| Capítulo 17- Back From the Nearly
Dead
Nebel llamó a la puerta, preocupado. No era que pensase
que Andrei era de los que se desmoronaban fácilmente, pero
a pesar del poco tiempo que llevaba de conocerlo, podía reconocer
que se encontraba mal.
-Gracias por venir…- el moreno lo dejó pasar cerrando
la puerta, ocultándose de la luz del exterior –No sé
qué hacer… la policía no se ocupa de estas cosas
si no llevan al menos tres días desaparecidos… No ha
ido al colegio… no ha dormido aquí…- suspiró
pasándose la mano por el cabello apretándose la mandíbula
después.
El rubio le sujetó la mano, guiándolo al sofá
para que se sentase. – Nunca ha hecho esto, ¿no es
así? ¿No pudo haberse quedado a dormir con alguien,
tal vez?
Andrei se sentó a su lado hundiéndose un poco en
el respaldo -No, no lo creo, me habría dejado una nota…
pero aún así… él no tiene trato con nadie,
siempre está solo… y no se ha llevado nada… sólo
la cartera y lo que llevaba puesto… Dios… no me lo creo…
ni siquiera lo puedo hacer salir a por la compra… ¿para
qué iba a salir de noche?...- movió la pierna haciendo
temblar el pie pensando.
- No sale.... y siempre está solo.... – meditó
el rubio, acariciando su mano, tratando de pensar en posibles motivos.
– No crees.... que ¿tal vez sea a causa de nosotros?
Tal vez se siente abandonado ahora que estamos juntos, tal vez quiso
buscar algo propio....
-Maldita sea… - se pasó la mano por la cara echando
la cabeza atrás y sintiendo que le costaba respirar conforme
se le aceleraba el pulso en el pecho –Debí habértelo
presentado, no debí dejarlo solo por más que él
dijera… ¿Qué hago ahora? ¿Y si está
en cualquier lado y no sabe volver? ¿O quedó con alguna
persona extraña por Internet?- se levantó despacio
pese a todo –Ven… mira si están las persianas
cerradas y si no, bájalas por favor...
- Claro, pero no es tu culpa.... – le aseguró antes
de ponerse de pie, y dirigirse a la habitación del chico.
Las persianas estaban cerradas y se asomó a la puerta de
nuevo. – Puedes venir...
Andrei pasó al interior y prendió el monitor de su
hermano, dijera lo que dijera Nebel, sintiéndose culpable.
Además, le parecía fatal mirar el ordenador de Jisei,
violando su intimidad de semejante modo, pero necesitaba buscar
de algún modo. Se quedó mirando el fondo de pantalla
con aquel chico desnudo y estirado en la arena y se apoyó
la mano en los labios, revisó los últimos programas
ejecutados. Al cabo de un rato girándose hacia Nebel.
- ¿Encontraste algo? – preguntó el chico, esperando
pacientemente. Comprendía lo que estaba pasando por la mente
de Andrei, pero no le parecía adecuado por su parte, ponerse
a revisar también.
-Porno… básicamente… y música…
pero sobre todo porno…- abrió el Messenger pero apenas
si tenía tres contactos y los conocía. Ni siquiera
eran de allí. Eran de otros países, los conocía
de aquel juego que siempre estaba metido. Suspiró, observando
sus ojos azul plata –Como haya salido… a acostarse con
alguien te juro que lo mataré… - se levantó
apoyando una mano en el escritorio del chico.
- Pero estarás aliviado de que sólo sea eso –
colocó su mano sobre la del moreno. – Es un adolescente,
Andrei... seguro es sólo eso... Tal vez debería salir
a ver si lo veo, ¿quieres? – se ofreció, como
si él no fuese adolescente también.
-Es más mayor que tú, aunque no lo parezca…
Dios… debería tener los suficientes dedos de frente
para al menos avisarme de que saldrá… siempre hace
lo que le da la gana ¿comprendes?- cerró los ojos
pasándose una mano por la frente sin apartar la otra de la
mesa, cerrando el puño, tratando de cabrearse con él
y convencerse de que era eso y estaba bien. Apagó el monitor
mirándolo de soslayo –Te agradecería que salieras,
porque te juro que me estoy desesperando… de no poder salir
a buscarlo… pero espera… te mostraré una foto…
no se parece a mí…- salió caminando un poco
mareado hacia su cuarto.
