infantilmente intrigado, de pronto sonriendo un poco porque le había dado vergüenza pensarlo, poniéndose serio de nuevo pensando que no era un momento para que le diera pena pensar en esa clase de cosas –Donde trabaja Kanki hay chicos guapos… y les gustan los vampiros… - sugirió en parte por dirigirse allí de una vez y punto.

- Yo creo que tú quieres ver a tu noviooooo... –canturreó saltando un poquito a su alrededor, cambiando su humor instantáneamente. – No son guarradas, a ellos les agrada incluso cuando van a morir. – lo miró preguntándose si es que no lo hacía con su novio o qué. - Vamos pues, voy a confiar en ti.

-Voy…- sonrió un poco, satisfecho porque parecía haber funcionado tanto como para que se le pasase el enfado, como para encontrar a Kanki, si es que estaba allí, teniendo en cuenta que seguro estaba buscándolo –Les agrada porque no saben que van a morir…- le dijo de pronto mientras caminaba con él, recordando cómo habían mordido a aquel chico con el juego del beso. Claro, que ellos no lo habían matado, pero seguro se habría dejado. De todos modos, lo que quería era distraerlo y que no volviese a enfadarse. Además, si podía, prefería llevarse bien con él, parecía que Jiro le hacía caso de alguna manera –Y… ¿Qué tipo de chico buscamos? ¿Prefieres rubio o moreno? Y… ¿Cómo quieres que sea?

- Me gustan grandes, a Jiro le molesta – se rió travieso, mirándolo. – Y rubios.... – añadió, a sabiendas de que elegía todo lo que el otro vampiro no era.

-¿Grandes y rubios?- lo miró intrigado en por qué quería molestar al moreno cuando a él le apetecía todo lo contrario, sólo esperaba que no lo culpase a él por estar ahí sin evitarlo –Son ellos grandes ¿o te refieres a otra cosa?- se quedó mirándolo rojo como un tomate.

- ¿Hablas de esto? – le tocó la entrepierna riendo. – Sí, eso, pero creo que da igual. No los vamos a revisar tampoco. ¿Tu novio la tiene grande?

-Preferiría no revisarlo yo, eso seguro…- se rió aunque estaba rojo. Además comenzaba a olvidar un poco su situación con el prospecto de ver a Kanki y el hecho de que ese chico no era tan desagradable –No se la vi… a mi novio digo…- se guardó las manos en los bolsillos frotándose un poco la mejilla con un hombro.

- Oh... pues ¿qué esperas? Ya no tienes que esperar a ser mayor – se rió, sujetándose las manos tras la espalda.

-Tengo dieciocho años… apuesto a que soy mayor que tú…- alzó una ceja como dándoselas de adulto, aunque también estaba seguro de que su personalidad no era nada madura. Enrojeció terriblemente porque se riese –No hacemos eso aún…

- ¿No? Pues qué pérdida de tiempo... – lo miró de soslayo, suspirando. – Yo lo hago casi todas las noches, es divertido.

-¿Ah sí?- se acercó más a él como intrigado -¿Con humanos? Kanki no me toca, igual no le gusto… él tiene 30 años… y estuvo con otros…

- ¿No le gustas? ¿Para qué quieres estar con él? – frunció el ceño, como molesto de nuevo, aunque en realidad estaba intrigado. – Con humanos, con Jiro.... con otros vampiros....

-Dije que igual! No que no le guste… Claro que le gusto… es mi novio… y me quiere… le dará vergüenza… Yo tampoco lo toco y sí me gusta, más que nadie, no me gusta nadie más… eso…- se quedó con la cabeza baja pensando que ya llegaban al Púb. –Aquí trabaja, voy a ver!- echó a correr a dentro deseando verlo en algún lado, lanzarse a él… lo que fuera, pero que estuviera allí.

- No se te ocurra escapar! – le advirtió echando a correr tras él. Tampoco quería que Jiro lo riñese por algo así y además, no pensaba fallar.

Kanki alzó la mirada inmediatamente sintiendo la presencia del rubio. Finalmente había terminado allí, luego de visitar todos los lugares que se le ocurrieron, incluso algunos que le podrían gustar al rubio, aunque no tenía idea. Y ahora estaba allí, con la esperanza de que apareciese, justo como acababa de hacer. Corrió hacia el chico abrazándolo antes de que pudiese decir nada. - ¿Por qué te fuiste? Tenía miedo.... – susurró, apretándolo.

-“Escucha …”- se abrazó a él susurrando y al ver lo cerca que estaba ya, mordió a Kanki aunque no quería, delicadamente. “El que me convirtió me ha llamado, tengo que hacer lo que me manda, no puedo evitarlo… y van a hacer algo horrible, pero si te opones no podrás estar conmigo” apartó los labios, lamiéndole la herida y aún abrazándose a él bastante afectado –Lo siento…

“¿Algo horrible?” Lo miró preocupado, comprendiendo por qué lo había mordido. – Yoru..... – lo apretó de nuevo contra sí, besando sus labios con suavidad, sin saber qué hacer.

