| Capítulo 30- No More Grownups!
Gaki se revolvió en la cama, trepado como estaba sobre Jiro,
aún despierto. – Oye.... ¿no se supone que viniera
el nuevo esta noche?
-¿Eh?...- lo miró con cara de dormido, sacándose
la mano de delante de la cara y mirando el reloj en su muñeca
–Yo qué sé… habrá ardido si aún
no está aquí… son las siete, pronto amanecerá…-
lo llamó mentalmente, ahora sólo movido por la curiosidad
de saber si debía pensar en otro entonces.
Yoru se levantó de la esquina en la que había estado
acurrucado todo aquel rato y se limpió las lágrimas
de la cara, entrando en el cuarto guiado por la llamada de su creador,
frotándose aún la cara sin mirarlo.
-¿Estás llorando? No me jodas que estás llorando…-
se incorporó de golpe por poco tirando a Gaki como indignado,
el rubio negando con la cabeza, mintiendo -¿No? ¿Se
te ha metido una polilla en el ojo? ¿En los dos?
- Jiro! – Gaki se levantó protestando por cómo
lo había apartado, y mirando al otro chico. – Yo creo
que sí estaba llorando. No deberías llorar, estás
mejor ahora.
-¿Qué, joder?! Es que es la hostia…- le dijo
a Gaki como excusándose de esa forma de erguirse -¿Por
qué lloras? ¿Qué te pasa?
-Que me quiero ir…- se cubrió las manos con las mangas
del jersey que Kanki le había comprado aquella noche.
-Pues te jodes…- Jiro se apoyó con la espalda en el
cabezal jugando con la cremallera en su pecho –Estas aquí
para algo, mañana por la noche… tienes que ir a buscar
un humano y traérnoslo…
- Trata de que sea guapo, tienes buen gusto ¿no? –
sonrió Gaki pensando en sugerirle más pero seguramente
Jiro se enfadaba. Después de todo, sus gustos eran demasiado
distintos.
-¿Un humano guapo? ¿Para que?
-Para que te lo mandamos… ¿a ti qué te importa?
Sólo hazlo… te lo expliqué el día que
te mordí… ¿recuerdas?- alzó un poco la
cabeza como preguntándole, el rubio negando con la cabeza
algo asustado. El moreno negó con la cabeza imitándolo
y riéndose –Dios!- renegó después exasperado
–Todos seremos vampiros! Y no habrá más adultos!
¿Recuerdas ahora? ¿Si? Ya no habrá que ocultarse
más…
Yoru se quedó callado, recordando lo hablado con Kanki y
cómo le había reñido por aquello, ahora recordaba
de donde le había venido la idea.
- Pero no te pongas así, será divertido.... –
se rió el chico de cabello celeste guindándose de
su cuello. – Ya verás, cómo te gusta luego.
El rubio se apartó negando con la cabeza –Eso está
mal… yo no quería ser así para siempre…
esto está lleno de niños… que no quieren ser
así…
-¿Qué?- Jiro se levantó mirándolo a
los ojos -¿No querías ser así? Pobre…-
le pasó la mano por el pelo y Yoru se echó atrás
apartándolo con su mano -¿Crees que yo quería
ser así?!- le gritó a la cara encerrándolo
contra la pared de golpe. El rubio lo miró asustado.
- Pero así es mejor.... – aseguró el otro chico
tras de Jiro, completamente serio, mirando hacia fuera del cuarto
luego. – Yo tampoco quería ser así. Sin embargo
me divierto mucho ahora. Y cuando seamos todo lo que existe, entonces
ya no habrá problema.
-Pero yo quiero estar con otra persona…- el rubio salió
de debajo del moreno a la misma velocidad que este lo había
atrapado contra la pared, aunque sabía que no podía
resistirse a sus ordenes por más que lo desease.
-¿Ah sí? ¿Qué persona? ¿Un humano
de mierda?- lo miró a los ojos –Lo mataré…
así ya no habrá problema estúpido…
-Es un vampiro! Y no puedes matarlo porque es más poderoso
que tú!- le gritó rojo y furioso sólo con que
le amenazase con eso.
-Calla!- el moreno le golpeó la cara sin creerse que le
gritase y lo sujetó por la ropa levantándolo del suelo
y lanzándolo contra la pared contraria –He matado a
muchos más poderosos que yo!
-Es igual!- el rubio se levantó pegado a la pared –Él
me mordió también…
-¿Y qué?!- Jiro se rió a más no poder
–Eso no vale para nada… - la voz salió rasgada
de sus labios.