-Seguro lo encuentro regresando – trato de animarlo, a sabiendas
de lo preocupado que realmente estaba siguiéndolo. –Andrei,
sé que esto es difícil, pero quiero que descanses
mientras.... no te hará bien ponerte así.
-Estoy bien…no te preocupes…- mintió a medias
abriendo un sobre, ya que ninguno de los dos eran muy partícipes
de tomarse fotos y menos colgarlas o enmarcarlas, y le mostró
unas que le había hecho tomar para la matrícula del
curso que hacía –Es rubio… - murmuró como
si no estuviese claro, sentándose en el borde de la cama.
- Ya puedo verlo – respondió, pensando que no había
mentido al decir que se parecía a él, y permaneció
observando la foto con detenimiento. Le parecía haberlo visto
por la noche, pero se preguntaba si ese dato tranquilizaría
a Andrei o lo pondría más nervioso aún. Ni
siquiera estaba seguro de que fuese él, en ese momento.....
no había estado prestando mucha atención. Al menos
ya podía buscar en cierta dirección. – Me pondré
en marcha, no te preocupes demasiado. – se acercó besándole
los labios antes de alejarse. – Igual y vuelve antes que yo.
El moreno le sujetó la muñeca con suavidad, levantándose
con él para acompañarlo a la puerta. Lo besó
de nuevo, apoyando la mano en su mejilla y mirándolo a los
ojos –Siento ser esta molestia… de verdad…
- No eres ninguna molestia, es comprensible. – sujetó
su mano, manteniéndola contra su mejilla, sonriendo. –
Puedes pagármelo luego.
-Lo haré… te compensaré cada minuto…-
le sonrió besándole los labios de nuevo, concentrándose
en ellos y sujetándolos entre los suyos suavemente, bajando
la mano por su cuello. Se apartó un poco dejándolo
ir y esperando allí en la sombra.
Nebel se alejó, enseriándose a medida que caminaba
de espaldas a él. Esperaba poder encontrar a su hermano pronto,
sano y salvo.
..................................
Jisei se despertó con la garganta seca, alzando una mano,
aún pálido. Se sentía débil y se llevó
la mano al cuello recordando aquello como si fuera una pesadilla,
sólo había podido arrastrarse hasta los baños
públicos del parque, ni siquiera dar un paso más.
Se levantó lentamente observando la hora en su muñeca
y pensando en su hermano, poniéndose nervioso, deseando que
no hubiera cometido la estupidez de salir a buscarlo. Salió
todo lo rápidamente que pudo de los baños tratando
de encontrar una parada de taxis aunque dudaba que alguno lo recogiera
sin camiseta, sucio, ensangrentado y sin poder dar explicaciones.
- ¿Jisei? – Nebel se detuvo mirándolo con los
ojos agrandados por la sorpresa de encontrarlo así, saliendo
de aquella manera de los baños, cuando menos se lo esperaba.
Llevaba tiempo buscándolo ya y empezaba a perder las esperanzas,
pero.... parecía como si alguien lo hubiese atacado. Se acercó,
imaginando que no lo reconocería. – Jisei, soy Nebel,
el.... estoy con tu hermano – se presentó, un poco
rojo y pensando que no era momento para eso.
El rubio lo miró confundido un momento aunque reconociéndolo
de inmediato tras fijarse en él. Buscó la libreta
en su bolsillo –“¿Está en casa? ¿Verdad?”-
mostrándosela agobiado por recibir la respuesta.
Nebel asintió, serio. – Estaba buscándote,
está muy preocupado. ¿Estás bien?
