| Capítulo 27- A Different Kind
of Flavour
El moreno, se pegó a la cintura de Jisei, sonriendo. Para
cualquiera que los viese, eran simplemente una pareja enamorada.
–Te acompañaré a tu casa como prometí,
pero.... tengo que comer algo. ¿Te molestaría acompañarme?
Negó con la cabeza, besándole los labios superficialmente
y pensando que él tenía hambre también, de
hecho, pero no soportaba comprar nada en la calle, sin poder hablar
era casi lo peor. Sacó la libreta escribiendo y pensando
en lo que habían estado practicando ya con los signos, claro
que Youki no aprendía como las demás personas, parecía
memorizarlo todo con mostrárselo una vez, era alentador –“Quiero
verte hacerlo”
- Me alegro, quiero que lo veas, es parte de lo que soy. –
le explicó, besándolo con suavidad, y susurrando.
– Y me excita.... saber que estás mirándome.
El rubio sonrió –“A mí también
me excitará verte”- lo abrazó contra él,
pensando que de hecho, ya estaba excitándose de imaginárselo
–“¿Necesitas que no se note que voy contigo?”
- No, no es necesario, quiero que estés bien cerca. Mira....
allí hay uno... – sonrió observándolo
y guiñándole un ojo para ver su reacción. Claro,
no era como que fuese necesario enamorarlo pero no era divertido
solamente atacar.
Jisei observó la reacción del chico que inmediatamente
sonrió observando a Youki como si él no existiera
de hecho, aunque él habría hecho lo mismo, ignorarlo…
sonreír no, claro.
- Ahora, no te pongas celoso, Jisei... Bueno, un poquito sí
– se rió, besándolo superficialmente en los
labios y dirigiéndose hacia el chico desconocido, inmediatamente
pegándose a él, como si nada y susurrando en su oído.
El chico miró por encima de su hombro un poco inseguro, al
rubio. - ¿Qué? ¿No te importa que él
nos vea, verdad?
- A decir verdad.....
- - Oh.... ¿No le vas a decir que no a esto, solo porque
tenga audiencia? – el moreno fijó sus ojos verdes en
él, atrayéndolo irrevocablemente y por si eso fuera
poco, acariciando su sexo con una mano, por encima de la ropa, sus
caderas, empujándose contra él a la vez, de nuevo
acercándose a su oído. – “ Además,
soy mucho mejor cuando tengo público, las cosas que hago...
vale la pena verlas”
Jisei se aproximó un poco más, observándolos
y la mano del moreno acariciando el sexo del otro. Tragó
saliva alterándose, un poco celoso aún así,
su sexo pulsando bajo los jeans al ver las nalgas de Youki moverse
conforme se rozaba contra el otro.
- “No te muevas, no digas nada....” – susurró,
mirando brevemente a Jisei, consciente de que su víctima
se encontraba completamente bajo su control ahora. Mordió
su cuello sin dejar de acariciar su sexo, escuchando aquel gemido
leve que soltó, succionando su sangre. Podía ver sus
pensamientos, pero el chico estaba lleno de lujuria ahora mismo,
bien parecía que no podía pensar en otra cosa.
El rubio se acercó más sin poder evitarlo, pegándose
a su espalda y presionando su sexo contra las nalgas de Youki, deslizando
la mano entre él y el extraño, sujetando los genitales
del moreno y besándole el cuello del otro lado, succionándolo
mientras bebía del chico. Lamiendo su piel con los ojos entrecerrados,
apretando su sexo, casi reclamándolo.
El vampiro gimió contra la piel del otro chico, succionando
aún con más fuerza, dejándose llevar, aunque
sentía su corazón cada vez más débil,
pero aún podía ver aquellas imágenes de sí
mismo contra su cuerpo, totalmente desnudos... Sin embargo, Youki
sólo pensaba en el chico tras de él, y el sabor de
la sangre en su boca.
Jisei deslizó la otra mano por dentro de su camiseta acariciándole
el pecho, comenzaba a preguntarse si iba a matarlo, ya que llevaba
mucho más tiempo que con él. Lo cierto es que no le
importaba mucho, tal vez estaba loco, pero… lo que Youki decidiera
le parecía bien. En aquel momento sólo estaba pensando
en lo bien que se sentía su cuerpo y en lo enamorado que
estaba de él.
Youki sonrió un poco al sentir algo húmedo en donde
tocaba, comprendiendo que el chico se había corrido, aún
así succionando, hambriento deseoso, deteniéndose
por fin, y dejándolo caer al suelo. No lo había planeado
así, pero su corazón se había detenido ya.
Se giró con rapidez, mirando a Jisei a los ojos, y besándolo
apasionadamente, empujándolo un poco hacia atrás.
El rubio lo tocó ansioso, devolviéndole aquel beso
y apretándolo más entre sus brazos, sujetando sus
nalgas para subirlo sobre su cuerpo y sentirlo mejor.
