.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 24- Teach Me How to Understand You

Jisei se despertó, entreabriendo los ojos bajo su flequillo rubio y abrazó más al moreno que dormía sobre él, cerrándolos de nuevo. Le había costado un mundo dormirse en esa cama extraña y con el chico sobre su cuerpo, pero ahora no quería que despertase y dejar de sentir su peso. Le pasó las manos por las nalgas dibujándolas suavemente, subiendo por su espalda de nuevo y abrazándolo otra vez. Se le hacía difícil pensar que tenía siglos de edad. Le sujetó la mano que tenía sobre su pecho y se la llevó a la cara, apoyándola en su mejilla aún con los ojos cerrados al tacto frío, encontrándolo agradable en realidad.

- Mmmm..... maravilloso... – murmuró el moreno, moviéndose un poco sobre él, antes de abrir los ojos, para mirarlo, aunque sin quitarse de encima. – Hace tiempo que no dormía así.

El rubio sonrió un poco sujetándole la cintura para que no se levantase de encima de él. Lo cierto es que era como uno de esos sueños que sabes que nunca serán más que eso, sueños y ver a un chico como aquel sobre él, haciéndole caso a él, durase lo que durase su capricho, era algo para aprovechar. Lo malo… así no podía escribir y tendría que sentarse tarde o temprano.

Youki levantó un poco la cabeza, observándolo, y pensando que era bastante transparente aunque ya no pudiese leerle la mente. – Puedo leer tus labios, si formas las palabras.... ¿Sabes lenguaje de signos?

Jisei lo miró y se rió. ¿Cómo no iba a saberlo? –“Claro que sé, si no me viste anoche hablando con mi hermano, es que desde luego estabas más pendiente de meterme mano que de eso ¿entiendes?”- gesticuló seguro de que no y un poco reído. Buscando la libreta con la mano aunque no la encontraba a las tientas.

- No entiendo nada pero por tu expresión.... siento que debería castigarte – se rió, observándolo. – Quiero que me enseñes, ¿lo harías?

Asintió con la cabeza enrojeciendo y mirándolo serio. Lo sujetó mientras se echaba atrás para sentarse y una vez se apoyó en el respaldo lo sujetó como para decirle que permaneciese sentado sobre él. Sujetó la libreta por fin, pensando en lo que le había pedido y mirando las hojas escritas –“Si me pides eso, es porque quieres seguir viéndome”.

Youki le quitó la libreta sonriendo y escribiendo él, con letra clara. – “Muy inteligente...” – le devolvió la libreta, acercándose para besar sus labios.

Jisei lo abrazó contra él, aunque no muy contento porque se burlase de él, pero aún así, no comprendía la ilusión que le hacía que alguien quisiera aprender a hablar con él aparte de su hermano. Aunque claro, que ese alguien fuera justo él, era mucho más increíble. Lo soltó escribiendo aún como la grana tratando de irse del tema para dejar de sentirse emocional –“Ayer por la noche estuve pensando, en qué sería lo que hacías antes para que las mujeres te tuvieran envidia ¿ibas quitándoles a los maridos?”- se rió mostrándole.

Youki se rió, y más aún por el color que tenía. Seguro si lo atacaba ahora, sólo quedaría de color normal. – Más o menos, a algunas.... pero estaba hablando de mis compañeras de trabajo, o más bien, mi competencia, ¿no adivinas?

-“No sé”- lo miró pensando en si sería posible lo que se le estaba pasando por la cabeza, pero lo cierto es que no tenía mucha cultura histórica y tampoco creía que fuesen a hablar de esas cosas en clase.

- Sí lo sabes, lo sé por tu color... – se rió señalándolo. – Prostituto, pero no cualquiera ¿eh? De clase alta, no era para todos, y por lo general, sólo tenía un cliente a la vez, a veces dos, pero shhhhhhhhhh.... – se llevó un dedo a los labios bromeando.