Negó con la cabeza –“Me…”- se quedó
quieto, sin escribir al recordar lo que su hermano había
estado haciendo con él y observando las marcas rojas en su
cuello –“Me quiero ir a mi casa… tengo mucho frío…”
- Vamos entonces – Nebel se quitó la cazadora, aunque
era obvio que le quedaría pequeña y se la entregó
para que se cubriese. – Algo es algo, ¿no? –
le sonrió, imaginando que no quería hablar con un
extraño.
Jisei le sonrió levemente por no ser desagradable con él
y lo acompañó hasta un taxi sin que sorprendentemente
les dijeran nada, tal vez porque iba con él y no sólo.
Claro que aquel chico se veía educado y tenía un aspecto
impecable, no esperaba nada menos del … ¿novio? de
su hermano. Se le cerraban los ojos de lo cansado que estaba, suponía
que por la pérdida de sangre, pero tenía hambre y
sed –“¿Está enfadado?”- escribió
mostrándole de forma reservada.
- Eso depende supongo. Está muy preocupado, mucho. Creo
que enfadarse lo ayuda. – le aseguró, suponiendo que
si lo veía así, no le iba a gritar. – Estuviste
en el club anoche, ¿no es así? – le preguntó,
observándolo y revisando disimuladamente por ver si tenía
alguna herida.
El chico se quedó como congelado al comprender que lo había
visto –“No se lo digas”- pidió sabiendo
que no iba a mentirle a su hermano por él, así por
así –“Estaba preocupado, quería saber…él
nunca me cuenta nada de su enfermedad, nunca, siempre me echa si
se encuentra mal de día y si es de noche… simplemente
se va… quería saber a dónde… ”-
escribió a toda prisa de forma nerviosa.
- Vas a tener que decírselo. Ya te dije lo preocupado que
está, ¿no? – lo miró serio, aunque comprendía.
Pero tampoco era justo con Andrei. – Hace esas cosas porque
no quiere que lo veas así, no le gusta verse débil
y mucho menos preocuparte.
-“Ya lo sé”- escribió frunciendo el ceño
cargando el bolígrafo contra la libreta mientras lo hacía
–“Se lo diré… si no, lo harás tú
de todos modos”- reprochó necio pensando en si se creía
con derecho a reñirle sólo por ser el novio de su
hermano –“Me han mordido…”
- Ya lo he notado.... ¿Fue uno de los chicos del club? –
le preguntó, notando su gesto de contrariedad, pero sin retractarse.
Se veía que quien lo hubiese hecho, no había tenido
nada de cuidado.
-“No”- lo miró a los ojos un momento y siguió
escribiendo. Al fin y al cabo, le daba igual si le creía
o no –“No eran como mi hermano, eran vampiros reales”-
se quedó pensando en el chico del hotel, de él no
diría nada. Enrojeció un poco y giró la cara
hacia la ventana como si pasase algo muy interesante por allí.
- ¿Vampiros reales?! ¿Te mordió un vampiro
real? ¿Cómo es eso? – le preguntó, perdiendo
su compostura por un momento, y comportándose como lo que
era, un chico de dieciocho años.
El rubio lo miró, sonriendo un poco de medio lado como sintiendo
algún tipo de triunfo por hacerle perder esa expresión
de madurez y responsabilidad. Escribió ahora menos enfadado
–“Fue… como una corrida, pero distinto…
además estaba acojonado”
- Bueno... es normal, pero no te mataron.... – meditó
más tranquilo ahora, aún mirando su nota y luego los
ojos del chico. - ¿Cómo estás seguro de que
eran vampiros reales?
-“Estoy seguro…”- lo miró completamente
serio –“Tú no los viste… si lo hubieras
visto, no habrías tenido dudas. Eran dos, un hombre, parecía
un samurai, incluso vestía como uno…”- lo miró
a los ojos un momento por ver si lo creía –“Y
el otro era un chico, él me mordió… el otro
me hubiera matado…y leyó mi mente mientras lo hacía…me
dijo que volviera con Andrei”
- No dije que no te creyese, pero quería saber... –lo
miró, recorriendo su cuerpo con la mirada de nuevo, observando
el estado de su ropa. - ¿Perdiste el conocimiento? ¿Es
por eso que no volviste a casa?