- Te deseo.... – jadeó el chico, aferrándose
a él, y volviendo a besarlo, succionando su lengua con fuerza.
Jisei jadeó un poco al escuchar aquello, moviendo la lengua
mientras sentía aquella succión. Lo sujetó
con una mano, abriéndose los jeans y el pantalón del
chico, tirando de él para conseguir bajárselo lo suficiente.
Lo dejó bajar contra su sexo, sintiendo la presión
de su cuerpo conforme lo penetraba, jadeando con más fuerza
y sujetando la lengua del chico cuando dejó la suya, sólo
porque ahora deseaba probar a succionársela él. Se
había olvidado ya hacía tiempo de que estaban en la
calle o de si alguien podía verlos, no le importaba nada.
Youki sonrió dejándose hacer, pasándole las
manos por el cabello y alborotándoselo más, apretando
las nalgas contra su sexo caliente y erecto, el suyo entre ambos,
pulsando con urgencia. Metió las manos bajo su camiseta sintiendo
su espalda, y luego bajándolas para apretar sus nalgas, mientras
lo movía contra él, más profundo, gimiendo.
El rubio le pasó la mano por el cabello acercándolo
a su cuello, ofreciéndoselo, parecía de locos celarse
incluso de algo así, pero así era. Además de
que deseaba que escuchara su voz aunque sólo fuera por un
corto espacio de tiempo, una vez más. Apretó las nalgas
al contacto de sus manos, excitándose más y apretando
las suyas casi como reflejo, moviéndolo de forma más
abrupta.
Youki dudó por un momento, mordiéndolo finalmente,
sintiendo su sangre, era distinta, más limpia en cierta manera.
Gimió contra su cuello, el orgasmo sacudiéndolo un
poco, mientras se dejaba mover de aquella manera, y succionando
aún, volviendo a escucharlo.
jadear con fuerza ante su beso.
-“Youki…”- lo apretó fuerte contra él
al sentir semen en su abdomen, corriéndose casi inmediatamente
dentro de él, moviéndolo contra él todo lo
que podía hasta sentir que ambos habían acabado.
Youki dejó de succionar, lamiendo la herida con suavidad,
cuidando de no cansarlo, y mirándolo a los ojos. –
Jisei... – estaba agitado como no le sucedía desde
hace tiempo. Volvió a besarlo, esta vez delicadamente, como
si no acabaran de hacer el amor de aquella manera.
-“Estaba celoso, pero de todos modos me agradó verte…”-
el rubio lo miró a los ojos respirando agitado, sintiéndose
un poco débil aunque apenas nada. Lo abrazó contra
él, besando sus labios varias veces también de forma
suave y mirando sus ojos mientras lo limpiaba un poco con la chaqueta,
sacándosela.
- ¿No te molesta que esté muerto? – lo miró
a los ojos de nuevo, para que no fuese a mentirle, aunque pudiendo
leer su mente, no era muy fácil que lo hiciera.
-“No, no sé…”- miró el cadáver
en el suelo notando que tenía los pantalones mojados y le
subió la cremallera del pantalón abrochándose
los jeans –“Sólo me importas tú”
- Me alegro, porque no era mi intención, hacerlo frente
a ti. Pero es parte de lo que soy. – le sonrió, dándole
una palmadita en la mejilla, y acomodándose la ropa.
-“Ya lo sé, por eso no me importa supongo, aunque
sí me da un poco de pena”- pensó observándolo
y apartando la vista, preguntándose si se sentía bien
con hacer eso, pero prefería no preguntar y deprimirlo. Lo
sujetó por la cintura caminando con él pensando de
pronto que su cuarto era un poco de crío y debía haberlo
pensado antes, además de que no tenía la cama hecha.
- La íbamos a deshacer de nuevo de todas maneras. Y seguro
es encantador... – se rió, sin responderle a lo otro,
pegándose a su cuerpo, y observando su rostro por ver si
cambiaba de color.
El rubio bajó la cabeza enrojeciendo y agradeciendo a su
flequillo que le cubriese la mirada –“Eres un cotilla”-
lo miró de soslayo, pegándole una palmada en las nalgas
y sonriendo levemente como si hubiera sido una vengancita.
- No tengo la culpa de que no te puedas guardar nada – se
rió de nuevo, acariciándose contra él. –
Otra, por favor...
Jisei lo miró de soslayo subiendo la mano a su cintura ahora
más rojo gracias al moreno –“No creo que esas
cosas me vayan a mí”- protestó, aunque no mucho
en realidad, porque tampoco estaba muy seguro de lo que decía.
Abrió la puerta de la casa preguntándose si su hermano
estaría allí.
- No te preocupes, prefiero que me traten con delicadeza... –
sonrió el chico besándole la mejilla, y siguiéndolo
dentro.
