| Capítulo 23- Blood Binds You
to Me
Andrei se miró a espejo tras salir de la ducha, como siempre,
la luz baja de intensidad. Sin embargo, veía a la perfección
su reflejo en aquel cristal, la piel mucho más pálida,
las venas bastante más claras bajo esta, los ojos azules
más intensos. Era difícil incluso para él asimilar
aquel cambio. Apoyó la mano en el espejo y sonrió
bajando la cabeza y riéndose. Los colmillos entre sus labios
habían crecido y adquirido un tono mucho más marfileño.
Se vistió en silencio, sonriendo ante la fuerza que sentía,
ninguna debilidad. No podía decir que añorase la sensación
de sentirse bien, ya que era la primera vez que lo hacía,
más que bien para ser exactos.
Volvió al cuarto, observando a Nebel que aún dormía,
escuchando el sonido de su corazón incluso desde allí,
el olor de su piel despertaba sus ansias en más de un sentido.
Se sentó en el borde de la cama bajando las sábanas
y observándolo. Besó sus labios superficialmente,
lamiéndolos después, observando su rostro aún.
El rubio abrió los ojos sonriendo, observándolo y
la expresión de su rostro, sentándose luego. –
Esa sonrisa.... ¿asumo que funcionó? Sí, yo
diría que sí. – comentó, tocando su rostro
ahora frío, pero no desagradable al tacto. Sus ojos lo atraían
aún más que antes.
-Sí… funcionó muy bien…- observó
sus ojos besándole los labios con suavidad de nuevo, respirando
levemente y apartándose de él –Me siento…
muy distinto… y desde luego… muy bien… - sonrió
observando la mesilla donde guardaba los medicamentos y abrió
el cajón observándolos y cerrándolo de nuevo.
Levantándose de la cama.
- Ahora podrás tirar esos. – Nebel lo observó,
habiendo notado su gesto. – Te ves increíble. No pensé
que pudieras mejorar aún.
-Es curioso… yo tampoco lo había creído posible…-
se rió acercándose y sujetándolo en brazos,
levantándolo como si no pesase ni lo más mínimo,
besándolo de nuevo sin poder evitarlo y bajando los labios
por su cuello plagándolo de besos también. Lo alzó
un poco más, dejando resbalar su cabeza hacia atrás
besándole el pecho y oliéndolo. Acercó su rostro
de nuevo al suyo –Tal vez debería morder a alguien
que no fueses tú la primera vez…
- No, quiero ser yo........ – Nebel enrojeció, avergonzado
de portarse tan infantil. – Sólo es... Sé por
qué lo dices, pero también imagino que comprendes
por qué insisto yo.
-Lo comprendo y también deseo que seas el primero…
pero de todos modos, no quiero arriesgarme a hacerte daño-
se sentó en la cama aún con el chico en sus brazos,
mirándolo y preguntándose qué era lo que debía
hacer, consentirle aquello y arriesgarse, o por el contrario hacer
lo que su juicio le recomendaba. Las ansias de sangre que sentía
eran terribles –Tú confías en mí…
- ...completamente. – finalizó el rubio mirándolo
a los ojos, serio.
Andrei sonrió levemente y le pasó la mano por la
mejilla –Pero no ahora desde luego…- besó sus
labios sujetando su rostro con delicadeza –Ahora… deberías
vestirte… antes de que sea tarde…- le pasó las
puntas de los dedos por las piernas aún viendo el azul plateado
de sus ojos.
- Yo diría que más bien es muy temprano. –
le sonrió, besándolo profundamente, sintiendo sus
colmillos con la lengua.
-Hum…- el moreno deslizó la lengua apasionadamente
en su boca, sujetando su nuca y apretándolo un poco contra
él, respirando con fuerza, frenando los deseos de beber de
él. Sus ojos observando los del rubio, se giró sobre
él tumbándolo en la cama y rozándose contra
él sin dejar de besarlo. Separó los labios de los
suyos, su lengua deslizándose por estos -¿Estás
buscándome?
Nebel sonrió, pasando sus dedos por el contorno de su oreja,
hasta llegar a su cuello. – Parece que ya te encontré.
-Creo que yo buscaré un poco más…- le olió
el cuello besándoselo, lamiéndolo con fuerza y deslizando
la lengua a través de su pecho, arrodillándose en
el suelo y tirando un poco de sus piernas para atraerlo, su lengua
deslizándose a lo largo del sexo del rubio.
- Mh....ah......... – gimió el chico, riendo con suavidad.
– Sigue.... sigue buscando....
Andrei sonrió observándolo y lamiendo sus testículos,
deslizando los labios después por sus ingles suaves, sintiendo
la sangre de pronto palpitar y lamiendo allí con más
fuerza, separando sus piernas, encendiéndose más y
sujetando sus rodillas.
- Andrei.... no vayas.... a morderme allí – le advirtió,
aunque bromeaba, llevándose una mano a la frente, gimiendo
y dejándose abrir tanto como quisiera el moreno.
-¿No?…No, creo que no…- el moreno sonrió
apoyándose en sus rodillas e irguiéndose un poco,
conforme lamía su sexo, succionándolo entre sus labios,
sintiéndolo tocar sus colmillos y dejándolo salir
de su boca para arrastrar la lengua por él, empujándola
contra sus venas, deslizándola por la punta de este –Sabes
mejor que nunca…- se levantó para quitarse la camiseta.
- Será porque aún tengo tu aroma de anoche.... –
jadeó, alzándose un poco, y estirando los brazos para
pasar las manos por su cabello, alborotándolo, su sexo pulsando
con cada lamida.