- Yoru! – Gaki llegó tras él con cara de pocos amigos, aunque cambió a curiosidad al ver al otro vampiro. - ¿Es tu novio?

-Sí…- el rubio le sonrió aunque no tenía muchas ganas, pero si estaba con Kanki, se sentía más seguro. Además de que quería mostrarle al albino lo antes posible cómo debía comportarse, así era lo mejor hasta que supieran qué hacer “Ahora no podemos hablar, me confundo” -¿Ves? es… como yo de pequeño y eso…- se puso a su lado mostrando que tenían una altura similar –Así que puede venir ¿verdad?

Gaki se acercó como examinándolo, pegándose mucho a su rostro, sólo por jugar. -¿Cuántos años tenías?

- dieciocho – contestó el albino sin comprender qué tenía que ver, aunque recordando la conversación anterior con Yoru.

- Ah! Pero te ves más grande que yo .- sonrió como si le divirtiese mucho. – Vale, puede venir, pero ya sabes. Y ahora no más desvíos, se supone que lo buscaríamos después.

-Sí… ya sé…- sujetó la mano de Kanki con fuerza, apretándosela antes de llevársela delante del abdomen mientras caminaban –Jiro… quiere que todos seamos niños… y vampiros…- le fue explicando disimuladamente. “No protestes” le advirtió mentalmente –Ahora vamos a buscar a un humano para Gaki… se lo quedará… para comer de él y para jugar…

Kanki miró a Yoru de soslayo, tratando de permanecer tranquilo, aunque se le hacía difícil. Eso era una locura, tampoco estaba seguro de por qué seguían a ese chico. Él era mas fuerte, podía derrotarlo en realidad, pero Yoru parecía temerle al tal Jiro.

- Antes estaba hablando con Yoru. ¿Por qué no lo han hecho? ¿No te gusta? – Gaki se giró, mirándolos y sonriendo tranquilamente.

- No creo que tenga que responder eso. Es algo privado – contestó el albino, tan amable como podía, que no era mucho, pero a Gaki no pareció importarle demasiado.

Se giró de nuevo, observando a los transeúntes.- Ya, sólo preguntaba.... Pero Yoru piensa que a lo mejor no te gusta. – comentó de manera casual, haciendo que el chico mirase al rubio, preocupado. ¿Aún pensaba aquello?

El rubio miró abajo enrojeciendo y pensando que Gaki era lo peor del mundo como persona y ojalá le pasase un camión de la mudanza por encima. Seguro no lo mataba pero… ¿al menos le dolía? –Te dije que a lo mejor le daba vergüenza… además tú no tienes novio siquiera…y no sabes cómo es- se abrazó al albino camuflándose en parte de su mirada.

- Cállate – lo miró molesto, pero sin decir nada más.

Kanki abrazó a Yoru contra sí. De veras no era nada sutil, ninguno de los dos, en realidad.- No es cierto de todos modos, amo a Yoru, y me gusta.... me gusta todo de él. Ya se lo dije. Pero no hemos tenido tiempo, anoche desapareciste....

“Pero no porque quisiera” lo miró a los ojos alzando un poco la vista y sujetándole la mano una vez más, nervioso, mirando a Gaki de vez en cuando, poniéndose nervioso al notar que lo había alterado de nuevo –Mira ese!- señaló a un chico que fumaba sentado fuera del Púb, como esperando –Es rubio y es grande… seguro que la tiene grande también… - lo miró esperanzado de que le agradase y se le pasase el enfado.

Y previsiblemente, el chico sonrió, apartándose el flequillo del rostro. – Es perfecto! Me ayudan si tengo problemas, ¿eh? –les guiñó un ojo, de nuevo hablando como si fueran sus amigos y corriendo hacia el rubio. – Hola! – lo saludó, sentándose a su lado.

El chico lo miró alzando un poco la cabeza como para saludarlo aunque no sabía ni quien era y no le importaba, se levantó sacándose el cigarro de los labios y tirándolo al suelo para huir del contacto.

Yoru los observó pensando que a Kanki se le daba mejor eso –“No sé qué pasa… pero está lleno de niños donde iremos… el que me convirtió… está ahí…y no puedo irme…”- le susurró al albino manteniéndose apartado.

“¿Es muy fuerte? No te dejaré solo, no tengas miedo” Le sonrió para tranquilizarlo, aunque estaba intentando pensar en una manera de salirse de aquello.

- Dije Hola.... – Gaki se inclinó a un lado, mirando al rubio a los ojos, molesto porque no le contestase. Seguro porque lo veía como un niño. – ¿Me das un beso?

El rubio suspiró pensando en por qué diablos tenía que venirle a él un niño encima. Por otra parte ya le podía venir quien quisiera, no era como que alguien pudiera interesarle lo más mínimo con el novio que tenía. Sonrió un poco mirando a la puerta del Pub, sumido en sus pensamientos y lo miró a la cara de nuevo escribiendo “No puedo hablar, así que aunque me digas hola es igual y tengo novio, lo siento por ti”. Le pasó por al lado tratando de huirle.