Asintió con la cabeza, tapándose un poco incómodo
porque lo observase así y enrojeciendo levemente mientras
miraba hacia la ventana, viéndolo después de soslayo
y pensando que de todos modos él lo había visto sin
camiseta y de forma mucho mas comprometida a el, sonriendo luego
como ganando luchas en su mente –“El tío mayor…
saltó sobre un edificio desde el suelo”- escribió
como planteándose el mostrárselo y pasándole
luego el papel.
Nebel parpadeó mirando el papel, impresionado. Nunca había
conocido a nadie que hubiese visto un verdadero vampiro, hasta ahora
se había guiado por relatos antiguos y leyendas. Alguno le
había contado sucesos así antes, pero estaba seguro
de que mentían. Tal vez Jisei mentía también.
Pero no le parecía que fuese a ir tan lejos así, y
menos a lastimarse a sí mismo.
-“¿No me crees?”- escribió de nuevo y
lo miró a los ojos, escribiendo más –“Pues
te digo que había una pareja asesinada en el suelo, ya lo
verás, cuando salga en los periódicos”
- No dije que no te creyese... –lo miró, sacado de
sus pensamientos de aquella manera. – Te creo.... En realidad
sólo estaba sorprendido.
-“Te contaré más si quieres… si mi hermano
me deja vivir el mañana, así que no dejes que me mate”-
sonrió un poco pasándole la libreta y mirándolo
de soslayo.
El rubio sonrió, negando con la cabeza. –No te matará,
pero no podré evitar que te riña.... Pero estaba más
asustado que enfadado realmente, y eso no ayudará. –
señaló el estado de sus ropas.
Jisei se encogió de hombros como diciendo que no podía
hacer nada con eso –“Mira, me la partió con una
mano como si fuera de papel”- desvió la mirada al hombre
del taxi al notar que se detenían al fin y se bajó
mirando la puerta de la casa. Quería comer y dormir, pero
de veras que no tenía ganas de ver la cara de Andrei.
Nebel llamó a la puerta esperando, ya imaginándose
cómo se encontraría el moreno al ver a su hermano
así.
Andrei abrió la puerta deseando que su hermano entrase por
esta y se quedó observando el aspecto que traía, incrédulo.
Jisei se giró en la oscuridad porque ya sabía dónde
estaba esperando su hermano aunque apenas lo veía, los ojos
acostumbrándose a la oscuridad. El mayor lo sujetó
por el cuello, bajándole la cabeza contra su hombro aliviado
de todos modos. El rubio enrojeció incómodo apartándose
un poco observando que igualmente tenía cara de cabreo.
Empezó a explicarle, hablando por señas, quisiera
que no, porque sabía que si no, Nebel le diría, observando
su rostro cambiar a peor conforme le decía que había
salido tras él y cómo habían sucedido las cosas,
saltándose el encuentro con el chico del hotel
-“¿Estás cabreado?”- preguntó
por último aquello tan evidente por su rostro, aunque lo
cierto era que el moreno estaba además de cabreado, demasiado
sorprendido por esa historia, aunque lo creía. Sabía
que él no mentía, a veces pecaba de franco –“¿No
me hablas?”- insistió angustiado, tirándole
un poco de la camiseta negra.
-Ya sabes que lo estoy y no, no quiero hablarte ahora, lo que has
hecho no tiene disculpa, vete a ducharte...- observó cómo
el rubio se volteaba obedeciendo sin más, aunque lo notaba
dolido, pero estaba demasiado desconcertado como para poder decirle
nada por el momento –Y luego ven aquí, no te encierres
en tu cuarto… ¿has oído?!- le alzó la
voz notando que no parecía hacerle caso. El rubio se agitó
un poco, sorprendido, y asintió con la cabeza antes de entrar
en su cuarto, Andrei girándose para ver a Nebel.
- ¿No crees que estás siendo un poco duro? –
lo miró el rubio, aunque claro, no era su asunto el cómo
cuidaba de su hermano.- Estaba preocupado por ti. Por eso lo hizo.