Andrei se levantó porque había escuchado algo y salió
de su despacho, abandonando su trabajo por el momento para ver si
era su hermano –Oh… vienes acompañado…
- le sonrió observándolo –Yo que pretendía
echarte la bronca por haberme mentido…
“Pues ya se te debía haber olvidado” pensó
el rubio inevitablemente mirándolo desde la entrada con cara
de desafío –“¿Estás bien?”-
le preguntó finalmente, con las manos, pasando de todo, como
normalmente tenía por costumbre.
-Sí… mejor que bien- le sonrió a Youki y les
pasó por al lado para ir a buscar algo a un cajón,
el rubio siguiéndolo con la mirada y notando su cambio físicamente.
Sonrió un poco también.
Youki lo siguió también con la mirada acercándose
luego, sin ningún tapujo en sujetarle la mandíbula
para observarlo, moviéndole el rostro como examinándolo.
– Perfecto. Me salió muy bien, ¿ne? –
se rió, soltándolo y mirando a Jisei. – Hice
un buen trabajo. –s e giró observando al moreno de
nuevo. - ¿No se siente increíble? Pudiste alimentarte
sin problemas ¿no?
-Sí… increíble…- lo miró a los
ojos pensando que lo acababa de tratar como a un caballo de selección
y sonrió –Lo hice de Nebel, así que no, supongo
que no fue un problema, tan sólo el detenerme…
- Pero deberías beber de alguien más, especialmente
ahora. Yo no dejaba de tener hambre- sonrió, acercándose
a Jisei de nuevo, continuando en un tono más seductor. –
Aún ahora, sigue pasándome a veces....
-Ya veo…- murmuró el moreno mirando a su hermano con
una sonrisa, notando lo que había enrojecido su rostro y
las marcas en su cuello –No vayas a dejármelo seco…
y sí- cambió de tema de pronto como notando que era
el momento de dejar de meterse con él –Lo cierto es
que aún me siento así… supongo que saldré
después… - a decir verdad lo que no quería era
hacerlo ante Nebel y la sensación de su sangre aún
perduraba, quería conservar aquella sensación un poco
más, pero no iba a exponerlo.
- ¿Sabes una cosa? La sangre de aquel que amas.... sabe
distinta a las demás. Aunque puede que sólo sea algo
mío. – lo miró de soslayo, tratando de no revelar
demasiado que sabía en qué pensaba, aún así
sonriendo. – Y no te preocupes por tu hermano, no les hago
daño a los que valen la pena.
-Qué considerado… ¿y sabe especial la sangre
de mi hermano?- se apoyó en el hombro del rubio estirando
el brazo después y rodeándolo con ambos desde la espalda
besándole la cara. Jisei lo miró de soslayo enrojeciendo
y notando que estaba muy feliz. Se rió sin poder evitarlo,
hablando con él.
-“Tendrás que quedarte con la duda tú”-
le dijo con las manos.
Andrei sonrió ampliamente –“No lo decía
por eso… baaka…”- le revolvió el cabello
apartándose para volver a su cuarto.
- Puedo decirte una cosa, es deliciosa. – Youki le guiñó
un ojo al rubio, acercándose más. - ¿Me llevas
a tu cuarto?
-“Sí”- lo miró rojo aún pensando
que vivía en el infierno y abriendo la puerta mirando por
si acaso, que estuvieran las persianas bajadas para la mañana.
Estiró la cama abriéndola y de nuevo pensando que
debía haberla hecho al menos. Tiró la chaqueta en
una esquina encendiendo el ordenador como si necesitase comprobar
lo que se había bajado cada vez que entraba en el cuarto.
- Hermosa foto... – señaló el chico, posando
sus ojos verdes sobre el fondo de pantalla del rubio, sonriendo
por un momento. – Voy a tener que practicar esa pose....
Jisei se giró rojo y apagó el monitor como si jamás
hubiera estado prendido. Se rió un poco, después –“A
ver”
Youki se sacó la camiseta, dejándose caer en la cama,
imitando al chico de la foto, sonriendo. - ¿Qué tal?
-Mejor…- se quedó serio porque no pensaba que fuera
a hacerlo y apoyó las rodillas en la cama bajando sobre él
y sintiéndose más excitado por estar en su cuarto,
aunque no tuviera mucho sentido, tal vez porque se sentía
más seguro y protegido allí. Lo besó hundiéndolo
en el colchón bajo él.
- ¿No te molesta? Jamás me verás como a ese
chico. No saldremos a la playa de día.... nada de eso....
– susurró, preguntándose si comprendería
lo que realmente significaba.
Se encogió de hombros acostándose después
frente a él y acariciándole el pelo –“No
me gusta la playa y tampoco salgo a la calle salvo para ir a clase
cuando me obligan… aunque sí me gusta si es contigo”.
- Y tú tienes una respuesta para todo – se rió,
acercándolo para que lo besara de nuevo, bajando poco a poco
las manos por su espalda.
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