- Es al que te muerde primero, al que tienes que obedecer. Y ese
fue Jiro – sonrió burlón el otro chico. –
Pero hay que ver.... ¿es un adulto?
Yoru negó con la cabeza –Es como yo…
-Pero es igual!- Jiro lo cortó mirando a Gaki –No
es de los nuestros… podría traicionarnos… recuerda…
- se acercó a su oído susurrando –“Recuerda
por qué sólo nosotros dos los transformamos a todos…
aunque…”- sonrió un poco mirándolo de
nuevo Tal vez lo deje que venga él… tú no puedes
irte… y si no le gusta esto… “haré que
lo mate…”- le susurró a Gaki.
-¿Y si no le gusta?- trato de arrancarle Yoru, puesto que
le había sido imposible escucharlo a aquel volumen y estaba
seguro de que no le gustaría.
Gaki sonrió malicioso, le agradaba la idea, se escuchaba
divertida. – Si no le gusta.... le retiramos la membresía
honoraria. – se rió, besando a Jiro y casi guindándose
de él, cosa que el moreno ya hizo por él, sujetándolo
bajo las nalgas con una mano.
-Pero antes de eso… mañana irás con Gaki a
buscar a un humano para él…- dejó bajar al chico
al suelo –Que yo no lo quiero ni ver…- murmuró
después acostándose de nuevo en el colchón.
- Sí! Será divertido! Como si fuéramos de
excursión! – sonrió tomándole una mano
a Yoru y saltando como si fueran los grandes amigos. – Pero
no puede ser un adulto o Jiro me gritará de nuevo...
-Bueno… pero yo no sé…el que tú quieras…-
lo miró nervioso y pensando que estaba como una cabra y le
daba miedo -¿Luego ya podré ver a mi novio?
-Oh… es tu novio… queeee… bonito…- el moreno
los miró mordiéndose una uña que creció
al instante casi perfecta de nuevo para contrariedad del chico.
El rubio lo miró con odio desviando la mirada a Gaki esperando
la respuesta.
- Tengamos una doble cita.... – se rió el chico, sacudiendo
la cabeza. – Sí.... pero ya te dijimos, él vendrá
aquí. Tenemos espacio de sobra.
-¿Una doble cita?- lo miró porque ni sabía
a qué se refería con eso -¿Me puedo ir ya a
dormir?
-Lárgate… carebear… - murmuró el moreno
girándose en la cama, no podía comprender porque a
los demás les costaba tanto asimilar que las cosas serían
mejor como él decía.
- Nos vemos esta noche. – se despidió Gaki saltando
sobre la cama y consecuentemente, sobre el moreno, riendo divertido
y susurrando luego sobre su oído. – “No seas
tan gruñón...” – pasándole la lengua
por la mejilla.
-Saca!- se limpió la mejilla rodeándolo con los brazos
y girándose en la cama sobre él, cerrando los ojos
para dormir, abrazándolo de aquella manera tan asfixiante.
- Sé que me quieres.... Eres mi carebear personal. Gruñonosito.
- bromeó el chico, retorciéndose contra su brazo sólo
por joder.
-Calla… no me llames mariconadas…- le pegó en
las nalgas pero ya sonriendo para su contrariedad, luchando un poco
con él para jugar.
- Gruñonosote! – se rió el chico, continuando
con el juego, ahora divertido.
-Marica!- se rió sentándose sobre sus nalgas y sujetándole
las manos a la espalda. Observándolo serio de pronto y recostándose
sobre él susurrando –“A ver con qué vienes
mañana… no me hagas enfadar…”
Gaki le devolvió la mirada serio de pronto y sonriendo dulcemente
luego, dándole un beso y riendo sin decir nada.
Jiro entrecerró los ojos como viendo más allá
de su expresión dulce. Ya ambos se conocían demasiado
para fiarse el uno de las palabras del otro y se echo sobre él
mordiéndole el cuello, apartándose luego y tirándose
en la cama de espaldas a él. Cabreado por adelantado en realidad.
- Ouch.... Baka. – protestó el otro, frunciendo el
ceño por su manera salvaje de morderlo, y cubriéndose
la herida con una mano aunque ya se había cerrado. Igual
se acostó en la cama, pegándose a él, y rodeándolo
por la cintura. El moreno sintiendo que iba a sonreír y tapándose
la cara con un brazo para evitarlo, frunciendo el ceño con
fuerza.
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