-Ya lo sé… pero ahora tengo ganas de matarlo…-
se sentó en el asiento cruzando los dedos de las manos y
apretándolas un poco, pensativo -¿A quien se le ocurre
¿eh? Sólo a él… ni siquiera soporta esos
sitios, encima tuvo que verme…- se pasó la mano por
los labios pensando en eso de los vampiros –y dice que le
mordió un vampiro…
- ¿No le crees? Tú lo conoces mejor, pero no me parece
que esté mintiendo. – se sentó a su lado, pasando
la mano por su cabello y su nuca, con suavidad, seguro de que una
de las cosas que más lo perturbaba es que lo hubiese visto
así.
-Sí… él nunca miente…- cerró los
ojos dejando que lo relajase con aquellas caricias –Menos
algo tan fantasioso…- se giró en el asiento pasando
el brazo por el respaldo y atrayéndolo un poco, besándole
la mejilla agradecido de que estuviese con él –No sé
qué decirle…
- ¿Acerca de qué? Sólo quiere ser parte de
tu vida... – se recostó contra el moreno, de forma
natural. – Creo que desea comprenderte, y que lo comprendas
a él.
Andrei suspiró con fuerza, acariciando su rostro y pensando
que hubiera deseado que jamás lo comprendiera. Era un tanto
inocente por su parte pensar en él como un niño que
no comprendería sus necesidades, estaba más seguro
aún tras haber visto ese disco duro plagado de pornografía.
Lo observó salir con la ropa interior y una camiseta, cubriéndose
los hombros con la toalla. Lo llamó con la mano –Ven
Jisei, siéntate aquí…
El rubio hizo cara de suplicio sentándose en un asiento
individual observándolos incómodo por ir a recibir
una lección con ese crío delante encima –“¿Qué?”
- ¿Tienes algo de beber en la nevera? Tal vez.... creo que
voy a buscar una.... – Nebel se puso de pie, incómodo
ante la cara del otro, indeciso por un lado, en quedarse a apoyar
a Andrei, o en si era una conversación privada y salía
sobrando.
-Ahora te traigo algo…- Andrei lo sujetó por la mano
empujándole el hombro con suavidad para que se sentara y
le besó los labios mirándolo a los ojos –“Te
necesito aquí”- le susurró levantándose
y besándole la mano antes de ir y volver con eso y comida
para Jisei.
-“Yo sólo quería saber por qué te ibas
y nunca me decías que fuera… además de lo otro”-
explicó de pronto.
El moreno cruzó una pierna sobre la otra rodeando otra vez
a Nebel por los hombros -¿Y te gustó lo que viste?-
preguntó observando cómo negaba con la cabeza –Por
eso uno debe respetar la intimidad de los demás, es como
si yo mirase tu ordenador sin tu permiso…- observó
su rostro enrojecer un poco –Aunque ya lo hice hoy…
como no sabía cómo encontrarte…
El rubio se levantó de golpe –“No tenías
derecho”- explicó a toda prisa y a la vista cabreado,
claro que más avergonzado que nada, una sonrisa torciéndose
en los labios de Andrei.
-Siéntate Jisei…- el rubio se sentó con cara
de fastidio –No lo hagas nunca más…- vio al chico
negar con la cabeza apartándose el flequillo con un soplido
de fastidio preguntándose si su novio también lo habría
visto –Entonces… supongo que ahora querrás saber
que considero que tienes suerte… que Dios da pan a quien no
tiene dientes… me hubiera gustado tanto estar en tu lugar
esta noche pasada…
Nebel le apretó la mano, aún sin beber ya que no
tenía sed realmente. – Andrei me dijo antes que desearía
ser un verdadero vampiro, para no tener que vivir de esta manera...
– le aclaró el rubio, serio, observándolo. –
Tal vez puedas ayudarnos... – le pidió, aunque sorprendiéndose
a sí mismo ante los nuevos motivos que lo impulsaban.