“No sé… creo que sí lo es… ellos dijeron que habían derrotado a vampiros muy fuertes, tal vez bebieron de ellos…”- Yoru miró al chico, ocultando la inevitable sonrisa en el brazo de Kanki –“Se le da mal…”- susurró.

- Es un crío. – asintió, compartiendo su bromita, aunque no era lo adecuado.

- ¿Novio? Eso no me importa. Vienes conmigo – sonrió el chico tomándolo del brazo con ambas manos, pensando que era aún mejor si no podía hablar.

El rubio trató de apartar el brazo bruscamente al notar que lo agarraba. No se iba ni de broma. Sintió entonces la fuerza que hacía sobre él y lo miró a la cara, notando su rostro y el brillo de sus ojos “Joder no…” pensó inevitablemente, tocándose las marcas de los colmillos de Youki en el cuello “¿Es que tenía un imán para los vampiros?”. Trató de empujarlo aún así, maldiciendo no poder llamar a su hermano sabiendo que estaba dentro.

- No luches, te va a gustar. Te voy a tratar muy bien.... – le sonrió dulcemente el chico, saltando un poco y mordiéndolo para dominarlo, succionando su sangre, divertido al ver que ya había sido mordido.

Los ojos castaños de otro vampiro se fijaron en la pareja y en los otros dos chicos que se encontraban de pie observando. Miró a Kanbei confundido, al reconocerlo. – Es el mismo chico al que mordí....

-debe tener una maldición encima…- el moreno lo observó sonriendo de medio lado y caminando de igual modo como si nada, mirando a la gente de aquel local, observando a quienes eran vampiros y quienes no, frunciendo un poco el ceño –nunca había visto tantos vampiros mediocres en tan corto espacio de tiempo… y mucho menos tan aglomerados… debería matarlos…- sus ojos brillaron observándolo el interior del local.

Jisei bajando un poco la cabeza, inclinándose hacia el chico, sujetándolo contra el y deseando aquel placer por más que lo rechazase, observando a su alrededor deseando que Youki o su hermano estuvieran allí “no sabes lo que haces”. Le dijo de pronto como recordando que ahora podía leer sus pensamientos a pesar de no poder resistirse a el.

“Sé exactamente lo que hago” contestó de manera cortante, succionando con más fuerza, aunque tratando de controlarse para no matarlo. Bajó una mano hasta su sexo, acariciándolo. “Y a ti te gusta”

- ¿No deberíamos hacer algo? – Kin insistió, porque aún recordaba su sensación, sus deseos de vivir.

El rubio jadeó sin poder contenerlo, apretándole las manos en la cintura y bajando una a su mano tratando de apartarla aunque no tenía fuerzas para hacerlo, el placer era demasiado, tenía razón, le gustaba… o al menos a su cuerpo ya que el estaba furioso “ya tengo dueño!” lo trató de aparatar de el de nuevo.

-¿Quieres que mate al vampiro? Lo haré si quieres…- lo miró a los ojos intrigado en si le pediría que lo matase –Aunque creía que ibas a mostrarme algo diferente a lo que ya venía haciendo…- sonrió levemente pensando que en realidad le daba igual, pero estaba jugando.

- ¿Matas vampiros? – lo miró sorprendido. – No dije que matases a nadie, tiene derecho a alimentarse, es sólo que quisiera ayudar a ese chico...

-Si me molestan… - explicó el moreno sin querer puntualizar más en sus motivos, deseando complacerlo y sujetando al chico de cabello celeste por la nuca, alzándolo en el aire y mirándolo a los ojos –Deberías estar muerto…- le susurró antes de lanzarlo por entre unos edificios haciéndolo chocar contra la pared –Sigamos ahora…- sujetó a Kin por los hombros dándolo ya por tema zanjado, ya que no quería que lo matase.

Jisei lo miró un momento y Yoru lo sujetó, en parte para que no se cayese y por otra para que no fueran a reñirle, ya se imaginaba con qué humor iba a salir de ahí el chico.

Gaki se levantó un poco tambaleante, emitiendo un quejido lev y saliendo hecho una furia.- ¿Qué demonios le pasa a ese?! ¿Ves? Ves?!!! Los adultos son una mierda, todos!!! – le gritó a Yoru como si tuviese la culpa, deseando perseguir al otro para vengarse, pero no podría solo y para colmo iba acompañado. Tomó a Jisei por un brazo, refunfuñando. – Nos vamos, ayúdame!

- Yo le ayudo... – Kanki se colocó al lado de Yoru, deseando protegerlo de su furia, aunque le daba lástima el chico. Una cosa era alimentarse, otra llevárselo así.

Kanbei se rió entre dientes escuchándolo, sin poder evitarlo, mirando atrás de soslayo. Volvió la mirada delante de nuevo, sujetando la cintura de Kin y observándolo, pensando en la suerte que había tenido de encontrar a alguien así en medio de toda aquella vulgaridad. Le pasó la mano por el cabello acariciando después su mejilla.

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro de anime y yaoi
yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back