Jisei se rió escribiendo –“No sabía que los hombres hacían eso antes ¿Cómo una geisha?”- lo miró a los ojos imaginándose en realidad algo bastante bizarro que pronto se convirtió en una imagen sensual del chico recostado con el kimono completamente desmadejado.

- Sí, algo así, y por supuesto que lo hacían. Había varios en realidad, pero ninguno como yo.... – casi susurró acercándose hasta dejarlo sentir su aliento, sonriendo y alejándose de nuevo.

El rubio suspiró con fuerza mirando abajo, parecía que no era consciente de lo rápido que se excitaba por todo y desvió la cara de nuevo al notar qué era lo que vería si miraba entre ellos –“¿Y quien te hizo así?”- continuó como si nada hubiera pasado.

- ¿Así? ¿Vampiro o prostituto? – se rió, aunque sabía la respuesta. – Mi amante en ese entonces. Desapareció por un tiempo y cuando regresó.... decidió llevarme consigo.

-“¿Y por qué no estás con él ahora?”- lo miró a los ojos intrigado –“No tienes por qué decírmelo”

- No tengo por qué no. – le aseguró aunque algo más serio. – Demasiado tiempo, supongo que perdió el interés. Y para serte sincero, yo no estaba enamorado realmente. Me daba todo lo que quisiera, sólo tenía que mover un dedo.... pero, era lo mismo de siempre, sólo que más prolongado. Él encontró alguien más y yo seguí por mi cuenta.

-“No suena muy bien, tú no te hiciste así por él… lo hiciste por ti mismo ¿cierto?”- lo miró pensando que aquella historia no sonaba muy agradable de recordar de todos modos, se preguntaba si realmente no lo había querido nunca o se protegía diciendo eso.

- Claro, siempre hago las cosas por mí mismo. No veo por qué otra razón hacerlas. – lo observó, aún sin sonreír demasiado, preguntándose qué estaría pensando.

-“Ayudaste a mi hermano, no te hagas el duro”- lo miró preguntándose si acabaría enfadándolo, cosa que no quería.

- No me hago el duro, lo hice porque tú me agradas. Y porque quería que pasases la noche conmigo. Así que en resumen, sí lo hice por mí. – sonrió, aunque en realidad sí le había agradado ayudar a aquel chico. Pero seguía siendo algo que no hacía regularmente.

-“Pero no tenías que hacer eso para que viniera contigo, lo hubiera hecho igual y tú lo sabias ¿no? No he venido para agradecerte nada”- levantó la mano tocándole los labios.

- Bien, bien, lo hice por la bondad de mi corazón – sonrió, sujetando su mano contra sus labios, aún mientras hablaba. – Imaginé lo que sentiría en esa situación y lo que me gustaría que hicieran por mí. Pero.... más que nada, lo hice por ti.

Apartó la mano sólo porque no le quedaba más remedio, así que la retiró lentamente –“Pues eso confirma que no haces las cosas sólo por ti mismo, hiciste eso por mí, cuando apenas me conoces”- lo acercó a él sujetándolo por la espalda y besándole la mejilla.

- Pero aún así es porque a Mi me agradas tú – se rió, dejándose abrazar. – Te conozco lo suficiente.

Jisei le besó la mejilla varias veces hasta llegar a sus labios y se los besó con suavidad apartándolo un poco para poder escribir –“Por esa regla de tres, todos lo hacemos todo por nosotros mismos, incluso si no quieres que un familiar se muera, no quieres que lo haga porque TU lo quieres y no es así, además me da igual, a mí… “- se quedó mirado el papel y pensando que ahora igual se notaba hiciera lo que hiciera.

- ¿Sabes que eres muy inteligente? De veras.... – sonrió, notando su erección y acercándose aún más. – Inteligente y atractivo....

-“Quiero estar contigo”- habló aunque no se escuchasen sus palabras. Era extraño y sintió que enrojecía terriblemente. Lo atrajo contra él sintiendo su propio sexo apoyado entre las nalgas del moreno y lo rodeó por la cintura sujetándolo por las nalgas con la otra mano y apretando su sexo más contra él sonriendo un poco.