Jisei los miró como confundido y afectado por aquella confesión,
observando la tensión de su hermano porque sabía cómo
odiaba hablar de sus deseos o de sus sueños. Miró
a Nebel y luego a su hermano de nuevo –“Ya lo debes
amar para haberle hablado de ti así”- gesticuló
un poco envidioso en parte, aunque lo comprendía, no era
como que él hablase de sus anhelos con Andrei. El moreno
asintió serio, observando sus ojos y sonriendo un poco al
notar sus celos. Jisei bajando un poco la cara –“Pero
mató a esos dos… sólo el otro… el otro
fue el que me dejo vivir”- se quedó pensativo pensando
en hablarle del tercero, pero realmente no tenía ganas de
escuchar una charla de sexualidad e irse con extraños en
ese momento.
-Dice que uno mató a dos personas y que sólo sobrevivió
porque así lo deseaba quien le mordió…- Andrei
le explicó al rubio, aunque hablando con su propio modo de
expresarse sin poder evitarlo –Quiero verlos, Jisei…
El rubio negó con la cabeza, seguro de que era demasiado
peligroso hacer eso –“¿Y si te mata?”
- Yo iré con él.... – le aseguró Nebel
como si fuese muy fuerte, añadiendo luego.- Sabes que los
buscará de todas maneras...
-Tiene miedo de que me maten…- le explicó a Nebel,
mirándolo a los ojos mientras Jisei los observaba en silencio.
No quería por nada del mundo que su hermano se cruzase con
ellos ni de pasada, se ponía débil con cualquier cosa.
Se apretó las rodillas con las manos.
-“Conozco a otra persona… que dice que es un vampiro…
aunque no me mordió… pero creo que es verdad…”-
enrojeció un poco serio a más no poder.
-¿Quién, Jisei? ¿Alguien que conociste ayer?-
observó cómo el rubio asentía con la cabeza
–Dice que conoce a otra persona… ¿no puedes hablar
con él?- Jisei se encogió de hombros
-“No sé, no creo…”
-¿No crees?
- ¿Es alguien del club tal vez? – preguntó
Nebel, inclinándose hacia delante. – No tienes miedo
de esta persona, y le mencionaste. ¿Por qué no podrías
hablar con él? – insistió, pensando en si le
daría vergüenza, tal vez le gustaba a juzgar por lo
rojo de sus mejillas.
-“Porque no sé cómo se llama, ni nada…
y no creo que vaya a verlo más…” movió
una pierna mientras hablaba con las manos mirando a Andrei.
-Y siempre haces eso con la pierna cuando mientes, para…
parece que te aguantas las ganas de ir al baño. Dice que
no sabe cómo se llama y no cree que lo vaya a ver de nuevo-
Andrei le dio con el pie en la rodilla y el rubio paró -¿Te
enrollaste con él?...- preguntó de pronto, inclinándose
un poco adelante con una sonrisa en los labios notando al rubio
ponerse más rojo, negando –Oh… entonces esta
noche no te importará volver con nosotros…
Nebel sonrió, mirando a Andrei de soslayo y negando con
la cabeza. – Supongo que no me morderás esta noche,
entonces...
-Como si pudiera prescindir un sólo día de ello…-
el moreno torció el rostro, respirando contra su mejilla
y oliendo en su cuello después, profundamente, arrastrando
los colmillos por su piel sin morderle, deslizando la lengua por
esta. Jisei los miró de soslayo avergonzándose de
que hiciera eso con él ahí delante - Si lo ve, sólo
tiene que ir con él de nuevo… ya que sólo hablasteis,
la situación no es tensa… ¿cierto?- lo miró
de soslayo apoyado contra Nebel y acariciándole el cuello
con las puntas de los dedos.
Jisei escribió por primer vez desde que había llegado
–“Es un monstruo”- y le tiró la bolita
de papel a Nebel antes de huir a su cuarto.
Nebel se rió con suavidad, aunque ligeramente sonrojado.
– Creo que es todo lo contrario....
-¿Qué es eso?- el moreno extendió la mano
hacia él sonriendo y ya imaginando que le había echado
algún “piropo”, riéndose con suavidad.
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