Andrei cerró los ojos dejándose llevar por la sensación
de sus caricias, succionándolo todo lo que podía,
lamiéndolo intensamente. Deslizó una mano por su pierna
y uno de sus dedos acarició la entrada del chico suavemente
antes de entrar en su cuerpo, saliendo de nuevo y entrando esta
vez dos dedos. Su lengua se deslizó por el sexo del chico
hasta sus propios dedos, lamiendo entre ellos dentro del rubio.
- Andrei... – Nebel arqueó la espalda ofreciéndose
más, gimiendo al sentir su lengua húmeda.
-Dime…- el moreno subió sobre él, sonriendo
con algo de malicia, jugando aún con los dedos dentro de
él mientras lo besaba sin dejarlo contestar su pregunta -¿Por
qué no buscas? A ver si encuentras algo interesante…
- Pero soy muy bueno buscando.... - le sonrió besándolo
de nuevo y bajando por su cuello, deslizando su propio cuerpo bajo
el del moreno, aunque perdiese el beneficio de aquellos dedos celestiales,
besando su pecho y su abdomen, hasta llegar a su sexo, succionándolo
entonces, envolviéndolo con su lengua.
Andrei dejó escapar la respiración por sus fosas
nasales entreabriendo los labios después, jadeando al sentir
su lengua lamerlo de aquel modo. Bajó una mano apartándole
el flequillo del rostro, observándolo y moviéndose
con cuidado dentro de su boca, notando cómo rozaba su lengua
ahora terriblemente caliente comparada con su piel, sus ojos se
entrecerraron levemente, inevitablemente pensando en la sensación
maravillosa que le provocaría penetrarlo –Ven aquí…
El rubio continuó succionándolo, finalmente alzando
la mirada para subir de nuevo, sonriendo. - ¿Ya estás
listo?.... Te dije que era bueno buscando....
-Demasiado bueno… con esa lengua tan caliente…- le
acarició el cabello, besándolo y acariciando su sexo,
deslizando después la mano de este al propio, colocándolo
entre sus nalgas y empujándose en él por completo.
Jadeó besándolo, sintiendo como si su interior ardiese,
volteándose en la cama, subiéndolo sobre él
antes de sujetar sus nalgas y alzarlo, arrodillándose y moviéndolo
con sus manos, sonrió observándolo, disfrutando de
poder manejar su cuerpo a su antojo.
- Eres.... mucho más fuerte.... – jadeó el
chico al sentir la facilidad con la que lo levantaba y movía.
Dejó escapar un gemido fuerte, por un momento pensando que
era increíble, en realidad, lo estaba haciendo con un vampiro.
Pero no era eso lo que le importaba ahora. Sintió su sexo
pulsar entre sus cuerpos, cerca del orgasmo, el calor recorriendo
su cuerpo, y haciéndolo estremecerse.
-Lo sé…pero no tanto como quisiera…- lo apretó
contra él lamiendo su cuello, besándolo, rogando poder
contenerse a simplemente probar su sangre, la deseaba demasiado.
Sus labios se entreabrieron contra su cuello y se detuvo, moviéndolo
contra él, succionando su cuello simplemente. Apretando un
poco las mandíbulas después.
- No.... no te contengas... – le pidió el chico, notándolo,
con los ojos cerrados, aunque simplemente la succión ya lo
estaba volviendo loco. Su cuerpo entero se estremeció de
nuevo, su sexo pulsando, antes de derramarse contra Andrei.
El moreno apretó más las mandíbulas sintiendo
que se volvería loco si no lo tomaba. Lo movió más
sobre él, escuchando sus gemidos y disfrutando de su semen
derramándose por su abdomen, su cuerpo se sacudió
un poco –Aahhh…- le lamió el cuello vorazmente,
su semen inundando al chico.
Nebel se abrazó de él, aún estremeciéndose
por la fuerza del orgasmo, sintiendo cómo lo llenaba. –
Te amo, Andrei... – susurró, sintiendo que si se lo
pidiese, le daría hasta la última gota de sangre.
-No sabes cuanto he tenido que contenerme…escuchando tu voz
pidiéndomelo de ese modo… -. Le besó el cuello
oliendo su piel y abrazándolo también, recostándose
en la cama con el chico sobre él. –Sí…
tienes que ser el primero… ojalá pudiera saciarme sólo
con tu sangre eternamente…- le pasó la mano por la
espalda suavemente.
- Lo sé, me pondré celoso luego, no puedo evitarlo...
–sonrió un poco rojo. – No me hubiese importado,
deseaba que me mordieses.
-No… estás débil después de lo de ayer
y sin comer nada aún ¿es que quieres morir?- lo miró
a los ojos suspirando –Esta noche beberé de ti…
y te juro que pensaré sólo en ello cada vez que deba
hacerlo de otro modo.
- Lo sé, y no me importaría morir por ti. –
confesó, aunque no había sido su intención,
pero además se sentía un poco reñido y eso
no era algo que le agradase precisamente.
-Me regalarías tu vida y una eternidad para torturarme por
haberte matado… - sonrió con algo de acidez en los
labios. Le sujetó el rostro haciendo que lo mirase –Te
amo… te necesito… así que no permitas a nadie,
ni siquiera a mí hacer algo así.
Nebel sonrió por fin, aunque con algo de ironía en
su gesto. – Como si fuese a permitir que alguien más
me tocase... – suavizó la mirada suspirando. –
Bien, no dejaré que me mates entonces.
Andrei observó su sonrisa y sus ojos –No, no lo permitas…
preferiría limitarme a beber sangre sin matar a nadie…
El rubio se rió, observándolo. – Yo no puedo
prometer nada.....
-Perverso…- susurró el moreno sonriendo inevitablemente.
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