- De veras.... ¿estás enamorado de mí? – sonrió, sintiendo su sexo y preguntándose si no sería sólo eso. Era un chico muy inocente, de eso no había duda.

Jisei asintió con la cabeza sin separarse de él para que no lo viera, abrazándolo ahora más y apoyándole la cara en su cuello para que no fuera a mirarlo. Se separó un poco bajando la cara –“Desde el primer día, por eso no te quería ver, aunque sí quería”- escribió alzando la vista a él después.

- Bien, entonces, disfrutaremos de esto por más tiempo. – sonrió, pensativo, mirándolo a los ojos luego.

-“¿Y luego qué? ¿Te cansas rápido?”- apretó un poco las mandíbulas y lo miró a los ojos de nuevo.

- Eso, me canso rápido. – se rió por su expresión, alejándose un poco, y enseriándose apenas. – Sabes lo que soy ahora, ¿no? Soy el primero, soy una fantasía. Soy aquel que siempre recordarás, pero no con quien estarás cuando me recuerdes.

-“No, si me dejas, claro que no estaré contigo”- el rubio se acercó a él sentándose a su espalda y pasándole los brazos a los lados, apoyándole la libreta en las piernas y besándole el cuello –“Yo no me canso y tú no quieres que me canse”.

- Claro que no... – susurró no muy convencido de lo que decía el chico, aunque estaba seguro de que el chico sí lo creía. – Pero los chicos como tú no terminan con chicos como yo. Y además, ¿estarías dispuesto a ser un vampiro, como tu hermano? – le preguntó, esta vez muy serio, rodeando su cuello.

-“Los chicos como yo terminan con quien aman”- escribió lentamente, tratando de permanecer calmado –“Y estaría dispuesto a lo que fuera, aunque por el momento prefiera que sigas bebiendo de mí cada noche”.

- Tomaré tu oferta entonces... – le sonrió, acariciando su rostro. – Y eso mismo decía.

-“Sí… claro, eso mismo…”- alzó una ceja escribiendo y suspirando con fuerza antes de abrazarlo y besarlo con suavidad, observando sus labios mientras lo hacía –“¿Quieres venir a mi cuarto esta noche? Siempre quise tener un hombre en mi cama”- se rió mientras escribía enrojeciendo inevitablemente.

Youki se rió de nuevo, besándolo luego. – No sabía que tenías ese sentido del humor, aunque creo que lo dices en serio. Está bien, iré, pero está bien protegido, ¿verdad? No quieres despertarte al lado de un montón de cenizas.

-“Con mi hermano en casa siempre ha estado todo a oscuras así que cierro las persianas antes de irme por si entra a por algo. Siempre está todo oscuro de todos modos, estoy acostumbrado a eso, aunque ahora podremos encender la luz de las bombillas al menos”- sonrió levemente y lo miró –“Lo peor será que seguro tenemos un concierto en el cuarto de al lado”.

- No, con nosotros allí, sólo serán el acto de apertura. No tienes idea de cuanto puedo gritar – le guiñó un ojo, poniéndose de pie. - ¿Ahora sí querrás que pida servicio? Tienes que desayunar...

Asintió con la cabeza porque además tenía hambre y bastante, por cierto. Se rió de todos modos por lo que había dicho, pensando que de hecho, sí tenía idea de lo mucho que gritaba. Claro, que le gustaba. Se levantó de la cama cogiendo la ropa del suelo y besándolo antes de ir hacia el baño haciéndole ver que iba a ducharse mientras. Aún así, sonriendo en cuanto entró.

El moreno se estiró, tomando una bata de seda, de color rojo sangre, y sonriendo, pasándose dos dedos por los labios. Al menos pensaba disfrutarlo mientras durase. Por ahora..... les iba a dar una alegría extra a los de la cocina.

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro de anime y yaoi
yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back